Blogia

La Bitácora del Dr. Ucha

EL DEPORTE ESCOLAR. UNA MIRADA DESDE LA PSICOLOGIA APLICADA.

EL DEPORTE ESCOLAR. UNA MIRADA DESDE LA PSICOLOGIA APLICADA.

Dra. C. Marta Cañizares Hernández.

Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte. La Habana. Cuba.

Resumen.

El presente artículo aborda algunas consideraciones de la autora acerca de la implicación de la psicología en el deporte escolar. Valora la importancia de la práctica del deporte y el ejercicio físico desde tempranas edades así como la repercusión psicología de la iniciación deportiva en el niño y adolescente. se analiza la influencia PSICOLOGICA del ENTRENAMIENTO DEPORTIVO EN EL TRABAJO CON LA ZONA DE DESARROLLO PRÓXIMO, EL TRABAJO CON LOS DEPORTISTAS TALENTOS Y LA REPERCUSION EN SU DESARROLLO POTENCIAL.

La Psicología del Deporte es una ciencia joven y una rama especial de la Psicología Aplicada y también una disciplina de las llamadas Ciencias del Deporte. Describe los fenómenos psicológicos que se suceden en la actividad deportiva y aplica programas metodológicos y de intervención, científicamente fundamentados, teniendo en cuenta los adelantos actuales de la ciencia psicológica.

En nuestros días la práctica deportiva en las edades escolares se ha hecho necesaria por su contribución no sólo a la educación motriz de los niños sino también al fortalecimiento de su salud. Por lo general el período comprendido entre los 7 y 10 años es idóneo para iniciarla adaptándola a las características propias de esta edad que se le denominado «la edad de lujo del movimiento» ya que el niño posee capacidades de aprendizaje y de rendimiento muy elevadas en el aspecto motor. (Existen deportes que se inician desde edades más tempranas, como natación, gimnasia artística y otros por sus características y exigencias).

En nuestro país el deporte escolar es la base del alto rendimiento, que se materializa en la llamada pirámide que va desde la iniciación deportiva basada en la Educación Física hasta el rendimiento en las selecciones nacionales.

En el deporte escolar también se incluyen los adolescentes, (deportistas desde 11 hasta 16 años aproximadamente), que luego, en dependencia de lo reglamentado por el tipo de deporte, a partir de estas últimas edades y de los resultados de su rendimiento, pasan a formar parte de los equipos deportivos juveniles.

LA Etapa escolar. EN EL DEPORTE.

En este período el  niño posee una elevada capacidad de aprendizaje y rendimiento  en el  aspecto motor, su capacidad de diferenciación motriz mejora y la percepción y la respuesta a los estímulos sensoriales se ejerce con mayor precisión. Su coordinación motriz fina se encuentra en alto desarrollo.

Durante esta etapa el niño desea obtener el reconocimiento del adulto. Es una característica de su situación social de desarrollo, que se convierte en necesidad. Por eso el escolar pone especial interés en las indicaciones del adulto con lo que facilita el aprendizaje; además, al integrarse a las actividades colectivas, va logrando la aceptación de sus pares, de sus compañeros, lo que favorece la práctica de deportes de conjunto.

En esta edad las adquisiciones motrices se dan con mucha facilidad, pero lleva cierto tiempo consolidarlas, por lo que su automatización requerirá de muchas repeticiones.

El profesor tiene gran responsabilidad pedagógica, pues es cuando el niño consolidará ciertos movimientos básicos y, a la vez, afirmará y desarrollará la confianza en sí mismo.

La práctica deportiva en estos años proporciona una serie de beneficios, como:

 Las actividades físicas, tanto lúdicas como deportivas, ocupan un lugar importante en la vida del niño y estimulan su desarrollo integral.

 El juego primero y el deporte después, constituyen la compensación natural del sedentarismo al que está sometido el niño durante las horas escolares.

 La práctica deportiva, realizada en forma regular, ayuda al niño a desarrollar su voluntad, su carácter e integrarse al grupo donde obtiene reconocimiento.

A lo largo de este período los cambios más importantes en esta edad son: Anatomofisiológicos: Se presenta un aumento de la talla y se modifica la longitud de algunos segmentos corporales. Hay crecimiento de la masa muscular y disminución del tejido adiposo.

Físicos: Los componentes de la: fuerza, resistencia, flexibilidad y velocidad, deben empezar a trabajarse respetando el desarrollo del niño y manejando adecuadamente las cargas.

Psicológicos: Desarrolla la reflexión y el control voluntario que aparecen al  final de la etapa, incluyendo la concentración voluntaria de la atención y la capacidad de observación las que posibilitan el aprendizaje del movimiento por imitación.

En este lapso se desarrollan los sentimientos y valores morales, por lo que el amor al deporte, la ética deportiva, la responsabilidad, el «amor a la camiseta», son valores que pueden ser estimulados en el escolar bajo la guía y dirección del  entrenador.

LA Iniciación deportiva. ALGUNOS Aspectos psicológicos.

La iniciación deportiva constituye un tema de necesario tratamiento científico y metodológico por especialistas, entrenadores e investigadores del deporte sin olvidar la necesaria continuidad de su análisis e investigación.

Los aspectos psicológicos de la iniciación deportiva constituyen indicadores que deben tomarse en cuenta la planificación y organización de este importante proceso. Por eso el niño o el adolescente que se inicia debe ser valorado como sujeto activo y como personalidad en desarrollo teniendo en cuenta sus potencialidades físicas y psicológicas junto con las manifestaciones inherentes a la etapa evolutiva en que se encuentra, el desarrollo de su situación social y su zona de desarrollo potencial.

La práctica sistemática de un deporte influye de forma distinta en cada uno de los practicantes. Este conocimiento permite enfocar adecuadamente la iniciación deportiva.

Debe tenerse en cuenta el planteamiento de Molnar (2001) que indica: "El deporte es un medio donde el niño, al practicar en él aprende formas de comportamiento actitudes, maneras de ser, relaciones con los demás, ideas, conceptos, objetivos, etc. que en parte viene propiciado por el deporte en cuestión pero que, mayoritariamente, se deberán a la orientación que provengan de las personas responsables que intervienen en la organización y desarrollo de la práctica deportiva infantil y juvenil. Asumir esto es un primer paso para entender y mejorar los procesos psicológicos que tienen lugar en niños y adolescentes que realizan deportes".

La iniciación deportiva en niños no debe estar dirigida exclusivamente a crear campeones. El campeón se forma en el proceso de la actividad en la que intervienen múltiples variables psicopedagógicas, y por supuesto, las aptitudes innatas del deportista y cómo éstas se desarrollan bajo las influencias del proceso de entrenamiento en su calidad deportiva. Si se piensa en obtener rendimiento deportivo, sobre todo a corto plazo, se atenta contra la ampliación del acervo motor. Sólo una iniciación sobre bases multilaterales permite obtener resultados deportivos sólidos y a largo plazo. Obviar esto conduciría a una especialización temprana con toda su carga de inconvenientes: el estancamiento, «la quema de etapas», y las frustraciones que trae como consecuencia para el practicante por el inadecuado manejo de este proceso.

Conviene reiterar el valor que adquiere la categoría zona de desarrollo próximo de L. S Vigostky (1996). Es decir, es necesario tener en cuenta las potencialidades, las reservas del desarrollo del sujeto que se inicia en la práctica de la actividad deportiva.

La enseñanza aquí "no debe estar orientada hacia aquellas funciones que ya han madurado, hacia ciclos concluidos del desarrollo, sino por el contrario debe dirigirse a las funciones que están en proceso de maduración"...como dijera. L. S. Vygostky. (1984). Esto permitirá un buen aprendizaje, una enseñanza desarrolladora a tono con las exigencias de la práctica de ejercicios correspondientes y ajustados a las categorías deportivas.

En la iniciación deportiva el profesor o entrenador debe organizar su labor de acuerdo con las reales posibilidades de su alumno, la planificación de las cargas y el tipo de ejercicio, pues como señala Vigostky (1984)  "...Lo importante es precisar si en el sujeto existen las posibilidades para este aprendizaje". Esta organización se hará teniendo en cuenta las características del deporte, el grupo, las particularidades del período de desarrollo de sus alumnos, las condiciones de vida  y educación en que estos se desenvuelven, las características etáreas de su madurez biológica, física, maduración sexual, y otras que complejizan su  quehacer pedagógico. Un profesor de experiencia, o aquel que tenga en cuenta estas condiciones podrá dirigir satisfactoriamente esta actividad y tendrá mayores posibilidades de éxito en su labor.

En este sentido la categoría definida por L. S .Vygostky (1984)  como situación social del desarrollo sirve de guía y orientación metodológica para esta importante labor pues se refiere a la combinación especial de las peculiaridades externas e internas que distinguen una determinada etapa y que condicionan la aparición al final de ella de una formación psicológica nueva y cualitativamente superior.

La aceleración del proceso de enseñanza aprendizaje y la aplicación de métodos de entrenamiento para adultos en escolares y juveniles, son fenómenos que se presentan con frecuencia en la iniciación deportiva, pues al enfocarse solamente desde el punto de vista de la alta competición, trae como consecuencia resultados negativos. El afán por la victoria y el culto excesivo a la misma provocan que los adultos se acerquen con frecuencia a métodos como estos sin pensar en su factibilidad, ni valorar la etapa del desarrollo en que se encuentra el sujeto. El resultado de lo expuesto anteriormente podría ser la aversión, el rechazo, el abandono, la frustración, resultados deportivos a corto plazo, etc.

Ahora bien, resultan indudables los beneficios del deporte en general y en particular en el aspecto psicológico del que se inicia. Señala, Molnar (2001) que "Cualquier manifestación psicomotriz llevada a cabo de forma placentera constituye uno de los mejores agentes en la prevención y tratamiento de ciertas alteraciones psíquicas presentes en los jóvenes y en las personas mayores".

Entre las posibles áreas de influencia se puede mencionar las siguientes:

Intelectual

En los primeros años de vida del niño el deporte puede constituir un medio eficaz para el desarrollo de la inteligencia. El aspecto senso-perceptual se ve favorecido y enriquece las vivencias del niño. Pese a que la especialización puede atentar contra el rendimiento intelectual, plantea Molnar que se han realizado estudios que avalan una mejoría del mismo a partir de la práctica sistemática de ejercicios físicos.

También el entrenamiento de la táctica estimula el desarrollo del pensamiento operativo y particularidades del pensamiento como rapidez, flexibilidad, independencia.

 Actitudes

En la formación del sistema de valores que se empieza formar en la infancia el profesor desempeña un importante papel, el niño incorpora actitudes, modos de conducta, etc., es común que idealice al profesor de ahí la gran responsabilidad que asume éste. A veces escuchan al tanto profesor como a sus propios padres.

Este profesional debe tener alta calificación para posibilitar un adecuado enfoque del proceso.

3 Autoimagen

Señala Molnar (2001) que aquí podemos considerar "el auto concepto, o imagen que la persona se va forjando de sí misma a lo largo de su vida, la autoestima, entendida como la valoración que un individuo hace y tiene de sí mismo, y la autoconfianza, que puede considerarse como la creencia de un sujeto en sus propias posibilidades y / o capacidad para realizar algo". Favorecen a estos aspectos la condición física que va adquiriendo el practicante así como su imagen física; también el logro de resultados en toda su amplitud influye positivamente en el desarrollo de su autoconfianza.

4- Emociones

La actividad física bien orientada debe contribuir a un equilibrio emocional. Establecer metas graduales y accesibles repercute favorablemente, sin embargo, pensar desde edades tempranas en la alta competición significa someterse a grandes presiones y estrés en la búsqueda del éxito. La competencia debe ser una actividad que contribuya al disfrute y al sentimiento de placer hacia la actividad deportiva.

 Relaciones sociales

El deporte es un medio de enorme valor para la socialización del niño, algunas de las directrices sugeridas son:

Propiciar conductas de cooperación, colaboración, altruismo, sentimiento de pertenencia al equipo, «amor a la camiseta» y otros.

Establecer objetivos en los que el beneficio común prime sobre los intereses particulares.

Articular normas y actividades para la convivencia.

Planificar tareas de entrenamiento que resulten interesantes y divertidas.

 Voluntad.

Se ha demostrado en diferentes investigaciones que la actividad física y la práctica sistemática del deporte desarrolla los procesos volitivos de la personalidad y sus rasgos tales como valentía perseverancia, decisión, independencia, autocontrol, entre otras.

Motivación

Según Rudik (1974) los motivos en esta etapa se caracterizan por:

Carácter difuso de los intereses por los ejercicios físicos.

Espontaneidad.

Están relacionados con las condiciones del medio que favorecen la práctica de un determinado deporte.

Los niños por lo general se sienten atraídos por varios deportes de ahí que prueben en más de uno, siendo la elección espontánea o casual. También el medio puede favorecer una u otra elección, el tipo de instalación, deportes más arraigados, tradiciones locales, presión de los padres, tradición familiar, entre otras.

Cuando el niño se acerca a un deporte lo puede buscar la posibilidad de obtener logros, auto realizarse, divertirse, la necesidad de interrelacionarse, entre otras razones.

Además de ver qué motiva a niños y jóvenes a iniciarse en un deporte, es importante valorar si la actividad se hace motivada en general. En este caso el niño puede desarrollar algunos hábitos y habilidades.

En estas etapas es necesario motivar las clases alejando la monotonía de los entrenamientos. Debe propiciarse la creatividad en cada sesión realizando actividades que estimulen la participación activa del alumno. El deportista debe ser sujeto y objeto de este proceso pedagógico.

Disciplina:

Para lograr óptimos resultados deportivos es necesario que el deportista concientice, desde su iniciación, el valor de esta categoría, que debe convertirse en rasgo de su personalidad, en un valor. "Sin disciplina no hay nada", afirman los entrenadores de experiencia y éxito en el deporte. Un deportista que asiste con puntualidad al entrenamiento, que entrena y compite con disciplina y responsabilidad, tendrá grandes posibilidades de éxito.

Responsabilidad:

Categoría muy relacionada con la disciplina; al convertirse en un valor del deportista, actúa como motivo de su conducta. De esta manera se garantizan las metas y se logran las aspiraciones. La conducta responsable favorece el clima psicológico en el entrenamiento y la competencia.

 Ética:

La consecución del éxito respetando las reglas y árbitros, adhiriéndose al «Fair Play» o juego limpio, favorece la incorporación de formas de comportamiento éticas. En cambio, obtener la victoria a cualquier precio lleva a recurrir a métodos como la violencia, el doping y, por tanto, a comportamientos no éticos.

Salud:

En esta área siempre se piensa en los aportes desde el punto de vista físico abordando poco la salud psicológica. La contribución a la formación de rasgos positivos de la personalidad, el equilibrio emocional, la formación de un sistema de valores y el tratamiento de desajustes psicológicos son algunos de sus beneficios.

Una concepción estrecha de la iniciación deportiva no redundaría en la aprehensión de muchos de estos beneficios, provocando rechazo, abandono e incluso marcando negativamente al niño por lo desagradable de la experiencia.

Entre las razones que se presentan para abandonar la práctica del deporte se encuentran: conflictos de intereses, la inconstancia propia del niño, el carácter demasiado serio de los entrenamientos, el lugar preponderante de la competición, el sentimiento de no progresar, las relaciones conflictivas con el entrenador, etc.

Todas estas situaciones se pueden modelar o atenuar a partir de la calificación y actitud del entrenador; por eso, para evitar el abandono y la desmotivación en la iniciación escolar se recomienda   lo siguiente:

Hacer énfasis en la ejecución como tarea pedagógica y no en el resultado.

 Reforzar frecuentemente la destreza, habilidad y el esfuerzo desarrollado por cada niño.

Animar, estimular, cuando no se ha logrado lo previsto o se han cometido fallos. Hacer ver al niño que el mundo no se hunde por ello y ayudarle a mantener su estado de ánimo.

Dar instrucciones técnicas de manera positiva para subsanar y corregir acciones inadecuadas o incorrectas.

El castigo se empleará en aquellas contadas ocasiones en que sea absolutamente imprescindible y posea una marcada influencia educativa.

Finalmente enunciaremos algunos de los derechos de niño en el deporte, (UNESCO) que deben tenerse en cuenta en la iniciación deportiva. Estos son:

La diversión y juego.

Hacer deporte.

Disfrutar de un ambiente sano.

Ser tratado con dignidad.

Practicar deporte con absoluta seguridad, guiados por personas competentes.

Entrenar de acuerdo a sus ritmos.

Medirse con jóvenes que tengan la misma posibilidad de triunfo.

Realizar competencias adaptadas a su edad.

Tener tiempo para su reposo.

No ser necesariamente un campeón.

El entrenamiento deportivo y el trabajo con la zona de desarrollo próximo.

En el afán de los entrenadores por lograr un adecuado desarrollo en sus atletas, sobre la base de los conocimientos adquiridos, cometen errores inconscientes que perjudican el proceso del entrenamiento a corto o largo plazo. Lo anterior se puede definir como "quemar o saltar etapas" en el proceso de enseñanza, y se puede presentar por exceso o por defecto.

Cuando un entrenador no tiene en cuenta sistemática, y consecuentemente en su entrenamiento las capacidades reales del atleta (en cuanto a sus capacidades condicionales, desde el punto de vista morfofuncional y psicológico) y no respeta las etapas por las que debe transitar el proceso de enseñanza - aprendizaje, puede suceder que sus atletas no logren el dominio adecuado de determinados ejercicios o movimientos especializados, debido a la carencia evidente de una base multilateral que condicione al niño para esfuerzos superiores. De esta manera puede llegarse a períodos de estancamiento del desarrollo. Cañizares, M  (2009)

En otro caso, cuando el atleta evidencia gran potencial de desarrollo, muchas veces el entrenador desea resultados superiores, y comienza a atiborrarlo con ejercicios de alta complejidad que lejos de ayudarlo entorpecen su aprendizaje y tienden a retrasar su desarrollo.

El afán por la victoria y el culto excesivo a la misma provocan que los adultos se acerquen con frecuencia a métodos como estos para lograrla sin pensar en la factibilidad, ni valorar la etapa del desarrollo en que se encuentra el sujeto. El resultado de lo expuesto anteriormente podría ser la aversión, el rechazo, el abandono, la frustración, resultados deportivos a corto plazo, etc. Cañizares, M  (2009) este complejo proceso pueden observarse alumnos con gran potencial de desarrollo, que aún no están preparados para asimilar acciones más complejas, en ello influyen aspectos naturales psicofísicos y morfofuncionales de la edad que imposibilitan una asimilación correcta y saludable, pues sus organismos todavía no tienen la madurez necesaria para asimilar las nuevas acciones.

 Por ejemplo, un profesor de la categoría 11 y 12 años se plantea enseñar un elemento técnico que no es posible realizar por el atleta. Ante el fracaso el alumno experimenta   emociones negativas en detrimento de su autoestima y puede pasar a categorías superiores con limitaciones físicas, técnicas y psicológicas.

Existe la posibilidad de que el entrenador adiestre a un alumno que está por encima del nivel del grupo y no es capaz de reajustar el plan de entrenamiento para incentivar sus posibilidades de desarrollo. Como consecuencia, puede quedar estancado el desarrollo del atleta pues no se estimularon sus potencialidades.

Lo antes analizado indica que un atleta pueda ver limitadas sus posibilidades reales de desarrollo por exceso o deficiente estimulación por la escasa correspondencia entre la enseñanza de hábitos y habilidades motrices y el trabajo con la zona de desarrollo próximo.

Es necesario definir el grado y tipo de ayuda necesarios en los alumnos para garantizar un adecuado proceso de asimilación de las acciones motrices.

La selección de talentos  Y LA ZONA DE  desarrollo próximo.

 El trabajo con la zona de desarrollo potencial, las posibilidades que el niño posee, permite valorar y aportar algunos indicadores para la selección del talento que, unido a otros indicadores de tipo físico, cognitivo y características del deporte (exigencias) completarán el proceso de preselección.

 Cuando un niño es capaz de realizar las tareas orientadas por el adulto y se destaca en ejercicios de conjunto, en las habilidades de interacción y acciones de cooperación con otros compañeros de juego, puede valorarse su inclinación a los llamados deportes colectivos, como baloncesto, fútbol, béisbol, etc. En  el caso en que el niño se destaque en tareas que solo dependan de él y se observe determinado potencial de desarrollo  que le permita  desenvolverse en un deporte individual y sus aptitudes anatomofisiológicas así lo declaren, estas  características pueden ser un importante indicador para su inclusión en la práctica de esos deportes.

 Existen niños que se destacan en una y otra prueba física (velocidad, resistencia a la fuerza, entre otras), por sus características físicas, su somatotipo, características psicológicas, (perseverancia, independencia operatividad de su pensamiento, etc.). Sin lugar a dudas estamos en presencia de indicadores de su zona actual de desarrollo. Esto permitirá al entrenador o profesor de Educación Física valorar con mayor facilidad su inclusión en cada tipo de deporte, pues estos indicadores complementarán los criterios de selección para determinada disciplina, contribuirá a la potencialización de las aptitudes del llamado talento y a una mejor utilización de sus habilidades ilimitadas para llegar, el día del mañana, al desarrollo próximo.

Bibliografía.

Bécquer. G (1996) "La enseñanza problémica en la Educación Física." En Manual de Educación Física. La escuela cubana. Colectivo de autores. Departamento Nacional de Educación Física del INDER

Blázquez. D (1994). "Perspectivas de la evaluación en la Educación Física y el deporte". En Psicología y Pedagogía de la actividad física y el deporte. Siglo Veintiuno editores. México, España.

Bozhovich L. I. (1986) La personalidad y su formación en la etapa infantil. Editorial Pueblo y Educación .La Habana.

Calderón y González (1996). "Atención a las diferencias individuales en las clases de Educación Física". En Manual de Educación Física. La escuela cubana. Colectivo de autores. Departamento Nacional de Educación Física del INDER.

Calviño, M. A. (1998).Trabajar en y con grupos. Experiencias y reflexiones básicas. Editorial Academia

Cañizares, M. (1994) "Algunas consideraciones sobre el equipo deportivo como grupo sociopsicológico.": Revista ISCF. Habana. Artículo científico.

Cañizares H. Marta. La  Psicología en la actividad física. Editorial INDER. La Habana 2009

Cañizares, M. y colectivo de autores. (2004): La Zona de Desarrollo Próximo en el Deporte. Una reflexión teórica preliminar con algunos ejemplos en la disciplina de taekwondo. Artículo publicado en http://www.efdeportes.com/ Revista Digital Buenos Aires. Año 10, Nº. 70. marzo de 2004.

Cañizares, M. y otros. (2003). "Aspectos psicológicos de la iniciación deportiva".  Revista Acción. ISCF Manuel Fajardo.

Cañizares. M. (2003.) El trabajo Educativo desde la dimensión curricular. Clase metodológica instructiva. Examen para optar por la categoría de Profesor Titular. Instituto Superior de Cultura Física. 

Colectivo de autores (1996) Psicología para educadores. Editorial Pueblo y Educación. La Habana.

Dzhamgarov, T. T. y Puni, A. T. (1990). Psicología de la Educación Física y el Deporte. La Habana: Editorial Pueblo y Educación.

Fuentes, M. (1984). Selección de lecturas de dinámica de los procesos grupales. La Habana: Editorial Pueblo y Educación.

Fuentes, M. (1986). El grupo y su estudio en la Psicología Social. La Habana. Editorial Ciencias Sociales.

Fuentes, M. (1988). "Concepto de grupo". Revista Cubana de Psicología. Habana. Marzo, Vol. 2.3, pp. 73-78.

Fuentes, M. (1993). Psicología Social del Grupo. México. Universidad Autónoma de Puebla. Facultad de Psicología.

González, Maura. (2000). "La profesionalidad del docente universitario desde una perspectiva humanista de la educación". CEPES. Universidad de La Habana.
Ponencia presentada en el I Congreso Iberoamericano de Formación de Profesores, Universidad Federal de Santa María, Río Grande del Sur, Brasil. Abril del 2000

Kolominsky, Ya. L. (1984). La Psicología de la relación recíproca en los pequeños grupos. Editorial Pueblo y Educación. La Habana.

Lagartera. F. (1993). "Criterios para la determinación de contenidos en la Educación Física escolar". INEF. Lérida. En I Simposio Internacional sobre Educación Física Escolar y Deporte de Alto Rendimiento. Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Lomov, A. V. (1989). El problema de la comunicación en Psicología. La Habana: Editorial Ciencias Sociales.

López R. A. (2003). El proceso de enseñanza aprendizaje en la educación física. Hacia un enfoque integral físico educativo. C. de La Habana Editorial Deportes. 

Molnar, Javier. (2001). Aspectos psicológicos de la iniciación deportiva.  S. N: S. E, 28 h. Documento tomado de Internet.

Moreno, A. (2000) "Características de la orientación a logros en deportistas cubanos de alto rendimiento". Tesis para optar por el grado científico de Doctor en Ciencias Psicológicas. (Informe de investigación). Instituto. Superior de Cultura Física. Manuel Fajardo. La Habana.

Pérez Yera, A. (1989). "Modelo para determinar el nivel de desarrollo del grupo". Tesis para optar por el grado científico de Doctor. UCLV. Facultad de Psicología.

Petrovski, A. (1988). Psicología general / A. Petrovski. Traducción al español: Ed: Progreso. Impreso en la URSS.

Petrovsky, A. V. (1986). "La cohesión de grupo como una unidad valorativa y de orientación". En su Teoría psicológica del colectivo. La Habana: Ciencias Sociales. 68-87.

Puni y Dzhangarov. (1977). Psicología de la Educación Física y el deporte. Editorial Cultura Física y Deportes. Moscú.

Rudik. P. A. (1974). Psicología de la Educación Física y el deporte. La Habana. Pueblo y Educación.

Sánchez, M. E. (1999). "La motivación en la clase de Educación Física". Tesis de Maestría. ISCF. Manuel Fajardo. C. de La Habana.

Sector Xochimilco. (2001). "El niño y el deporte en la edad escolar". Revista Educación Física, educación para el movimiento. Volumen 1. Enero febrero.  No. 1 México DF

Sherif, M. (1966). Groups in harmony and tension. New York.

Talízina, N. (1988) Psicología de la enseñanza. Editorial Progreso. Impreso en la URSS,

Turner L. y Pita, B. (2002).  Pedagogía de la ternura. Editorial Pueblo y Educación. La Habana Cuba.

Vigotsky. L. S. (1984). Problemas de la Psicología Infantil. "Capítulo V". Editorial Pedagógica, Moscú,

Vigotsky. L. S. (1996). El problema del desarrollo cultural en el niño. Traducción del ruso de Efraín Aguilar Jiménez. Universidad Autónoma de Chiapas. México.

Wong, C. (2001). "Mundo de esperanzas y retos". Revista Cuba Internacional. Año XLII.       No. 333. p. 44.

Cuadernos de Psicología del Deporte

Cuadernos de Psicología del Deporte

2009. Vol.9, núm. 2. Julio-Diciembre

ISSN: 1578-8423

7-18.

PERCEPCIÓN DE LOS TENISTAS RESPECTO A LOS FACTORES QUE PUEDEN PROVOCAR LESIONES: DIFERENCIAS ENTRE FEDERADOS Y NO FEDERADOS.

Aurelio Olmedilla Zafra*, Enrique Ortega Toro*, Joel M. Prieto Andréu* y Amador Blas Redondo**

Universidad Católica San Antonio. Murcia*, Sociedad Murciana de psicología de la Actividad Física y el Deporte **

RESUMEN

El propósito del presente trabajo es conocer la importancia concedida por los tenistas a los factores deportivos, físicos, ambientales y psicológicos en la vulnerabilidad a la lesión deportiva, y determinar si existen diferencias en esta percepción de importancia entre tenistas federados y no federados. La muestra estuvo compuesta por 63 jugadores varones de tenis pertenecientes a Clubes Deportivos de la Provincia de Alicante, con una media de edad de 31,62 años (d.t. 8,93).

Los participantes respondieron a un cuestionario para la percepción del grado de importancia que tienen los factores internos y externos como causa de lesiones del tenista, partiendo del utilizado por Olmedilla et al. (2004). Los resultados indican que, tras el análisis factorial del cuestionario, los tenistas establecen tres factores como posibles causas de lesión: factores de carácter preventivo, factores psicológicos y factores deportivos. Tanto los tenistas federados como los no federados consideran que los factores deportivos tienen una gran importancia, por encima de los factores psicológicos y los preventivos. Los tenistas no federados otorgan una mayor importancia a los factores psicológicos y deportivos, que los federados. Se discute acerca de que la percepción que los deportistas tienen sobre los factores que inciden en las lesiones deportivas, puede resultar de gran importancia desde un punto de vista preventivo.

19-29

APLICANDO EL AUTO-HABLA AL TENIS: SU IMPACTO SOBRE EL FOCO ATENCIONAL Y EL RENDIMIENTO

Alexander T. Latinjak*, Miquel Torregrosa Álvarez* y Jordi Renom**

Universitat Autónoma de Barcelona*, Universitat de Barcelona **

RESUMEN

El propósito de este trabajo ha sido estudiar el efecto del auto-habla sobre el foco atencional de tenistas adultos. Para ello los participantes (n = 20, edad media = 34,00 años, SD = 6,36), han repetido una tarea de tenis sin usar el auto-habla y aplicando un auto-habla instruccional autodeterminada.

Tras cada una de las repeticiones en línea base y intervención, los participantes han valorado la calidad de su rendimiento y la dirección de su foco atencional a lo largo de una serie de preguntas. Los análisis de la varianza con medidas repetidas han revelado un efecto multivariado del factor repetición con efectos univariados sobre el foco atencional y la satisfacción con el rendimiento de los jugadores. Los resultados muestran que el auto-habla puede ser una técnica eficaz para dirigir el foco de atención de los deportistas hacía claves relevantes de la tarea. En este sentido, establece un primer paso para probar que los efectos del auto-habla sobre la atención podrían ser un mecanismo explicativo de los efectos de la técnica sobre el rendimiento.

31-43

EFECTO DE UN PROGRAMA DE ENTRENAMIENTO PERCEPTIVO-MOTOR SOBRE LA EFICACIA GLOBAL DE LA PORTERA DE BALONMANO EN COMPETICIÓN

Antonio Antúnez Medina*, María del Mar García Parra**, Francisco Manuel Argudo Iturriaga***, Encarnación Ruiz Lara**** y José Luís Arias Estero***

Universidad de Extremadura*, Licenciada en C.A.F.D **, Universidad Autónoma de Madrid***,

Universidad Católica San Antonio de Murcia****

RESUMEN

Este estudio ha perseguido analizar el efecto de la aplicación de un programa de entrenamiento perceptivo-motor en la portera de balonmano y valorar su eficacia global, diferenciando los momentos de su aplicación, bajo condiciones de práctica real. Se seleccionaron dos jugadoras que desempeñaban el rol de portera de forma intencionada y en función de sus características.

Se utilizó un diseño de caso único tipo A-B-A. Los observadores entrenados registraron los datos a tiempo real de forma individual y a posteriori, visionando los vídeos grabados, de forma consensuada. Para el tratamiento estadístico se realizó la prueba T-Student para medidas independientes, una prueba de contraste de significación de medias y un ANOVA seguido por la prueba de Scheffè. La aplicación del programa permitió estimar una mejora de la efectividad en la interceptación ante los lanzamientos en situaciones de juego real.

45-56

PROPIEDADES PSICOMÉTRICAS PRELIMINARES DE LA VERSIÓN ESPAÑOLA DEL ATHLETE BURNOUT

QUESTIONNAIRE EN UNA MUESTRA DE JÓVENES FUTBOLISTAS

Cristina de Francisco*, Constantino Arce*, Elena Andrade*, Iria Arce* y Thomas Raedeke**

Universidad de Santiago de Compostela*, East Carolina Uniersity. EEUU**

RESUMEN

El Athlete Burnout Questionnaire (ABQ) es un instrumento desarrollado por Raedeke y Smith para la medida del burnout en deportistas. Está constituido por tres subescalas: agotamiento físico/emocional, reducida sensación de logro y devaluación del deporte practicado. El objetivo de este trabajo consistió en obtener una versión adaptada al español del ABQ. En primer lugar, se llevó a cabo una doble traducción de la escala. A continuación, se realizó un estudio piloto con una muestra de 15 futbolistas para asegurar la comprensión de los ítems. Después de la modificación de algunos de los enunciados en base a sus respuestas, el cuestionario fue aplicado a una muestra de 140 jóvenes futbolistas con edades entre los 16 y 19 años. Se realizó un análisis factorial confirmatorio para comprobar la estructura tridimensional hipotetizada. Se sugirieron modificaciones para algunos ítems, que fueron apoyadas por un análisis factorial exploratorio posterior. Sobre la fiabilidad del cuestionario, se encontraron valores aceptables de consistencia interna y de estabilidad.

57-65

INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA CON UN NADADOR DE MEDIO ACUÁTICO ABIERTO

Enrique Cantón Chirivella*, Irene Checa Esquiva** y Francisco J. Ortín Montero***

Universidad de Valencia*, Centro de Psicología Teseo, Valencia ** y Universidad de Murcia***

RESUMEN

En este trabajo se muestra el entrenamiento psicológico llevado a cabo con un nadador de aguas abiertas, centrado en su adaptación para pasar de su entorno habitual de entrenamiento y competición en piscina a la modalidad de natación en aguas abiertas, con el problema añadido de una experiencia inicial de ataque de pánico en un entrenamiento en pantano. La ansiedad anticipatoria generada a raíz de esta experiencia, estaba llevando a que se planteara el abandono del deporte. Se detalla el trabajo de intervención psicológica realizado para lograr su vuelta a la competición en esta especialidad.

 

Hace un año del 1er Encuentro On Line de, SIPD.

Hace un año del 1er Encuentro On Line de, SIPD.

Efectivamente, el tiempo corre rápidamente para mí. Me recuerdan su desenvolvimiento algunos amigos que participaron.

Quizás algún día este sistema de encuentros, fruto de las ventajas de las herramientas de Internet, se convierta en algo cotidiano en Psicología del Deporte como resulta en otras ramas de la ciencia.

Vuelvo los ojos con encanto a esos días, en que todos colaboramos buscando el conocimiento y la fraternidad.

Mi admiración por los que contribuyeron a su feliz desarrollo.

A los ponentes magníficos y a los miembros del comité científico que velaron tenaces el mejoramiento de lo expuesto.

Por mi parte, estoy siempre en la disposición de colaborar por el enriquecimiento del bagaje científico de nuestros colegas. No hay algo que pueda ajar nuestra exaltación y destreza.

Saludos

García Ucha

Algunos aspectos psicopedagógicos en la dirección del proceso de enseñanza aprendizaje. 2

Algunos aspectos psicopedagógicos en la dirección del proceso de enseñanza aprendizaje. 2

Silvia García

Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte. "Manuel Fajardo"

El conocimiento de estas fases es importante en el proceso de enseñanza-aprendizaje de las tareas motrices, pues permite un tratamiento distinto y adecuado a cada uno de ellos. En la fase inicial es importante realizar una buena información que permita a los alumnos comprender los objetivos de la tarea y los problemas a resolver, por ello durante la misma el intercambio de informaciones  y feedback entre profesor y alumnos debe ser numeroso.

En la segunda fase la atención de los alumnos se realizará más selectiva por lo que es el momento de trabajar aquellos aspectos mas específicos de la tarea que resulten la clave de la misma, de ahí que en este momento la motivación sea más importante, si cabe, que en otros, sobre todo teniendo en cuenta que muchos alumnos presentan importantes mejoras por lo que el refinamiento es más difícil de conseguir, haciendo acto de de presencia los períodos de aparente mejora que pueden desanimar a los alumnos.

La fase final tiene como meta que el alumno realice la tarea con eficacia y economía de esfuerzo, a cuyo fin debe eliminar las tensiones y movimientos superfluos, por ello se imponen en esta fase unas retroalimentaciones precisas que ayuden al alumno a saber que hizo mal para lo cual utilizará todo tipo de instrumentos  su alcance.

APRENDIZAJE Y MOTIVACIÓN

Los profesionales de la actividad física han de considerar una gran variedad de factores a la hora de sistematizar los aprendizajes y las actividades a realizar con el grupo de alumnos. En esta actividad puede ser importante factores como el material utilizado, la intensidad requerida para las ejecuciones, el tipo de práctica, etc. (Ruíz 1994).

Nos referiremos a los alumnos como protagonistas principales del proceso. El conocimiento de estas motivaciones nos resulta importante a la hora de sistematizar los programas, pues podremos incidir en aquellos aspectos que puedan facilitar el aprendizaje, teniendo en cuenta los intereses y aspiraciones de los alumnos. Por lo que no podemos olvidar la influencia que tiene la motivación en el aprendizaje y en este caso haremos referencia al aprendizaje motor, favoreciendo la disponibilidad y el vigor de la interpretación y las respuestas cognitivas y motrices, el nivel de activación y el deseo de persistir en la consecución de una tarea (George 1983).

Existen diferentes definiciones de motivación podríamos decir que la motivación es un mecanismo interno que activa el comportamiento, lo dirige y subyace mientras que el comportamiento se mantiene (Papalia y Olds 1986).

Factores que influyen en la motivación.

Ruíz (1994) hace referencia a cuatro factores que influyen en la motivación:

•1.       Ligados a la persona del alumno: En este sentido, la motivación variará en función del desarrollo motor, la maduración y la experiencia previa que el sujeto haya tenido en relación con la actividad o propuesta en la que queremos motivar.

También existirán diferencias en sus necesidades de movimiento, de conseguir éxitos o de demostrar su maestría.

•2. Ligados a la personalidad del maestro: El profesor o entrenador favorecerá la motivación de su grupo si es capaz de mantener buenos niveles de compenetración y empatía con ellos actitud de diálogo y si le manifiesta de forma clara sus expectativas hacia ellos.

•3.    Ligados a la tarea de aprender: En el diseño de la tarea, se favorecerá el estado motivado si esta es presentada de forma atractiva y provocadora para el grupo, combinando para ello de forma adecuada su complejidad, variedad, tipo y distribución de práctica, grado de incertidumbre, novedad, significación y riesgo al que el alumno o los aprendices se han de enfrentar.

4.  Ligados a las condiciones materiales: Se debe poder contar con cantidad y variedad suficiente de material, pues este puede determinar la organización de la práctica. Su escasez o poca variedad podrá provocar entre otros efectos las esperas innecesarias para realizar la actividad, o incluso la desmotivación del propio profesor o entrenador, que fácilmente la transmitirá a su grupo.

Tareas para favorecer la motivación.

•1.       Las tareas y su estructura.

El contenido de las actividades prácticas será más motivante para los alumnos si estas tienen una presentación atractiva tanto por el uso de materiales, como por las situaciones lúdicas o deportivas en sí. Resulta interesante la novedad y diversidad de materiales empleados, no utilizando siempre el mismo tipo de material ya sea más o menos clásico: pelotas, aros, o alternativo: disco volador; conviene combinar tanto de uno y de otro grupo, como dentro de cada grupo, también ser diverso. Sería interesante la aportación o fabricación de materiales por parte de los alumnos, con pomos, envases de plásticos, palos, etc. Invitando a los alumnos a ser creativos y participativos, de esta manera se sentirán implicados en la actividad y su motivación será mayor.

Las tareas deben ser significativas para ellos que sean conscientes de la estructura de la tarea de su función y aplicaciones, solo entonces se sentirán realmente motivados para tener una completa implicación cognitiva y motriz en la misma. Relacionado con la significación de las tareas es que los alumnos deben ser conscientes de los objetivos a lograr, tanto a corto, como a largo plazo, siendo importante, el qué, cómo, cuándo, y el componente afectivo o de satisfacción. Es necesario que sean informados de su nivel de logro en lo que a objetivos se refiere, para que puedan sentirse motivados y enfocar correctamente sus esfuerzos. Por lo que los objetivos deberán ser asequibles para los alumnos y deportistas.

A la hora de plantear las tareas es fundamental plantear el nivel de dificultad adaptado a los niveles de destreza de los alumnos, pues conocemos que esto aumentará su motivación, a la par que evitará la aparición de ansiedad (Roberts 1991). Se trata de ir siempre un paso por delante del nivel de destreza del alumno, para mantener su motivación. Asimismo, el incremento de la dificultad de las tareas deberá ser paulatino, paralelo a la adquisición de destreza de los alumnos.

•2.       Valoración del esfuerzo.

Los alumnos van a necesitar del reconocimiento de su profesor o entrenador por el esfuerzo realizado para la consecución de un determinado objetivo motriz, que la misma consecución o no de dicho objetivo para considerarse competentes y por tanto para sentirse motivados ante los requerimientos motrices que se le presentan.

•3.       Dar conocimiento de resultados.

Sentirse competente resulta motivante ( Roberts1991 Y Ruíz 1993), y cómo una sensación de control sobre las acciones que se desarrollan en torno a la persona y de responsabilidad de las mismas favorece el nivel de aspiración y las metas de logro, así como evita la aparición de ansiedad (incompetencia aprendida Ruíz 1994). Entonces para que los alumnos realmente sean capaces de valorar hasta qué punto han logrado o no los objetivos o tareas propuestas y cómo esto depende de sus propias acciones, aciertos y errores, se hace necesaria la administración de conocimiento de resultados que les de información sobre los resultados.

Si el alumno ha obtenido un resultado positivo, el conocimiento de resultados será en sí mismo un aliciente motivador para seguir practicando. Si por el contrario el resultado ha sido adverso, el conocimiento de resultados puede darle la clave del mismo y el sentimiento de responsabilidad y control le motivará para superar dicho error y aprender la habilidad u obtener el resultado deseado. Esto último se verá especialmente favorecido si hemos logrado que nuestros alumnos tengan su meta de logro centrada en la maestría deportiva (Roberts 1991).

El conocimiento de resultados puede resultar motivante sólo por la información que contiene en sí mismo, puede ser muy interesante darlo a conocer mediante diferentes medios y canales: visual, verbal, videos, gráficos, pueden revelarse como verdaderos elementos motivadores en el alumno, tanto más cuanto que estén realizados o supervisados por ellos.

•4.       Conocer el nivel de aspiración.

Este aspecto está relacionado con las experiencias previas de fracaso y éxito que hayan podido tener los alumnos con los que trabajemos. No hay que olvidar que dichas experiencias están en constante interrelación con el auto concepto que los niños tienen y con su motivación de logro (Roberts 1991).

Todos los niños tienen experiencias únicas e irrepetibles y además la interpretación que hacen de cada una de ellas es también completamente particular e individualizada. El profesor o entrenador deberá tener en cuenta que cuando esté trabajando con alumnos del mismo momento evolutivo y similares características, el nivel de aspiración es algo que, al igual que otros aspectos de la educación física, está sujeto a diferencias individuales. Entonces para motivar a los alumnos, no se podrá generalizar el nivel de aspiración, respetando las diferencias que pudiéramos encontrar.

El alumno que está inserto en un determinado ambiente deportivo, no está por ello desgajado del resto de ambientes que conforman su vida; entonces muy probablemente, se dará una interrelación entre las influencias de unos y otros. Uno de los ambientes que cobra más fuerza en la infancia es el familiar, especialmente cuantos más pequeños son los niños (Roberts 1991), asociado a este el ambiente social en que el niño se desarrolla.

El profesor debe tener en cuenta la presión de estos agentes sobre la actividad deportiva del escolar, y tendrá en cuenta que aquellos que se ven más presionados por su familia o su ambiente social, sufrirán más fácilmente los efectos de la ansiedad y el estrés en las distintas situaciones motrices (Roberts 1991), pues frecuentemente se verán abocados a aspirar a unos logros que no corresponden a su nivel de destreza.

Además se sugiere que para mejorar el nivel de aspiración de sus alumnos, el profesor podrá promover una pedagogía del éxito en la cual los alumnos constaten

•5.       Favorecer la participación al establecer objetivos.

La participación del alumno en el establecimiento de objetivos favorecerá su identificación con los mismos. Esto unido a que el alumno intentara establecer objetivos que él mismo se sienta capaz de lograr facilitará la efectiva consecución de los mismos, cubriendo así no solo las necesidades de autoestima, sino también de aprobación social, necesidades que por otra parte a menudo suelen ir unidas.

 No debemos olvidar que los objetivos deben ser concretos, asequibles, individualizados, significativos y basados en la experiencia del alumno.

•6.       Incentivar a los alumnos.

Los incentivos ya sean intrínsecos o extrínsecos a la actividad realizada, incitarán al alumno para seguir practicando por la consecución de los mismos. A través de esta. Es conveniente que esos incentivos o refuerzos sean en la medida de lo posible, intrínsecos a la propia actividad, pues de este modo facilitaremos la permanencia y motivación hacia las actividades físico deportivo, al no poder hallar esos incentivos en otras actividades distintas a la misma. Si conocemos  que la meta de maestría deportiva resulta beneficiosa para el aprendizaje y favorece mucho menos la aparición de la ansiedad y abandono del deporte que la de aprobación social (Roberts 1991), no tenemos mas que darnos cuenta de que la primera tiene incentivos propios de la actividad deportiva en si, y la segunda  incentivos externos mas o menos ajenos a la misma.

•7.       Utilización de materiales diversos.

No solo nos referimos al uso de materiales clásicos y alternativos como se explicó en el primer aspecto, es necesario contar con otros tipos de materiales que también son susceptibles de ser utilizados, especialmente materiales bibliográficos, relacionado con las actividades que se estén llevando a cabo en cada momento: libros, revistas, artículos, relatos, murales, etc.

El empleo de estos materiales facilitará un aprendizaje significativo cuanto más se implique al alumno en la recopilación y elaboración del mismo, pues mediante su participación se favorece la identificación del alumno con el material y consecuentemente con la actividad.

•8.       Reforzar o Castigar.

A parte de reforzar las conductas positivas de los alumnos y extinguir las que se apartan de los objetivos buscados no olvidamos de la importancia y la utilidad de un tipo de refuerzo fundamental y que a menudo se utiliza de forma inconsciente acarreando con todas sus posibles consecuencias: el refuerzo vicario. Este tipo de refuerzo se basa en el efecto que tiene sobre una persona no implicada directamente, la observación de las consecuencias que se derivan de la realización de un hecho, en alguien que si lo ha realizado (Bandura 1982). Entonces si nosotros premiamos o castigamos a un alumno por una conducta determinada en presencia de sus compañeros, indirectamente estaremos también influyendo para que esos compañeros realicen o no esa misma conducta.

•9.        Manifestar las expectativas hacia los alumnos.

Está demostrado que el que los alumnos conozcan que es lo que se espera de ellos les  activa y les dispone para los aprendizaje que le son planteados.

Bibliografía

Contreras Jordán O. (1998). Didáctica de la Educación Física. Un enfoque constructivista. Editorial INDE. Barcelona. 

Coll C., Pozo, J. I., Sarabia, B., Valls E. (1992). Los contenidos en la reforma. Editorial Santillana. Madrid.

Famose, J. P. (1992). Aprendizaje motor y dificultad de la tarea. Editorial Paidotribo. Barcelona.

Famose, J. P., y Ddurand, M. (1998). Aptitudes et perfomance motrice. Editions E. P. s. París,

George C. (1983). Appendre par I' action. PUF. En Ruíz. 1994.

Gimeno Sacristán J. (1992). Comprender y transformar la enseñanza. Editorial Morata. Madrid.

Pastor Pradillo J.L. (1993). Bases teóricas y metodológicas para la Educación Física en Primaria. Servicio de publicaciones de la Universidad de Alcalá de Henares. Guadalajara.

Papalia, D. E. y Olds, S W. (1986). Psicología. McGraw Hill. Illinois.

Peiró Veler, C. (1995). Un enfoque de Educación Física y Salud a la luz de la perspectiva de metas: los contextos de clase y la motivación del alumno. Congreso de Jaca y Zaragoza.

Pierón, M. (1988). Didáctica de las actividades físicas y deportivas. Editorial Gymnos. Madrid.

Roberts, G. C. (1991). Actividad física competitiva para niños: consideraciones de la psicología del deporte. Revista de entrenamiento deportivo.

Ruíz L. M. (1993). Investigación y planificación curricular en Educación Física y Deporte. Revista Española de Educación Física y Deportes.

Ruíz, L. M. (1994). Deporte y aprendizaje. Madrid: Visor.

Ruíz Pérez, L. M. (1995). Deporte y aprendizaje. Proceso de adquisición y desarrollo de habilidades. Editorial VISOR. Madrid. 

Sánchez Bañuelos, F. (1996). La actividad física orientada a la salud. Editorial Biblioteca Nueva. Madrid.

Vander Zaden, J. V. (1990). Manual de Psicología Social. Editorial Paidós. Barcelona.

Algunos aspectos psicopedagógicos en la dirección del proceso de enseñanza aprendizaje.

Algunos aspectos psicopedagógicos en la dirección del proceso de enseñanza aprendizaje.

Silvia García           

 Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte. "Manuel Fajardo"

Para promover situaciones significativas de aprendizaje, debe existir claridad en relación a los diferentes elementos que intervienen en el proceso, lo cual facilitará la selección y organización de las actividades de aprendizaje y en consecuencia conducirá a una adecuada sistematización de la enseñanza.

En una situación de aprendizaje no es suficiente contar con objetivos bien seleccionados y elaborados en función del producto final que va a lograr el alumno, es necesario pensar en las actividades acordes con esos objetivos y para esa situación específica.

Ofelia Eusse, entiende por actividades de aprendizaje las formas y medios sistematizados para lograr el desarrollo del aprendizaje en un grupo e implica la acción o las acciones en un grupo. La utilidad de estas actividades de aprendizaje se relaciona con la pertenencia del grupo a la tarea y al logro del aprendizaje que puede conseguirse a corto, mediano o a largo plazo, criterios esenciales en una docencia participativa. Esta autora refuerza el criterio de actividad de aprendizaje como el medio por el cual se cumple la tarea y se alcanza la finalidad grupal, en síntesis sirven para mejorar el proceso de enseñanza aprendizaje.

Tradicionalmente es el maestro quien selecciona las actividades de aprendizaje, pero si el grupo es de maestros y alumnos con el objetivo de lograr entre todos el aprendizaje como una aventura colectiva, corresponde tanto al maestro como a los alumnos programar las diferentes actividades. Sucede que cuando los alumnos no están acostumbrados a semejante modo de trabajar el profesor debe ir introduciéndolos  poco a poco en este, mediante acciones que impliquen una toma de decisiones al respecto, como por ejemplo: selección de variantes del juego, proponer nuevas reglas al juego, seleccionar los integrantes etc. Aquí resulta de gran importancia metodológica el concepto de Zona de Desarrollo Próximo planteado por Vigotsky en su enfoque histórico cultural, pues este se entiende como niveles ajustados de ayuda que ofrece el maestro o un compañero mas aventajado para hacer que los alumnos transiten gradualmente de fases de acción compartida hacia la acción independiente.

En la selección de las diversas situaciones de aprendizaje interviene notablemente la creatividad del maestro, así como su flexibilidad de pensamiento y acción para modificar sobre la marcha aquella que ya tenía planeada si el grupo así lo requiere, pues no debe olvidarse que desde una posición participativa la planeación docente es un modelo muy general para la acción, que se derivará incuestionablemente de la dinámica grupal que se establezca.

Funciones del profesor como organizador de la clase: La escuela le otorga la responsabilidad de atender el programa relacionado con la asignatura que imparte; así como de su conocimiento y pueda llevarlo a la práctica, el profesor no debe ser solamente conocedor de la materia sino que debe tener presente los elementos  en toda situación de aprendizaje, para lo cual debe tener claro lo que pretende lograr y cómo lo va a lograr. Para ello debe promover la interacción en el grupo, debe establecer relaciones entre el contenido e intereses del grupo, conocer los factores que entorpecen o facilitan el aprendizaje, promover la participación de todos los alumnos en las actividades planificadas, aceptar las limitaciones  del grupo y trazar estrategias para solucionarlas. El profesor no debe olvidar que el también vive un proceso de aprendizaje y que en la clase se aportan elementos por los alumnos que lo van a enriquecer, aprenden a comunicarse.

En el proceso de enseñanza-aprendizaje todos somos sujetos activos y comprometidos en la ejecución de las actividades, por lo que el profesor debe tener en cuenta la relación dialéctica entre enseñanza y aprendizaje y en este proceso: maestros y alumnos redescubren, aprenden o se enseñan.

El aprendizaje es un proceso dinámico en el cual participan alumnos y profesores, desde el punto de vista cognitivo y afectivo. Este proceso debe ser planificado, organizado dirigido sobre la base de los objetivos del programa para lo cual debemos planificar un sistema de actividades.

El aprendizaje en la clase constituye un reto por lo que es necesario seleccionar nuevas actividades, para ello el profesor debe tener en cuenta sus limitaciones, buscando soluciones nuevas a dichos problemas.

En el proceso enseñanza aprendizaje el profesor debe tener en cuenta las relaciones que se establecen entre el alumno y el profesor, pues ambos participan en la búsqueda de solución a los problemas.

El alumno: Es importante  que el profesor conozca sus experiencias previas, sus intereses valores  su educación familiar, pues estas están presentes en su forma de actuar y pensar, pues cada grupo está formado por alumnos de diferentes edades, sexo, preparación, intereses, nivel cultural y social. El programa que vamos a impartir es único  y debemos lograr el cumplimiento de los objetivos.

El profesor debe lograr la motivación en los alumnos, así como satisfacer sus necesidades, aspecto importante en la actividad física y el deporte.

El grupo: Este debe caracterizarse por un ambiente de cooperación, cohesión, de comunicación, de intereses centrados en la tarea y de compromiso con los objetivos.

Aspectos a tener en cuenta en la selección de las actividades de aprendizaje.

-Conocimiento por parte del profesor: Experiencia, creatividad, imaginación, flexibilidad, dominio del contenido, habilidades pedagógicas.

-Características del grupo, grado de madurez, preparación, nivel, tamaño del  grupo, tiempo que llevan juntos.

No debe olvidarse que el profesor también vivencia una situación de aprendizaje, que el grupo puede aportarle elementos enriquecedores, así maestros y alumnos deben aprender a participar, a comunicarse, para facilitar el desarrollo.

Características de las tareas.

Las tareas deben ser lo mas individualizadas posible, pues deben suponer un reto personal para el alumno. Deben ser también de conocimientos teóricos-prácticos que faciliten información al alumno del por qué de las actividades que realiza estableciendo así un aprendizaje de carácter significativo. Por ejemplo: tomar pulsaciones y determinar la propia zona de actividad o contestara la siguiente pregunta ¿Qué importancia tienen los estiramientos durante el calentamiento en la fase inicial de sesión de actividad física? Realiza algunos ejercicios de esta naturaleza .Otra característica de las tareas es que deben ser diversificadas de tal manera que todo alumno pudiera encontrarse con alguna que le motive. Por ejemplo realizar fichas individuales con actividades alternativas, o el trabajo de resistencia aeróbica a través de cualquiera de estas actividades: andar, correr, nadar, bicicleta, en cuyo caso los alumnos podrán seleccionar entre ellas y organizar su plan de trabajo.

El aprendizaje antes que considerarse una transmisión del profesor, supone una construcción propia del alumno. Siendo importante la relación entre el alumno y lo que ha de aprender. La enseñanza tradicional en la Educación Física ha operado mediante la demostración y la repetición de ejercicios, lo que sin duda producía rutinas motoras que se manifestaban en esquemas de, acción rígidos y estereotipados. En consecuencia es preciso cambiar el modelo de aprendizaje que ha de basarse en:

  • Que el aprendizaje sea significativo, o lo que es lo mismo que tenga sentido personal para los alumnos y no constituya simplemente un aprendizaje repetitivo. Ello supone desde el punto de vista práctico que ha de estar relacionado con los intereses, capacidades, y ritmos de asimilación.

La desconexión entre actividades e intereses de los alumnos ha sido palmaria en la educación física sobre todo en el trabajo de condición física que ha ignorado en muchos casos su relación con la salud y los intereses derivados de ella, un ejemplo lo constituye el típico castigo de dar vueltas al terreno en la clase de educación física lo que convierte el trabajo de resistencia justamente una sanción.

  • Que exista una relación entre lo que sabe y lo que ha de aprender, pues si la distancia es excesiva surgirá una incapacidad en el alumno para la asimilación de los nuevos aprendizajes mientras que si la relación es escasa se operará una desmotivación ante la carencia de significado del aprendizaje, para ello es necesario tener en cuenta la zona de desarrollo próximo.

En muchos casos el aprendizaje de los juegos deportivos ha incurrido en este error al intentar que los alumnos reprodujeran gestos técnicos sin ningún tipo de preparación previa en cuanto al conocimiento del deporte, lo que producía un fracaso escolar.

Por último la seguridad es otra de las características que debemos tener en cuenta al seleccionar las tareas, tanto desde el punto de vista del contenido pues el objetivo de las mismas es en beneficio de la salud, por lo que debemos tomar las precauciones necesarias para evitar todo tipo de accidente.

Aspectos psicopedagógicos en la clase para el desarrollo de la motivación.

Contreras O. (1998) Es importante el establecimiento de un entorno psicológico y social positivo, es preciso la creación de situaciones, donde se perciba seguridad por parte de alumnos, sobre todo de aquellos con dificultades en el aprendizaje evitando situaciones de ridículo para ellos a la vez que se les debe proporcionar oportunidades de éxito.

Los niños deben controlar la intensidad de su propio trabajo, para ello se precisa de una buena comunicación entre profesor y alumno. La atención, el afecto, el refuerzo y la retroalimentación son esenciales para la formación y el cambio de actitudes del alumno.

Debemos estimular la auto responsabilidad del alumno mediante la toma de decisiones del mismo sobre diferentes elementos del proceso de enseñanza aprendizaje como pueden ser el establecimiento de objetivos o la autoevaluación.

Se debe destacar la influencia que el profesor ejerce como modelo, en la activación del proceso, pues sin duda, aquellos que evidencian su vitalidad, que animan a sus alumnos con sus actitudes y que se mantienen físicamente activos y en buena condición física influyen positivamente en ellos. De igual forma ejercen esta influencia positiva otros modelos próximos como los familiares y amigos o algún deportista élite.

Por último es preciso cambiar la anterior tendencia de búsqueda del producto final como elemento configurador de la calificación, para hacer énfasis en el esfuerzo individual y conducta positiva, de tal modo que la participación y superación personal sean la clave de la evaluación. De lo que se trata es de orientar el desarrollo de la condición física desde el proceso y no desde el producto como se ha venido trabajando tradicionalmente.

Peiró, C. (1995) En investigaciones recientes en el ámbito de la psicología educativa se ha puesto de manifiesto la importancia de la perspectiva de metas de logro para establecer una motivación mas adecuada en los alumnos con independencia de su grado de capacidad. El elemento principal de dicha teoría es demostrar éxito a través de la propia competencia de los alumnos.

Contreras, O. (1998) El éxito mencionado puede estar determinado por comparación con sus compañeros, orientación al ego, que pone de manifiesto si se es peor o mejor que los compañeros en la ejecución de una actividad, o bien puede estar referido a la propia mejora individual o progreso en una habilidad, en cuyo caso se denomina orientación a la tarea en donde la competencia se valora por la mejora personal obtenida comparándola tan solo con el progreso efectuado por uno mismo sin comparación con los demás.

La orientación a la tarea facilita una mayor motivación, por cuanto es mas probable que el alumno considere una actividad valiosa en sí misma si dirige su atención a su propia mejora individual en lugar de desviarla hacia el juicio que pueden realizar otros agentes como compañeros padres, profesores etc. La orientación a la tarea se relaciona positivamente con el disfrute e interés de la  actividad física mientras que la orientación al ego se relaciona de manera negativa. A estos efectos, podemos concluir que un programa de Educación Física debería estar alejado del rendimiento y orientado a los aspectos cualitativos del movimiento en relación a la participación, autoestima o disfrute de la actividad física. El trabajo debería estar orientado a fomentar la responsabilidad y autonomía para lo que se podría permitir que el alumno eligiera entre diferentes opciones de trabajo, estableciendo sus propias prioridades en cuanto a las tareas o el ritmo de trabajo, de tal forma que pudiera realizar una auténtica planificación y gestión de su propia práctica, siempre bajo la guía del profesor.

Aspectos a considerar en el proceso de enseñanza-aprendizaje de las tareas motrices.

El maestro para facilitar al alumno el aprendizaje de las tareas motrices debe tener en cuenta algunos aspectos: Contreras O. (1998)

La transferencia

Esta está referida a la manera en que el aprendizaje de una habilidad influye en la adquisición de otras habilidades, de tal manera que lo que se aprende no es algo estrictamente nuevo sino que es una combinación novedosa de habilidades y estrategias ya adquiridas. De cara a un aprendizaje más eficaz el profesor debe seleccionar tareas con un alto valor de transferencia a fin de facilitar la actuación de los alumnos. De cara a dicho objetivo sería conveniente observar las recomendaciones siguientes referidas por una parte al aumento de las similitudes entre las tareas aprendidas y las que vamos a aprender, dar suficiente experiencia a los alumnos en la tarea inicial; ampliar la variedad de ejemplos, asegurarse que los principios de las tareas son comprendidos por los alumnos y favorecer que ellos se impliquen cognitivamente en su aprendizaje.

La motivación

La motivación como mecanismo que estimula la acción de los sujetos es muy importante para aprender, si bien en el caso del aprendizaje motor tales motivos pueden ser variados dominando en muchos casos los de carácter deportivo y en relación a ello el logro o no de la tarea deportiva practicada. En este sentido hay quienes consideran que pueden dominar la tarea superando todos los errores para lo que despliegan un mayor esfuerzo y concentración, mientras que hay otros que tienen una percepción negativa de sus propias acciones, considerándose incapaces de controlar sus errores y abandonando su práctica.

En relación a la importancia de la influencia de la motivación en el aprendizaje se han ideado algunas estrategias para mejorar aquella tales como la estructuración de la práctica en relación al valor incitador que ciertos materiales, objetos y situaciones poseen, por lo que su estructuración de acuerdo a situaciones y materiales novedosos y significación de las tareas, así como la percepción de poseer la capacidad para realizar la tarea son aspectos de primer orden para lograr la motivación.

Otro aspecto es la valoración del esfuerzo mas que el resultado dado el efecto positivo que tiene en la conducta del alumno, también resulta importante el nivel de aspiraciones del alumno pues este influye en su deseo de aprender, dicho nivel está basado en la interacción entre el auto concepto del alumno y su experiencia de fracaso o éxito en el aprendizaje motor.

Siendo importante de cara a la motivación favorecer la participación de los alumnos en el establecimiento de objetivos pues la identificación de aquellos con estos tiene un efecto motivador intrínseco. Asimismo, la consecución de los objetivos programados tiene un importante efecto de refuerzo. En este sentido, son importantes también los incentivos o estímulos que activan al alumno hacia el objetivo perseguido, o en su caso le separan de él, actúan como refuerzos los premios o castigos y en el ámbito de la motricidad también la competición. Especial importancia tiene en este sentido la creación de expectativas (efecto Pigmalión) esto es manifestar a los alumnos lo que se espera de ellos a fin de mejorar su capacidad de aprender. 

Feedback y conocimiento de resultados

El alumno al practicar recibe múltiples informaciones sobre las acciones que realiza, operación que se conoce con la denominación de feedback, si bien al que ahora nos vamos a referir es al de carácter externo, es decir al proporcionado por un agente exterior al propio alumno, generalmente el profesor, en contraposición a aquel otro de carácter sensorial que es interno. Para una adecuada diferenciación de ambos tipos de feedback llamaremos al externo conocimiento de resultados.

El conocimiento de resultados es un elemento de extraordinaria importancia de cara al aprendizaje de la tarea por parte del alumno pues mediante él se informa al alumno de lo que está haciendo y cómo lo hace, por lo que sirve para la corrección de errores y como incentivo al aprendiz reforzando sus respuestas. Para lograr su eficacia debe cumplir algunos requisitos como son los relativos a ser comunicado con precisión que variará en función de la fase de aprendizaje en que el alumno se encuentre, destacando  en este sentido, que en la fase inicial no debe ser demasiado detallado. Por otra parte, también en este estadio es más importante la corrección sobre la dirección del error que la cantidad del mismo.

Respecto a la cantidad de información debe realizarse a través de pocas palabras sobre unos pocos aspectos relevantes, cuidando que la información no sea demasiado escasa. Por su parte el momento idóneo para proporcionar conocimiento de resultados requiere cierta inmediatez a fin de que la huella de memoria esté fresca. Asimismo la frecuencia debe ser la correspondiente a la acumulación de información de tres o varios ensayos.

El acto de aprender supone un proceso de cambio en el individuo que aprende, no siempre se requieren las mismas aptitudes del aprendiz, sino que en cada uno de los momentos del citado proceso se ponen en juego diferentes aptitudes (Famose, J. P. y Durand, M.1998). Así, podemos distinguir de acuerdo con Ruiz M. (1994) tres momentos fundamentales en el proceso de enseñanza-aprendizaje: la fase inicial, intermedia y la final.

La fase inicial reclama aptitudes de tipo cognitivo pues el alumno debe comprender que debe hacer a la vista de las explicaciones o demostraciones recibidas y en consecuencia como debe hacerlo. Durante esta fase el aprendiz va elaborando la imagen de acción a realizar que paulatinamente irá refinando por medio de la práctica, por lo que en este momento las acciones son poco coordinadas pese a la gran atención prestada.

La fase intermedia los alumnos aún no dominan la tarea aunque tienen un buen número de experiencias por lo que paulatinamente se produce un acercamiento entre lo requerido y las realizaciones de aquellos de ahí que algunos autores la han denominado la fase asociativa. La ejecución tiene muchas características de la habilidad bien realizada pues el alumno ha superado los errores mas graves, a la vez que la repetición produce una mayor automatización y control quinestésico.

La fase final se caracteriza porque la tarea ya ha sido automatizada totalmente lo que supone que puede llevarse a cabo con un mínimo de esfuerzo cognitivo, esta etapa se distingue por la economía operacional dado que el gesto se lleva a cabo de forma eficaz y precisa menores esfuerzos cognitivos y energéticos. El dominio de la tarea es casi total y si persiste algún error es específico o concreto.

Fórum de Ciencia y Técnica. 1

Fórum de Ciencia y Técnica. 1

En la foto la Licenciada en psicología, Isabel Satina Pérez y la Ms. C. Psicológicas Matilde González García, profesoras de psicología de la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte "Manuel Fajardo" de Cuba  que con la ponencia: Estrategias pedagógicas para la actividad y desarrollo de los procesos y cualidades psicológicas de la personalidad de niños d 5to. Grado que practican Educación Física en la escuela primaria Hermanas Giralt, obtuvieron en el tema de Factores psicosociales en la practica del deporte, premio de: Relevante.

Felicitaciones

Saludos

García Ucha

Fórum de Ciencia y Técnica

Fórum de Ciencia y Técnica

El día 28 de mayo se efectuó el XVII Fórum de Ciencia y Técnica de la Universidad de Ciencias del la Cultura Física y el Deporte "Manuel Fajardo" de Cuba y la IV Convención Internacional de la Actividad Física y el Deporte AFIDE 2001 (1er Etapa).

En la foto como presidente de la Comisión 1 junto a la Ms. C. Nereyda González Pérez y la Dra. Barbará Paz Sánchez Rodríguez.

Se presentaron trabajos en los temas de: Las ciencias aplicadas a la actividad física y el deporte. Control Biomédico y psicológico del entrenamiento deportivo y factores psicosociales en la practica del deporte.

El fórum se distinguió por el número de trabajos y la calidad de los mismos.

Saludos

García Ucha

Nuevo Número de la Revista Motricidade.

Nuevo Número de la Revista Motricidade.

Nuevo Número de la Revista Motricidade.

revista Motricidade.

 Desporto, Saúde. e Desenvolvimento Humano.

 revista internacional. com arbitragem científica.

Director:

 José Vasconcelos Raposo.

 ISSN 1646-107

http://www.revistamotricidade.com/

Edição actual Abr | Mai | Jun 2010 vol. 6  n. 2

Um papel para a revista científica no desenvolvimento da excelência académica [editorial]

J. Vasconcelos-Raposo

Comparação entre dois sistemas de treino de força no desenvolvimento da força muscular máxima  
W. Materko, M. Duarte, E. L. Santos, H. S. Junior

Efeitos de terapêuticas respiratórias e actividade física nas pressões respiratórias máximas de mulheres obesas  

M. S. L. Cruz, P. Roquetti Fernandes, E. Sonehara, V. M. Reis, F. B. Policarpo, J. Fernandes Filho

Relações da força muscular com indicadores de hipertrofia após 32 semanas de treinamento com pesos em mulheres na pós-menopausa

V. Bonganha, R.M.O. Botelho, M.S. Conceição, M.P. Chacon-Mikahil, V.A. Madruga
Relação entre a gordura corporal e indicadores antropométricos em adultos freqüentadores de academia  

T. Grossl, L.R. Augustemak De Lima, F.C. Karasiak
Associação entre aptidão funcional e excesso de peso em mulheres idosas 

C. R. Rech, J. L. S. Cruz, E. D. S. Araújo, F. G. Kalinowski, R. A. Dellagrana  

Una muestra de los artículos

Motricidade FTCD / CIDESD 2010, vol. 6, n. 2, pp. 5-13 ISSN 1646-107X Comparação entre dois sistemas de treino de força no desenvolvimento da força muscular máxima

Comparison between two strength training systems on the maximum muscular strength performance

W. Materko, M. Duarte, E.L. Santos, H.S. Junior

Resumo

A proposta do presente estudo foi comparar os sistemas de treino tradicional (ST) e piramidal (SP) ao longo de oito semanas de treino sobre o desenvolvimento da força muscular máxima. Participaram dezoito homens experientes em treino de força, divididos em dois grupos de nove voluntários. O grupo tradicional seguiu um treino de 3 sets de 8 repetições (75% de 1RM) e grupo piramidal, 3 sets de 10, 8 e 6 repetições (70, 75 e 80% de 1RM, respectivamente), com frequência de 4 vezes por semana. Estes passaram por uma avaliação antropométrica seguida de um teste de 1RM nos exercícios supino reto e agachamento. O teste de 1RM foi repetido após oito semanas de treino. Para analisar a significância dos resultados 1RM entre os sistemas, utilizou-se o teste de Mann-Whitney e, finalmente, o teste Wilcoxon para amostras pares foi usado para comparar os períodos pré e pós-treino. Não se registaram diferenças significativas entre os sistemas ST e SP no supino reto (125 ± 19 kg e 120 ± 17 kg) e agachamento (124 ± 18 kg e 120 ± 17 kg), assim como, também não registou diferença significativa entre os períodos pré e pós-treino. Em conclusão, os resultados sugerem que os sistemas de treino não geram diferenças no desempenho da força muscular máxima.

Palavras-chave: treino de força, força muscular, teste de 1RM

Nota Motricidade edita articulos em español.

Saludos

García Ucha