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La Bitácora del Dr. Ucha

Terapia Activa de Frester 10

Terapia Activa de Frester 10

 

3.4. RESULTADOS DE ESTUDIOS EN DIVERSAS MODALIDADES DEPORTIVAS

3.4.1. Encuestas escaladas sobre efectos de conmutación durante el cursillo de ejercicios

Las auto observaciones de los deportistas durante el cursillo habían de proporcionarnos datos sobre el tipo, el grado de manifestación y la duración de los efectos psicosomáticos de conmutación vividos por ellos. Por otra parte, había que verificar si ya en la fase de transición pueden observarse efectos fomentadores del rendimiento.

En la figura 4 exponemos el curso medio de ejercicios en un grupo de 66 deportistas procedentes de seis disciplinas diferentes, como gimnasia, Lucha (clásica), lucha (libre), boxeo, tiro deportivo y remo. Dado que pudimos comprobar un curso uniforme de los ejercicios entre los diversos grupos (GENERLIH, 1969), la populación puede ser considerada como grupo homogéneo y el curso medio de los ejercicios del grupo total puede ser representado gráficamente (Fig. 4). Los exámenes de significancia entre los valores de partida (2 a sesión de ejercicios) y las sesiones 9a, 15 a, 22. a y 34 a mostraron las siguientes relaciones:

Inmediatamente después de la 15 a sesión se da un significativo incremento de la pesadez en comparación con la 2. a sesión; esto es, la sensación de pesadez y sus diversos síntomas concomitantes es vivida claramente por los deportistas. Aproximadamente la mitad de los deportistas observó durante el ejercicio de pesadez sensaciones de calor en algunas extremidades aisladas. J. H. SCHULTZ (1964) describe parecidas observaciones entre pacientes. Las vivencias de calor en el curso de ejercicios de pesadez pueden ser valoradas como consecuencia de un mejor riego sanguíneo debido a un relajamiento de la musculatura del esqueleto.

Terapia Activa de Frester 9

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Terapia Activa de Frester 8

Terapia Activa de Frester 8

 

El contenido de las fórmulas del programa de transición se refería hasta ahora exclusivamente a la regulación de determinados sistemas orgánicos y funcionales, así como relajamiento y tranquilización psíquicos.

De acuerdo con la fórmula de transición «entrenamos» las formaciones de propósitos, cuya esencia expondremos aquí con el ejemplo de la preparación auto sugestiva de tiradores deportivos. En las tres siguientes fórmulas de activación se intenta obtener el mejor dominio de la tarea deportiva, la más óptima capacidad de rendimiento nerviosa en situaciones de competición. Debido a la importancia específicamente deportiva de las siguientes fórmulas, debe ponerse especial cuidado en la correcta observación de las frases establecidas. Tales frases reciben el nombre de formación formular de propósitos. Con ello quiere decirse que grabando firmemente en la memoria la frase cuyo contenido se ocupa de situaciones, tareas y actos situados en el futuro, se logrará que los citados actos lleguen a realizarse con mayor facilidad. Gracias al ejercicio diario desaparecen las llamadas reacciones de extrañeza en situaciones de carga; esto es, con ayuda del diario ejercitación de las formaciones formulares de propósitos, el deportista vive las situaciones de competición cada vez más como algo cotidiano, dado que los actos necesarios para ello ya los ha entrenado «en mente», «en la imaginación».

4 ° ejercicio: «Me siento confiado y espero con alegría el momento de la competición».

Gracias a este propósito puede apoyarse todavía más la confianza en la capacidad de rendimiento propia, fomentando al mismo tiempo una óptima actitud de lucha.

El deportista debe sentirse interiormente seguro y llegar a la competición en un estado de ánimo positivo.

El último ejercicio debe comprenderse como consecuente continuación de la fórmula precedente, y en él se lleva a seguro término, con tranquilidad y relajamiento, el desarrollo del mo­vimiento.

24 ° a 26 ° día: 1er a 3er ejercicio (E = 3 min.).

                            Fórmula intermedia (1 min.).

                            4 ° a 6 ° ejercicio (A = 2 min.) 6 min. + B.

Quisiéramos señalar todavía algunas particularidades de la terapia activa. Se trata de un método que tiene en común con el entrenamiento deportivo el que tan sólo una regularidad completamente consecuente de los ejercicios puede garantizar el éxito. Carece de todo sentido el practicar la terapia activa únicamente en vísperas de las grandes competiciones, para olvi­darla luego durante semanas o meses. En un proceder de este tipo, la terapia activa iniciada repentinamente en vísperas de competiciones puede dar lugar a unos efectos completamente negativos sobre el estado físico, dado que no han podido formarse unas condiciones estables de reflejos condicionados. Debe exigirse, por lo tanto, que los ejercicios se realicen regularmente dos veces por día durante los descansos del entrenamiento y de las competiciones (incluso durante los descansos forzosos motivados por una lesión o vacaciones). Sólo de esta forma puede garantizarse un éxito seguro de este método para el individuo. La terapia activa ha de convertirse en parte integrante del entrenamiento, y ha de aplicarse regularmente como método de recuperación después de grandes cargas físicas, y como preparación a las exigencias del entrenamiento y las competiciones.

Después de un período de tiempo, establecido de acuerdo con el responsable de la terapia activa, de diferente duración según las características individuales de cada deportista, puede darse paso a las llamadas fórmulas abreviadas. En éstas se mantiene toda la estructura de la terapia activa, con la única diferencia de que el deportista se imagina cada uno de los ejercicios a través de una fórmula abreviada, logrando con ello las mismas reacciones que con la aplicación de las fórmulas más largas aprendidas al principio.

Las fórmulas abreviadas son las siguientes:

-Tranquilo y relajado.

-Pesadez.

-Calor.

-Tranquilidad de nervios.

-Confiado.

-Concentrarse tranquilo.

-Pulsar con tranquilidad y fluidez.

Por otra parte existe la posibilidad, de que, llegado el momento en que la fórmula abreviada ya ha sido ejercitada suficientemente, y de acuerdo con el responsable de la terapia activa, el deportista ejercite fórmulas abreviadas de forma aislada en determinadas situaciones difíciles de la competición. Así por ejemplo, un tirador deportivo incapaz de solucionar por sí mismo ciertas tensiones que le impiden obtener una sensación para el accionamiento fluido del gatillo, puede imaginarse varias veces la fórmula abreviada «pulsar tranquilo y fluido«, durante la competición y entre los diferentes ejercicios. Debemos señalar, sin embargo, que una experimentación prematura con fórmulas abreviadas aisladas no puede permitirse durante la competición, puesto que el deportista no puede prever si el momento es adecuado para determinadas fórmulas abreviadas, ni cuáles pueden ser las consecuencias negativas de un empleo inadecuado.

3.2. CONDICIONES QUE POSIBILITAN

UNA CONMUTACIÓN SUGESTIVA AUTENTICA

El éxito del ejercicio tan sólo se logra si el deportista realmente lo desea y no queda bloqueado por imaginaciones opuestas. Por lo tanto, la actitud del deportista para con el procedimiento y la buena disposición para un ejercicio consecuente constituye los requisitos más importantes para obtener un éxi­to rápido y duradero del ejercicio. Así, pues, debe concederse la máxima importancia en la correcta instrucción del deportista. Resulta beneficioso combinar las charlas individuales con instrucciones al grupo. Es fundamental que la participación en los cursillos de TA sea voluntaria. Hemos podido comprobar que ni la postura adoptada en los ejercicios, ni el recinto en el cual se realizan éstos ejercen una influencia primaria sobre el éxito. En la literatura sobre el tema se citan, como posturas a adoptar durante los ejercicios, la postura sentada pasiva, la postura de cochero, y la postura tendida. Las tres formas de ejercicio son también posibles en la práctica del deporte, siendo la postura de cochero la más practicable en el deporte, dado que la postura sentada pasiva precisa de un sillón de brazos con apoyo para la cabeza, mientras la postura tendida requiere de un lugar apropiado para tenderse.

Según nuestras experiencias, el éxito de los ejercicios no depende en absoluto de la postura escogida.

El recinto en el cual se realiza el ejercicio tiene una cierta importancia al inicio del cursillo (durante los primeros ocho días). Para obtener un éxito rápido resulta favorable un lugar oscurecido, tranquilidad, buena acústica y una buena posibilidad de sentarse. A medida que avanza el cursillo, se introducen, sin embargo, estímulos de perturbación óptica y acústica, con el fin de lograr una mayor aproximación a las condiciones reales de entrenamiento y competición, y para preparar al deportista de forma sistemática y auto sugestiva para estas situaciones.

Se obtiene una aceleración de la conmutación auto sugestiva con ayuda del acoplamiento sistemático de la autosugestión y la sugestión ajena por medio de cinta magnética. El reforzamiento por sugestión ajena acelera la formación de reflejos condicionados por autosugestión. En el cursillo, la sugestión ajena a través de magnetófono debe seguir inmediatamente a la autosugestión, debiéndose tener en cuenta que el refuerzo de sugestión ajena no debe consistir en la repetición de todo el programa de ejercicios (lo que produciría cansancio), sino que debe limitarse a repetir (cinco veces) la fórmula con la que el deportista termina su autosugestión. Para este proceder nos guiamos por consideraciones de teoría pedagógica. Debe cuidarse ante todo que el refuerzo de sugestión ajena se vaya reduciendo al cabo de catorce días (de tres a una sola vez al día), para que al final del cursillo sólo se hagan ejercicios auto sugestivos. El deportista no debe depender de la sugestión ajena.

Otra condición importante para una rápida conmutación psicosomática mediante sugestión, está en la intensidad de la representación gráfica de las fórmulas. Por consiguiente, cada fórmula de los ejercicios debería ser tratada previamente con los deportistas, con el fin de elaborar de forma plástica su contenido gráfico. Deben evitarse en lo posible los cambios arbitrarios de palabras o la elisión de fórmulas, dado que ello podría conducir a tensiones. En consecuencia, los deportistas deben ser orientados hacia un estricto cumplimiento del programa de ejercicios.

Después de haber explicado algunas condiciones que posibilitan una auténtica conmutación sugestiva, se plantea la cuestión sobre las posibilidades de la objetivación de los efectos de la TA.

3.3. POSIBILIDADES DE LA OBJETIVACIÓN

DE EFECTOS DE LA TA

Con la aplicación de la TA al deporte se pretende alcanzar esencialmente:

-Una fuerte recuperación psicofísica después de altas exigencias de entrenamiento y competición. El proceso de recuperación ración es introducido mediante ejercicios de pesadez, que producen un relajamiento de la musculatura del esqueleto, y ejercicios de calor, que tienen por consecuencia una distensión de los vasos sanguíneos.

-Una influencia favorable sobre el estado psíquico del deportista antes de las competiciones importantes. Esto es, deben eliminarse o reducirse todos los estados apáticos o de «fiebre de start», con sus fenómenos concomitantes nerviosos y vegetativos, inhibidores del rendimiento. Nos referimos aquí a perturbaciones para conciliar y mantener el sueño el mismo día o el día anterior a una competición, miedo al fracaso, intranquilidad psicomotora, perturbaciones de concentración, y sensaciones de debilidad antes de la competición.

-Optimismo en el rendimiento, confianza en sí mismo, un comportamiento de rendimiento acorde con la situación, tanto en el entrenamiento como en competición, a través de la formación formular de propósitos. En la actualidad, no es posible aportar la prueba científica de los efectos buscados por los procedimientos auto sugestivos en el deporte, dado que todavía no se han desarrollado unos procedimientos adecuados de verificación. Una valoración global, a menudo manifestada: «el EA me ha ayudado», no expresa nada acerca de los efectos diferenciados del EA sobre funciones y procesos psicofisiológicos, además de dificultar una determinación diferenciada de la parte y de las posibilidades y límites del EA en la estabilización del rendi­miento. Un proceder metodológico uniforme para la objetivación de los efectos del EA queda, sin embargo, dificultado por el hecho de que ya hoy en día se aplican en el deporte diversas modificaciones del EA, que se diferencian en cuanto a la función, a la duración del aprendizaje por el deportista, y a la diferente estructura del contenido, en la preparación psíquica de los deportistas con vistas a altas exigencias de entrenamiento y competición.

Ahora bien, todos los procedimientos auto sugestivos tienen en común que los efectos psicosomáticos de conmutación pueden ser vividos por los deportistas; que puede observarse el comportamiento bajo influencia del EA; que los efectos de conmutación son demostrables gracias a las transformaciones de parámetros fisiológicos y neurofisiológicos; y que la capacidad de carga psíquica bajo el EA puede ser registrada por tests de rendimiento o con experimentos naturales. Partiendo de tales planteamientos, quisiéramos exponer algunas posibilidades de la objetivación de efectos de EA, que nosotros hemos aprovechado para el registro de efectos de TA en el deporte, que nos sirvieron para reunir experiencias.

1. Encuestas escaladas (Fig. 3). Los efectos de conmutación pueden ser vividos por los deportistas en las calidades de vivencia «tranquilidad-relajamiento», «pesadez», «calor» y «frescor», y pueden ser escaladas en su grado de manifestación.

Debido a ello elaboramos un acta de ejercicios, estructurada según el principio de las escalas estimativas bi y monopolares.

2. Exámenes polígrafos de procesos fisiológicos durante y después de la TA. Hicimos un examen especial de las funciones fisiológicas bajo influencia de la TA, efectuado simultáneamente con un polígrafo especial de cinco canales y un aparato 8-EEG-1. En las funciones fisiológicas registramos el EEG, el ECG, la respiración, el reflejo Startle-Blinzel y el galvánico de la piel. Además registramos la frecuencia momentánea del pulso, la temperatura cutánea, así como la presión de la sangre. Gracias a este proceder ha sido posible una valoración diferenciada de efectos de la TA y efectos somáticos de conmutación, así como un cálculo aproximado de la duración de los efectos del EA sobre los parámetros fisiológicos.

3. Pruebas de rendimiento. En nuestra opinión, todos los estudios para probar la existencia de los efectos del EA y de la TA, sólo cumplen su finalidad cuando se encuentran unas correlaciones positivas entre los cambios en los parámetros fisiológicos, valoraciones de los deportistas, y entre altos rendimientos deportivos. O bien cuando un procedimiento autosugestión influye directa y positivamente en un rendimiento deportivo. La prueba de ello será más fácil de obtener experimentalmente en aquellas modalidades deportivas con rendimientos exactamente mensurables, que en aquellas modalidades deportivas de tipo valorativo. En este aspecto deberemos basarnos primordialmente en una bien enfocada observación ajena. Con ayuda del test de rendimiento podremos obtener informaciones adicionales sobre los efectos diferenciados de la autosugestión.

Terapia Activa de Frester 7

Terapia Activa de Frester 7

 

El contenido de las fórmulas del programa de transición se refería hasta ahora exclusivamente a la regulación de determinados sistemas orgánicos y funcionales, así como relajamiento y tranquilización psíquicos.

De acuerdo con la fórmula de transición «entrenamos» las formaciones de propósitos, cuya esencia expondremos aquí con el ejemplo de la preparación auto sugestiva de tiradores deportivos. En las tres siguientes fórmulas de activación se intenta obtener el mejor dominio de la tarea deportiva, la más óptima capacidad de rendimiento nerviosa en situaciones de competición. Debido a la importancia específicamente deportiva de las siguientes fórmulas, debe ponerse especial cuidado en la correcta observación de las frases establecidas. Tales frases reciben el nombre de formación formular de propósitos. Con ello quiere decirse que grabando firmemente en la memoria la frase cuyo contenido se ocupa de situaciones, tareas y actos situados en el futuro, se logrará que los citados actos lleguen a realizarse con mayor facilidad. Gracias al ejercicio diario desaparecen las llamadas reacciones de extrañeza en situaciones de carga; esto es, con ayuda del diario ejercitamiento de las formaciones formulares de propósitos, el deportista vive las situaciones de competición cada vez más como algo cotidiano, dado que los actos necesarios para ello ya los ha entrenado «en mente», «en la imaginación».

4 ° ejercicio: «Me siento confiado y espero con alegría el momento de la competición».

Gracias a este propósito puede apoyarse todavía más la confianza en la capacidad de rendimiento propia, fomentando al mismo tiempo una óptima actitud de lucha.

El deportista debe sentirse interiormente seguro y llegar a la competición en un estado de ánimo positivo.

El llevar la concentración consecuentemente al desarrollo técnico, posibilita una captación clara y tranquila de la mira del arma con el ojo, al tiempo que favorece esencialmente el resto de los movimientos. La seguridad interna es transmitida de este modo hacia fuera, sobre el desarrollo de los movimientos.

Terapia Activa de Frester 6

Terapia Activa de Frester 6

 

Con ello se llega al final del primer ciclo de ejercicios, dedicado primordialmente al aprendizaje de un rápido relajamiento del organismo y, de una tranquilización psíquica y concentración.La siguiente fórmula intermedia constituye el paso entre las formulaciones relajadoras y las estimuladoras. Al mismo tiempo, sirve para comprobar y subrayar, en el sentido de un «análisis de situación», el estado de tranquilidad, a modo de punto de partida para la siguiente activación.Fórmula intermedia: Tengo los nervios tranquilos y el cuerpo  agradablemente relajado.

Terapia Activa de Frester 5

Terapia Activa de Frester 5

 

Gracias a esta fórmula, desde las esferas centrales del cerebro se inicia una conmutación en el sistema vascular sanguíneo, que corre paralela con un ensanchamiento de los vasos. Gracias a ello puede lograrse tanto una mejor irrigación de las zonas periféricas (brazos, piernas) como del cerebro (mejoramiento de la capacidad de concentración). Por añadidura, las escorias innecesarias del metabolismo, productos de precedentes cargas de entrenamiento, pueden ser evacuadas con mayor rapidez gracias al mejor riesgo sanguíneo.

Terapia Activa de Frester 4

Terapia Activa de Frester 4

 

Esta fórmula la empalmamos directamente al primer ejercicio, a partir del cuarto día, sin sobrepasar sin embargo el tiempo de 3 min., para el, ejercicio total. La finalidad de este segundo ejercicio es el provocar, con la creciente pesadez del cuerpo, un relajamiento en todo el aparato muscular. Las primeras veces sólo se percibe un hormigueo, lo que ya puede ser considerado como el inicio de los procesos de conmutación. También pueden observarse otras diferencias individuales con la aparición de diversos síntomas, a los que sin embargo no se les debe dar importancia alguna.

Terapia Activa de Frester 3

Terapia Activa de Frester 3

 

Los efectos así obtenidos son:

Tranquilidad, descanso, relajamiento, contención de afectos (Schultz), pérdida de temores, mejoramiento de la voluntad de trabajo y de la confianza en uno mismo.

Los efectos del EA quedan representados simbólicamente en un esquema simplificado de funcionamiento (Fig. 2).

El éxito fisiológico externo lo examinamos en primer lugar palpando cuidadosamente la musculatura entera del brazo de trabajo, inclusive la musculatura del hombro y la nuca. El ejercicio ha sido positivo cuando en el examen se observa una musculatura relajada, uniformemente blanda. El segundo examen va dirigido primordialmente al efecto de tensión externa de la musculatura. Tomamos el brazo en observación, justa debajo del codo, y lo doblamos con un movimiento uniforme y suave hacia fuera, en el sentido de un levantamiento en la articulación del hombro. Si entonces suprimimos repentinamente el apoyo al brazo levantado, en caso de que se haya logrado una relajación, el brazo caerá, por el efecto de la gravedad física, sobre el soporte. Una tercera posibilidad de examen inmediato del éxito del ejercicio consiste en la medición de temperaturas del cuerpo, aplicando un termo elemento en la parte media del antebrazo. Los ejercicios de EA positivos dan un aumento máximo de 3° C de la temperatura cutánea.

Los estudios y las publicaciones sobre la aplicación del entrenamiento autógeno al deporte, confirman todos los resultados clínicos en lo relativo a los efectos positivos del relajamiento. De esta forma, gracias al EA ha sido posible reducir estados de «fiebre de start» poco antes de las competiciones (Puni), con todos los síntomas concomitantes inhibidores del ren­dimiento, al tiempo que se fomentaban efectos de recuperación después de altas exigencias de entrenamiento y competición, apoyando una positiva disposición al rendimiento. El método del EA ha tenido unos efectos especialmente favorables en el sentido de la estabilización psíquica, en deportistas emocionalmente lábiles.

Debe prevenirse, sin embargo, de una aplicación generali­zada del EA a todas las modalidades deportivas, dado que un empleo inexperto del EA puede dar lugar a efectos inhibidores del rendimiento. Así, por ejemplo, se han podido observar, como consecuencia de los ejercicios de EA, cansancio, disminución de velocidad, pérdida de la rapidez de reacción, pesadez de los miembros e incluso espasmos. En las disciplinas técnicas y de fuerza rápida, tales efectos darían lugar a una disminución de rendimientos.

El punto esencial de la modificación del EA para las necesidades del deporte debería estar en la estructuración de un efecto activador, estimulador. El sistema funcional psicofísico del deportista debe encontrarse en una capacidad de funcionamiento óptima, el deportista ha de estar dispuesto a cumplir con unas fuertes exigencias de entrenamiento y competición. Por lo tanto, el relajamiento y una activación inmediatamente siguiente son requisitos necesarios para la formación de una alta capacidad de funcionamiento psicofísico, y para una adaptación óptima de los sistemas biológicos y psíquicos a las elevadas cargas.

En el siguiente apartado expondremos el intento de cons­truir una modificación del EA aplicable a los intereses del deporte, y daremos a conocer las experiencias que hemos reunido con este procedimiento en el campo del deporte.

3. La terapia activa (TA), modificación del EA para deportistas

3.1. CARACTERÍSTICA DE LA TA

El programa de ejercicios de la TA está constituido por una parte de relajamiento, una fórmula de transición a la activación, la parte activadora mediante imágenes de propósitos, y la gimna­sia de movimiento.

En la parte de relajamiento de la TA se emplearon fórmulas del programa básico del EA, aunque con vistas a una concentración temporal de los ejercicios, y al contrario que en el EA, nos dirigimos simultáneamente a ambas extremidades:

EA, por ejemplo, «Mi brazo derecho pesa mucho»

TA, por ejemplo, «Mis dos brazos pesan mucho».

Nuestro procedimiento queda reforzado por las investigaciones de Siebenthal, quien ha podido demostrar en personas sanas, que la pesadez bilateral, por ejemplo, puede alcanzarse objetivamente con mayor facilidad que una pesadez unilateral. El programa básico del EA y la parte de relajamiento de la TA son equiparables en cuanto al efecto psicosomático. En el campo del deporte se trata de que las fuerzas liberadas por el relajamiento intensivo sean aportadas a una paulatina activación. Ello debe lograrse con ayuda de la formación de propósitos mediante fórmulas. El estado previo de trance actúa aquí como potente trazador del camino a seguir luego por la sugestión en estado despierto, según han podido comprobar Huse y Hull. Según Birenbaum, la esencia del propósito consiste en la constitución de un sistema de tensión, que en el campo de la hipnosis ajena corresponde a la sugestión posthipnótica. Requisito previo para todo propósito son las necesidades individuales de la persona, que la activan para un comportamiento enfocado hacia un fin (KOHLER, 1968). El propósito puede estar dirigido, también, contra determinadas necesidades o tendencias psicopatológicas (por ejemplo, dejar de fumar o interrumpir la inclinación hacia los actos sexualmente perversos), pero incluso en este caso está basado en necesidades.

Por lo menos en el arranque debe existir una necesidad de querer cambiar el estado actual o las formas de comportamiento habituales. De ello se sigue, como principal condición para la eficacia de la formación de propósitos, que la persona ha de obtener una visión sobre el contenido y la necesidad de la fórmula, y de que de allí se forma la necesidad de actuar según este conocimiento.

Aquello que el deportista se propone durante el entrenamiento o la competición, debe ser previamente «entrenado en la cabeza» y de esta forma, después de la sesión de ejercicios, pugna por realizarse. Tanto en el EA como en la hipnosis, el caso ideal se da cuando, en un estado de concentración ensimismada, la fórmula de propósito es asimilada de forma tan intensa, que luego, en el momento deseado, llegue a realizarse automáticamente sin la intervención voluntaria de la persona. En la clínica psiquiátrica tenemos ejemplos de formación de propósitos formulativos con el fin de cambios sencillos, como dejar de fumar o de consumir alcohol, fórmulas para el soporte y fomento de funciones psicofísicas normales, como el eliminar perturbaciones en la conciliación y el mantenimiento del sueño, etcétera. Aquí debe tenerse en cuenta, sin embargo, que deben evitarse las negaciones en la formulación. (No debe decirse: «Ya no fumaré», sino: «El tabaco me es indiferente»; tampoco se dirá: «Ahora quiero dormir», sino: «Estoy muy cansado, me estoy durmiendo».)

En colaboración con el Departamento de Psicoterapia e Investigación de las Neurosis (Dirección: catedrático doctor med. habil. Christa Kohler) de las clínicas de neurología psiquiátrica de la Universidad Karl Marx de Leipzig, hemos inten­tado sintetizar los conocimientos obtenidos hasta ahora, para elaborar a partir de ahí y para las necesidades prácticas del deporte un procedimiento que satisfaga las exigencias de relajamiento y activación.

Nuestro programa de ejercicios consta de tres ciclos: relajamiento, activación e inclusión de componentes motores mediante gimnasia de movimiento. Todos los ejercicios los efectuamos desde el principio en posición sentada, con el fin de ajustarnos al máximo a las condiciones espaciales del entrenamiento y la competición.

En la práctica deportiva ha quedado probada la utilidad de la siguiente sucesión de ejercicios:

Nos sentamos sobre el tercio anterior de una silla o banqueta. Colocamos la planta de los pies firmemente sobre el suelo, dejando aproximadamente un palmo entre ambas piernas. A continuación erguimos totalmente nuestro torso, para luego dejarlo caer en completo relajamiento («lomo encorvado de gato»). Los brazos cuelgan al principio sueltos junto al cuerpo. Luego los colocamos con cuidado sobre los muslos, procurando que las manos no se toquen. No debemos apoyar los brazos en los muslos, sino sólo depositarlos ligeramente («postura de cochero»). Entonces cerramos los ojos y nos concentramos en el primer ejercicio. Nos imaginamos las siguientes palabras a modo de escritura fija, como si se encontrara, por ejemplo, en una pizarra, una pancarta o un cartel:

Primer ejercicio: «Estoy completamente tranquilo, relajado». No concedemos atención a eventuales pensamientos perturbadores que puedan presentarse al inicio del ejercicio, dado que en el transcurso de él ya no volverán a aparecer. No deben efectuarse cambios en la formulación de las palabras. Los ensayos experimentales han demostrado que en el caso de cambios arbitrarios de palabras (por ejemplo, «Estaré completamente tranquilo» o «Quiero estar completamente tranquilo»), no se produce el deseado efecto de conmutación al estado de tranquilidad y relajamiento. Al cabo de tres minutos nos levantamos e iniciamos los ejercicios de respiración y movimiento (B). Debe evitarse absolutamente el seguir sentado una vez terminado el ejercicio, dado que con ello no se podría evitar un segundo efecto de relajamiento, que podría llegar hasta estados de marcado cansancio. El ejercicio deberá realizarse en la forma des­crita, de cuatro a cinco veces por día.

1er a 3er día: 1 er ejercicio (E = 3 min) + B.

                       2 ° ejercicio de brazos:«Mis dos brazos pesan mucho».