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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2008. 02/01/200805/01/2008PSICOSALUD 2008 CUBA http://cencomed.sld.cu/psicosalud2008/ Queridos colegas: La Sociedad Cubana de Psicología de la Salud y el Grupo Nacional de Psicología pertenecientes al Ministerio de Salud Pública de Cuba, convocan a la: V Conferencia Internacional de Psicología de la Salud, PSICOSALUD 2008 que se celebrará del 13 al 17 de Octubre del año 2008, en el Palacio de Convenciones de La Habana, Cuba. Esta Conferencia la realizamos tradicionalmente cada cuatro años, con el objetivo de propiciar el intercambio de experiencias entre especialistas cubanos y de otras latitudes, que con una concepción inter y multidisciplinaria, desarrollan sus actividades en el Sector de la Salud. Aspiramos a que se expongan y discutan en ella los adelantos alcanzados en la búsqueda de procedimientos avanzados aplicables a la solución de problemas de salud, en los que el papel del psiquismo y el comportamiento ocupan un lugar destacado en su determinación en diferentes contextos nacionales e internacionales. Los psicólogos cubanos nos proponemos promover el desarrollo de la ciencia psicológica, velar por la calidad, la eficiencia y el prestigio de la Psicología de la Salud y expondremos nuestras experiencias de más de 30 años de práctica profesional, con el interés de intercambiar criterios y aportes con colegas de países hermanos así como brindarles una visión integral de nuestro quehacer profesional. Todos los participantes serán recibidos con la hospitalidad que caracteriza a nuestro pueblo. 08/01/2008Nuevo cometario en Cubavision Internacional![]()
La Importancia del capitán del equipo. http://www.cubavision.cubaweb.cu/comentarios_detalles.asp?ID=201 SIPDAmigos SOCIOS SIPD, 10/01/2008Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia.![]()
Boletín Científico Técnico, No. 4. 1979. INDER. CUBA. Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. José R. López, I. E. Centro de Investigaciones e Informática del Deporte, INDER. CUBA. Trabajo presentado en el 2do evento Científico de la Universidad de La Habana. Facultad de Biología Nov. 16 y 17 de 1979 RESUMEN: Durante las carreras de larga duración el deportista experimenta múltiples percepciones que constituyen una valiosa información sobre su estado físico y psíquico y de algunos factores del medio que influyen en su acción. Al concluir la carrera, casi toda esa información ha sido olvidada, confundida o distorsionada, a tal punto, que resulta prácticamente inútil. Además, para ser de utilidad, dichas percepciones deben ser valoradas o referidas a una escala que opere como código de comunicación. Con miras a explorar la utilidad de tales valoraciones y crear métodos para hacerlas y usarlas en el estudio y control del entrenamiento, se fueron incluyendo en los datos tomados durante las carreras de fondo que he realizado en los primeros 9 meses de un plan para mejorar la aptitud física. Desde el inicio se valoró el esfuerzo percibido o cansancio, poco después fue necesario incluir los dolores y molestias locales, casi siempre en las piernas y/o el tronco. Más tarde las sensaciones de calor, radiación solar, sed y debilidad. Siempre se empleó una escala de 0 a 100, y los datos se anotaron en tiempo real, corriendo con dos cronómetros, lápiz, cartulina y otros instrumentos. Experiencias realizadas con otros corredores aficionados demostraron lo útil y fácil que es la valoración del esfuerzo percibido; sin la cual resulta deficiente cualquier intento de comparar. los rendimientos intra o ínter individuos. Se desarrolló un método cuantitativo para calcular el índice de Mérito Potencial de una carrera a partir de: la distancia; el tiempo y el esfuerzo realizado, Índice que permite comparar carreras diferentes en esos 3 aspectos, lo cual posibilita el pronóstico de actuaciones y los estudios evolutivos. Las percepciones visual y somática de la radiación solar, del calor y la debilidad, están siendo útiles para estudiar los efectos de los factores térmicos en los rendimientos, mientras que la valoración de dolores y molestias locales están ayudando a detectar sus posibles causas y evaluar los remedios. INTRODUCCION: 1. AUGE DE LAS CARRERAS DE RESISTENCIA En la última década, la práctica de las carreras de resistencia ha experimentado en los países desarrollados un crecimiento vertiginoso, el cual aun continua. En nuestro país ,el proceso está en sus inicios. Tal auge se debe, en lo esencial, a la toma de conciencia sobre los beneficios que el ejercicio físico, y la carrera en particular, ejercen sobre la salud física y mental del ser humano. 2. PERFECCIONAMIENTO Y EVITACIÓN DE ACCIDENTES La carrera, como cualquier otra actividad en fase de expansión, está siendo objeto de múltiples estudios, con miras a perfeccionar su práctica y hacerla más beneficiosa. Este perfeccionamiento va dirigido en dos sentidos complementarios: uno, a minimizar los tiempos, o sea, maximizar la velocidad para cada distancia, y otro, reducir al mínimo las consecuencias negativas que tal práctica implica, es decir, dolores, lesiones e incluso accidentes graves, tales como infartos, colapsos hipertérmicos, etcétera. 3. NECESIDAD DE REGULACIÓN ÓPTIMA A CORTO Y LARGO PLAZO Para reducir al mínimo posible el tiempo de una carrera, resulta necesario que el sujeto corra en cada momento a cierta velocidad, la que, en general, varía de uno a otro instante y que, además, realice en la mejor forma cada uno de los movimientos y posturas idóneos para la carrera. Asimismo, si át tal carrera se llega luego de un proceso previo de entrenamiento, sólo se alcanzará el resultado óptimo para ese sujeto si cada día se realiza a la tarea adecuada. lo cual implica valores apropiados de distancia, velocidad repeticiones, etc., y, obviamente, hasta un adecuado modo de vida del sujeto. Todo ello significa que para obtener el resultado óptimo es necesario ejercer una regulación a corto y larga plazo sobre las actividades del individuo, sabiendo, precisamente, un curso óptimo, todo lo cual, dicho sea de paso, está muy lejos aún de ser posible. 4. REGULACIONES INCONSCIENTES Tanto durante una carrera en particular como durante la serie de carreras que constituyen la esencia de un período de entrenamiento, el organismo humano puede autorregularse para acercarse a los objetivos perseguidos sin necesidad de una elaboración consciente y cognoscitivas de los complejos procesos implicados. Obviamente, el grado de perfección de tales acciones reguladoras aumentará con la repetición, o sea, con la experiencia del sujeto. 5. LIMITACIONES DE LAS REGULACIONES INCONSCIENTES Las desventajas principales de apelar a tal método inconsciente o espontáneo de perfeccionamiento son: en primer término, su lentitud; en segundo, su inexactitud; y en tercer lugar, los riesgos siempre implícitos en los aprendizajes por prueba y error, que en este caso se convierten en una secuela de lesiones, accidentes, errores y frustraciones. Cabe decir que, en gran medida, los métodos actuales de entrenamiento no superan mucho a este método espontáneo. 6. NECESIDAD DE UNA REGULACIÓN CONSCIENTE COMPLEMENTARIA No cabe la menor duda de que, para lograr la regulación óptima de cada carrera, así como de la serie de entrenamientos, es imprescindible ejercer una regulación complementaria de tipo consciente y empleando la mayor cantidad posible de los conocimientos científicos y empíricos disponibles de forma integrada y coherente. El carácter complementario irá pasando a fundamental en la medida que se amplíen los métodos cuantitativos aplicables a la práctica y derivadas de los conocimientos teóricos disponibles. 7- REQUISITOS PARA PODER EJERCER UNA REGULACIÓN CONSCIENTE. Para ejercer una regulación óptima de un proceso cualquiera y obtener, por tanta, les mejores resultados, es conveniente, si no imprescindible: 1. Conocer las leyes según las cuales transcurre el proceso; 2. Disponer de información sobre el estado del sistema en las momentos adecuados, y 3. Poder ejercer influencia sobre dicho estado cada vez que se requiera. Las posibilidades de satisfacer estos tres requisitos aumentan según el orden en que fueren expuestos, pues poco se sabe de las leyes cuantitativas según las cuales transcurre la carrera y, mucho menos. sobre las del proceso a largo plazo o entrenamiento. Sobre la obtención de información relativa al estado del sistema son mayores las posibilidades, pero limitadas en la práctica, ya que sólo una pequeña parte de las variables importantes pueden ser medidas con la frecuencia y exactitud necesarias. Mucho mayores son, sin duda, las posibilidades de ejercer control sobre el proceso, pues, conocido lo que debemos hacer, es casi cuestión volitiva, o, a lo sumo, de aprendizaje, poder realizarlo. 8. DATOS OBTENIBLES POR MEDICIONES INSTRUMENTALES El sistema compuesto por el corredor y su medio, con el cual interactúa en cada momento, puede ser descrito por un conjunto de variables, las cuales pueden calificarse en tres grupos: las biomecánicas, que describen la acción deportiva, las biológicas, que describen a los sujetos, y las ambientales, que describen el medio (8). Entre las biomecánicas destacan la velocidad, la frecuencia del paso y su longitud. Entre las biológicas: el peso, la estatura, el consumo de oxígeno, la frecuencia cardiaca y el cansancio. Entre las ambientales: la distancia, el tiempo y las condiciones termo climáticas (temperatura, humedad, viento y radiación). Ahora bien, aunque todas estas variables, e incluso otras, son posibles de medir con las técnicas actuales en condiciones de laboratorio, muchas de las variables biológicas no son medibles durante la carrera misma- sin perturbar excesivamente al sujeto, y, por tanto, lo que se quiere medir. Además, una parte de los instrumentos idóneos resultan tan caros que no están al alcance de una buena parte de los entrenadores e instituciones deportivas, aun de los países desarrollados. Incluso contando con todos los recursos tecnológicos actuales, hay variables biológicas imposibles de medir ni durante la carrera ni, aun, en el laboratorio. 9, LAS PERCEPCIONES DEL CORREDOR COMO DATOS 0 SEÑALES DE ESTADO PARA EFECTUAR LA REGULACIÓN CONSCIENTE. DEL PROCESO Entre las variables biológicas imposibles de medir en la actualidad, destacan las señales nerviosas correspondientes a las percepciones del corredor, tales como: esfuerzo, cansancio, dolor, calor, debilidad o agotamiento, estado general, etcétera. Dada la importancia que. para la regulación y optimación de la carrera tienen estas variables, resulta imprescindible apelar al recurso de valorarlas subjetivamente, esto es, hacer que el corredor les asigne un valor numérico guiándose por una escala establecida previamente, cuyos extremos, y quizás algún punto intermedio, tengan una significación precisa e inequívoca. Tal escala actúa, pues, como un código de comunicación entre el corredor y las demás personas relacionadas con su acción. 11/01/2008Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Parte 2 Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. José R. López, I. E. 11 La relación entre el estímulo y la sensación correspondiente sigue una ley general descubierta por Stevens hace algunas décadas (14, 15') y cuya forma es: n S=a+b E....(Ec. 1)donde a representa la respuesta espontánea o ruido, b es una constante dimensional y n es un exponente que tiene un valor característico para cada modalidad sensorial, y cuyo valor para la mayoría de las modalidades oscila entre 0,33 y 3,5. El valor de a, por lo general, no es mayor que el 5 % de la sensación máxima, a la cual el sistema sensorial se satura. o sea, cuando las células sensoriales y/o las neuronas asociadas alcanzan una frecuencia máxima de disparo. Cabe aclarar que tal saturación no está incluida en la ley general expresada en la ecuación 1. Como casi nunca se llega a estos valores extremos es admisible operar con la ecuación anterior sin cometer gran error, más aún cuando el exponente n es menor que 1, en cuyo caso la curva resulta convexa, o sea, en el mismo sentido que la propia saturación. Cuando el valor de a es pequeño puede suprimirse, con lo cual se reduce la ecuación y se simplifica consecuentemente su aplicación (5). En este caso la ecuación queda así: n S = b E° . . . . . . (Ec. 2) Los valores de n para algunas de las modalidades sensoriales más importantes para la regulación de la carrera han sido determinados ya: 1,2 para el cansancio producido por un trabajo de gran potencia y corta duración. (4); 1,6 para él cansancio correspondiente a un trabajo de larga duración (4,l2); 0.7 para la radiación percibida en el cuerpo completo o grandes áreas de él: 1,7 para la fuerza muscular (13,15), Otros valores de n están por determinar e incluso, en algunos casos, falta establecer cuál es el estímulo que causa la sensación. Tal es el caso de algunos dolores muy frecuentes en las carreras. como los que ocurren en las zonas del hígado y los riñones. Asimismo, la sensación de «debilidad» o agotamiento, claramente distinguible del cansancio o el esfuerzo. 11. ESFUERZO PERCIBIDO, FATIGA, CANSANCIO Desde finales de la década del 50, varios .investigadores han venido estudiando las relaciones entre el trabajo muscular y la sensación de esfuerzo, fatiga, cansancio, etc., diversidad de nombres que refleja ciertas diferencias de concepción (4,6). En general, predomina la tendencia o considerar tal percepción como la integración de muchas sensaciones en respuesta a la actividad física que se realiza, estimando algunos investigadores que tales percepciones de esfuerzo o cansancio son causadas, al menos en parte, por una interpretación subjetiva de las señales emanadas del sistema de receptores homeostáticos, entre los cuales se. encuentran los sensoras del seno carotídeo v de la vena cava, entre otros (1). De las investigaciones realizadas se ha concluido que la ecuación psicofísica resulta adecuada para establecer la relación entre los datos experimentales. Los valores de n para el trabajo de larga duración (1 > 4 min.) han variado entre 1,2 v 1,6. Así, en los trabajos preliminares, Borg (2) propuso un exponente de 1.2 para una ecuación simple, o 1,6 si se añadía a la potencia real de. 200 kgm/ min. Sjoberg, en 1968, encontró un exponente 1,6 mientras que el propio Borg. en 1972. encontró en 27 de 28 sujetos un valor de n igual a 1,5 y un ruido o respuesta espontánea igual que el 49% del valor máximo de la percepción. 12. ESCALAS PARA EL ESFUERZO PERCIBIDO Y EL CANSANCIO. En los trabajos de 1962. Borg (3) encontró que el coeficiente de correlación entre el esfuerzo percibido valorado en una escala del 6 al 20 y la frecuencia cardiaca absoluta fue igual a 0.85, mientras que el coeficiente entre la potencia mecánica entregada al ergómetro y el esfuerzo percibido valorado en relación con un máximo dé 100 resultó muy bajo. entre 0,2 y 0,5, lo que le indujo a proponer la escala del 6 al 20. la cual se muestra en la figura 1. En una investigación anterior (11) utilizamos esta escala extensamente y comprobamos que resultó satisfactoria, pero 6- 7- Muy, muy ligera 8- 9- Muy ligera 10- 11- Medianamente ligera 12- 13- Algo fuerte 14- 15- Fuerte 16- 17- Muy fuerte 18- 19-Muy, muy fuerte 20- Figura 1 Escala para valorar el esfuerzo percibido, ideada por G. Borg. que no tiene ningún mérito especial por haber hecho coincidir sus extremos 6 y 20 con la décima parte de los límites normales de la frecuencia cardiaca promedio en las personas jóvenes. Por ello, con posterioridad volví a la escala porcentual que venía empleando desde 1974 para valorar el cansancio originado en nuestras carreras de entrenamiento. La escala porcentual de cero a 100 ha resultado de fácil aprendizaje y repetibilidad, al menos para el caso de las carreras de resistencia. Tai escala se muestra en la figura 2. Cabe- añadir que las valoraciones del esfuerzo percibida han resultado tan confiables que se ha propuesto utilizar el 17 en la escala de Borg como referencia en la determinación de la capacidad de trabajo físico (3). Fig.2- Escala del autor para valorar cansancio y esfuerzo 13. DIFERENCIA ENTRE ESFUERZO Y CANSANCIO Aunque el término esfuerzo percibido (perceived exertion) ha resultado de gran aceptación y con él se ha querido denominar a la realimentación que recibe el sistema nervioso central en respuesta al ejercicio (4), hemos observado que el significado habitual de la palabra esfuerzo en el idioma español tiende a producir una confusión conceptual en las personas a quienes se les pide evaluarlo. La razón para esta confusión radica en que, por lo general, la palabra esfuerzo se aplica inconscientemente a la acción del sujeto, mientras que a la reacción derivada de tal esfuerzo se la tiende a llamar cansancio o con menor frecuencia fatiga. En honor a la costumbre y en aras de la claridad he optado por reafirmar lo anterior, o sea, entendemos por esfuerzo la intensidad de la acción nerviosa que genera la acción motora, mientras que reservamos la palabra cansancio para, la integración de todas las respue9tas que origina esa acción en los diversos sistemas implicados en su realización. En tal sentido el esfuerzo queda ligado a la eferencia total del cerebro directa e indirectamente concatenada al ejercicio físico, mientras que el cansancio queda, ligado a la aferencia de la información al cerebro desde los órganos implicados en la acción. Así las cosas, no resulta difícil comprender que el origen de la confusión radica en el hecho que el cansancio es una función demorada del esfuerzo, por lo cual es posible realizar un esfuerzo sin cansancio y sentir cansancio sin esfuerzo, situaciones respectivamente características del inicio de una carrera u otro ejercicio y de la fase de recuperación. Por ello, resulta algo raro preguntarle a una persona qué cansancio siente al cabo ,de los primeros 50 pasos de una carrera de fondo y absurdo preguntarle por el esfuerzo que, realiza cuando hace 5 minutos que terminó de correr. En nuestro trabajo hemos tratado siempre de dejar bien claro en la mente de los corredores tal distinción, aunque cabe señalar que en la mayoría de los casos sólo hemos podido valorar el cansancio, que es la parte más desconocida, pues al esfuerzo está libado en tiempo real con la acción y en cierta medida, puede valorarse por ella en las etapas iniciales de la carrera, toda vez que al cabo de 10 minutos o más esfuerzo y cansancio se hacen equivalentes, ya que el esfuerzo psíquico ya dirigido a contrarrestar el cansancio manteniendo el movimiento. 14. NUESTRO OBJETIVO Nuestro objetivo fue, y es, en primer término, utilizar el valor del cansancio como una medida del costo subjetivo e individual de la carrera, factor necesario para calcular las potencialidades máximas del sujeto e imprescindible para optimizar tanto una carrera en particular como la serie de entrenamiento. En segundo lugar, determinar las relaciones entre diversas variables biomecánicas, ambientales o incluso fisiológicas, con las percepciones correspondientes, para así utilizar, posteriormente, estas percepciones en la regulación óptima de las carreras y también en la prevención dé accidentes y errores. 15. EXPERIENCIAS REALIZADAS Nuestras experiencias en la valoración de percepciones en las carreras se iniciaron en 1974 para distancias relativamente cortas: 400 m. a 800 m. y eventualmente 1200 m., en las cuales empleamos la escala porcentual ya mostrada en la figura 2. Durante el año 1977 realizamos experiencias con la valoración del esfuerzo percibido durante pruebas veloergométricas, algunas de las cuales fueron ya reportadas (11). A principio de 1978 se utilizó la valoración del cansancio como parte de una prueba integral de acción y recuperación para corredores de 400 m (9). En el propio año 1978 realizamos una serie de experiencias con corredores y marchistas, las cuales, por causas ajenas a nuestra voluntad, no pudimos concluir. Tanto en este trabajo como en el veloergométrico, empleamos la escala de Borg mostrada en la figura 1. Si algo puede concluirse de estas experiencias es: 1. Que la valoración del cansancio, o esfuerzo percibido, si se prefiere, es fácil de aprender a realizar con precisión del 5 al 10% en 2 o 3 sesiones, existiendo la tendencia a aumentar la coherencia y precisión de las valoraciones con la repetición de las mismas, máxime cuando el sujete es orientado por alguien experimentado y/o por las indicaciones de alguna variable fisiológica concatenada al gasto energético. 2. Que, efectivamente, la relación entre la potencia entregada y el cansancio es curvilínea y concordante con la ley psicofísica general y cuyo exponente varía entre un poco más de 1, para las personas no entrenadas, hasta cerca de 2, para los atletas de alto nivel. A fines de noviembre de 1978 comencé un plan de mejoramiento de la aptitud física mediante carreras de resistencia. Desde el primer día corrí en una pista de 400 m provisto de 2 cronómetros, una tarjeta y un lápiz, y entre otros datos valoré el cansancio al cabo de cada media vuelta en las carreras menores de 2 Km. o de una vuelta en las mayores. Los demás datos iniciales fueron la frecuencia cardiaca al despertar, acostado aún, la previa y las posteriores a las carrera, siempre de pie, estas últimas con vistas a determinar las constantes de tiempo de la recuperación. Al principio me pesé cada semana, luego aumenté la frecuencia a 2 veces por semana tanto antes como después de la carrera. También, se valoró desde el principio el estado general del corredor,-para la cual se tomó el estado normal como 100 y el sueño o la inconsciencia como cero. Asimismo, durante la carrera se midió la frecuencia del paso y el tiempo parcial de cada vuelta. Al cabo de unas semanas fue necesaria valorar los dolores y cansancios locales. principalmente en las piernas y el tronco, entre los cuales destacan: las pantorrillas y rodillas, en las piernas, y en las zonas cercanas al hígado y los riñones Para valorar estos dolores y cansancios se utilizó la escala porcentual, tomando como 100 un dolor imaginario realmente insoportable. A partir de mayo, cuando el efecto conjunto de los días más largos y el aumento de la temperatura determinaron que las carreras se efectuaran en condiciones térmicas más agresivas, surtió la necesidad de valorar la percepción de calor tanto interno como externo ocasionado por la radiación solar. En correspondencia, también se comenzó a medir la temperatura ambiental, más tarde la temperatura de bulbo húmedo y actualmente la velocidad del viento, la radiación solar y lo que he dado en llamar «temperatura efectiva», en la cual se integran las cuatro variables anteriores para tener una medida del efecto conjunto que ejercen sobre el intercambio térmico entre el sujeto y el medio. Asimismo, comencé a medir la temperatura sublingual al despertar, antes de correr y en varios instantes posteriores a la carrera. En algunos días añadí la medición simultánea de la temperatura rectal para establecer la relación entre ambas. La experiencia de correr en condiciones termo-climáticas muy desfavorables, por calurosas, determinó comenzar a distinguir primero y valorar después una sensación de «debilidad», o agotamiento claramente distinta del cansancio percibido cuando se corre en condiciones ambientales favorables. En consecuencia se inició la práctica de medir la temperatura sublingual en varias ocasiones durante la carrera. Para estudiar mejor los efectos deshidratantes de la carrera en condiciones ambientales de alta temperatura me pesé antes y después de la carrera y comencé a valorar la percepción de sed cuando se presentó. Cabe subrayar que para poder retener esta cuantiosa información recorrimos a la práctica de anotarla inmediatamente de valoradas las percepciones o medidas las demás variables, pues resulta obvio que una vez concluida la carrera toda esta información es olvidada o confundida a tal punto que resulta inútil. Escribir mientras se corre a la velocidad de las carreras de resistencia no resulta difícil. máxime cuando se aprende a correr eficientemente, lo cual implica, entre otras cosas, reducir las vibraciones del tronco al mínimo posible. A parte de las experiencias realizadas conmigo mismo, efectuamos otras con un grupo de corredores aficionados de diferentes edades y experiencias, quienes forman parte del Club de Corredores Andarín Carvajal y practican principalmente en el estadio de la Universidad de La Habana. En estas experiencias se midieron la distancia y los tiempos parciales, y se valoró el cansancio final, salvo en ocasiones en que se valoraron también los cansancios intermedios. Para este grupo ya se ha convertido en norma no sólo valorar el cansancio al final de sus competencias de hasta 30 Km., sino realizar sus pronósticos de tiempo para un determinado cansancio final. Por último, se ha incorporado a la técnica de entrenamiento de un corredor de alto nivel la valoración del cansancio periódicamente durante sus carreras y al final de las mismas, dato que es utilizado en el cálculo de sus potencialidades y en el estudio de su evolución. Asimismo, este atleta ha comenzado a valorar su estado general con miras a conocer las influencias de las cargas de entrenamiento sobre su organismo, particularmente la fatiga inducida por una carrera, su grado de recuperación con el descanso y la fatiga acumulada durante una fase de entrenamiento. Al comenzar a ejecutar carreras más cortas y veloces, o trabajo de intervalos, y aparecer los característicos dolores musculares, se evidenció la conveniencia de valorar dichos dolores v seguir una escala cuantitativa. lo cual justamente acabamos de iniciar.
12/01/2008Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Tercera parte Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. José R. López, I. E. 16. RESULTADOSLa figura 3 muestra la primera la cara de una tarjeta correspondiente a una carrera de 10 km., a la cual se añadieron las aclaraciones necesarias de los símbolos empleados. En el borde superior izquierdo aparecen les datos que sintetizan Ir carrera: distancia, tiempo, velocidad pro medio, cansancio final, cansancio promedio, y los índices de mérito real y potencial, cuya significación se explicará más adelante. Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Cuarta parte Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. José R. López, I. E. En la figura 4 aparecen las curvas de velocidad y cansancio correspondientes a esta misma carrera. Obsérvese que el cansancio es una función demorada de la velocidad y, en consecuencia, del esfuerzo, función a la que se le puede asignar a grosso modo, una constante de tiempo, en este caso del orden de los 2,5 minutos. Cabe valorar que, en realidad, la función del cansancio es mucho más compleja que una exponencial simple, pues no sólo depende de la velocidad y el tiempo, sino de otros factores biológicos y ambientales e incluso biomecánicos. Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Quinta parte Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. José R. López, I. E. La figura 5 incluye las curvas de la temperatura sublingual y de las sensaciones de calor y «debilidad» o agotamiento correspondientes a la misma carrera. Puede observarse con claridad que en la medida que la temperatura sublingual se incrementó sobre los 37° C resultó necesario ir reduciendo progresivamente la velocidad, con una pendiente mayor cuando la temperatura excedió los 37,4° C y apareció la referida sensación de debilidad, cuya cuantía creció incesantemente hasta el final de la carrera. Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Sexta parte Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. José R. López, I. E. La figura 6 muestra la relación entre la velocidad y el cansancio final para una serie de carreras de velocidad creciente de una a otra, pero casi constante durante cada una. Obsérvese que a los puntos experimentales pueda ajustarse bien la ecuación psicofísica de exponente 2,0 cuando se le da a la constante b un valor adecuado para el sujeto en cuestión en ese momento de su desarrollo. Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Figura 7 Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. José R. López, I. E. Fig. 7: Velocidades medias a que corrieron 3 distancias 6 sujetos de diversas edades y preparaciones. En la figura 7 apareen las velocidades correspondientes a 3 carreras de longitudes diferentes, pero terminadas con igual cansancio, para 6 sujetes de diversas edades y preparaciones físicas. 14/01/2008Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Octava parte Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. José R. López, I. E. 17. ÍNDICE DE MÉRITO DE LA CARRERA Para poder comparar directamente dos o más carreras de longitudes diferentes ejecutadas por uno o varios individuos, he propuesto previamente el índice de Mérito de la Carrera (10), el cual se calcula con la siguiente ecuación: n I = v√d ....(Ec. 3) donde I es el índice de mérito de la carrera; v, la velocidad en m/seg.; d la distancia en Km. y n, un parámetro que vale 13,24 para los hombres y 10,45 para las mujeres. Tal ecuación no es fruto de la imaginación, sino que fue deducida teniendo como datos las marcas mundiales de las carreras masculinas y femeninas vigentes el primero de enero de 1979. 18. CANSANCIO E INDICE POTENCIAL En la ecuación anterior se obtiene el mérito de la carrera sin tener en cuenta cuánto le costó al corredor realizarla. Sin embargo, resulta posible incluir este costo en la valoración y obtener una cifra que representa lo que el corredor podía haber hecho para un determinado costo que se tome como norma, o, simplemente, comparar directamente dos o más carreras en las cuales el costo de la acción haya sido diferente. Como costo de la carrera podemos emplear el cansancio percibido, sea el final o, mejor aún, el promedio para la fase casi estacionaria de la carrera. Para obtener este Índice Potencial del Corredor es necesario integrar en una sola la ecuación del índice de mérito y la correspondiente a la ley psicofísica, de modo que: n n Ip = v√d√Cn/Cr .......(Ec. 4) donde Ip es el índice potencial del corredor; v, n y d tienen igual significación que en la ecuación 3; Cr., el cansancio real experimentado por el sujeto en la carrera; Cn., el cansancio que se adapta como norma y m, el exponente de la ley psicofísica cuyo valor es cercano a 1,6, y como ya se ha revelado, puede variar entre poco más de 1 hasta cerca de 2, según el entrenamiento del individuo sea mayor. Esta ecuación tiene el valor singular de estar formada por variables medidas instrumentalmente como la distancia y el tiempo, y una variable psicofísica, el cansancio, el cual ha sido valorado subjetivamente, y, además, dos parámetros relativos al sexo y a la preparación física del corredor. 19. APLICACIÓN DEL INDICE POTENCIAL A LA REGULACIÓN DEL ENTRENAMIENTO El índice potencial puede aceptarse como una medida del estado físico del individuo y, por tanto, de su rendimiento como corredor en ese instante de su desarrollo. Por ello, la evolución de este índice en el transcurso de los días puede; ser de gran ayuda pira regular adecuadamente la cuantía del entrenamiento con miras a obtener un resultado cercano al óptimo en determinada fecha. En la figura 8 se muestra la evolución de los índices real y potencial del autor durante una fase de su entrenamiento. Obsérvese que el cálculo del índice potencial permite eliminar gran parte de las variaciones diarias del índice real, o sea, las correspondientes a diferencias en el esfuerzo realizado y el cansancio percibido. No obstante, el índice potencial muestra tanto las variaciones de la aptitud física del sujeto causadas por el entrenamiento, el estado de salud, el peso y otros factores biológicos como las variaciones causadas por las condiciones ambientales, principalmente las termo-climáticas, e incluso puede reflejar otros factores como la geometría de la trayectoria y la naturaleza de la superficie del terreno. La utilidad principal del índice de mérito potencial radica en que permite convertir cada carrera de entrenamiento en una prueba de control, sin que el corredor tenga que realizar un esfuerzo mayor que el adecuado para cada día. En la práctica actual, la cuantía del entrenamiento se planifica con un alto grado de arbitrariedad y se regula casi a ciegas, ya que las pruebas de control, como demandan un esfuerzo casi competitivo, no pueden ejecutarse con la frecuencia necesaria so pena de fatigar y/o lesionar al propio atleta, y tampoco alcanzar la meta aspirada. El índice potencial posibilita ir regulando día a día la cuantía del entrenamiento, es decir, la distancia y el tiempo el cansancio para cada una de las carreras y el número correspondiente a cada día o sesión, y hasta observar no sólo los efectos de tal cuantía sobre el estado físico del corredor, sino los efectos de otros factores ambientales, nutricionales, de salud, etc., y tomar las medidas pertinentes á tiempo, antes de que sea demasiado tarde. Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Novena parte Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. José R. López, I. E. El gráfico de la figura 9 corresponde a la evolución del índice potencial de un corredor de alto nivel durante las primeras 6 semanas de entrenamiento, que concluyeron con su primera competencia de importancia. Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Decima parte Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. José R. López, I. E. 20. LA VALORACIÓN DEL ESTADO GENERAL Y LA REGULACIÓN DEL ENTRENAMIENTO Fig. 10: Evolución del estado total, el índice potencial isotérmico y la longitud de las carreras del autor durante 6 semanas Es bien sabido que el estado físico-psíquico de una persona puede variar mucho de un día a otro. Tal variación puede reflejarse mediante adjetivos más o menos claros. También se sabe que cuando el estado del sujeto está sensiblemente, por debajo del normal, sea por enfermedad, sea por agotamiento u otra causa, es conveniente o inclusive imprescindible reducir o suprimir la cantidad de entrenamiento durante cierto tiempo. Ahora bien, el mero hecho de utilizar un código de comunicación entre el atleta y el entrenador, de tipo cualitativo y ni siquiera sistemático, deja abierta la brecha a los errores tanto de apreciación y expresión por parte del atleta como de interpretación y regulación por parte del entrenador. Además, en un proceso de perfeccionamiento de tendencia claramente cuantitativa no caben los adjetivos, pues éstos no pueden formar parte de un modelo matemático ni ser procesados por computadoras. Por ello, resulta necesario cuantificar el estado general del sujeto. Tal cuantificación la hemos venido realizando con respecto al valor normal o habitual, el que, como ya se expresó, se toma como 100, con una referencia adicional para el sueño o estado de inconsciencia, al cual se le asigna el valor 0. En el gráfico superior de la figura 10 se muestra la evolución del estado general del autor durante un período de 6 semanas, mientras que en la parte inferior de la propia figura aparece el correspondiente gráfico de las longitudes de las carreras. 15/01/2008Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Oncena parte Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. José R. López, I. E. La figura 11 muestra una relación individual entre el estado general y el índice potencial corregido para temperatura efectiva constante. 21. VALORACIÓN DE LOS DOLORES FRECUENTES EN LOS CORREDORES DE FONDO Los corredores de fondo se ven afectados frecuentemente por diversos dolores, algunos que ocurren casi exclusivamente durante la carrera, como los llamados del hígado o los riñones, otros, característicos del reposo, que tienden a disminuir con el calentamiento consustancial a la carrera. Entre estos últimos se encuentran los dolores musculares, óseos v tendinosos. Según su intensidad, cualquier dolor puede pasar desde una molestia sin consecuencia para las actuaciones del atleta hasta impedir del todo su actividad temporal o definitivamente. De ahí la importancia de prestarles gran atención desde la primera vez que se presentan, aunque sean leves, e iniciar inmediatamente una búsqueda de sus causas. Asimismo, si su intensidad lo requiere, reducir las actividades de entrenamiento o incluso suprimirlas del todo. En cualquier caso, poder trazar el curso temporal de la intensidad del dolor y relacionar éste con las posibles causas y remedios resulta de vital utilidad e importancia para lograr no sólo suprimir las causas y seleccionar los remedios, sino para regular las magnitudes de entrena miento durante el período de afectación. Tanto para los propósitos específicos del entrenador como para los del médico, fisiólogo o psicólogo deportivos, es preciso establecer con el atleta códigos de comunicación seguros, inequívocos y coherentes. El caso de los dolores no es una excepción. 5e han realizado esfuerzos en el sentido de establecer dichos códigos. Por ejemplo, para los dolores de la pierna, particularmente los de la «canilla» (shinsplint), tan frecuentes y molestos en los corredores de fondo, se han sugerido 4 categorías según su intensidad y efectos (7). Pero entiendo que si bien para el trabajo clínico tal código o clasificación resulta adecuada, para el control del entrenamiento es necesario precisar algo más. Por ello extendí el uso de la escala porcentual, ya referida, al caso de los dolores, adoptando como referencia cero la ausencia de dolor y como 100, un dolor imaginario absolutamente insoportable, dejando al sujeto interpolar el suyo donde lo estime conveniente. La experiencia nos dice que la intensidad de los dolores típicos de los corredores por lo general no excede del 50%, y que cuando tal intensidad llega al 30%, ya perjudica el rendimiento del corredor. También hemos observado que el dolor umbral casi siempre se hace corresponder al 5%. Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Docena parte Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. José R. López, I. E. A modo de ejemplo se presenta en la figura 12 la aparición y regulación, mediante la velocidad, de un dolor en la zona del hígado durante una carrera de 2,0 km., Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Figura 13 Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. José R. López, I. E. ...mientras que en la figura 13 se muestra la aparición y evolución de dolores musculares en los muslos y piernas luego de una carrera competitiva y esforzada.
Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Continuación... Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. José R. López, I. E. 22. CALOR, DEBILIDAD E HIPERTERMIA Como pudo apreciarse en la figura 5, la sensación de calor aumenta con la temperatura corporal, pero cuando ésta rebasa cierto límite personal da lugar a la aparición de una sensación distinta de agotamiento o debilidad que se manifiesta como la incapacidad de mantener la velocidad de la carrera, a pesar de que el ritmo respiratorio sea muy inferior al máximo lograble por el sujeto en condiciones normales. Cabe especular si el origen de tal percepción está directamente determinado por la hipertermia como una acción reguladora emergente del hipotálamo e inhibidora de la acción motora en evitación de nuevos aumentos en la temperatura corporal, o si se trata de una manifestación de que la capacidad de bombeo del corazón llegó a su límite, por lo cual todo aumento de la circulación periférica, imprescindible para la regulación térmica, debe ser acompañado de una reducción en el flujo sanguíneo de los músculos y órganos directamente ligados a la acción motora. Sea cual fuese el origen, lo cierto es que tal percepción de debilidad o agotamiento actúa como una protección contra una mayor hipertermia, conducente quizás a la pérdida del control térmico y consecuentemente, al colapso. No obstante, he observado que ante una motivación superior determinados individuos pueden sobreponerse a este estado depresivo, percibidos como «agotamiento», y mantener, o hasta incrementar, la velocidad de la carrera, acción que, según la experiencia de otros y algunas observaciones propias conduce casi siempre, y en el mejor de los casos, al colapso térmico, y en ocasiones a la muerte. De ahí la importancia de distinguir y valorar tales percepciones y aprender a establecer los límites de seguridad que sólo han de excederse cuando sea necesario, con plena conciencia de los riesgos que implica. Cabe señalar que estas percepciones de calor y debilidad son funciones muy demoradas de la acción física, en nuestro caso la carrera, por lo que para un óptimo control de la carrera es imprescindible una regulación consciente de la velocidad, de modo que en la fase inicial de carrera no resulte excesiva para condiciones térmicas existentes, y evitar tener que disminuirla drásticamente cuando los efectos hipertérmicos comienzan a manifestarse. Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Figura 14 Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. José R. López, I. E. 23. SED Y DESHIDRATACIÓN La sed es una función muy demorada del calor generado por la carrera, y de las condiciones termo-climáticas, pues ambos factores determinan el flujo de agita evaporada en la superficie corporal como medio de refrigeración y en aras de la regulación térmica del sujeto. En condiciones normales, cuando el flujo de agua perdida por el organismo es pequeño, no tiene ningún peligro que la sensación de sed aparezca cuando ya se ha perdido 1 Kg. o más del agua corporal, pues hay reservas suficientes para dar tiempo a beber el agua necesaria mucho antes de que pueda ocurrir una hipertermia. Sin embargo, tal regulación lenta no resulta satisfactoria cuando los flujos de agua evaporada son muy altos como es el caso de la carrera en clima cálido y soleado. En tales condiciones, cuando la sed aparece, la hipertermia, por lo general, resulta inevitable de continuar la carrera con igual ritmo y condiciones, aunque se beba entonces, lo cual, generalmente, no puede realizarse por razones prácticas hasta un tiempo después de sentir la necesidad. La figura 14 sirve de ejemplo a lo antes señalado. Las curvas mostradas corresponden a la velocidad y la temperatura sublingual durante una carrera experimental a muy alta temperatura, al mediodía y a pleno sol, carrera cuya longitud debió ser 10 km. Obsérvese que cuando la sed aplanó ya el sujeto estaba prácticamente deshidratado, pues casi simultáneamente dejó de sudar y, aunque bebió, fue inevitable interrumpir la carrera, pues la sudoración no se restableció y la temperatura sublingual, el cansancio y la «debilidad» iban en rápido aumento. La temperatura rectal 3 minutos después de terminar la carrera fue cercana a 40° C, en el borde de lo peligroso para quien no esté adaptado al trabajo físico intenso en condiciones tan agresivas. Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Conclusiones Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. José R. López, I. E. 24. CONCLUSIONES Y PERSPECTIVAS De todo lo expuesto puede concluirse que la valoración de percepciones puede resultar de gran utilidad para perfeccionar la regulación tanto de cada carrera de práctica o competencia en particular como de la gran serie que constituye el entrenamiento de un corredor, e incluso para tener en cuenta, valorar y en ciertos casos, regular la influencia de otros factores de los cuales también depende el rendimiento del atleta. RECONOCIMIENTO Aunque la gran mayoría de les datos expuestos en este articulo es resultado de una actividad individual del autor es necesario destacar la ayuda brindada por los siguientes compañeros: Francisco G. Ucha, psicólogo, quien colaboró en las experiencias inconclusas y las pruebas integrales realizadas ambas a principios de 1978 con varios corredores y marchistas. Los miembros del Club de Corredores «Andarín Carvajal», que colaboraron en las experiencias de 1979. Julián Díaz, entrenador, y Luís Medina, corredor de medio fondo, con quienes comenzamos a aplicar una parte de los métodos que resultaron de los estudios previos del autor consigo mismo, tanto en el campo de lo aquí expuesto como en otros aspectos que se salen de este marco. 16/01/2008Obtiene grado de Master en Psicología del deporte la Dra. Mercy García UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ECUADOR FACULTAD DE CIENCIAS PSICOLÓGICAS INSTITUTO SUPERIOR DE POSTGRADO LAS PRESIONES PRECOMPETITIVAS Y LA RELACIÓN CON EL RENDIMIENTO DEPORTIVO EN DEPORTISTAS DE RESISTENCIA, DE LA PROVINCIA DE PICHINCHA, 2007 TRABAJO DE INVESTIGACIÓN PREVIO A LA OBTENCIÓN DEL GRADO ACADÉMICO DE MAGISTER EN CIENCIAS PSICOLÓGICAS CON MENCIÓN EN PSICOLOGÍA DEPORTIVA (I PROMOCIÓN) AUTORA: DRA. MERCEDES GARCÍA PAZMIÑO TUTOR: DR. FRANCISCO GARCÍA UCHA NOVIEMBRE, 2007 RESUMEN La competición es el principal campo de prueba del deportista y es ahí justamente donde la mayoría de los atletas experimentan los factores generadores de altas presiones psicológicas, que influyen en la esfera psíquica y en la conducta del atleta. Todos los deportistas independiente de la especialidad, edad, experiencia deportiva; vivencian y afrontan las presiones precompetitivas de diferente manera; así en algunos atletas se desencadena emociones negativas: ira, ansiedad, miedo, desconcentración, desmotivación, tensión psíquica elevada y/o presencia de síntomas psicosomáticos; que inducen a inhibir o disminuir el rendimiento deportivo; mientras que en otros atletas que tienen una elevada autoestima y autoconfianza en sus capacidades; convierten a las presiones en retos; generando actitudes y expectativas determinantes significativas, que les permite alcanzar una disposición combativa óptima y un rendimiento acorde a sus propias posibilidades o por encima de las proyecciones y consecuentemente consistencia en el rendimiento. El estudio hipotético de esta investigación, relacionó el rendimiento deportivo con los factores condicionantes de naturaleza interna y/o externa, que ejercen presión o carga psíquica precompetitiva; y a su vez correlacionó con el Coeficiente de Valoración (CV) de los atletas seleccionados de la Concentración Deportiva de Pichincha, practicantes de deportes de resistencia: natación, ciclismo, atletismo y triatlón, en las especialidades de medio fondo y fondo; en quienes se determinó el grado de afectación de las presiones precompetitivas; en esta perspectiva se generó y dimensionó en los actores del deporte, una conciencia clara sobre la necesidad de la preparación psicológica integrada al proceso de preparación física, a fin de que el atleta rinda al máximo nivel; pero sobre todo para que encuentre el equilibrio entre el deporte y la vida. Palabras claves: Presiones externas e internas; Emociones Negativas, Disposición Combativa, Rendimiento Deportivo, Coeficiente de Valoración, Consistencia del Rendimiento. Urgencias traumáticas de partes blandas más frecuentes en la selección nacional de atletismo velocidad 2005. Urgencias traumáticas de partes blandas más frecuentes en la selección nacional de atletismo velocidad 2005.Lic. Annia Liuba Montalvo Pimentel.* Dr. Abel Antonio Cueto Sanz. ** Dr. Pablo Castillo Díaz. *** Resumen Se realizo un proyecto de investigación de tipo descriptivo-analítico, retrospectivo y de corte longitudinal, la muestra estuvo constituida por la totalidad del equipo nacional de atletismo en la especialidad de velocidad en ambos sexos, en el macrociclo 2004-2005, nos propusimos clasificar las lesiones de partes blandas más frecuentes en la selección nacional de atletismo velocidad, y correlacionarlas con otras variables. Los resultados nos arrojaron una mayor incidencia de lesiones de partes blandas en el sexo femenino, que en el masculino, La etapa de la preparación donde se reportaron más lesiones fue la general con un total de 39 casos, el área anatómica más afectada fueron los miembros inferiores con un 62.9%. el mayor número de lesionados con un total de 68 casos correspondió al equipo nacional Las lesiones musculares más frecuentes diagnosticadas fueron contracturas, distensiones, micro rupturas, contusiones y rupturas parciales en orden decreciente acorde a las etapas fue de la siguiente manera: especial con un 46,5%, la etapa general con un 30,2% y competitiva con solo el 23.2%, el área más afectada fue la región posterior con un total de 28 casos. Las lesiones tendinosas más encontradas fueron las tendinitis con un 80% siendo en su mayoría de grado II y las fibrositis de inserción con un 20%, fueron más frecuentes en la etapa general de la preparación, siendo el área más afectada la región posterior de miembros inferiores Palabras Claves: Lesiones, Urgencias, Traumatología, Atletismo *Licenciada en Enfermería y Master en Urgencias Médicas **Especialista en Medicina General e Integral, Especialista de Primer Grado en Medicina del Deporte ***Especialista de Primer Grado en Medicina del Deporte Introducción El atletismo es un deporte integral ancestral; que se remonta a tiempos prehistóricos, así en los tiempos más remotos de la humanidad ciertas manifestaciones atléticas podrían encontrarse en actividades relacionadas con el arte de la caza. Más cercanas en el tiempo son las referencias que nos permiten pensar en una actividad atlética entre los sumerios y egipcios; de todas formas los datos que poseemos hoy son imprecisos y escasos. Las primeras referencias fiables que podemos dar de la práctica del atletismo, se remontan a dos lugares distintos. GRECIA e IRLANDA. En GRECIA se celebraban en Olimpia los juegos olímpicos, el primer campeón conocido fue Coreobus vencedor de la carrera de velocidad en el año 776 a.c. en la antigua Grecia no solo se celebraban los juegos olímpicos ,sino que también existían otras competencias en otras ciudades del imperio de aquella época.(1) En nuestro país el atletismo constituye uno de los deportes que mayor aporte tienen en el medallero de los juegos regionales (Centroamericanos y Panamericanos) así como en los juegos Olímpicos, razón por la cual se hace necesario precisar las principales lesiones que en el ocurren, lo cual no se ha hecho de forma sistematizada en la literatura internacional y nacional, sólo se encuentran trabajos que se agrupan por lesiones, deportes, tecnopatias y/o tratamientos, no realizándose de forma homogénea y sistemática, como realizaremos en nuestro trabajo .
En un estudio realizado en 3 olimpiadas pudo observarse que el 9% de las lesiones correspondieron a lesiones de tejidos blandos; de ellas, el 61% a distensiones, esguinces y contusiones, dicho estudio fue realizado en la totalidad del atletismo y no en el área de velocidad. Aunque el atletismo ha sido ampliamente estudiado en Cuba tanto desde el punto de vista morfológico como funcional, no resulta de igual forma con las lesiones musculares que aparecen en los atletas de estas disciplinas,(5) tampoco hemos podido encontrar en la literatura internacional actualizada revisada artículos que aborden esta problemática y que pudieran servirnos como punto de referencia. Los procesos de cuantificación y de asociación de las lesiones del deporte y sus posibles factores causales son importantes para un mejor entendimiento sobre el asunto. De esta manera se estarán contribuyendo como objetivo del presente estudio a la observación de las lesiones deportivas (LD) reportadas por los médicos de asistencia lo cual permitirá realizar planes de índole profiláctico para las áreas anatómicas y articulaciones más afectadas en cada una de las etapas de entrenamiento. Todo lo anterior provoca que nuestro trabajo represente una novedad. la necesidad de disminuir al máximo las lesiones así como el tiempo de recuperación de las mismas, dado lo corta e intensa que resulta la vida deportiva de los atletas nos motivo a la realización de este proyecto de investigación. Materiales y Métodos Se realizo un proyecto de investigación de tipo descriptivo-analítico, retrospectivo y de corte longitudinal, la muestra estuvo constituida por la totalidad del equipo nacional de atletismo en la especialidad de velocidad en ambos sexos, están comprendidos en este grupo todos los corredores desde 60 hasta 800 metros con y sin obstáculos y la misma está constituida por un total de 46 atletas los cuales se encuentran agrupados acorde a su edad en nacionales y juveniles, siendo del sexo femenino 25 atletas lo que constituye el 54,3% siendo para el sexo masculino la muestra de 21 atletas para un 45,6% los mismos poseen una edad cronológica promedio de 26.3 años, y una edad deportiva de 8,3 años como media, como se puede observar en la Tabla 1. Tabla 1: Características generales de la muestra
Se realizo un análisis de los reportes realizados por los médicos de dicha área, la cual esta atendida por dos especialistas en medicina del deporte, dos fisioterapeutas y una sicóloga, se revisaron las historias clínicas de los atletas reportados con el fin de precisar los datos necesarios en la investigación los cuales fueron vertidos en tablas y gráficos para su análisis estadístico y mejor interpretación de los mismos. La investigación se sustento en los principios de la ética, con el consentimiento previo de los médicos para participar, tomándose en cuenta todos los aspectos establecidos al respecto. El análisis estadístico de los resultados se realizo utilizando el paquete estadístico SPSS versión 10, las tablas y gráficos se realizaron con Excel XP y una computadora personal Pentium IV con ambiente de Windows XP. Resultados y Discusión En el periodo objeto de estudio se presentaron un total de 94 lesiones las cuales se comportaron con un predominio de lesionados en la selección nacional con 68 lesiones para un 72.3% del total , este es el grupo de mayor longevidad deportiva y con mayores compromisos de índole competitivo, el primer aspecto sin duda alguna se relaciona con la aparición de lesiones por sobre-uso las cuales aumentan su incidencia en relación directa y lineal a la mayor permanencia de estos atletas en el alto rendimiento, los compromisos competitivos por su parte conllevan largas e intensas sesiones de entrenamiento, las cuales producen en múltiples casos la fatiga muscular, la descoordinación y con ello la aparición de lesiones. Urgencias traumáticas de partes blandas más frecuentes en la selección nacional de atletismo velocidad 2005. Parte II![]() Urgencias traumáticas de partes blandas más frecuentes en la selección nacional de atletismo velocidad 2005.Lic. Annia Liuba Montalvo Pimentel.*Dr. Abel Antonio Cueto Sanz. **Dr. Pablo Castillo Díaz. ***Por su parte solo el 22.3 % y el 5.3 % correspondió a los atletas de la selección juvenil e invitados respectivamente. (Grafico 1).El análisis por sexo nos lleva a ver una mayor incidencia en el sexo femenino con un total de 52 lesionados por 42 en el masculino, es de señalar que no existe diferencia significativa en la conformación de la muestra que fue objeto de estudio, razón por la cual podemos concluir que tuvo una mayor tasa de incidencia en la féminas.No existe unanimidad en los estudios publicados sobre la incidencia de las lesiones en el atletismo. Se presentan distintas cifras sobre incidencia, las diferencias en las definiciones de incidencia, de las características de la forma de correr así como en el diseño de la investigación influyen en el dato final, otras variables tales como tiempo de recogida de los datos, lo cual ha de tenerse presente para establecer cualquier comparación, no obstante citaremos algunos datos reportados, los estudios tienen un carácter prospectivo y retrospectivo. La tasa de incidencia varia del 24% al 77% si nos restringimos a estudios donde solo se emplearon muestras de más de 500 individuos la tasa de incidencia anual varía entre el 37 y el 56%6.En la tabla 1 se puede observar el comportamiento acorde a las etapas de preparación, debemos destacar que la etapa de preparación general se caracteriza por cargas de entrenamiento donde prima los volúmenes sobre las intensidades (capacidades aeróbicas), observamos que es la etapa de mayor incidencia de lesiones con un total de 39 lesionados para un 41,5% del total, una vez más nos vemos en la necesidad de correlacionar estos hallazgos con el sobreuso. Lysholm y Wiklander encontraron tasas de lesiones mayores cuando se recorrían mayores distancias y/o se realizaba durante todo el año (Walter y Cols). La etapa de preparación especial donde predominan los trabajos de alta intensidad (capacidades anaeróbicas) se hallaron un total de 32 lesionados para un 34% y en la etapa competitiva 23 lesionados para un 24,5%. Grafica 2.Es importante señalar que en estas dos últimas etapas los atletas se encuentran inmersos en el máximo desempeño lo que origina una mayor dedicación y entrega al entrenamiento, con el objetivo de conquistar a forma deportiva. Los autores Walter y Cols publicaron que no encontraron relación alguna entre la intensidad y la incidencia de las lesiones en el atletismo.
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