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La Bitácora del Dr. Ucha

La comunicación en la actividad deportiva

Cap. VIII Algunas cuestiones de la psicología de la comunicación en la actividad deportiva

D. Ya. Bogdanova. En: Cuestiones de la psicología del deporte, editor A. Z. Puni Leningrado. 1975. Pág. 63-72.

Las formas directas e indirectas de la comunicación nombran la vida de cada persona y son la existencia principal de los grupos pequeños y de los colectivos. Por eso la comunicación ingresa como uno de los problemas medulares de la psicología social.

En la estructura de la comunicación se pueden separar:

La comunicación, cuyo enlace consiste en transmitir los medios (verbales y no verbales) de una información determinada

La interacción que es la actividad conjunta entre dos y una cantidad mayor de personas para alcanzar un objetivo general y a veces diametralmente opuesto

La interinfluencia que es el cambio de la conducta en el transcurso de una interacción bajo el predominio de la información obtenida.

La relación recíproca que está dada por la oficial, la no oficial y la interpersonal.

La comprensión recíproca entre las personas sobre la base de un conocimiento como resultado recíproco de la comunicación (A. A .Bodaliov, 1965; E. S. Kuzmin,1967; I. S. Kon 1967; Ya. L. Kolominski, 1970; V. N. Panferov,1969; T. Shibutani, 1969; Ya. Shepanskii, 1969; B. D. Parigin, 1971 y otros).

La comunicación es uno de los procesos más complejos de las principales demandas sociales, cuya condición es imprescindible para la formación y el desarrollo del hombre. Es también una satisfacción de un valor decisivo. El déficit de la comunicación se relaciona con el aislamiento, la soledad prolongada, especialmente en el período de la infancia y como regla conduce a las anomalías de un desarrollo psicológico. Todo el proceso de la socialización, de la asimilación de la personalidad que fue creada por la humanidad se vincula ininterrumpidamente con la comunicación. Sin comunicación no tiene sentido la actividad laboral de las personas. Las personas no pueden producir, si no se unen por un medio conocido para una actividad conjunta y para un intercambio recíproco de su actividad. Para producir las personas entran en determinados vínculos y relaciones y solamente en los marcos de estos vínculos y relaciones sociales existe su correlación hacia la naturaleza y tiene lugar la producción.

La comunicación es un elemento inseparable no solamente de la producción sino de otros tipos de actividad del hombre. La comunicación se incluye en la estructura de la actividad deportiva. Ella cumple todas las funciones propias y las señaladas anteriormente, aunque tiene particularidades que son determinadas por las condiciones específicas de la actividad en deportes concretos. Por cuanto las causas externas actúan siempre, al romperse las condiciones internas, es necesario considerar en este sentido las particularidades personales.

Una de las condiciones específicas de la actividad deportiva es que en el transcurso de la lucha competitiva y en todos los deportes la comunicación se hace difícil o casi no existe.

Es generalmente conocido, que en la comunicación humana, como regla tiene lugar la comunicación de sus recursos verbales y no verbales (B. G. Anaev, V. M. Bekhterev, A. A. Bodaliov, L. S. Vygotskii, V. N. Myasishchev, S. R. Rubinshtein, T. Shibutani, y otros). La correlación de su utilización depende de las condiciones objetivas e inclusive de las situaciones concretas de la actividad, en las cuales se desarrolla la comunicación.

Por cuanto, para la lucha deportiva se plantea una limitación típica y significativa e inclusive una eliminación completa de la comunicación, entonces en tales condiciones una importancia esencial adquiere los medios no orales de la comunicación, en particular las acciones motoras. En este sentido ellas ejecutan una función oficial, como elementos concretos de la actividad motora (de la lucha deportiva) y una función comunicativa, como medios de transmisión de la información.

Se utilizan también, tales medios de la comunicación como: los movimientos expresivos, los gestos, la mímica y la pantomima, sin embargo, en toda esta variedad de medios de la comunicación los principales son las acciones motoras. Esto contradice la representación compleja sobre la valoración universal del lenguaje como medio de la comunicación. Indudablemente, la comunicación verbal es una manera más completa, específica y humana para transmitir la información, el conocimiento y la comprensión entre las personas. Por esta razón, R. A. Ibragimov considera, por ejemplo, que…la comunicación es solamente una conducta "del lenguaje", del habla. Los detalles de la conducta, a pesar de su nivel informativo suficiente tienen una importancia independiente en el acto de la comunicación y se relacionan a los fenómenos paralingüísticos y solamente por el habla adicional y explicativa. (R. A. Ibragimov. Acerca del problema de la comprensión en el proceso de la comunicación oral. Frunze.1968.

En las investigaciones experimentales con grupos pequeños se estudio o la conducta preferentemente comunicativa sin considerar o las acciones demostrativas y prácticas (en las condiciones de laboratorio y con la solución de tareas intelectuales), o las acciones práctica preferentemente manipuladas con la eliminación premeditada de la comunicación oral (experiencias con la metodología homoestática).

Todo lo expuesto condujo a que, las acciones insertadas en las condiciones de una actividad real, conjunta e inter vinculada no se examinen como medios de la comunicación y en este plano las investigaciones no se realizaron. Entretanto, la concepción de la comunicación mediante los actos motores tiene ya un lugar en el mundo animal, por ejemplo entre los monos.

Incluso, V. Keller (1930) describió las formas variadas de la comunicación entre los chimpancés. Ante todo, él describió los movimientos emocionales y expresivos, tales como la mímica, los gestos, las reacciones de los sonidos. A continuación van los movimientos expresivos de las emociones sociales, los gestos de saludos, etc. Sin embargo, los gestos y los sonidos expresivos de los monos - dice Keller – no siempre designan o significan algo objetivo. Sin embargo, los animales se entienden perfectamente uno con otro. Mediante los gestos ellos expresan no solamente sus estados emocionales sino los impulsos que están dirigidos a otros monos u otros objetos. En tales casos, el recurso más divulgado consiste en que, los chimpancés comienzan a producir los movimientos o las acciones mediante los cuales pueden inducir a otros hacer algo. (Empujar, movimientos iniciales de la marcha, cuando el mono llama a otro a ir tras él, movimiento de agarre, cuando quiere obtener otro plátano, etc.). Todos estos actos están directamente relacionados con las acciones. N. Yu. Voitonisa y N. A. Tikh. Realizaron investigaciones en un criadero de Sujumi y también establecieron que, en el rebaño los monos ya existen con un sistema complejo de las interrelaciones, con una jerarquía peculiar y con sus medios propios de comunicación. De esta forma, la comunicación de los monos representa en sí un contacto indirecto que se relaciona con el contagio del estado emocional o incentivo hacia una acción. Con los medios de comunicación entran los movimientos expresivos, los gestos, la mímica, la reacción de los sonidos, los momentos iniciales de las acciones motoras. Sin embargo, la comunicación de los animales se restringe a los límites de su actividad instintiva. Conjuntamente con esto, la presencia de las formas de la vida conjunta y de la comunicación de los monos sirvió, como indica A. N. Lentev, de premisa para la aparición del trabajo. El trabajo humano es una actividad desde tiempo eviternos social. En el proceso del trabajo surge la necesidad de decirse algo entre las personas.

En sus inicios indicó A. N. Leontev las acciones laborales y su comunicación representan en sí un proceso único. Al influir los movimientos laborales sobre la naturaleza, el hombre ejerce un predominio también sobre los otros participantes de la actividad. Esto significa, que las acciones tienen una función ambigua: indirectamente es una función productiva y presenta una influencia sobres las otras personas, es decir en la función de la comunicación. Solamente, en lo ulterior con la aparición del lenguaje articulado ambas funciones se dividen y se convierten en una comunicación hablada.

Muchas investigaciones de la comunicación en el desarrollo ontogenético del hombre (F. I. Fradkina, T. E. Konnikova y M P. Denisova, M. I. Lesina y otro), evidencian que, en el período de la infancia se produce un cambio cualitativo de las formas variadas de la comunicación. El primero y genéticamente más temprano es la comunicación emocional directa del niño con las personas que le rodean, como lo denomina M. I. Lisina. En el niño se observa la reacción específica "sobre la persona", la cual fue denominada por P. L. Figurin y M. P. Denisova como un conjunto de animación. En este período el niño aspira al contacto emocional en una forma directa, utilizando la mímica y los gestos expresivos como medios principales de la comunicación. En una comunicación ulterior se adquiere la forma de influencia de situación, de comunicación práctica, adelantándose no a las palabras sino al objeto. Aquí el contacto se vincula establemente con la actividad conjunta del niño y del adulto. La relación del niño hacia el mundo de los objetos se adelanta a las acciones del adulto y las acciones realizadas por el propio niño están dirigidas no solamente a un objeto sino a la persona. En adición a la mímica y los gestos y en calidad de medios comunicativos se utilizan las acciones reorganizadas funcionalmente, los objetos y las acciones locomotoras. Las formas indicadas de la comunicación conforman tal base primaria, sobre la cual se produce el desarrollo de la comunicación oral de una influencia no por situación y cuyo contenido no esta relacionado obligatoriamente con el lugar y el tiempo, donde y cuando se crea el contacto con los compañeros.

De esta forma, en la ontogénesis existen los períodos, cuando los medios no orales o verbales (mímica, gestos, pantomima y principalmente las acciones conjuntas) eran y son medios válidos de la comunicación. Sobre su base se elabora el dominio de la comunicación oral que con posterioridad desplaza la comunicación mediante las acciones motoras. El dominio del lenguaje introduce un principio nuevo en el proceso de la formación de la psiquis humanas, la cual se relaciona con la transmisión generalizada de la experiencia socio-histórica de la humanidad. Bajo la influencia de los medios orales se reforman los restantes medios comunicativos. Es como si se tendiera una sombra pero nunca se elimina la posibilidad de utilizar las acciones motoras como medios de la comunicación. Ella se conserva, como si fuera en una forma oculta pero puede manifestarse en las acciones conjuntas de las personas. Las acciones conjuntas pueden servir de medio de comunicación no solamente en la actividad deportiva. Por ejemplo, B. G. Ananev escribió lo siguiente: "Pero el lenguaje es y será el medio principal de la comunicación, sin ser él único. El interactua siempre con los medios no idiomáticos de la comunicación, incluyendo las reacciones expresivas de la conducta (mímica, somátipica, entonación, gesticularía y tónica), la conducta semántica, es decir, la idea y el valor de los actos de las personas en circunstancias determinadas, con el proceso de la actividad conjunta de las personas en los actos laborales complejos".

Al examinar las acciones motoras como medios de la comunicación en la actividad deportiva es imprescindible subrayar, que cualquier acción del deportista se adelanta a la palabra. Con las acciones motoras se vinculan conceptos determinados, objetivos. En una situación concreta la palabra de una interacción tiene obligatoriamente tanto una designación, como un valor, es decir, introduce una información determinada. Es natural, que de por sí mismas las acciones motoras no pueden ser símbolos de las informaciones. Sin embargo, dichas acciones se vuelven comunicativas en una situación concreta, cuando conjuntamente con la función oficial éstas se utilizan premeditadamente para transmitir informaciones, por ejemplo, sobre los medios de una solución conjunta de las tareas tácticas en los juegos deportivos, o para inducir a un error al contrario en los deportes de combate (boxeo, esgrima y otros).

Por consiguiente, la comunicación no resulta ser una cualquier acción, que se aplica con el propósito especial de transmitir una información, con el objetivo de alcanzar la compresión mutua o por el contrario dificultarla. Los momentos de la comprensión razonada y de la transmisión premeditada de las ideas y de las vivencias en la comunicación fueron subrayadas por A. S. Vygotski. Sobre la intención o premeditación de la transmisión de la información como un indicio que permite diferenciar la conducta comunicativa de la informativa hicieron sus aportes Z. M. Volockaya, T.M. Nikolaeva, D. M. Segal, T. V. Sivyan.

En la actividad deportiva y en muchas situaciones concretas los deportistas al ejecutar unas u otras acciones técnicas que están dirigidas a solucionar una tarea concreta, digamos en el juego, se comunican premeditadamente una información determinada, adecuada al objetivo principal de un movimiento mediante estas acciones.

Para las acciones comunicativas las maniobras conjuntan atañen a dos o más deportistas simultáneamente y van dirigidas a solucionar una tarea competitiva concreta, la cual surge en una situación determinada, en un momento determinado de la actividad (pase, bloqueo, barrera, perdida del objetivo, borde del aro, y otros). En estos actos motores los compañeros transmiten premeditadamente las comunicaciones unos a otros, ya que sin esto no tendría sentido la comprensión mutua. A las acciones comunicativas se refieren los movimientos de engaño "fintas" en los deportes de combate y en los juegos deportivos. Sin embargo, aquí el objetivo principal es la transmisión premeditada de una información compleja.

Las posiciones acerca de las acciones motoras como de los medios de la comunicación en el deporte están representados en las investigaciones bien expresadas de V. I, Rumyancev, cuando él estudió el proceso de la comunicación los balonmanistas y en las investigaciones de L. Martinov al estudiar el enmascaramiento de las intensiones propias de los boxeadores. Como demostró V.I. Rumyacev, los balonmanistas adquieren los medios orales de la comunicación en las diferentes combinaciones en el 31% de los casos en el juego. En el 69% de los casos ellos utilizan los medios no orales de la comunicación como recurso principal para las acciones conjuntas.

La utilización por determinados jugadores de la información oral y no oral es una cuestión individual. Existen jugadores que emplean preferentemente los medios verbales de la comunicación, existen otros que utilizan raramente.

Claro está, la cuestión sobre los medios motores de la comunicación se hace necesario estudiarlas en un aprendizaje experimental ulterior. Sin embargo, no existen dudas de que las acciones motoras sirven de medios específicos de comunicación precisamente para la actividad deportiva. De una forma específica la comunicación se desarrolla en los diferentes tipos de deporte. Con una característica psicológica se puede considerar el tipo de deporte.

A. C. Puni, al examinar las particularidades de la lucha competitiva en los diferentes deporte y en calidad de signo distinto, separo las peculiaridades de la interacción de los contrarios. Según el signo dado él separó aquellos deportes, en los cuales tiene lugar el contacto directo entre los adversarios (deportes de combate y una parte grande de los deportes de conjunto: baloncesto, balonmano, fútbol, hockey, voleibol y otros) y los deportes en los cuales el contacto directo con el contrario está ausente (saltos y lanzamiento en el atletismo, clavados, halterofilia, gimnasia y otros) y aquellos deportes en los cuales la lucha deportiva se lleva en cursos paralelos (carrera de velocidad, natación, patinaje sobre ruedas y otros). Esta clasificación permite examinar los tipos de deporte según la inserción de la comunicación en la estructura de la actividad deportiva. En la actualidad nos referimos al primer grupo de deportes, en los cuales tiene lugar la comunicación directa. En los deportes de conjunto la interacción directa entre los deportistas se estructura sobre la base de la colaboración con los miembros de su equipo y de la rivalidad con el equipo contrario. Por esa razón es importante la compresión recíproca entre los miembros del equipo y el carácter reserva de los planes propios sobre el adversario. En los juegos deportivos la solución de las tareas del grupo exige la participación de todos sus miembros. Sus acciones se vinculan funcionalmente y solamente ante la participación conjunta de todos los miembros del grupo se puede lograr el objetivo deportivo. Por esta razón, la comunicación entra aquí como un hecho imprescindible y esencial de la actividad. La comunicación cumple no solamente la función de transmitir la información, sino también la de dirigir la actividad y el estado psicológico de los miembros del grupo. Más severas son las exigencias con respecto a la continuidad de la comunicación en estos deportes. Conjuntamente con esto, las condiciones objetivas de la actividad de cada juego concretamente, su estructura y lógica determinan las particularidades de la comunicación entre los miembros que interactúan en el grupo. Así por los datos de Yu. L. Khanin el perfil de la comunicación (correlación de las categorías diferentes de la comunicación: información útil, móvil, aprobación, no-aprobación) de los voleibolistas se diferencia del perfil de comunicación de los basquetbolistas y de los jugadores de balonmano. En el proceso del juego la comunicación oficial de los balonmanistas, su contenido, intensidad, concentración y dirección, como demuestra la investigación de V. I. Rumyanseva, se determina ante todo por el papel desempeñado en el juego por los miembros del equipo. (centro o extremo, atacador defensa, y otros).

En los deportes de combate (boxeo, lucha, esgrima y otros) la interacción directa entre los adversarios se lleva a cabo sobre la base de la rivalidad. En este sentido, dentro de la comunicación el enmascaramiento es muy importante con respecto a sus planes e intenciones, al mismo tiempo que el adivinar los pensamientos del contrario.

En los actos de la comunicación "silenciosa" entre los deportistas rivales el aspecto psicológico de la comunicación se relaciona ante todo desde la acción precipitada y anticipada y de la semblanza del contrario. Por tal vía la información obtenida se realiza para adivinar los pensamientos, la estructura y la regulación de las acciones propias.

En las investigaciones que se realizaron bajo la dirección de A. Bodalev quedo demostrado, que en cada aspecto concreto de la interacción directa de las personas para solucionar una tarea de la actividad tiene una valoración los componentes determinados en la semblanza y la conducta: peculiaridades del aspecto exterior, de las habilidades y hábitos de las cualidades emocionales y volitivas. En las personas comunicativas se crea una orientación del reflejo e interpretación sobre otra persona, en particular de estos componentes. Por ejemplo, como quedo demostrado en la investigación de O. S. Zubriski, los esgrimistas perciben sensiblemente el desplazamiento de uno y otro, las inclinaciones del cuerpo, los asaltos, especialmente los movimientos de la mano armada, así como también las particularidades de la figura, la estatura, la longitud de los brazos y de las piernas, la flexibilidad u la torpeza de los movimientos, entre otros aspectos. Al estudiar la comunicación en cualquier deporte hay que tener en cuenta lo siguiente, la comunicación por su contenido puede ser tanto formal-oficial relacionada con la solución de una tarea deportiva importante, como no formal, ésta toca las cuestiones que se presentan en una relación directa con un asunto.

Como ya se señaló, la comunicación oficial ingresa principalmente en el campo de una interacción competitiva. En estas condiciones ella está severamente determinada por el tipo de deporte y por el repertorio de los deportistas. La comunicación oficial puede tener lugar en los recesos entre los juegos, los asaltos, así como también antes de comenzar o al finalizar la competencia. En este caso tiene lugar una comunicación cuyo contenido se relaciona directamente con la marcha de la lucha competitiva. Su influencia reguladora sobre la efectividad de la interacción competitiva puede ser tanto positiva, como negativa.

La comunicación interpersonal, no oficial tiene lugar principalmente en los recesos, antes y después de la lucha competitiva. Su contenido, dirección, intensidad y concentración en apariencias no se regulan, sino se desarrolla tranquilamente y no orientada pero al mismo tiempo, el carácter de la información recibida tiene un efecto regulador. Por eso su redundancia o deficiencia influyen fundamentalmente sobre el estado psicológico del deportista.

En deportes concretos las exigencias objetivas de la actividad deportiva, sus peculiaridades específicas son determinantes y la comunicación actúa siempre a través de las condiciones internas. Tales condiciones son una individualidad inconfundible del conjunto de las diferentes propiedades personales de cada persona, de cada deportista. Por esta razón, el estudio de la comunicación en relación con las particularidades personales tiene un interés no solamente en la correlación teórica sino en la práctica.

Es necesario señalar, que durante los últimos años en la psicología soviética la cantidad de los trabajos dedicados a la investigación creció significativamente en los aspectos entre las peculiaridades de la personalidad y el carácter de la comunicación de las personas (A. Bodalev, A. Borichev, A. Gubko, V. Lunev, R. Maksimov, M. Palei y otros). Muchos trabajos están dedicados al estudio de las cuestiones parciales: la comunicación y la sociabilidad, la naturaleza de la sociabilidad (A. Gubko, S. Merlin, I. Ilina, S. Chernysheva), las manifestaciones de la sociabilidad y la reserva de los niños de la edad temprana y preescolar (V. A. Lunev), exigencias de la comunicación (Ya. L. Kolominski), papeles de la necesidad en la comunicación para desarrollar la personalidad (R. A. Maksimov), tipos de la sociabilidad de los escolares (V. I. Zhuravleba) y otros.

En las investigaciones de D. Ya. Bogdanova, V. I. Rumyanceva. V. Prokhova, L. K. Doronina estudiaron los rasgos comunicativos que se reflejan directamente en las personas, así como también ciertas premisas genotípicas que se relacionan con el equilibrio y desnivel del sistema nervioso. Tal género de investigación se realizó con los estudiantes-deportistas. El status, que determina la cantidad de opciones positiva y negativas refleja la posición del hombre en el sistema de las relaciones interpersonales, las cuales se producen al partir de su comunicación diaria.

Un análisis de correlación de los materiales de las investigaciones demostró, que entre el status de los estudiantes-deportistas en un grupo docente y las particularidades personales determinadas existe una relación confiable. Con la semblanza moral del estudiante-deportista poseedor de un status elevado y según los criterios formales y no-formales son inherentes cualidades tales, como: la laboriosidad, el colectivismo, la camaradería, la justeza, la modestia, la independencia, la firmeza, los intereses amplios y la alegría de vivir. Estas cualidades (o una serie de otras) están ausentes en los estudiantes-deportistas con un status bajo. La cantidad de cualidades personales, que se correlacionan confiablemente con el status, es mayor durante la opción del criterio de "dirección", y menor por el criterio de "descanso". La opción por el criterio oficial "estudio" se correlaciona confiablemente con cualidades tales, como la laboriosidad, amplitud de los intereses, perseverancia, justeza, colectivismo y modestia.

Por el criterio de dirección la correlación confiable queda establecida con cualidades tales, como: laboriosidad, perseverancia, amplitud de los intereses, justeza, independencia, colectivismo, sociabilidad. Por el criterio no oficial "ser" y "descanso" la dependencia detectada es por justeza, colectivismo, modestia, independencia y alegría de vivir.

Según el contenido, el conjunto de las cualidades personales que se correlaciona con las opciones de criterio oficial (estudio, deporte, dirección) y según la riqueza de la opción serán los criterios no oficiales(ser, descanso). En el primer caso las cualidades se correlacionan confiablemente y se van a reflejar en todas las categorías de correlación: hacia el trabajo, hacia otras personas, hacia sí, hacia los obstáculos. En el segundo vaso están solamente las cualidades que reflejan la correlación hacia otras personas y hacia sí. Las opciones, tanto por criterios oficiales, como por criterios no oficiales, se correlacionan con los rasgos comunicativos. Partiendo de los rasgos comunicativos de la personalidad, el colectivismo, la camaradería, la modestia y la sociabilidad se correlacionan confiablemente con el status. Sin embargo, la sociabilidad se correlaciona confiablemente con las opciones sólo por el criterio de dirección, el colectivismo y la modestia con las opciones por el criterio de ser, estudio, dirección y deporte. Se puede presuponer, que el contacto externo, la facilidad para establecer vínculos con otras personas no dan al hombre la justeza sobre el status elevado en el medio de los estudiantes-deportistas, donde se valora ante todo el colectivismo. Los vínculos establecidos del status de los estudiantes-deportistas con sus peculiaridades personales permiten ratificar que las particularidades de la comunicación dependen de una serie de características valorativas socialmente y personales, incluyendo las peculiaridades comunicativas.

Las particularidades personales de la comunicación de los deportistas se manifiestan claramente en las condiciones de las competencias. Según los datos de V. I. Rumyanceva, la cual estudió la comunicación de los jugadores de balonmano con las características personales de ellos y no desde sus funciones y papeles en el juego. Vemos ante todo las diferencias relacionadas con la utilización de los medios variados de la comunicación y su conjunto, todo lo cual está dado por un nivel expresivo menor o mayor de los tratamientos empleados por los deportistas, uno con otro. Las particularidades personales determinan la frecuencia de una información pericial-expresiva (aprobación y desaprobación), especialmente en su forma efectiva subrayada. Por último no es indiferente para los resultados de la actividad y en las condiciones de la lucha competitiva la influencia negativa sobre la comprensión recíproca y la interacción de los balonmanistas. En una medida significativa las propiedades naturales, el equilibrio y el desnivel del sistema nervioso sirven de base para las particularidades indicadas.

El conjunto de las cuestiones examinadas evidencia una parte compleja de la variedad del problema de la psicología de la comunicación en el deporte y del valor teórico práctico de su elaboración al salirse inclusive de los límites de la psicología del deporte y de la práctica deportiva.

Habilidad para superar la acción del factor peligro en los gimnastas jóvenes.

 Habilidad para superar la acción del factor peligro en los gimnastas jóvenes.

Cap. VII Investigación de la habilidad para superar la acción del factor peligro en los gimnastas jóvenes.

B. N. Smirnov. En: Cuestiones de la psicología del deporte, editor A. Z. Puni Leningrado. 1975.

Con las investigaciones realizadas (1) anteriormente se determino la composición de los elementos de la autorregulación psicológica de la actividad motora, al ser utilizados dichos elementos por los gimnastas mayores de las categorías superiores, formulando con ellos la base de una habilidad para superar la influencia del factor peligro. Quedo claro, que unos elementos están dirigidos a la movilización y otros a la organización de los esfuerzos volitivos. Más adelante quedo establecido, que en el momento de una vivencia más clara del miedo durante la situación de riesgo con una intensidad máxima se utilizan los elementos de la auto movilización de los esfuerzos volitivos, la auto persuasión, la auto-animación, y el auto-orden (2). En la medida en que disminuye el grado del peligro consciente, el papel de los esfuerzos volitivos se reduce en la autorregulación de la actividad motora de los gimnastas pero al mismo tiempo se eleva la intensidad de utilizar los elementos de la auto-organización de dicho esfuerzos sobre la concentración de la atención en la técnica de la acción motora.

El objetivo del presenta trabajo fue:

El estudio de las particularidades de los elementos de la auto movilización y la auto-organización de los esfuerzos volitivos que son utilizados por los gimnastas jóvenes en las condiciones de peligro, así como también la aclaración de las tendencias principales de su formación en el proceso del entrenamiento deportivo.

Metodología.

El trabajo se organizo en forma de experimento natural, en el cual participaron los alumnos de la sesión de gimnasia y los gimnastas adultos de calificación superior de las EIJD, DSO, "Trud" de Leningrado. El grupo principal de sujetos fue de 10 gimnastas de 11 años, los cuales alcanzaron la II categoría deportiva de mayores y que entrenaban para la I categoría. En las clases con ellos, la entrenadora L. S. Shurygina lleva a cabo actividades especiales para el aprendizaje de los elementos de la autorregulación. Con este objetivo durante el ajuste para ejecutar los ejercicios ella les enseñó a utilizar los argumentos lógicamente fundamentados a favor de la seguridad propia y la disposición para la acción pronunciando para sí mismo palabras tranquilizadoras y animadoras, impartiéndose indicaciones categóricas, consiguiendo su ejecución, concentrando la atención en los elementos inminentes y con posterioridad ejecutar los movimientos y las acciones.

La marcha del dominio de los elementos de la autorregulación se sigue durante la ejecución de las normativas de control de los ejercicios gimnásticos que se relacionan con el riesgo y el peligro. Algunos ejercicios son desconocidos para los gimnastas, otros son ejecutados en condiciones nuevas extraordinarias sin ayuda o apoyo, etc. Después de un intento es ejecutado el ejercicio de control por cada gimnasta, con posterioridad se llevan a cabo conversaciones breves que están dirigidas a esclarecer las particularidades cualitativas de los elementos utilizados de la auto movilización y la auto-organización de los esfuerzos volitivos. Los resultados de la conversación se registran en el diario.

En calidad de normativa de control se utilizó también el test con caída del gimnasta desde una altura diferente partiendo de la posición principal de espalda al piso con las manos en apoyo. Después de una caída singular en el protocolo especial se inscriben los índices siguientes:

Autovaloración de las vivencias:

5 puntos muy terribles.

4 puntos cuando la acción es terrible.

3 puntos algo terribles.

2 puntos no terribles.

1 punto nada terrible.

La autovaloración de la intensidad para utilizar cada uno de los cinco elementos de la autorregulación fue:

5 puntos muy fuerte.

4 puntos fuerte.

3 puntos, cuando la acción es un grado medio

2 puntos por debajo de la media.

1 punto débil.

0 punto no perceptible.

La valoración de la técnica de la caída fue de una escala de 10 puntos.

Antes de comenzar el experimento se obtuvieron los datos iniciales de la ejecución de las siguientes tareas de control:

Salto con voltereta de frente, con extensión, salto a través del caballo por el ancho a la fosa de espuma de goma, después sobre el colchón.

Desde la posición de apoyo sobre el listón inferior, salida con las piernas separadas a la fosa de espuma de goma.

Desde una carrera de impulso mortal al frente a posición de agrupación, desde un puente con resorte a través del caballo por la parte ancha, a la fosa de espuma de goma.

Caída desde una altura de 130 cm sobre las manos como apoyo.

Al cabo de tres meses en calidad de tareas de control se ejecutan los ejercicios:

Voltereta lenta de espalda sobre una viga con una altura de 35, 90 y 125 cm.

Mortal al frente desde una carrera de impulso a la posición de agrupación desde un puente con resorte a través de un listón con una altura de 85, 95, 104, 108, 114, 124, 134, 138 y 154 cm.

Caída desde una altura de 195 cm sobre apoyo en las manos.

Para obtener datos comparativos con vistas a la investigación fueron incorporados 12 gimnastas de 13 años de edad, principalmente candidatos a maestros del deporte y 12 gimnastas adultos maestros del deporte. Con los primeros se realizaron conversaciones episódicas en la sala deportiva sobre la utilización de los elementos de la autorregulación después de ejecutar los ejercicios de riesgo.

Con los otros gimnastas, es decir los maestros del deporte se realizaron conversaciones profundas en una situación tranquila con respecto a los motivos de utilización de estos elementos.

Resultados de la investigación.

Para los gimnastas de 11 años antes de comenzar el experimento quedo establecida la presencia adecuada, aunque muy tenue de las habilidades formadoras para superar la acción de peligro. En su composición entraron aquellos elementos de la automovilización y de la auto-organización de los esfuerzos volitivos, que fueron estudiados anteriormente por los gimnastas adultos. Sin embargo, al ser utilizados dichos elementos por los gimnastas juveniles y adultos de calificación se presentaron diferencias determinadas.

Particularidades cualitativas para la utilización de los elementos.

La característica comparativa de utilización de los elementos de la autorregulación por los gimnastas juveniles y adultos de calificación está representada en la tabla 1.

Tabla 1.

Utilización de los elementos de la autorregulación de los elementos por los gimnastas juveniles y adultos de calificación.

Elementos.

Gimnastas juveniles.

Gimnastas adultos calificados.

Auto persuasión.

Argumentos a favor de la seguridad propia.

Apreciación sobre lo permisible de los ejercicios con una referencia sobre la representación de la ejecución técnica.

Actualización de las sensaciones escénicas, principalmente del amor propio.

Argumentación más elevada de las conclusiones sobre la seguridad.

Valoración de sus posibilidades sobre la base no solamente de una representación, sino sobre la comprensión de la técnica de los ejercicios.

Actualización de los motivos personales y sociales con el apoyo de las sensaciones escénicas.

Auto-animación

Palabras y llamamientos de animación para la tranquilidad y lograr el éxito.

Las mismas palabras y llamamientos pero con un efecto de sugestión.

Auto-orden.

Auto-ordenes para las acciones con elementos de la auto persuasión y la autosugestión.

Laconismo y categorismo de las Auto-ordenes verbales, a veces para el cambio de sus acciones asimilables externas.

Cambio.

Auto-ordenes verbales para las acciones con elementos de la auto persuasión y de la autosugestión

Forma lacónica y categórica de las auto-ordenes verbales a veces perceptibles por las acciones asimilables externas.

Concentración.

Concentración deficiente, plena y estable sobre el modelo del ejercicio inminente y su ejecución.

Concentración completa sobre la percepción del modelo-programa y sobre el proceso de su ejecución.

El elemento de la autosugestión se utilizó para los gimnastas de 11 años y mediante la ejecución de motivaciones diferentes, las cuales tenían una relación con su seguridad, valoración de sus posibilidades y actualización de las sensaciones escénicas. Los motivos para la seguridad se incluyeron en la auto persuasión. Por una parte, existía una dominación de la idea sobre la confiabilidad del apoyo y de la seguridad de la ejecución del ejercicio: "Me están apoyando por la espalda y la altura no es grande ", "No me pasara nada, si se produce una caída, esta será en la fosa de espuma de goma"; por otra parte, se apela a sus sensaciones, tales como: "Esto no es tan terrible y yo debo realizar el elemento", "No tengo miedo y debe saltar bien", "Incluso si es terrible, entonces es necesario vencer el miedo". Sin embargo, es más frecuente, que las motivaciones de los gimnastas puedan ser otras, "Esto no es tan terrible, de todas formas me están apoyando y no me caeré". Una valoración de sus posibilidades es realizada por los gimnastas de acuerdo con las dificultades y lo accesible del ejercicio: "Este salto extraordinario, si yo quiero, entonces yo puedo hacer obligatorio su ejecución" y apoyarme en los conocimientos perceptibles sobre la técnica de los ejercicios "Yo se como se ejecuta la rotación y por eso puedo realizar este elemento".

La actualización de las sensaciones escénicas se fundamenta en el auto-amor deportivo: "Todas las muchachas saltan y yo debo obligatoriamente saltar", "Las muchachas pueden pensar, que yo tengo miedo", "Yo no soy peor que los demás".

Existen las particularidades siguientes en la utilización de la auto persuasión con los gimnastas adultos calificados: acentuación de la argumentación y de la categorización de las apreciaciones con respecto a su seguridad, consolidación de los recursos con respecto a sus emociones "Cuando yo ejecute el movimiento, ahí estará el entrenador, él me apoyará", "Si lo he realizado con apoyo y más de una vez, entonces me saldrá sin apoyo", "Esto no es tan terrible, el entrenador me sostiene, si voy incorrectamente. Debo hacerlo".

La intensificación de los motivos como en un deber en la valoración de sus posibilidades, está dada no solamente por la referencia sobre el conocimiento de las sensaciones sino por la compresión de la técnica de los ejercicios "Es necesario y obligatorio hacerlo y yo lo puedo hacer, por cuanto, comprendo lo que se quiere, tengo una representación, de cómo es necesario hacer la dislocación y no es tan terrible, se habla de un doble mortal de espalda a posición de agrupado desde un puente. Es lo mismo que en la propia viga, solamente que a una altura mayor. Lo fundamental es la colocación de las manos". "Este elemento se parece a otro, que yo he realizado ya. La diferencia está solamente en la segunda mitad. Por debe hacerlo".

El aumento del peso de los motivos sociales importantes para actualizar las sensaciones escénicas: "Esta competencia es necesaria y no puede suceder nada", como gimnasta, yo estoy ajustado para ejecutar por primera vez y sin apoyo la voltereta de espalda en una combinación en la barra de equilibrio.

El elemento de auto-animación se utilizó para los gimnastas de 11 años en forma verbal de una o varias palabras, las cuales estaban dirigidas directamente a la regulación de las emociones y con frecuencia para la acentuación sobre una salida exitosa al ejecutar una acción: "Tranquilo". "Tranquilo". "Sin preocupación". "No es terrible". "Por que te preocupas". "No es terrible". "Hazlo todo normal". "Como lo has realizado, ejecútalo". "No temas ir al frente". "No es tan terrible, entonces hazlo".

La utilización de la auto-animación para los gimnastas adultos calificados no se diferenció por la forma sino que se caracterizó por una fuerza mayor de la influencia de autosugestión. La utilización del elemento de "auto-orden" para los gimnastas de 11 años consistió en una indicación para sí mismo con una categorización menor o mayor al comenzar la ejecución del ejercicio. Con una categorización menor se pronunció "en um"; por ejemplo, tales palabras de auto-orden como: "Es necesario hacer". " Y va y va". "Para hacerlo". "Hacerlo, al ir hacia atrás". "Una idea: despegue desde el puente". En estas frases aparecen los elementos de la auto persuasión y la autosugestión "debe" "para que", "una idea", sin embargo, se conserva el motivo para renunciar a la ejecución. Las auto-ordenes con una categorización mayor son más lacónicas: "Hacer". "Vamos". "Dale". "Al frente". Estas frases no hacen cambiar el motivo de una ejecución.

Las auto-ordenes de los gimnastas calificados se caracterizan por una categorización mayor, por el laconismo y la acción. Muchos gimnastas utilizan este elemento sin pronunciar verbalmente las palabras. Sus cambios se asocian con una orden y auto-orden de forma externa y anticipada: adoptando una pose determinada, una inspiración, etc. Por ejemplo, "Parado en la posición de atención, esto significa que yo estoy preparado para ejecutar el elemento y debe hacerlo". Esto es lo correcto. Si no me alcanza la decisión, entonces me doy el auto-orden "Hacer". "Adelante", etc. " A veces tenga la señal para la acción de realizar una inspiración profunda en la posición de atención". "Inspiración y adelante, como si esto diera seguridad en mis fuerzas".

El elemento de cambio desde una vivencia del peligro a suponer para la preparación y ejecución del ejercicio se utilizó con los gimnastas de 11 años en forma de una percepción en la conciencia de la acción inminente de cualquier otra acción. "Mentalmente ejecuto un movimiento pendular por el arco con giro, surge la representación del movimiento pero (en seco)". "Me represento la elevación al frente con las dos piernas pero no la veo con precisión". "Antes de la salida de la barra pienso solamente en el giro de 360 grados". Por no poder inhibir las vivencias del miedo a los gimnastas les resulta difícil hacer un cambio integral para pensar en la acción inminente, aunque ellos aspiran a esto.

Los gimnastas adultos de calificación tienen las habilidades más formadas para cambiar la preparación y ejecutar el ejercicio mediante la actualización en la conciencia el programa más eficiente y completo con respecto a una acción. "Antes de hacer el salto se repasa mentalmente sus fases". Como si se tuviera ante los ojos una filmación en tempo lento. "Pensar como arribar al puente e impulsar muy bien hacia arriba". "Ver como se va en el vuelo, como se pasa del mismo". Todo esto permite ir dejando a tras el "miedo".

No todos los gimnastas juveniles de 11 años pueden percibir el elemento de la concentración antes y durante la ejecución de una acción de riesgo. Ellos tratan de pensar acerca de la ejecución de determinados movimientos, e inclusive hablan mentalmente de las partes más importantes. Por ejemplo, "correr y decir: salto, salto". "Péndulo arriba", "Impulso con los brazos". "No separar las piernas", etc. Al mismo tiempo en las acciones de los gimnastas se observaron errores, entre los cuales se detectaron solamente los graves. A veces los errores menos significativos son menos perceptibles en el campo de la conciencia. Las gimnastas adultas de una calificación elevada llevan a dominar el elemento de la concentración muy bien. Una característica típica en la utilización de este elemento se expresa en el ejemplo siguiente: "Como ajustarme para la ejecución, o bien no existe nada, o bien estoy solamente, y claro está el aparato". En este caso, ellos se concentran solamente en el modelo motor de la acción futura. Es muy probable, que el modelo-programa se refleje de una manera más confiable desde sus manifestaciones escénicas. Por esta razón, durante la ejecución del ejercicio los gimnastas pueden dirigir conscientemente sus acciones. Veamos una ilustración típica de esto: "Durante la ejecución no hay palabras, actúo por el programa confeccionado; siento como me desplazo, sujetándome con las manos; comprendo lo que estoy haciendo, es evidente para mí la concentración de la atención como una cosa común.

Características cuantitativas de la ejecución de los elementos.

En la tabla 2 están representados los datos con cifras que se obtuvieron al ejecutar el test con una caída desde una altura de 130 y 195 cm para los gimnastas de 11 años. Estos datos reflejan la frecuencia y la intensidad de la ejecución de los elementos de la autorregulación, así como también la valoración del grado de expresión del miedo y el nivel técnico de la ejecución de las acciones.

Tabla 2.

Elementos, valoración de la expresión del miedo y del nivel técnico de la ejecución.

ALTURA.

 

130 cm.

195 cm.

 

Frecuencia.

Intensidad.

Frecuencia.

Intensidad.

Autopersuación

6

3,6

9

4,4

Auto-animación.

3

3,0

8

3,7

Auto-orden

9

3,8

10

4,7

Cambio.

10

4,3

10

4,0

Concentración.

8

3,7

10

4,2

Miedo.

2,8

3,0

Nivel técnico.

8,5

9,0

Como vemos, partiendo de la tabla, durante la caída de espalda al frente y desde una altura de 195 cm., cuando los gimnastas superan un obstáculo de un grado grande y significativo de dificultad (la altura de la caída se eleva a 65 cm.), ellos tienen tal expresión de miedo, como durante la caída inicia; desde una altura de 130 cm. (3 contra 2,8 puntos). Es muy probable, que los índices elevados de la actividad motora sean alcanzados, gracias a una frecuencia e intensidad mayores al utilizar los elementos especiales de la autorregulación. Según la frecuencia e intensidad crece evidentemente la utilización de la auto persuasión, la auto-animación, el auto-orden y la concentración. Se puede pensar, que el aumento de la frecuencia e intensidad al utilizar los elementos de la autorregulación se produjo bajo la influencia de un aprendizaje especial y refleja el resultado del proceso de su formación. Demostrativamente, fue la concentración mejor de los gimnastas sobre una acción ejecutada, dicha concentración fue a consecuencia de una utilización mayor del volumen y de la intensidad de los elementos de la autorregulación sobre los esfuerzos volitivos, al crear las premisas más favorables para organizar la actividad motora.

Conclusiones.

Los gimnastas juveniles de 11 años, que entrenan por el programa de la primera categoría deportiva de mayores, en las condiciones de peligro utilizan todos los elementos básicos de la auto-movilización y de la auto-organización de los esfuerzos volitivos pero con una efectividad menor en comparación con los gimnastas de más calificación.

Bajo la influencia de un aprendizaje especial crecen la frecuencia de los usos e intensidad de utilización de los elementos de la auto-movilización y de la auto-organización de los esfuerzos volitivos.

Las tendencias principales en la formación de los elementos de la autorregulación psicológica consisten en:

En la aceleración de la argumentación y en la fundamentación de los motivos durante la auto persuasión

En el incremento del potencial incentivo hacia las acciones decisivas durante la auto-animación.

En el desarrollo del nivel de la categoría y de la actividad de las auto-ordenes, su reducción y utilización no solamente en la forma verbal.

En la intensificación de la concentración sobre la representación de la técnica de las acciones inminentes y con posterioridad de las acciones ejecutadas.

Conferencia a los directores técnicos del Béisbol Cubano

Conferencia a los directores técnicos del Béisbol Cubano

El día 24 de octubre impartí dos conferencias. Solución de conflictos en la actividad deportiva y comunicación entrenador deportistas, en el marco del curso de post grado para directores técnicos del béisbol cubano que brindó la Escuela ramal de Cuadros del UCCFD INDER.

Actividad extraordinariamente grata por encontrarme con amigos de mucho tiempo y por la calidad y excelencia de los participantes quienes con su desempeño llevarán adelante la dirección de los equipos deportivos que participarán en la 53 Serie Nacional de Béisbol de 2013.

El béisbol es una actividad con elevadas exigencias a la subjetividad de los participantes. Las situaciones del juego son constantemente un reto a la adversidad y las acciones demandan de una gran exactitud. Un pensamiento rápido, buena coordinación, acoplamiento de un estilo de juego, elementos tácticos de importancia y fortaleza mental especialmente en el pícher quien es el único jugador que tiene el privilegio de ser el atacador en un momento defensivo.

En la conferencia llegue a señalar que el béisbol es un arte que se hace evidente en las sensaciones estéticas que se vivencia acorde con la armonía y perfección de las acciones de los participantes.

Saludos

Francisco García Ucha

Actividad motora en las condiciones de peligro y de agotamiento creciente.

Cap. VI Autorregulación psicológica de la actividad motora en las condiciones de peligro y de agotamiento creciente. B. N. Smirnov, G. A. Chashina En: Cuestiones de la psicología del deporte, editor A. Z. Puni Leningrado. 1975. Pag.48-51

Este informe fue presentado en la VII Conferencia Nacional de psicología de la cultura física y deporte los días 14-17 de marzo de 1973.

La autorregulación psicológica de la actividad motora del deportista es uno de los aspectos de la preparación volitiva en el deporte. Una manifestación concreta de la autorregulación psicológica es utilizada por los deportistas en el proceso de la superación de los obstáculos de elementos especiales: distracción y cambio de la atención, auto animación y auto persuasión, y otros. Como los fenómenos psicológicos, estos elementos representan en sí los pensamientos del deportista que se expresan en una parte mayor de su lenguaje interno, así como también las imágenes de la representación y las fantasías de determinadas situaciones y acciones en las condiciones del entrenamiento y de las competencias. Por esta razón en muchas investigaciones sobre los elementos de la autorregulación se separa el papel que se vincula con la ejecución de los esfuerzos volitivos y fundamentalmente las estimulaciones de los esfuerzos volitivos [I V. Selivanov, 1954; A. I. Vysockii, 1969], de su "técnica" original de los esfuerzos volitivos [A. S. Egorov, 1957], de la técnica de auto-dirección [A. C. Puni, 1969], de la movilización de la voluntad [K. P. Zharov, 1962], de la autorregulación libre de los estados emocionales [O. A. Chernikova, 1964] y otros.

Se puede pensar, que los elementos de la autorregulación psicológica son una parte obligatoria de los esfuerzos volitivos y por sus particularidades diferentes en una medida conocida sirven para juzgar el carácter y el grado de los esfuerzos.

En el artículo se examinan las interrogantes sobre la composición de los elementos de la autorregulación psicológica y de tales particularidades, como la efectividad, el volumen y la intensidad de utilización en la actividad deportiva. Estas interrogantes se estudiaron en el proceso de las investigaciones experimentales sobre las habilidades para superar una acción en los factores de peligro para los gimnastas y de agotamiento creciente en los patinadores.

Los elementos de la autorregulación psicológica pueden condicionalmente dividirse en dos grupos. En el primer grupo entran los aspectos diferentes de la orientación voluntaria de la atención, incluyendo la distracción por ajenos pero con objetivos atractivos emocionalmente; el cambio sobre las acciones auxiliares, los movimientos, los movimientos inminentes y otros; la preparación ideo motora, la concentración sobre la técnica de los movimientos, sobre el control para la relajación de los músculos, la regulación de la respiración, etc. Estos movimientos están dirigidos a la actualización del estado laboral, al ajuste y la regulación de los movimientos y las acciones, a la economía de las fuerzas del deportista, es decir, a todo lo que ayuda una organización mejor de la actividad motora. Por esta razón ellos se denominan elementos de la auto-organización de los esfuerzos volitivos.

El segundo grupo incluye los elementos verbales. La denominación de cada uno de ellos comienza con el prefijo auto, auto persuasión, la auto animación, el auto convencimiento, la auto-obligación, la auto-advertencia, el auto motivo, el auto-orden la auto-aprobación, la auto-reprobación, el auto-incentivo, el auto-castigo, etc. Los elementos del segundo grupo elevan el "incentivo combativo"[B. M. Teplov], la "disposición combativa"[A. C. Puni] y la actividad en el proceso de una acción. Dichos elementos ingresan en calidad de motivos de una acción urgente y movilizan las reservas energéticas y psicológicas de las fuerzas del deportista y por eso son denominados elementos de la auto movilización de los esfuerzos volitivos.

La efectividad de la influencia de los elementos de la autorregulación de la actividad motora se estudió por los métodos de las conversaciones o coloquios con los gimnastas durante el trabajo experimental en el veloergometro y durante las imitaciones de la carrera con los patinadores. Los resultados de las investigaciones realizadas permiten separar los elementos principales y auxiliares, tanto en el grupo de la auto-organización, como en el grupo de la auto-movilización de los esfuerzos volitivos [tabla 1].

Tabla 1.

Elementos principales y auxiliares de la autorregulación

Grupos de los elementos.

Principales.

Auxiliares.

Factores

Elementos de la auto-organización.

Concentración en la técnica.

Regulación de la respiración.

Auto sosiego

Control para el relajamiento de los músculos.

Distracción.

Agotamiento [para los patinadores].

Concentración en la técnica. Preparación ideo motora.

Cambio sobre las acciones auxiliares.

Distracción.

Peligro [para los gimnastas]

 

 

 

Elementos de la auto-movilización.

Auto-orden.

Cambio de la atención sobre el adversario.

Auto-persuasión.

Auto-incentivo.

Agotamiento [para los patinadores].

 

Auto-orden.

Auto-persuasión.

Auto-animación.

Auto-animación.

Auto-castigo.

Auto-incentivo.

Peligro [para los gimnastas].

 

.

Como vemos partiendo de la tabla, los elementos principales y auxiliares no siempre coinciden en los patinadores y en los gimnastas en virtud de una diferencia con respecto a las condiciones de la actividad, los impedimentos que surgen y las posibilidades de superar los mismos. Sin embargo, los elementos principales son más esenciales que los auxiliares por su aporte a la actividad motora de los gimnastas y los patinadores. Esto se puede explicar en el modelo del estudio de la efectividad de influencia para los elementos de la autorregulación psicológica en virtud del despegue que se produce en el proceso de la imitación de la carrera en patines.

En el experimento participaron 12 patinadores. Previamente, en 11 clases de entrenamiento ellos fueron adiestrados para utilizar los nuevos elementos de la distracción, el cambio de la atención sobre la técnica, el control para relajar los músculos, la regulación de la respiración y el auto sosiego [elementos de la auto-organización de los esfuerzos volitivos], la Auto-animación, la Auto-persuasión, el cambio de la atención sobre el adversario y el Auto-orden [elementos de la auto-movilización de los esfuerzos volitivos]. Durante el experimento, cada sujeto imitó tres veces la carrera en patines en 4 metros y 30 segundos. La magnitud de los esfuerzos musculares durante el despegue se registró por un aparato especial confeccionado en el Instituto politécnico M. I. Kalinin de Leningrado. Al imitar la carrera en patines, el sujeto utilizó cada uno de los 9 elementos en una sucesión individual y cómoda para él. Al cabo de 30 segundos el sujeto informó al experimentador, cual elemento utilizaría. Los resultados del experimento están presentados en el dibujo 1. Ellos reflejan los datos totales sobre la magnitud de los esfuerzos musculares en kilogramos [eje de las ordenas], en las tres partes del trabajo [eje de las abscisas]. Las líneas ininterrumpidas designan los elementos de  la auto movilización y las líneas punteadas la auto-organización de los esfuerzos volitivos gruesas los elementos principales y finos los elementos auxiliares.

Los elementos principales ocupan la posición superior:

Las auto-ordenes 9 y el cambio de la atención sobre el adversario 8.

Los cambios de la atención sobre la técnica 2 y la regulación de la respiración 4.

Más abajo se distribuyen los elementos auxiliares:

Los auto-motivos 7 y las auto-animaciones 6.

El control sobre el relajamiento de los músculos 3.

Los auto-sosiegos 5 y las distracciones 1.

Los cálculos demuestran, que la utilización de los elementos principales ayuda al incremento de la fuerza del despegue en una expresión total sobre el 10% en comparación con los elementos auxiliares.

En el dibujo 1 se expresa claramente la dirección variada de las líneas:

Las líneas gruesas se elevan y las líneas finas disminuyen de la primera a la tercera parte del trabajo.

Esta situación indica que, según la medida de desarrollo del agotamiento se incrementa la efectividad de utilización de los elementos principales de la autorregulación, en particular de los elementos que se relacionan con el grupo de auto-movilización; al mismo tiempo se reduce la influencia positiva de los elementos auxiliares, especialmente del grupo de auto-organización de los esfuerzos volitivos.

El volumen de la utilización de los elementos de la autorregulación psicológica refleja la frecuencia del uso de un elemento con respecto a la cantidad de sujetos. Dicho volumen se estudió mediante la encuesta realizada a los patinadores de una calificación distinta, e inmediatamente después de recorrer una distancia competitiva de 5000 metros, así como también en el proceso del experimento de laboratorio con los gimnastas de las categorías superiores.

En la tabla 2 están los datos generales sobre el volumen de la utilización de los elementos de auto-organización y de auto-movilización de los esfuerzos volitivos; estos datos se obtuvieron de 25 patinadores maestros del de deporte.

Tabla 2.

Volumen utilizado por los patinadores para los elementos de la autorregulación psicológica en el proceso de la carrera de 5000 metros

Elementos.

Segmentos de la distancia.

Primero.

Segundo.

Tercero.

Auto-organización.

39,2

41,2

30,4

Auto-movilización.

31,5

59,5

63,8

Partiendo de la tabla es evidente, que el volumen de la utilización de los elementos de la auto-organización de los esfuerzos volitivos desde el comienzo hacia mediados de la distancia se mantiene aproximadamente en un nivel de 39-41%. De la segunda a la última tercera parte de la distancia, cuando el agotamiento se incrementa significativamente, existe una reducción del 11%. Al mismo tiempo desde el comienzo hacia mediados de la distancia se incrementa bruscamente el volumen de utilización de los elementos de la auto-movilización de los esfuerzos volitivos en lo integral desde 31,5 hasta 63,8%, es decir, en un 32%.

De esta forma, los patinadores de calificación superior regulan su actividad en el proceso de agotamiento creciente y utilizan los elementos organizativos y los movilizativos en volúmenes distintos. El volumen de utilización de los elementos movilizativos aumenta ininterrumpidamente y él de los elementos organizativos disminuye. Esto se relaciona con el incremento del agotamiento, en virtud de que, el deportista tiene necesidad de una estimulación mayor para continuar y terminar la carrera.

Es oportuno señalar, que en este segmento más difícil de la distancia, los patinadores de las categorías II y III tienden a reducir no solamente el volumen de utilización de los elementos organizativos, sino también de los elementos movilizativos. Como resultado de esto existe una detección mayor que en los maestros del deporte, decir, la caída de la velocidad hacia el final de la distancia.

El estudio del volumen de utilización de los elementos de la autorregulación sobre 30 gimnastas de categorías superiores y durante el proceso para superar la acción del factor de peligro permitió obtener los datos análogos, con los cuales se esclareció esta situación en los patinadores maestros del deporte. La intensidad de utilización de los elementos de la autorregulación psicológica caracteriza el grado de tensión psicológica del deportista y la manifestación de su esfuerzo volitivo al superar los obstáculos.

La intensidad se estudio en 30 gimnasta en el proceso de superación de una acción para el factor de peligro. La situación de riesgo se creo en el laboratorio con la ejecución de una tarea con una caída quíntuple hacia atrás desde una altura de 155 cm desde la posición principal de parada de manos con apoyo [el experimento se realizó conjuntamente con el maestro del deporte emérito V.I. Kiselev]. En el momento de la caída se registro la rapidez de la reacción motora sencilla sobre un estímulo sonoro. El estímulo neutraliza la inclinación del cuerpo del gimnasta en 30-40 grados de la vertical. La acción de respuesta sirvió para quitar el dedo pulgar del botón de la clave reactiva que el sujeto sujeta con la mano derecha. Después de cada caída se valoro la calidad de la ejecución de la tarea sobre una escala de 10 puntos y en protocolo especial el sujeto escribió la autovaloración de las vivencias en una escala de cinco puntos:

5 puntos muy terrible.

4 puntos terrible.

3 puntos, es la vivencia terrible.

2 puntos algo terrible.

1 punto nada terrible.

Lo mismo se hizo con la intensidad de la utilización de los elementos de la auto-movilización de los esfuerzos volitivos [tabla 1]:

5 puntos muy fuerte.

4 puntos fuerte.

3 puntos medio.

2 puntos por debajo del medio.

1 punto débil.

0 no se utilizo para nada.

Los resultados del estudio de la intensidad de los elementos de la autorregulación están presentados en la tabla 3. Las cifras evidencian, que la intensidad de utilización de los elementos de la auto-movilización tiene un grado muy alto en el primer intento [2,9 puntos]. Esto se relaciona con el hecho de que, en el primer momento los gimnastas experimentan un grado mayor de miedo, por cuanto, la tarea para ellos es nueva e inesperada.

Tabla 3

Intensidad de utilización de los elementos de la autorregulación psicológica por parte de los gimnastas.

Elementos e índices.

Intentos.

PRIMERA.

SEGUNDA.

TERCERA.

CUARTA.

QUINTA.

Auto-movilización.

2,9

2,2

1,7

1,3

0,7

Auto-organización

2,5

3,6

3,6

3,4

3,5

Calidad de la caída.

7,25

8,03

8,45

8,80

8,95

Autovaloración de las vivencias.

29,5

1,77

1,22

0,86

0,76

Rapidez de la reacción.

168

151

138

122

118

Nota. Los cambios de la rapidez de la reacción se calcularon en % con respecto a los datos en la situación de sosiego.

Para disminuir la idea sobre el peligro, los gimnastas ante todo recurren a la auto-persuasión, realizan los razonamientos fundamentales y lógicos a favor de una seguridad propia y de la necesidad de ejecutar obligatoriamente la acción propuesta, por ejemplo: "Conmigo no sucederá nada, Yo no soy el primero y me apoyan mis profesores". Argumentos parecidos ayudan a valorar la acción inminente como no muchos riesgos y por esa razón se establece una relación positiva hacia ella. Esto último se expresa en forma de auto-animación: "La tarea no es difícil, no es fácil". " Vale la pena tener miedo". "Tranquilo, no preocuparme", etc. Las palabras tranquilizadoras y animadas, como las palabras motivos son portadoras de una carga emotiva conocida, dan un impulso a la acción con las vivencias escénicas que adornan la seguridad [P. K. Anokhin] y las vivencias no escénicas de la inseguridad.

Bajo la influencia de la auto-persuasión y la auto-animación se crea una base psicológica favorable para adoptar una solución positiva. Sin embargo, todos los gimnastas experimentan el peso de las emociones negativas, ya que ellos utilizan intensivamente las auto-ordenes: "Es todo", "Adelante", "No flexionar". Con esto ellos resuelven la interrogante "hacer- no hacer", siempre a favor de lo primero "hacer".

Después de una ejecución exitosa de la tarea, por primera vez, el gimnasta varia las ideas sobre el peligro a costa de eliminar los factores de lo nuevo e inesperado y conjuntamente con esto disminuye la intensidad de la utilización de los elementos movilizativos.

Sin embargo, los elementos de la auto-movilización de los esfuerzos volitivos no solucionan de forma exitosa esta cuestión. Ellos crean solamente crean las premisas favorables para cumplir la solución adoptada. Para su materialización práctica se exige adicionar los esfuerzos volitivos complementarios de una carácter organizativo. En la investigación con una expresión concreta de tales esfuerzos se utilizo la concentración de la atención en la técnica de la acción y de la reacción motora. Los gimnastas actualizan premeditadamente en su conciencia la conservación de la posición correcta del cuerpo, los brazos, las piernas y la cabeza, la percepción mejor de la señal sonora y la reacción rápida a ella. Por una parte, esto ayuda descartar a un segundo plano cualquier género de imágenes y palabras no deseadas [sobre la posibilidad de una caída al piso, sobre un golpe en la cabeza etc.], lo que a su vez da la posibilidad de apartarse del miedo; por otra parte es la toma de conciencia mejor de los signos espacio-tiempo de los movimientos y la orientación en sí para ejecutar una tarea de peligro.

Partiendo de la tabla 3 vemos, que en el primer intento los gimnastas manifiestan una intensidad comparativamente no grande para utilizar los elementos de la auto-organización de los esfuerzos volitivos [2,5 puntos], esta intensidad corresponde a la auto-valoración "media", y a consecuencia de lo cual ellos no pueden hacer una comparación plena de su miedo. Por eso la calidad de la caída y la reacción resultan apenas más bajas que en los último intentos. Además, al comenzar desde el segundo intento los gimnastas incrementan significativamente la intensidad de los esfuerzos organizativos [3,6; 3,6; 3,4; 3,5 puntos], y se ubican en el nivel de la auto-valoración "fuerte". Sin embargo, al considerar, que las vivencias del miedo todas las conservan, los gimnastas solamente mejoran gradualmente la calidad de la caída y la reacción. En realidad, aquí tienen lugar las diferencias esenciales e individuales que condicionan las particularidades en el desarrollo de la decisión y valentía, la firmeza y el auto-dominio.

Conclusiones.

Los gimnastas y los patinadores utilizan los elementos de la auto-organización y la auto-movilización de los esfuerzos volitivos en la lucha contra el peligro y el agotamiento creciente. En la actividad motora estos grupos de elementos están dirigidos a solucionar diferentes tareas: los primeros actúan para coordinar mejor los movimientos y economizar los gastos de las fuerzas del deportista, los segundos para estimular las emociones escénicas y la energetización complementaria de la actividad motora.

Los elementos internos de uno u otro grupo se subdividen por su efectividad en principales y auxiliares. Como quedo establecido en la investigación con los patinadores, según la medida de desarrollo del agotamiento se incrementa la influencia positiva sobre la actividad motora al utilizar los elementos principales y se reduce el papel de los elementos auxiliares.

El volumen y la intensidad de utilización de los elementos de la autorregulación psicológica se hallan en una dependencia inversa del grado de dificultad de los obstáculos a superar: ante su desarrollo en una medida acrecentada y con una tensión grande se utilizan los elementos de la auto-movilización de los esfuerzos volitivos, y ante la disminución del grado de dificultad de los obstáculos se elevan el volumen y la intensidad de los elementos de la auto-organización de los esfuerzos volitivos.

Investigación sobre la anticipación de los voleibolistas

Cap. V Investigación sobre la anticipación de los voleibolistas en una situación concreta de juego.

A.P.Timan

Issledovanie anticipacii u volebolistov v konkretnoi igrovoi situacii.

Pág. 41-48, ilus.

En: Cuestiones de la psicología del deporte, editor A. Z. Puni

Leningrado. 1975.

En los juegos deportivos una particularidad característica de su actividad es la necesidad de reaccionar contantemente a los objetivos en movimiento, principalmente, al balón que vuela. Para esto es importante vaticinar la dirección, la velocidad y el carácter del vuelo de la pelota, el lugar de su desplazamiento. Tal género de anticipación permite superar el déficit del tiempo en la ejecución de las acciones de respuesta y los pases del balón a costa de una preparación preliminar para dichas acciones. De en cuanto se pueda determinar con exactitud la posición del objetivo para el momento de la interacción dependerá la precisión de las acciones anticipativas del hombre.

Sobre la necesidad y la importancia de vaticinar los cambios de las situaciones del juego y de las particularidades del vuelo del balón se han escrito muchas orientaciones y manuales metodológicos en el voleibol [A. Potanin, A. A. Kuchinskii, V. A. 0skolkova y M. S. Sungurov]. Sin embargo, hasta la actualidad, las reacciones de anticipación de los voleibolistas no han un objetivo de estudio especial.

En la investigación, cuyos resultados están presentados en el presente articulo, se realizo una tentativa de estudiar experimentalmente la anticipación espacio-tiempo de los voleibolistas en la situación inicial de juego, es decir, durante el saque del balón. Previamente, mediante una encuesta a 120 voleibolistas quedo claro, que lo más divulgado es el "saque recto por arriba". Este saque fue seleccionado para estudiarlo en el experimento.

Según los datos de la encuesta y de forma especial partiendo de la experiencia, en la cual los voleibolistas ejecutan más de 600 saques, quedo claro también, que los volibolistas dirigen frecuentemente el balón durante el saque detrás de la línea de ataque a las zonas 5 y 6 del terreno. Con una reflexión de la probabilidad estadística indicada con respecto a la caída del balón en una de estas zonas se plantea una distribución típica de los jugadores que integran el equipo detrás de la línea de ataque y que ocupan las zonas 1, 5 y 6 del terreno.

La elección del lugar por cada jugador se produce sobre la base de un pronóstico probable de la caída del balón, considerando la distribución de los compañeros. Los jugadores que se encuentran en la zona 6, es decir, en el medio del terreno de juego, como regla, tienen una disposición más externamente expresada hacia el recibo del balón, la cual se caracteriza por una posición más baja en comparación con la posición de los jugadores laterales y por la distribución más amplia de las piernas. La mímica expresa un grado elevado de la tensión de la atención, la cual está dirigida a la percepción de las acciones preparatorias del jugador que realiza el saque y al vuelo del balón. La distribución de los jugadores del equipo, que reciben el balón después del saque, puede servir de indicador para un pronóstico probable de las zonas de la caída del balón, el cual sea estable como una resultante de la experiencia de juego de los volibolistas.

Mediante la encuesta se obtuvieron otras informaciones, que son esenciales para comprender las reacciones anticipadas de los volibolistas que se preparan para recibir el saque del balón.

A la pregunta, ¿Valora Ud. correctamente el vuelo del balón después de su saque? Respondieron 120 volibolistas encuestados. Sus respuestas están en la tabla 1.

Tabla 1.

Exactitud al determinar la dirección del vuelo del balón después del saque.

Variantes de las respuestas.

Rango de los casos %

Cantidad de encuestados %

Siempre correcto.

100-80

1

Casi siempre correcto.

80-60

36

En lo fundamental correcto.

60-40

60

Raramente correcto.

40-20

2

Muy raramente correcto

20-0

1

 

 

 

Partiendo de la tabla vemos, que el 96% de los encuestados se anticipan a la zona de la caída del balón "casi siempre" o "en lo fundamenta es correcto".

Por los datos de la encuesta durante la anticipación al lugar de la caída del balón, los volibolistas se orientan en los signos siguentes

Vuelo del balón hasta la net en 31% casos.

Vuelo del balón hasta y después de la net. En 20 %casos.

Posición del antebrazo y de la mano del saquero en el momento del saque del balón.

En 14% de los casos.

Posición del tronco del jugador saquero. En 10% de los casos.

Dirección de la mirada y de la cabeza del saquero. En 8% de los casos.

Lejanía del saquero desde la línea trasera y por carrera de impulso. En 7% de los casos.

Posición de las piernas del saquero. En el 4% de los casos.

Posición de los hombros del saquero. En el 2% de los casos.

De esta forma, al anticiparse al lugar de la caída del balón en el 51% de los casos, los volibolistas se orientan sobre el vuelo del balón y el 49% de los casos sobre la acción del saquero.

Durante el vuelo del balón los índices más informativos son la dirección y la velocidad del vuelo. Para el primero se detecto un 70% y para el segundo un 30% de los encuestados. La mayoría [58%] de los volibolistas encuestados consideran, que para un recibo a tiempo y efectivo del balón después del saque una significación importante tienen:

El inicio a tiempo de los movimientos orientados.

La determinación correcta del lugar del recibo del balón.

La concentración del jugador y la adopción de la posición imprescindible.

La ejecución a tiempo de las acciones orientadas en el 14% de los casos se comprende como una necesidad de comenzar los movimientos aun antes del golpe al balón por parte del saquero, en el 15% de los casos fue después de pasar el balón la net.

Sin embargo, en el 59% de los casos, es decir, en la mayoría que se considera a tiempo, el comienzo del movimiento fue inmediatamente después del golpe del saquero antes de pasar el balón la net

En el recibo del balón los errores de los voleibolistas se relacionan con la falta de preparación técnica, con la inhabilidad de determinar el lugar del recibo del balón y salir hacia él, así como también por los impedimentos por parte de los compañeros.

La información obtenida mediante la encuesta tiene un interés no solamente por sí misma sino por el hecho que presenta una importancia determinada para comprender las acciones anticipadas de los voleibolistas en las condiciones del experimento.

En la situación del saque y del recibo del balón por parte de los voleibolistas de calificación diferente el experimento se realizó en cuatro series de experiencias.

En la primera serie se estudio la exactitud de la anticipación en la zona de la caída del balón después del saque sobre la base de la percepción de las acciones del saquero.

En la segunda serie se determinaron la rapidez y la exactitud de anticipación de la zona de caída del balón después del saque ante la percepción solamente del vuelo del balón.

En la tercera serie se estudiaron la rapidez y la exactitud de la anticipación en la zona de la caída del balón después de su saque ante la percepción de las acciones del saquero y del vuelo del balón.

En la cuarta serie se esclareció el tiempo del inicio de los movimientos de los jugadores para el recibo del saque, así como también se valoraron la calidad del recibo y los pases del balón al compañero.

Metodología de la investigación.

La investigación se realizo en un terreno de voleibol con las líneas especialmente dividas en seis zonas en correspondencia con las reglas del voleibol.

En la primera serie de experiencias el sujeto se ubica a 50-80 cm de la línea del saque de espalda al terreno de voleibol. Al sujeto se le dio la instrucción siguiente: "No virarse, y solamente por las acciones del saquero e inmediatamente después del golpe al balón se determina la zona de la caída del balón y se denominará la misma". Al saquero se le da la indicación de dirigir los balones a las diferentes zonas de la cancha [primera, quinta y sexta].

La elección de la zona del saque será "casual". Cada sujeto determina de esta forma la zona de la caída del balón después de 10 saques. En el protocolo se inscribirán cada respuesta del sujeto y el lugar efectivo de la caída del balón.

En la segunda serie de los experimentos el sujeto se encuentra en la zona sexta del lado opuesto al saquero en la mita de la cancha de frente al saquero. El saquero está cerrado al sujeto por una cortina negra, ya que él debe ver solamente el vuelo del balón. El saquero ejecutará el saque a las zonas 1, 5 y 6 de la cancha. Al sujeto se le dará la instrucción siguiente. "Al observar el vuelo del balón, trate lo más rápido y exacto determinar la zona de la caída del balón y nombrarla". Cada experiencia consta de 10 pruebas. En el protocolo se escriben: la respuesta del sujeto, el tiempo de respuesta desde el momento del golpe al balón por el saquero hasta el inicio de la reacción verbal del que recibe y la zona efectiva de la caída del balón. El tiempo de respuesta se determina con un telecronoflectometro del tipo TXP-56 M y un electro cronometró del tipo PB-53 SH.

El electro cronometro se une con aditamentos a la palma del saquero por un electro de contacto, incluyéndose el momento del golpe al balón. La detención del cronometro se produce en el momento de comunicar al sujeto un sonido con la laringe, ya que este tiene fijado un laringófono, por las zonas de la caída del balón. La exactitud de esta medición es de 0,01 segundo.

En la tercera serie de las experiencias las condiciones son las mismas que en la segunda pero el saquero no queda tapado por la cortina. De esta forma, se crea la posibilidad de percibir las acciones del saquero con el balón y el vuelo del mismo.

En la cuarta serie de las experiencias, el sujeto se encuentra en la zona seis, parado con los electrodos de contacto de frente al saquero en una posición cómoda para recibir el balón y pasarlo al compañero a la segunda zona. Los electrodos de contacto se unen al electro cronometro MC-1, el cual como en la primera serie de los experimentos se inserta en el momento del golpe al balón por parte del saquero. El cronometro se detiene en el momento del despegue de la pierna del sujeto desde el generador al comienzo del recibo del balón.

Antes de comenzar la experiencia al sujeto se le dio la instrucción de": Ejecutar un recibo corriente con pase a su compañero de la segunda zona". Se registraron el tiempo desde el momento del golpe al balón por parte del saquero hasta el primer momento de movimiento por el que recibe el balón, la calidad de la ejecución del recibo y los pases al compañero. El entrenador del equipo valoro con cinco puntos la salida exacta y a tiempo hacia el lugar del recibo del balón, el pase exacto al compañero a la segunda zona. Por inexactitudes cometidas en el recibo y el pase del balón se redujo la calificación a cuatro puntos. Con tres puntos se valoraron las alteraciones significativas de la técnica del recibo del balón y las inexactitudes cometidas en el pase del balón al compañero. Con dos puntos se valoro el recibo del balón, después del cual no fue orientado el pase y el compañero no pudo estar en situación para recibir el balón.

Además de las series principales descriptas se hicieron estudios complementarios con la finalidad de analizar la rapidez y la exactitud de la anticipación de la zona de la caída del balón después del pase [de forma análoga tres serie de experiencias] con deportistas no especializados en juegos deportivos. Aquí se utilizaron 15 estudiantes del Instituto de cultura física que se especializan en atletismo y esquís.

Resultados de la investigación.

Sobre la base de la percepción de las acciones del saquero en la primera serie de la experiencia, los novatos en un 59%, los de categorías en un 66% y los maestros del deporte en un 74% de los casos determinan exactamente el lugar futuro de la caída del balón. Se crea la impresión, que con el crecimiento de la calificación de los jugadores se observa el desarrollo de la exactitud para la anticipación a la zona de caída del balón después del saque. Sin embargo, el mejoramiento de los resultados de la exactitud en la anticipación no implica una confiabilidad estadística: inclusive entre los novatos y los maestros del deporte fue de t=1,9. No se detecto la influencia de la calificación de los jugadores sobre el desarrollo de la exactitud de la anticipación con respecto a las acciones del saquero y con la ayuda del análisis monofactorial de dispersión [n=0,07]. De esta forma, en el caso dado se puede hablar solamente sobre una tendencia, no sobre la regularidad de la influencia de la calificación de los jugadores sobre la exactitud de la anticipación de la zona de caída del balón.

En la segunda serie de las experiencias sobre la base de la percepción del vuelo del balón, la exactitud de la anticipación en la zona de caída del balón se elevo en los novatos en un 24% y se conformó en el 83%, en los jugadores por categorías fue de un 20% y la conformación del 86%, en los maestros del deporte en un 17% y la conformación en un 91%.

Por los resultados del análisis de dispersión la influencia de la percepción del vuelo del balón sobre la exactitud con respecto a la anticipación de su zona de caída y en comparación con la influencia de la percepción de las acciones del jugador saquero resulto ser igual a ή=0,27+0,00. Por consiguiente, entre los factores que condicionan la exactitud de la anticipación de la zona de caída del balón, el 27 se produce sobre la percepción del vuelo del balón. Sin embargo, el análisis mono factorial de dispersión aquí demostró la irregularidad de la influencia de la calificación de los jugadores sobre la exactitud de anticipación en la zona de la caída del balón después de su saque ή=0,03.

De esta forma, ni la percepción de las acciones del saquero, ni la percepción del vuelo del balón tienen una significación esencial para la anticipación en la zona de la caída del balón. Sin embargo, la percepción del vuelo del balón tiene un parámetro temporal. Con ello se relaciona la duración de la percepción del balón que vuela. La duración mayor de la percepción se registro en los novatos – 810 m/s, en los jugadores de categoría fue igual a 570 m/s y en los maestros del deporte de 460 m/s. Los novatos determinaron la zona de la caída del balón, cuando éste ya sobrepasa la net y comienza a caer en el terreno. Esto facilita significativamente la determinación de la zona de caída del balón, ya que la lejanía del punto extrapolar es significativamente corta. Los maestros del deporte y los jugadores por categorías determinan la zona de la caída del balón antes que éste pase la net, cuando el balón aun está en movimiento por la trayectoria descripta del vuelo.

El análisis mono factorial de dispersión establece la influencia de la calificación de los volibolistas en la duración de la percepción del vuelo del balón. Los índices de la fuerza de influencia ή= 0,26+-0,02, es decir, entre los factores que están condicionados, el tiempo de la percepción del 26% se produce sobre la acción del factor estudiado.

En la tercera serie de las experiencias durante la percepción y la acción del saquero y del vuelo del balón la exactitud de la anticipación en la zona de la caída del balón será más elevada, como en la segunda serie de los experimentos. En los maestros del deporte fue del 86%, en los deportistas por categorías del 84 y en los novatos del 82%. No se detectaron diferencias estadísticamente significativas en dependencia de la calificación de los jugadores con respecto a la exactitud de anticipación de la zona de caída del balón.

En la experiencia dada el estudio de la duración de la percepción demostró, que la mayor fue en los novatos de 730 m/s, en los jugadores por categorías de 570 m/s y en los maestros del deporte de 600 m/s.

Las diferencias en la duración de la percepción de las acciones del saquero y del vuelo del balón para los novatos y los jugadores por categorías fueron t=4,2, para los novatos y maestros del deporte t=2,9; estas diferencias son estadísticamente confiables. Las diferencias entre los jugadores por categorías y los maestros del deporte no fueron estadísticamente confiables ante t=0,8. Los índices de la fuerza de influencia de la calificación sobre la duración de la percepción por los resultados del análisis monofactorial de dispersión fue igual a ή=0,17+0,02. Esto significa, que la influencia del factor estudiado entre los otros factores fue condicionada al cambio del tiempo de la percepción de 17%. El estudio de la rapidez y la exactitud de la anticipación de la zona de caída del balón para los deportistas que se especializan en atletismo y esquís en la tercera serie demostró, que en comparación con los voleibolistas, la exactitud para determinar la zona de la caída del balón fue de 71%. Esto caracteriza confiablemente la exactitud menor de la anticipación no solamente en comparación con los voleibolistas que son maestros del deporte [t=10] y jugadores por categorías [t=9], sino inclusive con los novatos [t=3]. El tiempo de percepción del vuelo del balón, es decir, la rapidez de la anticipación de los deportistas de atletismo y esquís fue de 690 m/s, también fue más confiable en comparación con los volibolistas-maestros del deporte [t=2,1] y los voleibolistas por categorías [t=3,5] y solamente en comparación con los novatos la diferencia no fue estadísticamente confiable [t=0,8].

De esta manera, si con el desarrollo de la calificación de los volibolistas se reduce el tiempo de la percepción del objetivo móvil, es decir, eleva la rapidez de la anticipación con un nivel superior de su exactitud, entonces la exactitud y la rapidez de la anticipación resultan significativamente inferiores para los deportistas de atletismo y esquís.

Un estudio del componente motor de las reacciones de anticipación por el tiempo de inicio para el recibo del balón en la cuarta serie permitió establecer, que los novatos comienzan el movimiento para el recibo del balón al cabo de 350 m/s después del golpe del saquero, los jugadores por categorías al cabo de 160 m/s y los maestros del deporte al cabo de 190 m/s.

Las diferencias entre los índices de los novatos y de los jugadores por categorías [t=5,7] y de los novatos y de los maestros del deporte [t=4,7] son confiables estadísticamente pero entre los índices de los jugadores por categorías y los maestros del deporte no son confiables [t=1,1].

El análisis mono factorial de dispersión reveló y demostró la fuerza significativa de la influencia del factor de calificación en el momento de comenzar la acción motora anticipada [ή=0,53+0,03]. En otras palabras, entre todos los factores que determina el momento del comienzo de ejecución del recibo del balón, el 53% se produce sobre la acción del factor estudiado.

En la cuarta serie de las experiencias hubo casos de determinados voleibolistas muy particulares, cuando los movimientos para el recibo del balón comenzaron inclusive antes del golpe al balón por el saquero. La calidad del recibo del balón después del saque y su pase al compañero dependió también, como se esperaba de la calificación de los voleibolistas: en el caso de los novatos estos aspectos fueron valorados en 3, para los jugadores por categorías en 3,5 y para los maestros del deporte en 4,3 puntos.

Las diferencias de las calificaciones de la calidad del recibo del balón después saque fueron confiables estadísticamente entre los novatos y los jugadores por categorías con un t=2,3, y entre los jugadores por categorías y los maestros del deporte con t=3,2.

El índice de la fuerza de influencia del factor de calificación que se establece por el método del análisis de dispersión, en el caso dado es igual a ή=0,57+0,05. Dicho índice caracteriza una influencia muy fuerte de la calificación sobre la calidad de ejecución del recibo desde el pase. Entre todos los factores, que se obtuvieron en la cuarta serie de las experiencias resulta evidente, que los voleibolistas con calificación [maestros del deporte y jugadores por categorías] inician más temprano la ejecución de una acción anticipada para el recibo del balón. La calidad de su ejecución se incrementa por el desarrollo de la calificación de los jugadores.

Conclusiones.

Todos los voleibolistas, independientemente de la calificación aspiran con una posibilidad de exactitud anticiparse a la zona de la caída del balón después de su saque. Los novatos alcanzan una exactitud elevada a costa de una duración mayor sobre la percepción del vuelo del balón y de una lejanía menor del objetivo extra polarizado.

El inicio y la calidad de la ejecución del recibo del balón después del saque dependen del nivel de la calificación de los voleibolistas: los jugadores más calificados inician con antelación la acción de repuesta, es decir el recibo del balón y lo ejecutan con una mejor calidad.

Los voleibolistas se anticipan de una forma más rápida y exacta a la zona de la caída del balón, que los deportistas que se especializan en atletismo y esquís.

La exactitud de la anticipación sobre la base de la percepción del vuelo del balón es superior, que sobre la base de la percepción de las acciones del saquero, sin embargo, esto no menoscaba el valor de esto último para una determinación previa de la zona de caída del balón después del saque.

Diagnóstico de la anticipación del tiempo-espacio en los porteros de un equipo de fútbol.

Diagnóstico de la anticipación del tiempo-espacio en los porteros de un equipo de fútbol.

Cap. IV Investigación de las características de tiempo de la locomoción y diagnóstico de la anticipación del tiempo-espacio en los porteros de un equipo de fútbol.

Issledovanie vremennykh kharakteristik lokomocii i diapazona vremenno-prostranstvennoi anticipacii vratarya futbolnoi komandy

E. N. Surkov. Yu. S. Yakobson. En: Cuestiones de la psicología del deporte, editor A. Z. Puni

Leningrado. 1975. p. 35-41, ilus.

Traductor: Wilma Torres Scull (SETIDEP)

En la literatura metodológica para el entrenamiento de los porteros en el fútbol (E.Fokin, 1958, 1961; E. Fokin, V. Granatkin, 1951; A. Akimov, 1953) se describen las formas diferentes de la manifestación de su actividad motora. Sin embargo, la característica de las formas del desplazamiento espacial del portero se produce hasta el presente y de forma exclusiva por el nivel descripto. En el plano experimental no se han estudiado completamente las características temporales de las locomociones del portero.

Los movimientos de locomoción del portero son variados. Las locomociones individuales del portero en forma de desplazamientos sencillos (acciones de la marcha, inclinaciones al lado, pasos de asalto, caza y rebote de los balones en los saltos, etc. ) se combinan entre sí en las condiciones de una situación de juego, y al mismo tiempo forman las cadenas cinemáticas complejas con un matiz específico del tiempo y del ritmo para cada caso en particular.

Se destaca un grupo grande de lanzamientos con el balón, están también los lanzamientos bajos, medios, altos con "desplazamientos", con "rodamientos", etc. Cada uno de los lanzamientos empleados da la posibilidad al portero de superar distancias significativas hasta el balón con un corte intervalo de tiempo. Sin embargo, el rango de los gastos temporales en los diferentes lanzamientos casi no ha sido estudiado. En este sentido existen cierto datos que fueron obtenidos por los especialistas ingleses de fútbol (1971).

Por los resultados de una filmación con una velocidad de 64 cuadros por segundo se estableció, que en el "salto-lanzamiento" sobre un balón que vuela bajo una barra fija y recta sobre sí, el portero invierte 1032 ms para un lanzamiento, en un ángulo superior fue de 1150 ms, y en el ángulo inferior 1200 m/s. Estos datos, naturalmente , son insuficientes, ya que la interrogante sobre la característica del tiempo de la locomoción del portero exige un estudio especial.

Tareas, metodología y organización del experimento.

En el transcurso del experimento la tarea principal fue la determinación del tiempo de la reacción motora de los porteros sobre los balones que avanzan en el plano de la portería a diferentes distancias y alturas desde el portero. Una tarea adicional fue esclarecer los límites de la anticipación tiempo-espacio al reaccionar en las condiciones de una localización diferente del balón en los marcos de las porterías. Los gradientes de la separación espacial de los balones desde la portería fueron de 3, 2 y 1 al conservarse la constancia de la altura de un balón colgado. Los gradientes de la altura para colgar los balones desde el suelo fueron de 25 cm. 1 y 2 metros. La suspensión de los balones con respecto a la posición inicial del portero fue simétrica, es decir, un balón colgado a la izquierda y otro a la derecha.

La necesidad de suspender simétricamente los balones con respecto a la posición inicial (posición de arrancada) de los sujetos fue denominada por las particularidades de procedimiento para la ejecución del experimento. Estas particularidades se fundamentaron en lo siguiente. En la primera serie principal de los experimentos se modelo la variante de la reacción con una selección de 2 alternativas. Las señales de puesta en marcha para la

Reacción motora fueron dos lámparas de luz roja que se distribuyeron en el área penalti a la izquierda y a la derecha del portero en una distancia de 11 metros de la línea frontal. El sujeto desconocía hacia que lado (derecho o izquierdo) él debería moverse para atrapar el balón. La dirección del movimiento se daba al alumbrarse la lámpara: con la derecha a la derecha, con la izquierda a la izquierda. En cada experimento se ejecutaron tres intentos en un orden casual a cada lado. En la segunda serie de experimentos una de las lámparas se recogió y el sujeto debía reaccionar 3 veces solamente a la derecha o solamente a la izquierda por el principio de la reacción sensomotora simple. Es necesario subrayar, que en los experimentos descriptos se midió no solamente el tiempo latente de la reacción visual motora sino también el tiempo de los desplazamientos motores de los sujetos. Esto se logro de la forma siguiente. Al reaccionar a la señal de arranque, el portero realizó con un giro de la cabeza, esta acción se controla para estos fines a través de un dispositivo, el cual está montado en la visera del portero. A través del sistema de conmutación la señal desde el dispositivo produce la acción hacia "el medidor electrónico de los intervalos de tiempo". Al desplazarse por uno u otro medio en dirección al balón, el sujeto golpea el balón o con el puño, o con la parte trasera de la mano. En este momento comienza a trabajar el segundo dispositivo que se encuentra en el empalme del amarre del balón con un hilo de caprón, en el cual se cuelga el balón y se encuentra el "medidor de los intervalos temporales". Por las señalizaciones del indicador de cifras del aparato se determina el intervalo de tiempo de la reacción motora sobre la señal de arranque con una exactitud de hasta 0,001 segundo.

La instrucción para los sujetos fue estándar. Al aparecer la señal a la derecha o a la izquierda de UD. es necesario lo más rápido posible conectar con la mano un golpe al balón que está colgado desde el lado correspondiente. Las señales de arranque (encendido de las lámparas eléctricas de luz roja) se dan desde el tablero experimental en un orden casual. En un orden casual se realizan también la suspensión de los balones. En calidad de sujetos para el experimento participaron 10 porteros (deportistas de primera categoría y maestro del deporte). En el transcurso de la investigación se realizaron más de 1000 mediciones.

Nota: La suspensión de los balones en un orden casual fue dictada por las reglas de rangos, debido a que en el proceso del experimento fue necesario controlar ciertas magnitudes variables en determinados niveles. Las reglas para los rangos del orden del experimento se inicio con los efectos medios de las variables no controladas (CH. Khikc, 1967).

Resultados de la investigación.

Los datos comparativos del tiempo de la reacción motora de los sujetos están en dependencia del carácter de las señales de arranque para todos los gradientes de los test que se sitúan en rangos por la señalización "distancia + altura" y aparecen representados en la tabla 1. Partiendo de la tabla vemos, que el tiempo medio de los movimientos de los sujetos para todos los gradientes de los test resulto menor en las reacciones sin elección, cuando la indeterminación que se vincula con el carácter de la señalización ha sido eliminada. Allí también, donde tuvo lugar la indeterminación alternativa, es decir, durante la reacción con una elección, el tiempo medio de la reacción motora se incrementó significativamente. En este caso se indica la diferencia de los índices de las magnitudes medias del tiempo de la reacción motora. Esta diferencia es mayor desde la posición inicial del portero, y más lejana y elevada a la ubicación del balón en los marcos de las porterías. Así para el test 3/2, es decir, cuando el balón se suspende a una distancia de 3 metros del portero y se encuentra a una altura de 2 metros, la diferencia del tiempo medio de reacción se alcanza en 198 ms. Esta diferencia es menos detectada para los test de 1/1 y 1/25. Aquí esta diferencia es igual a 34 y 71 m/s respectivamente. Una comparación de dos en dos de los resultados de los experimentos primero y segundo por el criterio t Student para todos los gradientes de los test indica la confiabilidad de las diferencias en todos los casos.

Con anterioridad se subrayo de manera especial, que en los experimentos se midió el tiempo latente de la reacción sencilla o compleja de la reacción visual-motora, así como también se registro el intervalo de tiempo de la reacción de locomoción sobre las señales de arranque con un grado distinto de indeterminación. Sin embargo, se detecto una regularidad general: el intervalo de tiempo de la reacción locomotora varia esencialmente en dependencia de la indeterminación alternativa (ver los índices del criterio de t-Student en la parte derecha de la tabla 1). Allí, donde los sujetos deben superar la indeterminación alternativa (hacer una elección a la derecha o a la izquierda) se incrementa regularmente el intervalo de tiempo de los desplazamientos locomotores para todos los gradientes de los test (distancia + altura).

Se puede presuponer, que tal aumento de los intervalos de tiempo con una reacción motora se relaciona tanto con la multiplicidad de los eslabones centrales (reelaboración de la información), como con la complejidad de la disposición para la arrancada de los eslabones exactos del aparato motor del portero.

Un análisis del material experimental permitió establecer, que el principal factor estudiado, la lejanía espacio-altura del balón desde la posición inicial de los sujetos, para todos los 9 gradientes de los test influye sobre el aumento del tiempo de la reacción motora de los sujetos. En este sentido, los resultados indicados del análisis de dispersión (esquema mono factorial) están representados en la tabla 2. Estos resultados evidencian, que para todos los sujetos de una categoría dada, la influencia del factor estudiado sobre el signo final y más esencial (ß= 0,999) se compone de menos de 67 y no más del 76%de la predominio general de toda la suma de los factores (forma de los movimientos, grado de la maestría, las diferencias en una amplitud de juegos, etc.).

En el transcurso de la investigación las características reveladas del tiempo de las locomociones fueron fundamentalmente para establecer la interrogante sobre los límites de la anticipación tiempo-espacio del portero en las condiciones de una localización diferente del balón en los marcos de la portería. Sobre el rango de la anticipación tiempo-espacio se puede decir, que son conocidas las características del vuelo del balón, así como también su velocidad o tiempo. Las investigaciones del tiempo del vuelo del balón en diferentes distancias (11, 16,5 y 25 metros) fueron realizadas por B.A. Timofeev (1967), y con posterioridad por Yu. S. Yakobsov y E.N. Surkov (1973)*. En particular, quedo establecido, que el tiempo medio del vuelo del balón durante los golpes sin impulso y desde una distancia de 11, 16,5 y 25 metros son respectivamente igual a 450, 640 y 850 ms. En el experimento, al determinar los gastos del tiempo de los desplazamientos locomotores del portero hasta el balón en los marcos de la portería (ver tabla 1) y al llevar su correlación con el tiempo del vuelo del balón desde una distancia de 11, 16,5 y 25 metros, se puede calcular mediante el rango de la anticipación tiempo-espacio o por la demora del portero sobre el balón que vuela, al considerar su localización espacial en los marcos de la portería **.

*- En la investigación participaron los futbolistas: maestros de la Liga Superior ("Zenit", Leningrado) 30 personas; los equipos de Lipeckii "Metalurgia " con 30 personas; participantes juveniles del Campeonato Nacional (Tkibuli, 1973) 60 personas y la selección del SKIF del P. F. Lesgaft con 30 personas. Un total de 150 personas. Además se realizaron más de 2000 mediciones.

** En cada caso este cálculo se realizo mediante la separación del tiempo medio de la reacción motora del portero por el tiempo del vuelo del balón. Por ejemplo, para una distancia de 11 metros: 1012 m/s- 450 m/s. Esto significa, que el portero debe comenzar la reacción motora con una anticipación en 562 m/s.

Los datos calculados de tal rango de la anticipación temporal y la demora para el portero están en la tabla 3.

Los datos analizados son un fundamento para las conclusiones siguientes:

Las acciones del portero para los gradientes de la localización espacial del balón en el marco de las porterías (distancia + altura) 3/2, 3/1, 3/25, 2/2 deben estructurarse sobre la base de una advertencia tiempo-espacio en un rango desde +562 m/s hasta +105 ms para todos los disparos que se producen desde 11, 16,5 y 25 metros.

Para otros gradientes de la localización espacial del balón en el marco de las porterías (21, 1/1, 1/2), cuando el balón vuela en una cercania inmediata con respecto al portero, el régimen de su reacción motora varia. Él puede reaccionar sobre el balón que vuela en un régimen de demora, es decir, al cabo de cierto tiempo después del disparo. El rango de tal demora en dependencia de la distancia, con la cual se produce el golpe, oscila desde 24 hasta 537 m/s.

Un enfoque cuantitativo para estudiar y valorar las características temporales de la locomoción del portero resulta imprescindible para comprender, tanto la estructura psicológica de las acciones psicomotoras del portero, como las acciones que se estructuran sobre la base de la anticipación tiempo-espacio.

Tabla 1 Rapidez de la reacción motora en dependencia del carácter de las señales de arrancada.

Carácter de la reacción.

Tiempo medio de la reacción (en m/s)

Confiabilidad de las diferencias ante n=18.

 

3/2

31

3/25

2/2

2/1

225

12

1/1

125

t

-2,1

2,9

3,9

Con selección

1012

877

1107

745

524

116

359

235

313

3/2-3/2

3/1-3/1

3/25-325

2/2-2/2

16,5

6,0

19,4

7,0

Sin selección.

804

792

815

602

435

480

286

201

242

1/1-2/1

2/25-2/25

½-1/2

1/1-1/1

1/25-125

4,2

10,4

9,1

3,7

11,0

Diferencia.

198

85

292

143

89

136

73

34

71

 

En las cifras fraccionadas: el numerador es la lejanía del balón, metros, el denominador es la altura del balón colgado, metros, cm.

Tabla 2

Tabla 2. Resultados del análisis de dispersión (esquema mono factorial)

Diversidad de los factores que actúan.

Dispersión.

Grado de libertad

Variantes (c2).

Factorial.

1838

9

229

Casual.

497

8

3,0

General.

2335

171

F= 229=76,3

3

Índices de la fuerza de influencia.

 

 

 

N 2=0,708±0,012

X

 

 

 

V=8 v2=171

1

 

 

N-2=0,67:0,76

X

Factor. Lejanía espacio-altura (distancia + altura) del balón desde la posición inicial de los futbolistas que participan en la investigación.

Gradientes. Test por rangos para los signos acoplados (distancia + altura), que tienen una codificación 3/2, 3/1, 3/25, 2/2, 2/1, 2/25, 2/1 y 1/25(total 9 gradientes).

Signo final o resultante. Aumento del tiempo de la reacción motora, mseg.

 Tabla 3.

Rango de la anticipación tiempo-espacio del portero, al considerar una localización diferente del balón en el marco de las porterías (lejanía + altura) y del tiempo del vuelo del balón desde una distancia de 11, 16,5 y 25 metros (variante calculada).

Distancia, metros.

Tiempo del vuelo del balón, m/s.

Gradientes de la localización del balón en el marco de las porterías (distancia + altura).

 

3/2

3/1

3/25

2/2

2/1

2/25

2/1

1/1

1/25

11

450

1012

+562

877

+427

1107

+657

745

+295

524

+174

616

+166

359

-101

235

-225

313

-137

16,5

640

1012

+372

877

+237

11º7

+467

745

+105

524

-116

16

-24

359

-291

235

-405

313

-327

25

850

1012

+162

877

+27

1107

+257

745

-115

524

-326

616

-234

359

-491

235

-715

313

-537

En los gráficos de la tabla, allí, donde existen números fraccionarios, en el numerador están los índices del tiempo de la reacción motora del portero, en el denominador están los índices de la anticipación del tiempo (con el signo +) y los índices del tiempo de demora (con el signo -)

 

Particularidades de las reacciones de anticipación del portero

Particularidades de las reacciones de anticipación del portero

Traductor: Wilma Torres Scull (SETIDEP)

Cap. III. Sobre algunas particularidades de las reacciones de anticipación del portero en situaciones con un grado diferente de indeterminación.

E. N. Surkov En: Cuestiones de la psicología del deporte, editor A. Z. Puni

Leningrado. 1975.

O niekotorykh asobennostyakh anticipiruyuschikh reakcii vratarya v situaciyakh s razlichnoi stepenyu neopredelennosti.

Pag. 28-35

En una serie de investigaciones anteriores (E. N. Surkov 1970, 1971; E. N. Surkov,. Timin, 1972; A. C. Puni, E. N. Surkov, 1973) quedo establecido, que las formas de manifestación de la anticipación son más variadas y específicas en los distintos niveles de reflexión y orientación por las reacciones, los movimientos y las acciones de los deportistas.

En el artículo dado están representados los resultados de la investigación de las reacciones de anticipación del portero de un equipo de fútbol al reflexionar sobre los tiros desde distancias cercanas y en las situaciones con un grado diferente de indeterminación.

Antes de pasar al contenido substancial de las condiciones del experimento, de la metodología y la organización de la investigación, es necesario subrayar un momento principal, desde nuestro punto de vista: ante el portero, además de la tarea general que es parar el balón, es decir, en forma encubierta siempre está la tarea de predecir con anticipación, cuando existe una indeterminación y adoptar un carácter no contradictorio para su solución.

En primer termino la indeterminación puede ser temporal, cuando (en cual momento, al cabo de un intervalo de tiempo) se produce el disparo a la portería. En segundo termino, la indeterminación es espacial, cuando el balón debe volar (a la izquierda, a la derecha, en línea recta). Por último, en tercer termino, la indeterminación se relaciona con el carácter del vuelo del balón, es decir, como (bajo, alto, con una trayectoria brusca o en declive) deberá ir el vuelo del balón . Se puede presuponer, que las determinaciones indicadas anteriormente llegan al portero tanto en fases perceptibles como motora de la anticipación.

Las posiciones formadas anteriormente están justificadas y determinadas por el enfoque experimental para la investigación.

Tarea, metodología y organización de la competencia.

La tarea principal de los experimentos consiste en que, para explicar la correlación de las reacciones anticipadas y retardadas del portero se hace necesario observar las situaciones dadas con un grado diferente de la indeterminación.

En correspondencia con la tarea de la investigación fueron elaboradas las formas especiales de los experimentos modelos que se realizaron en las condiciones naturales de la actividad en un campo de fútbol. A los porteros antes de participar en los experimentos se les planteo la tarea de parar el balón, que va volando desde la portería, después de los tiros en la marcha de 11 metros. El portero se ubica en las porterías en correspondencia con el estándar establecido en el fútbol.

Las situaciones, en las cuales los porteros tienen que solucionar una tarea son diferentes. La primera situación es corriente, es decir, con un grado mínimo de indeterminación, cuando el jugador que golpea es visible completamente con respecto al portero y él mismo puede percibir visualmente las particularidades de la carrera de impulso del jugador, prepararse para el tiro al balón o del propio disparo.

La segunda situación es con un grado máximo de indeterminación. Los porteros deben ver solamente el balón, ubicarse en abertura de amplitud especial, por la cual el jugador realizara el disparo. Existen otras tres situaciones con un gradiente diferente de indeterminación.

Gradiente "A". Con esta situación en abertura de amplitud, los porteros pueden recibir visualmente la aproximación de la planta y de la pierna del jugador que golpeará el balón y el momento del golpe al balón.

Gradiente "B". En la situación dada de abertura de amplitud los porteros pueden ver: el comienzo de la carrera de impulso del jugador, la colocación de la pierna de apoyo, el movimiento de péndulo y la aproximación de la pierna que golpea al balón, por último, el momento del golpe al balón. Sin embargo, ellos no pueden ver la posición de los hombros, la cabeza y de los brazos del jugador que realiza el tiro y sus cambios durante la carrera de impulso, en la fase de la preparación para el golpe y en el momento del golpe al balón.

Gradiente "C". En el caso dado los porteros pueden percibir visualmente el comienzo de la carrera de impulso del jugador que realiza el disparo y todos los cambios en la posición del cuerpo, de los brazos y de la cabeza pero no tiene la posibilidad de observar los movimientos de las piernas y controlar la fase de la preparación para el disparo y su ejecución.

En correspondencia con las tareas de la investigación fue elaborada la metodología de la medición de los índices temporales de las acciones sensomotoras del portero. El aparato de medición se construyó con cronómetros electrónicos y eléctricos especialmente seleccionados. Todo el bloque representa en sí un sistema de conmutación, con ayuda del cual se puede registrar los intervalos de tiempo que caracterizan tanto los efectos "anticipados", como los "retardados" de la reacción del portero sobre la acción del jugador que golpea el balón. Para este objetivo fueron utilizados dos medidores electrónicos de intervalos temporales ("IVI"), los que permiten registrar los intervalos temporales con una exactitud de hasta 0,001 segundo, así como también un electro cronometro silenciosos (PV-14), el cual trabaja con una exactitud de hasta 0,01 segundo. Las señales en los aparatos de medición fueron:

1. Desde el jugador que dispara, en cuya pierna se fijo un electrodo "DI-3". En el momento del golpe éste pone en marcha uno de los cronómetros electrónicos.

2. Desde el portero en cuyo gorro se fija un electrodo especial de alta sensibilidad. En cualquier comienzo del movimiento con la cabeza (hasta el golpe, en el momento del golpe o después del golpe) la señal alcanza el cronometro electrónico y lo detiene.

3. Desde la net de la portería( o desde los brazos del portero), en el cual se fijan los electrodos especiales("DI-3" y un electrodo construido por A. P. Timin. Timin). Gracias a esto electrodos, las señales entran o en el segundo o en el tercer cronometro. En este caso se registran los intervalos temporales que caracterizan el tiempo del vuelo del balón desde la net o desde los brazos del portero.

Además de los índices temporales en el transcurso de los experimentos se registraron las informaciones que se relacionan con la selección correcta del portero por una reacción motora y por el resultado final de la reacción (balón perdido, balón golpeado, balón cazado).

Se utilizó el método de coloquio. En el transcurso de los coloquios se obtuvieron informaciones sobre las dificultades principales de la reacciono sensomotora en las situaciones con un grado diferente de indeterminación, así como también sobre los signos, a los que los porteros reaccionaron con una selección de reacciones en situaciones diferentes de los experimentos. Los datos de los coloquios se relacionan con los datos de la observación y con los índices objetivos y temporales de las reacciones de los porteros. En el experimento participaron 11 porteros de los equipos futbolísticos del SKIF, del instituto P. F. Lesgaft. Ellos tenían las categorías I-II. En cada serie de experimentos (y en cada una de las situaciones)se probaron los cuatro disparos de los 11 metros. Un disparo se realizó para familiarizarse y tres se tuvieron en cuenta. Se realizó un total de 100 disparos a la portería.

RESULTADOS DE LA INVESTIGACION.

Los resultados de las dos primeras series de las observaciones, en las cuales están representadas ciertas características de la reacción tiempo-espacio de los porteros en las situaciones con un grado "máximo" y "mínimo" de la indeterminación aparecen en la tabla 1 con un aspectos generalizado.

Partiendo de la tabla 1 en una situación con un grado "máximo" de indeterminación se observa solamente un tipo de reacción, las retardadas; los porteros en el 100% de los casos reaccionan al vuela del balón y el tiempo medio de demora es igual al 287 ms. Sin embargo, en el 87% de los casos su reacción de la dirección relativa en el vuelo del balón es adecuada. La efectividad de la reacción por el resultado final es más baja: balón perdido en el 88,6% de los casos y solamente en un 11,4% de los casos se paro el balón. Una efectividad baja en mucho es a consecuencia de una ausencia completa de la información con respecto a las acciones del jugador que realiza el disparo.

La dificultad principal como se esclareció en los coloquios estuvo en la perdida de la orientación temporal por parte de los porteros, cuando se produjo el disparo. Según el reconocimiento de los porteros la situación dada es "perfectamente insólita" y hace recordar un disparo hecho por "catapulta".

En una situación "con un grado mínimo" de indeterminación tiene como un carácter principal la reacción anticipada del portero. En el 58% de los casos ellos comienzan a reaccionar al iniciarse el movimiento de péndulo; en el 23% de los casos en el momento del golpe al balón y solamente en el 19% de los casos la reacción fue retardada, es decir, ya después del golpe.

Manifestación de la anticipación tiempo-espacio de los porteros en las situaciones con una indeterminación máxima y mínima.

Grado de indeterminación.

Carácter y tiempo de la reacción, ms.

Momento de la reacción (% de casos).

Con relación a la elección de la reacción motora por la dirección supuesta del vuelo del balón (% de casos).

Resultado final de la reacción (% de los casos).

 

Anticipación

Demora.

Al inicial el péndulo.

En el momento del golpe.

Después del golpe al balón.

Es adecuado.

No es adecuado.

Balón perdido

Balón rechazado.

Balón cazado.

Máximo. En el momento del tiro, en el campo visual del portero se encuentra solamente el balón

-

287,0

-

-

100

87

13

88.6

8,9

2,5

Mínimo. Al momento del golpe el portero percibe todas las acciones y posiciones del jugador que dispara desde el comienzo de la carrera de impulso hasta el momento de golpear el balón

139,0

114,0

58

23

19

80,2

19,8

59,7

31,3

10

El tiempo medio de advertencia es igual a 139 ms. en algunos porteros las reacciones fueron retardadas pero con el tiempo esta demora fue de un total de 114 ms. La efectividad de la reacción por el resultado final fue significativamente alta, en 41,3% de los casos el balón fue parado o dejado pasar en el 59,7% de los casos.

En las situaciones experimentales con un "grado intermedio de indeterminación (gradientes "A", "B" y "C") la manifestación de la anticipación de tiempo-espacio tiene sus particularidades (tabla 2). Partiendo de la tabla 2, es evidente, que el gradiente "A”, "B" y "C" revela un efecto de anticipación de tiempo-espacio en una medida diferente. Loa resultados mejores en la parada de los tiros fueron demostrados por los porteros en las condiciones de la indeterminación con el gradiente "B", es decir, ellos en el momento del golpe a la pelota pueden percibir visualmente una parte de la carrera de impulso del jugador, la colocación de la pierna de apoyo, controlar los movimiento pendulares y la " separación" de la pierna hacia el balón. Aquí el momento de la reacción corresponde al inicio del movimiento de péndulo, el cual es preparatorio para conectar el golpe al balón en el 72,4% de los casos e incluso en el 19,6% de los casos en el, momento del golpe al balón. El tiempo medio de anticipación es de 79 ms y él de demora de 49 m/s. Un por ciento elevado de los casos la adecuación selectiva del comienzo de la reacción motora es dirigida al vuelo del balón (56,9%). La efectividad de la reacción por el resultado final se incremento en todas las observaciones y fue del 43,4% de los balones cazados y perdidos. El gradiente "B" se aproxima por el grado de dificultad a la reacción que se utiliza en las condiciones de indeterminación máxima, cuando los porteros en el momento del tiro perciben visualmente la proximidad del jugador en el transcurso de la carrera de impulso y observan la amplitud del cambio en la posición de la cabeza, los hombros y los brazos y, sin embargo, no pueden ver el momento de la preparación para el golpe en la fase de colocación de la pierna de apoyo y del movimiento de péndulo. En las condiciones dadas, en el 87,8% de los casos, los porteros reaccionan ya en el vuelo del balón. Por eso, el carácter de la reacción se retarda con un tiempo medio y alcanza el 167 ms. La efectividad de la reacción por el resultado final es más baja: solamente en el 21% de los casos a los porteros, les es posible cazar o parar el balón.

En las condiciones dadas de; experimento se puede presuponer, que un resultado bajo y la ausencia de los casos de reacción anticipada dependen de una indeterminación de los movimientos del cuerpo, la cabeza y los brazos, cuando dichos movimientos se encuentran solamente en el campo visual de los porteros. La mayoría de los sujetos ratificaron, que la vigilancia solamente del cuerpo en el movimiento del jugador induce al error: " parece que el cuerpo se inclina a la izquierda, esto significa que el tiro sera por la derecha, cuando en realidad es por el contrario, el balón sale por la izquierda, no hay tiempo de definir la dirección verdadera de; balón: el resultado es un gol".

En el experimento con un grado intermedio de la indeterminación de la situación del gradiente "A" se pudo apreciar, cuando en el momento del golpe los porteros experimentados pueden percibir visualmente la proximidad de la pierna y de la planta del pie del jugador que golpea el balón y el momento de conectar el golpe al balón, ya que el efecto de la anticipación tiempo-espacio se manifiesta de forma poco significativa. Este efecto ocupa por así decir, una posición intermedia entre el efecto de anticipación en las pruebas con un "grado intermedio" de la indeterminación por los gradientes "B", "C". Esto es a consecuencia de que en la variante dada de las pruebas careció de la información sobre el carácter y el tiempo de la carrera de impulso del jugador, así como también de la colocación relativa de la pierna de apoyo y del momento del péndulo.

Los resultados del experimento realizado fueron:

1. Las condiciones del experimento, en el cual se modelan las situaciones con un grado diferente de indeterminación - desde la mínima hasta la máxima - no determinan el efecto de la anticipación tiempo-espacio de los porteros para solucionar las tareas de parar los tiros desde la marca de los 11 metros.

2. Una condición primordial para manifestar el efecto anticipativo es el mínimo indispensable de información

 

Sobre el surgimiento del dimorfismo sexual de los gimnastas en las condiciones de la actividad competitiva

Cap. II Sobre el surgimiento del dimorfismo sexual de los gimnastas en las condiciones de la actividad competitiva. Pág. 24-28, ilus.

K voprocu o proyavlenii palavova dimorfizma u gimnastov v usloviyakh sorevnovatelnoi deyatelnosti.

L. V. Buravsova.

En: Cuestiones de la psicología del deporte, editor A. Z. Puni

Leningrado. 1975.

Traductor: Wilma Torres Scull (SETIDEP)

Existe una gran cantidad de trabajos relacionados con el estudio del dimorfismo sexual.

A. V. Yamolenko (1929) estableció las diferencias sexuales en la conducta motora general. Según los datos de Shokhina (1928) y Yu. M. Uflyand (1932) la fuerza de los músculos de los brazos en los hombres es mayor que en las mujeres en 30-40%. Sin embargo, por la exactitud de la diferenciación del esfuerzo muscular las mujeres se adelantan a los hombres (N. A. Roza, 1970). En los índices vegetativos existen diferencias, N. S. Vainberg (1946) escribió sobre el tipo masculino y femenino de la temperatura de la piel. Este aspecto fue ratificado en las investigaciones realizadas bajo la dirección de B. G. Ananev (1972): la temperatura de la piel del hombre es superior a la de las mujeres. En dependencia del sexo las diferencias son confiables en el transcurso de las reacciones motoras. F. Burler (1966) indicó las diferencias sexuales estables del tiempo de las reacciones sobre los estímulos luminosos para los hombres y las mujeres en una edad desde los 20 hasta los 80 años. El dimorfismo sexual se manifiesta en el tiempo de las reacciones oral-asociativas. K. Yung estableció en un material experimental grande, que el tiempo medio de las reacciones oral-asociativas del hombre es igual a 1,6 y en las mujeres en 2 s. E. M. Boiko señaló, que el tiempo de las reacciones oral-asociativas en los muchachos (en el transcurso de todas las etapas por edades) es superior que en las muchachas.

Los resultados del estudio de las funciones psicofisiológicas en las situaciones de estrés (examen) permiten habla sobre un carácter diferente de su cambio en los hombres y en las mujeres Ananev, 1971; G.. Akinschikova, 1969; N.A. Roze, 1970): Se observaron grandes cambios de la presión arterial de las mujeres antes de los exámenes, en los hombres fue después; la frecuencia de las oscilaciones y de la amplitud del temor se expresó más antes del examen en las mujeres que en los hombres; después del examen en las mujeres se produce su restablecimiento rápido pero en los hombres los cambios continúan creciendo. En una situación de estrés la temperatura de la piel de la sien y de las palmas se eleva significativamente más en el hombre que en las mujeres, T. D. Ganyuschkina, 1970. Sobre las bases de la comparación de los datos se caracterizan las modificaciones sexuales de las funciones generales de la actividad vital del organismo (metabolismo) y de las funciones psicológicas; en este sentido B. G. Ananev considera, que el dimorfismo sexual es una característica constante de la evolución del hombre y debe considerarse en la práctica del diagnóstico.

La investigación de las diferencias sexuales en el desarrollo de las funciones psicofisiológicas es importante para los deportistas. La actividad deportiva presenta elevadas exigencias en la psiquis del deportista. Para garantizar una efectividad elevada del proceso de entrenamiento, de la preparación psicológica con vistas a las competencias es imprescindible conocer la específica de las funciones psicofisiológicas de los hombres y de las mujeres en el entrenamiento y en las competencias.

En la psicología deportiva la cuestión sobre la influencia del factor del sexo sobre la función psicofisiológica se ha estudiado muy poco. Se tienen solamente indicaciones indirectas sobre las diferencias sexuales por determinadas funciones psicofisiológicas (s. Oya, 1961; A D Ganyuschkin, 1972; E A Kalinin, 1973). A D Ganyuschkin (1972) estableció, que los componentes principales del estado de la disposición psicológica son diferentes en los hombres y en las mujeres. En los gimnastas tal componente está en la seguridad en sus manos, pero en los hombres son el deseo y la aspiración de llevar activamente; a lucha hasta el final.

En el trabajo dado se planteó la tarea de estudiar la influencia de; dimorfismo sexual sobre las particularidades del desarrollo de las funciones psicofisiológicas de los gimnastas en el entrenamiento y en la competencia. Se investigaron:

- La función hemodinámica (frecuencia de las contracciones cardíacas, presión del pulso).

- Los procesos energéticos (temperatura de la piel).

- Nivel de la excitabilidad emocional (período latente reacciones estereotípicas en un experimento asociativo, tremor).

Los sujetos de la investigación fueron 35 gimnastas hombres y 35 gimnastas mujeres de primera categoría, candidatos a maestros del deporte y maestros del deporte de la URSS, ellos participaron en 9 competencias calendariadas (campeonato de la región, de l ciudad y del instituto). La observación se realizo antes del entrenamiento, antes y después de la competencia. En calidad de índices de fondo se tomaron los obtenidos antes del entrenamiento (tabla).

Sobre la base de los datos presentados en la tabla se puede decir, que en una situación fuera de estrés (A) Se observó la aparición del dimorfismo sexual por ciertos índices. En los hombres fueron significativamente superiores los índices de la presión del pulso, la temperatura de la piel de las manos y de la sien. La frecuencia de las contracciones cardíacas, el tremor, el tiempo latente de las reacciones sobre las palabras emocionales y la cantidad fe respuestas estereotípicas en un experimento asociativo se caracterizaron por magnitudes iguales en los gimnastas de ambos sexos.

Antes de la competencia el dimorfismo sexual se expreso claramente (B). Las magnitudes absolutas de la presión del pulso, tremor, temperatura de la piel de la mano izquierda, de las sienes derecha e izquierda son superior en los gimnastas hombres en comparación con las gimnastas mujeres, por cuanto, crece en ellos la cantidad de las reacciones estereotípicas pero se reduce el período latente de las reacciones. La frecuencia de las contracciones cardíacas está en un mismo nivel. Apareció la asimetría de los índices de la temperatura de la piel de las manos: en los hombres fue parte izquierda, en las mujeres parte derecha.

Después del primer día de las competencias (B), los cambios de las funciones psicofisiológicas están condicionados, por una parte por la carga física ejecutada, por otra parte por la acción continuada de los estrés-factores de una situación competitiva (por ejemplo, las calificaciones bajas por la ejecución del programa obligatorio, los fracasos en determinados aparatos, los pensamientos sobre la continuación de la lucha deportiva).

En la situación dada casi todas las funciones psicofisiológicas de los hombres y de las mujeres se diferencian confiablemente por las magnitudes absolutas. La presión del pulso y el tremor son significativamente elevados en los hombres; en las mujeres son iguales la frecuencia de las contracciones cardíacas, la temperatura de la piel en todos los puntos de medición, la cantidad de reacciones estereotípicas y el período latente de las reacciones.

En la gimnasia una de las características de las competencias es que, las competencias se prolongan dos días y en cada uno de los días los programas son diferentes.

Las características de las funciones psicofisiológicas de los gimnastas de ambos sexos antes del segundo día de competencias (G) son algo inesperadas: el fenómeno dimorfismo se manifiesta solamente en los índices del tremor. Entre los gimnastas de ambos sexos todos los restantes índices no son confiables.

Un cuadro análogo tiene lugar después de terminar todas las competencias (D). Aquí el dimorfismo se expresa confiablemente sólo en los índices del tiempo latente de las reacciones en un experimento asociativo.

Los resultados de la investigación permiten hacer las conclusiones siguientes:

1. Según las funciones psicofisiológicas estudiadas se estableció la manifestación de del dimorfismo sexual de los gimnastas de ambos sexos.

2. Se detecto una dinámica variada de los índices del dimorfismo sexual en las con condiciones de las competencias de la gimnasia deportiva.

3. La manifestación del dimorfismo sexual es imprescindible considerar durante la preparación psicológica de los gimnastas de ambos sexos con vistas a las competencias.