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La Bitácora del Dr. Ucha

La conducta agresiva instrumental en deportistas de alto rendimiento. II

La conducta agresiva instrumental en deportistas de alto rendimiento. II

 

Relación entre algunos factores de personalidad y la conducta agresiva instrumental en deportistas de alto rendimiento.

Lic. Héctor C. Ariosa Quirós.

Así los deportistas de temperamento del tipo colérico, dotados de un sistema nervioso fuerte y desequilibrado, tienden con mayor facilidad a manifestar  agresividad de forma regular durante su accionar en disímiles situaciones deportivas, a diferencia de los flemáticos y melancólicos quienes tienden más a conductas pasivas y poco dinámicas en el desempeño de roles semejantes (Pavlov, 1960).

Los coléricos y sanguíneos, por la combinación de alta fuerza y movilidad que poseen sus sistemas nerviosos, tienden a excitarse y conservar este estado con facilidad, adicionalmente, la propiedad de desequilibrio a favor de la excitación característica del colérico, favorece aún más el predominio de la manifestación de agresividad de su conducta. Los individuos flemáticos y melancólicos, por  la inercia del primero o por la debilidad del segundo, se excitan con dificultad y lentitud, por lo que tienden más a la pasividad y a las acciones de bajo dinamismo (Pavlov, 1960).

Así tenemos que deportistas de temperamento colérico y sanguíneo que, como tendencia, disponen de reservas de energía que pueden dirigir hacia cualquier persona en general o a determinados deportistas en particular (Butt, 1976), tienden a mantenerse altamente motivados por energía agresiva instrumental mientras entrenan y compiten.

Butt (1976) considera, que los deportistas agresivos son usualmente activos, ansiosos, poderosos y tratan de vencer a sus oponentes rápidamente. La agresividad elicita motivos hacia el deporte como la rivalidad de ahí su importancia (Ucha, 2006).

Por tales razones, debe considerarse siempre, la influencia que en las respuestas emocionales y en la conducta, especialmente en la agresiva, ejerce el temperamento porque, por ejemplo, la dinámica e intensidad del comportamiento son aspectos esenciales en actividades como las deportivas para cuyo éxito  se requiere, por lo general, de agresividad  y a la vez, de buen manejo emocional (Fuentes Parra, 2006).

Relación entre tendencias motivacionales y conducta humana, en especial, conducta agresiva.

La conducta humana siempre es motivada, bien por deseos, necesidades, metas y objetivos.

Las tendencias de las motivaciones determinan el rasgo que define los motivos de la conducta, los motivos dominantes y su orientación. Estas tendencias se orientan a determinadas esferas de la vida social explicadas como son el deporte, el estudio, asuntos personales (particulares), la familia, la afiliación patriótica o patriotismo, el trabajo y las relaciones amorosas, denominadas formaciones motivacionales, las que a su vez se caracterizan por su tendencia u orientaciones en motivos más específicos (González Serra, 1978).

Las tendencias motivacionales del  deportista, por ejemplo, para quien el deporte, o la familia, el estudio, el amor, lo personal o particular, el trabajo o el patriotismo pueden figurar (una de ellas o varias a la vez) entre las esferas más importante de su vida, sus tendencias o motivos en cada una pueden ser de realización, o cooperación, dominio, agresión, éxito, adquisición, temor al fracaso,  competir, reconocimiento, sentido de la colectividad, estética, patriotismo, satisfacción cinestésica, afiliación, tensión, promoción y aprobación social y condicionar e influenciar así formas determinadas de conductas en el desempeño de las referidas actividades (deporte, estudio, trabajo, personal, etc.).  

Las tendencias motivacionales son particularidades de la esfera motivacional que se han convertido en rasgos de la personalidad. Estas formaciones encauzan la actividad de la persona movilizando los procesos psíquicos y la conducta en direcciones específicas. Se puede considerar que le dan dirección, estabilidad y fuerza a la conducta de la personalidad (Fuentes Parra, 2006).

El nivel de motivación hacia el deporte, la cual generalmente constituye una tendencia motivacional fundamental, por lo general, en la vida de los deportistas, puede determinarse además mediante la evaluación de la intensidad de cinco contructos o escalas que representan las tendencias del deportista acerca de la agresión, la suficiencia, la rivalidad, el conflicto y la cooperación, las que se definen como motivos del deportista.

Estos contructos no abarcan, como es de suponer, todo el contenido de la motivación para el deporte, según D. S. Butt (1979), pero resultan tener una gran importancia para el comportamiento y el estilo en que se manifiesta el deportista sobre todo en el contexto deportivo.

La agresividad del deportista proporciona mucha energía, el deportista aparece ávido, activo, poderoso e impulsivo y también, si esta frustrado, la agresividad dará lugar a que ataque física o verbalmente a los otros.

El conflicto en el deportista es una sensación de infelicidad, a menudo lo lleva a quejarse, tiende a ofrecer excusas en sus actuaciones y retarda hasta último momento sus promesas y compromisos. Cuando tales deportistas no logran sus metas se preocupan, caen en un estado de auto - absorción, y su estado de ánimo general es negativo. 

La suficiencia orienta al deportista a la madurez y la toma de conciencia. La retroalimentación intrínseca derivada de una sensación de potencia y bienestar los lleva a desarrollar las destrezas y la maestría en las tareas deportivas. Hay una búsqueda constante para  nuevos niveles de excelencia y desafío.

En la rivalidad, la motivación deriva primariamente del deseo de vencer a los otros,  mientras que el nivel de los motivos de cooperación  depende de cómo los otros (principalmente los compañeros) son vistos y apreciados esencialmente en el deporte o en el contexto, produciéndose manifestaciones de ayuda y solidaridad.

La rivalidad concierne al status y la posición cuando el deportista esta disputando un resultado, puede estar resentida o frustrada si fracasa.  En contraste, la cooperación tendrá por resultado una buena comunicación con el oponente después de una victoria o derrota.

Estos contructos expresan manifestaciones de la conducta de los individuos que responden a su comportamiento psicodinámico o temperamental (Fuentes Parra, 2006).

Se pudiera alegar aquí, acorde con los fundamentos de las consideraciones hasta aquí expuestas, que tanto el tipo de temperamento, como las tendencias motivacionales y en especial los contenidos de la motivación deportiva, juegan un importante papel en el condicionamiento de la conducta agresiva instrumental de deportistas de alto rendimiento.

El "carácter de equipo", que distingue de forma particular a los colectivos deportivos y que no es la simple suma del carácter de sus miembros, si está fuertemente condicionado, su formación y expresión, por las particularidades relevantes de la personalidad de los miembros destacados y de la mayoría de sus integrantes.

Por lo tanto, es altamente probable que equipos donde los jugadores más importantes dentro del sistema de interrelación grupal o donde el predominio sea de jugadores flemáticos y melancólicos, con bajo grado de motivación por energía agresiva, sea un equipo con tendencia a entrenar y competir manifestando bajo grado de agresividad instrumental. 

Bibliografía.

•1.       Bredemeier, B.J. (1983). Athletic aggression: A moral concern. In J. Goldstein (Ed.), Sport Violence (pp. 47- 81). New York, NY: Springer - Verlag

•2.       Butt, D.S. (1976) "Psychology of Sport. The Behavior, Motivation, Personality, and Performance of Athletes". Robert E. Krieger Publishing Company. Malabar. Florida.

•3.       Butt, D.S. (1979). Short scales for the measurement of sport motivation. International Journal of Sport Psychology, 10, 203-216.

•4.       Colectivo de autores (1990). "Psicología". Libro de texto, Editorial Planeta

•5.       Cratty, B.,J. (1983). Psychology in contemporary sport (2nd ed.)Englewood Cliffs, N.J.: Prentice- Hall

•6.       Eysenck, H.J., & Eysenck, S.B.G. (1968). Eysenck Personality Inventory Manual. London: University of London Press.

•7.       Eysenck, H. Y J. Hiram (1967). The biological bases of personality, Illinois, 1967.

•8.       Fuentes Parra, Magaly E. (2006). "El temperamento en la formación del deportista". Editorial deportes.

•9.       García Ucha, F. E. (2006). Curso de bases teóricas y metodológicas del entremiento deportivo impartido en maestría de Psicología del Deporte, 1er. curso, 2da. Edición. ISCF "Manuel Fajardo"

•10.   Husman, B. F. & Silva, J. M. (1984). Aggression in sport: Definitional and theoretical considerations. In J. M. Silva & R. S. Weinberg (Eds.), Psychological foundations of sport (pp. 246- 260). Champaign, IL: Human Kinetics.

•11.   Pavlov, I. P. (1960). Obras escogidas, Ediciones Quetzal.

•12.   Strelau, J. (1982). "Papel del temperamento en el desarrollo psíquico", Editorial Progreso, Moscú, 1982.  

 

 

Relación entre algunos factores de personalidad y la conducta agresiva instrumental en deportistas de alto rendimiento.I

Relación entre algunos factores de personalidad y la conducta agresiva instrumental en deportistas de alto rendimiento.I

 

Relación entre algunos factores de personalidad y la conducta agresiva instrumental en deportistas de alto rendimiento.

Lic. Héctor C. Ariosa Quirós.

            Centro de Medicina del Deporte; Isla de la Juventud, Cuba.

             Telef. (0053) 046 32-2605.  e-mail: anolan@ahao,ijv.sld.cu

El problema de la agresión entre las personas ha sido, por mucho tiempo, objeto de la Psicología en general y en particular  de una de sus ramas especiales: la Psicología del Deporte. Este justificado interés, ha estado determinado por la trascendencia que las diversas manifestaciones de la agresividad y la conducta violenta tienen en el contexto deportivo.

Autores como Russell (1993) destacan que las acciones de agresión interpersonal en el deporte- a diferencia de lo que sucede en otro ámbito de la vida social- no son solo toleradas, sino hasta aplaudidas por un segmento considerable de la sociedad. Se hace referencia aquí, a un tipo de agresión denominada instrumental, con la cual se asocian determinados factores tales como rivalidad, combatividad y disposición a rendir, entre otros.

Se habla, por tanto, de agresividad instrumental,  para especificar comportamientos positivos y deseados durante los entrenamientos y las competencias deportivas porque puede ayudar al deportista  de alto rendimiento a conseguir el éxito.

Se pone así de manifiesto, la utilidad de determinados comportamientos agresivos como instrumento para alcanzar buenos resultados.

Pero... ¿por qué abordar esta temática específicamente en el contexto del alto rendimiento deportivo?

En ningún campo social como en el deporte y en especial en el de alta competición, cobra tanta importancia la confrontación física entre las personas. Los deportistas, buscando el éxito se presionan, se atropellan y se agreden, a veces, de forma brutal. Muchos son los factores que contribuyen a ello.

El alto rendimiento tipifica perfectamente al  deportista que debe luchar con todo rigor e intensidad al límite de sus potencialidades de lo contrario, sus posibilidades de éxito se reducen.

¿Por qué sucede entonces, que determinados deportistas y equipos de alta competición entrenan y hasta compiten, como tendencia, poco agresivos?

Tengamos esta cuestión en mente para cuando abordemos más adelante diferentes concepciones de autores reconocidos en la materia.

Pero concretamente, ¿qué entendemos por agresividad instrumental?

Según Husman y Silva (1984), es una forma de agresión la cual  ha sido considerada como un comportamiento asertivo por la Psicología del Deporte, esto es: jugar dentro de las reglas del deporte en cuestión con alta intensidad y activación sin intenciones de lesionar. Este comportamiento es expresión de la habilidad que algunas personas poseen para crear las condiciones que le permitan conseguir, con eficacia, los objetivos  propuestos, ocasionando las mínimas consecuencias negativas  tanto para uno mismo y como para los demás.

En el caso de la agresión instrumental, la persona realiza la conducta agresiva como instrumento para alcanzar sus metas que bien pudieran ser las de  ganar el juego y/o la de obstaculizar el accionar de sus contrarios, por ejemplo: la acción de barrido que se realiza con la intención de  impedir un doble play en el béisbol o un chute o gol en el fútbol. La agresión instrumental se manifiesta en la firmeza o vehemencia competitiva con que se lucha la posesión de un balón, se realiza una gran jugada o se intenta ganar un espacio en el terreno de juego que apuntaba Bredemeier (1983). En ese contexto nunca se persigue el daño como objetivo primario como sucede con otro tipo de agresión (la denominada hostil, reactiva o emotiva), si este ocurre, es accidental.

En los deportes de equipo, específicamente, la agresividad instrumental es la conducta que se asume con alta disposición y energía, durante el desempeño de varios roles deportivos, en función de las metas colectivas de rendimiento. Es la expresión de la rivalidad a través de acciones de juego donde se le da solución a situaciones tácticas variadas. En el caso del béisbol, por ejemplo, se puede expresar en conductas tales como correr duro para ganar una base más, deslizarse con fuerza para "romper el doble play" o lanzarle pegado - el pitcher - al bateador cuando es necesario, etc.

Se trata de forzar al oponente, de tensionarlo  para dificultarle las acciones a realizar  y obtener de esta manera la superioridad.

La disposición, la tenacidad y la energía es la forma en que se canaliza la motivación.

Como puede entenderse, la agresión instrumental surge como un componente importante en el alto rendimiento. El deportista debe agredir dentro de las reglas de su deporte en cuestión para abrirse paso para la victoria. A veces y por diversos  motivos como la frustración, percepción de injusticia, etc.,  el deportista tiende a agredir hasta más allá de los límites impuestos por las reglas, pudiendo lesionar y ser lesionado físicamente por sus adversarios (Cratty, 1983) por ello creemos que valores como la solidaridad, la amistad, la camaradería y la fraternidad, entre otros, deben ser fomentados en los deportistas para que estos aprendan, no a tomar la agresividad como un fin en si misma, sino solo como instrumento para alcanzar buenos resultados deportivos.

¿Qué factores influyen o condicionan la tendencia a manifestar o no comportamientos agresivos instrumentales en grado de intensidad adecuados al fragor deportivo en el alto rendimiento?

Según determinadas concepciones como las de Pavlov (1960), Eysenck (1968), Butt (1976) y Fuentes Parra (2006), entre otros, se espera que la conducta agresiva y directamente su expresión instrumental este relacionada, entre varios factores, con particularidades de personalidad tales como el tipo de temperamento y con la esfera motivacional de la misma, en especial con las tendencias de la motivación y los contenidos de la motivación deportiva.

La personalidad es una formación de naturaleza histórica social extremadamente compleja y como todo fenómeno de tales características, esta estructurado por determinadas cualidades, procesos, estados y particularidades a su vez complejas que se encuentran en interrelación e interdependencia singular en las personas (Fuentes Parra, 2006).

Entre las diversas particularidades que integran la estructura de la personalidad se destacan, como relevantes, el temperamento, el carácter, las capacidades y las tendencias motivacionales de la personalidad (Colectivo de autores, 1990). Estas particularidades, no solo se encuentran en interrelación e interdependencia dentro de la estructura de la personalidad como ya se mencionaba sino; además, están influidas por la esencia de todo el fenómeno (Fuentes Parra, 2006).

Todas las particularidades mencionadas y aún otras, por su condicionamiento sistémico, adquieren relevancia reciproca en la determinación de la conducta, pero por el protagonismo que tienen para este trabajo, se analizan aquí, específicamente, el temperamento y las tendencias motivacionales de la personalidad.

El temperamento es una de las complejas particularidades que estructuran el sistema de la personalidad que; no obstante a su dependencia relativa del sistema -se reitera - determina tendencias a expresar determinados tipos de conductas. La conducta humana esta condicionada por el temperamento y las propiedades del sistema nervioso (Pavlov, 1960).

El temperamento, cuya base fisiológica responde a la forma en que se combinan  los procesos de excitación e inhibición de la fuerza, movilidad, equilibrio, labilidad y dinamismo de la actividad nerviosa superior, juega un papel determinante en el comportamiento psicodinámico de la personalidad y se puede expresar en la conducta, en forma de actitudes, capacidades, habilidades y reacciones emocionales (Colectivo de autores, 1990).

Mientras que la excitación corresponde a la activación de las células nerviosas propias del estado de vigilia del cerebro, la inhibición determina relajación, pasividad y poca dinámica. Las manifestaciones de agresividad presuponen una elevada excitación del sistema nervioso (Eysenck, 1967).

Hace algún tiempo ya que Pavlov (1960) había determinado y relacionado las combinaciones de las propiedades de fuerza, movilidad y equilibrio del sistema nervioso con la clasificación de los tipos de temperamento atribuidas al médico griego de la antigüedad Hipócrates y por Pavlov quedó establecido que, al colérico, le corresponde un sistema nervioso fuerte, móvil y desequilibrado; al sanguíneo, fuerte, móvil y equilibrado; el flemático es fuerte y equilibrado, pero inerte y el melancólico es débil.

Según Strelau (1982), la expresión del temperamento en el comportamiento se manifiesta en el nivel energético de la conducta humana y esta vinculado con el tono emocional, la estabilidad y la fuerza que el sujeto expresa en su comportamiento. Las manifestaciones conductuales de agresividad están asociadas al predominio de determinado tipo de temperamento en la estructura de la personalidad humana (Pavlov, 1960; Fuentes Parra, 2006).

Por tanto, las personas con determinado tipo de temperamento, se disponen más fácilmente a manifestarse de forma agresiva que otros y para este tipo de personas, es más fácil también manifestarse de forma agresiva instrumental  en el contexto deportivo (García Ucha, 2006).

Culminación de actividades en Mérida. Yucatán

Culminación de actividades en Mérida. Yucatán

 

Exposición a entrenadores en "Cumbres".

En las proximas 72 horas estaré regresando a La Habana.

Me despido de los amigos extraordinarios de Mérida deseandoles éxitos y grandes avances en el área del Deporte y la Psicología.

Dr. Francisco García Ucha

La actividad deportiva en condiciones de altitud. Segunda parte.

La actividad deportiva en condiciones de altitud. Segunda parte.

 

 

La actividad deportiva en condiciones de altitud. Segunda parte.

Francisco García Ucha.

La última investigación fue: "Problemas psicológicos actuales del entrenamiento en altura". Boletín Científico ‑Técnico INDER, Cuba 1985; 20: 5 ‑14. Realizada por F. García Ucha y colaboradores.

En el resumen se destaca:

Basados en el análisis de las investigaciones realizadas durante cerca de cinco años y de la participación en entrenamientos y competencias en condiciones de altura media, 1os  autores reunieron sus experiencia y encuestaron a 5 Psicólogos, 5 médicos y 3 entrenadores sobre los aspectos  importantes del entrenamiento  en altura media.

Concluyen que existen aun numerosas cuestiones de este de problema que merecen la elaboración de nuevas investigaciones, teniendo en cuenta que la práctica sistemática de esta forma de entrenamiento ha creado nuevas interrogantes acerca de los beneficios que reporta.

Algunas de estas interrogantes están referidas a los deportistas con una experiencia amplia de trabajo en altura media. ¿Deben ser sometidos a entrenamiento a niveles superiores de altitud? ¿Que procedimientos directos pueden ser empleados para mejorar la aclimatación? ¿Cómo caracterizar el proceso de readaptación al llano?

Dentro de la investigación se comenta:

En la altitud, la presión parcial de oxígeno disminuye, lo que limita la capacidad para enviar el oxigeno de los alvéolos pulmonares a la sangre y, por tanto, resulta incompleta La saturación de oxigeno en la hemoglobina. Se transporta menos oxigeno a los tejidos y disminuye la capacidad máxima de trabajo según J. R. Brotherhood (1975), ello da lugar a tres cambios fisiológicos principales, los cuales tienen como objetivo compensar los efectos antes señalados, y que son loa siguientes:

Aumento de la capacidad transportadora del oxígeno de la sangre mediante un aumento de la concentración de hemoglobina.

Incremento de la frecuencia respiratoria para aumentar la tensión de oxigeno en los alvéolos pulmonares.

Cambios en los tejidos a nivel celular, que permiten el uso del oxigeno con tensión disminuida.

La no saturación de oxigeno en la Sangre, como los cambios a que somete sus funciones el organismo con vistas a establecer el equilibrio necesario en sus parámetros internos, trastornan la actividad del SNC. La corteza cerebral es muy sensible a la falta de oxigeno, y el estado del SNC se ve alterado también por la sobrecarga del funcionamiento de los sistemas cardíaco y respiratorio, así como por el aumento del nivel de adrenalina que el organismo emplea para acrecentar la activación de sus grandes aparatos.

La anteriormente señalado repercute en el estado psíquico del atleta1 estado que es un factor determinante, entre otras cuestiones para la velocidad de las reacciones en los movimientos voluntarios, la tolerancia y la fuerza muscular; por eso resulta importante comprender los cambios que sobrevienen ocasionados por la altitud, su influencia en la conducta del atleta y su rendimientos deportivo.

J. Alonso Rodríguez señala que se debe tener se debe tener en cuenta también que los cambios en la humedad relativa, la temperatura ambiente, la radiación solar la gravedad y la resistencia del aire, así como su interacción, influyen sobre el organismo humano.

la humedad relativa disminuye con la altura de una manera mas drástica que la presión barométrica. así vemos que la humedad relativa a 4000 metros es solo la cuarta parte de la que existe a nivel del mar. otro tanto ocurre con la tempe­ratura ambiental que disminuye aproximadamente un grado centígrado a medida que ascendemos en altitud 150 metros. ambos factores están en relación con la zona geográfica donde estemos situados. Por otra parte enfatiza: Debido a una menor contaminación y cantidad de vapor de agua en el aire, la irradiación solar aumenta de 2 a 4 por ciento cada 100 metros, hasta los 2000 y en un uno por ciento a partir de esta altura cada vez que aumentamos 100 metros. Todo ello puede influir sobre los mecanismos termorreguladores del organismo, durante la ejecución de diferentes ejercicios de entrenamiento o competencia en la altitud.

Siguiendo el trabajo de J. Alonso Rodríguez se argumenta:

Por otra parte, tanto la fuerza de gravedad (en proporción al cuadrado de la  distancia al  centro de la tierra) como la resistencia del aire (por la disminución de la presión barométrica), disminuyen al ascender en altura. Esto puede influir sobre la velocidad o la magnitud del desplazamiento alcanzado, por un cuerpo autopropulsado o lanzado por una fuerza externa.

Sin embargo, el hecho de que las modificaciones  en este sentido son inestables a medida que  transcurren los días de  permanencia en la altura y que su efecto comparado con la  disminución de la presión parcial de Oxigeno en el aire (que es estable) es menor  y menos conocido, ha conducido a que la mayoría de los estudios realizados se relacionan con esta característica propia del aumento de la altura sobre el nivel del mar.

La revisión cuidadosa de la bibliografía referente a los efectos de la altura sobre la fisiología del ser humano, pone de manifiesto la conformidad general, respecto a ciertas variables y la discrepancia en relación con otras.

Esto es comprensible si se toma en cuenta que muchos de los datos se obtuvieron en condiciones ambientales y con técnicas relativamente diferentes. También parecen decisivos el nivel y el tipo de preparación física, así como la edad, la elevación, el lugar de residencia anterior, el tiempo de permanencia en la altura (exposición aguda o crónica) y la experiencia anterior de las personas.

Hay que destacar que si bien las investigaciones sobre la altura no han disminuido en el área de la literatura de Psicología del Deporte se hacen cada vez mas escasas

En estos momentos el Lic. Pablo Gutiérrez Veliz se encuentra al publicar un trabajo longitudinal de gran interés sobre el estudio de variables psicológicas referidas a un deporte de juegos con pelota.

La actividad deportiva en condiciones de altitud

La actividad deportiva en condiciones de altitud

 

 

La actividad deportiva en condiciones de altitud.

Francisco García Ucha.

Las investigaciones acerca de los efectos de la altitud cobraron una importancia singular con motivo de la preparación deportiva para las Olimpiadas de Ciudad de México en 1968. Debido a los Juegos Panamericanos y del Caribe celebrado en la Ciudad de México en 1975, realizamos un número de investigaciones con deportistas de diferentes deportes de manera especial con medio fondistas, fondistas y corredores de maratón como lanzadores del área de atletismo.

Los propósitos de las investigaciones estaban dirigidos a conocer el lapso de tiempo requerido para poderse adaptar y competir en condiciones de altitud media. Posteriormente consistieron en aprovechar las condiciones de altitud para elevar el potencial del deportista sometido a la hipoxia e hipercapnia y competir en condiciones del llano.

Tres investigaciones fueron publicadas en le Boletín Científico Técnico del INDER en esos años. Las cuales fueron las siguientes:

Estudio de Algunas Funciones Psíquicas Bajo Condiciones de Altura. Autor Francisco García Ucha y colaboradores.

Resumen.

Los autores estudiaron los efectos de la altura sobre funciones síquicas tales como tiempo de reacción simple y compuesto, tensión y equilibrio.

El estudio se realizó con una muestra de miembros de un equipo de Atletismo de alto rendimiento.

Las pruebas se realizaron a nivel del llano en el Instituto de Medicina Deportiva, en La Habana, Cuba, y en condiciones de altura en Armenia, URSS.

Los atletas permanecieron la montaña alrededor de un mes.

Para el análisis de las diferencias significativas se utilizó el método estadístico el análisis discriminante, que permitió constar las variaciones en las funciones psíquicas antes señaladas los diferentes períodos en los cuales se realizaron las mediciones para este estudio.

Se  encontraron  variaciones tanto negativas como positivas algunas de ellas a niveles significativos, que permitieron establecer algunos criterios sobre la influencia de la altura en el psiquismo de los atletas.

En las conclusiones se resalto que:

Las correlaciones obtenidas al comparar los resultados del llano con los de la primera prueba en la altura, aplicada al principio de la estancia, nos indican que la estabilidad del equilibrio es la variable que más se altera en sentido negativo; en segundo lugar, la velocidad de reacción simple no se altera significativamente a un nivel de alfa al cinco por ciento.

Cuando se comparan los resultados del llano con la prueba en la montaña, la velocidad de reacción compleja pasa a ser la variable más afectada en sentido positivo, la que esta en segundo lugar, también en sentido positivo, es la  velocidad de reacción simple. En esta segunda confrontación de los resultados, la estabilidad del equilibrio sigue dando la relación negativa aunque ya no de forma significativa.

En la última comparación de los resultados del brindan la tercera prueba en la montaña, se mantiene la velocidad reacción compleja como la variable que más se altera  seguida en segundo lugar, por la atención, en igual sentido, sin ser significativas la alteración de la estabilidad del equilibrio y la velocidad de reacción simple.

En general, la altitud beneficia la velocidad de reacción simple, la compleja, y la atención; y perjudica la estabilidad equilibrio.

Al analizar los resultados del primer grupo de atletas con los del segundo, los 22 que subieron posteriormente a la montaña a quienes se les aplicó la misma batería de pruebas, se comprobaron las conclusiones generales, aunque se notan pequeñas diferencias en cuanto al comportamiento de las distintas variables.

Las recomendaciones, estuvieron dirigidas en términos generales a señalar:

En deportes que dependen mucho de la estabilidad del equilibrio para su ejecución, debe considerarse con mayor profundidad el entrenamiento de esa función cuando sus competencias se realicen en condiciones de altura, para así evitar los efectos nocivos que surgen en estas condiciones.

La influencia positiva de la altura sobre la velocidad de reacción simple y compleja, y la atención, posibilita aumentar parte teórica del plan de entrenamiento al inicio de la aclimatación, ya que los efectos fisiológicos negativos obligan al entrenador

a bajar la carga física al inicio y aumentarla gradualmente de  acuerdo con el ritmo de aclimatación.

Un segundo estudio estuvo relacionado con el tiempo de reacción y la concentración de la atención en velocista realizado en 1976 en la Ciudad de México y ratifico los hallazgos de la primera investigación. "Estudio del tiempo de reacción en la altura". Boletín Científico-Técnico del INDER. Año 17 Jun/1978 No. 3.

 

Maestría de Psicología del Deporte UADY Segunda Generación

Maestría de Psicología del Deporte UADY Segunda Generación

 

 

 

En la foto, tomada 22 de junio del 2007, la segunda versión de la Maestría de Psicología del Deporte de la Universidad Autónoma de Yucatán. En la primera fila de izquierda a derecha Javier Méndez Tamayo, Manuel López Martínez. De pie y de izquierda a derecha, William Rene Martín Rosado, Javier Sánchez López, Elías Góngora Coronado (Coordinador de la Maestría), Francisco García Ucha (Profesor invitado), Laura Beatriz Escalante García, Maria del Mar Buenfil Sosa y Arcy Gisela Montero Segovia.

Maestría de Psicología del Deporte UADY Primera generación

Maestría de Psicología del Deporte UADY Primera generación

 

Participantes de la Maestría de Psicología del Deporte la UADY

En la foto tomada en el verano del 2006 aparecen los aspirantes al grado científico de Master en Psicología del Deporte de la Universidad Autónoma de Yucatán en su Primera Versión. De izquierda a derecha Rossana de Fátima Cuevas Ferrera, Leidy Karina Pérez Martin, el Dr. Elías Góngora coordinador del Master, Rita Helenea Psos Arzapalo, Adriana Solís Menéndez, Nury Maria Suemy Moguel Núñez, el Dr. Francisco García Ucha profesor invitado a uno de los Módulos de la Maestría, Israel Fernandez Medina

No se encuentran en la foto y formaron parte de esta versión de la Maestría el Dr. Fernando de Jesús Bautista Buenfil, Luis Gonzalo Rojas Flores, Lic. Omar Benjamin Solís Briceño, Miguel Angel Duran Fritz y Marisol Rosel Ramirez.

Persistencia en la práctica deportiva

Persistencia en la práctica deportiva

 

Persistencia en la práctica deportiva

Psic. Luís Alfonso Ortega Salazar

Trabajo de evaluación del modulo: Psicología Social en el Deporte

Modulo impartido en la Escuela de Psicología del la UADY.

Profesor: Dr. Francisco García Ucha

La práctica deportiva requiere años de esfuerzo y tenacidad.

            Sólo alrededor del 40 por ciento de los que comienza un programa de ejercicio físico persisten en él al cabo de un año.

            ¿Por  qué existen tantos abandonos en la práctica deportiva?

Factores que contribuyen a la práctica deportiva.

  • Accesibilidad a las instalaciones deportivas
  • Actitudes favorables de las personas significativas
  • Orientación en la consecución de objetivos: a la tarea, al éxito o a la aprobación social.
  • Expectativas: De control interno o externo

Evaluación de Factores que Afectan la Persistencia En la Práctica Deportiva

Objetivo: Mostrar si uno de los factores de la persistencia en la práctica de un deporte reside en las expectativas de control interno del sujeto, o por el contrario su abandono en más frecuente en aquellos con expectativas de control externo.

Sujetos: Una muestra de personas que se haya ejercitado en un deporte o asistido a un gimnasio

Instrumentos: Test de lugar de control, adaptación al deporte de B. Moreno.

Procedimiento: Todos los sujetos deberán haber practicado una misma modalidad deportiva o haber asistido sistemáticamente a un gimnasio al menos durante 6 meses. 1 grupo constará de sujeto que hayan abandonado el deporte, y el otro de sujetos que permanecieron en él. Los 2 grupos serán equiparados en edad, sexo y deporte y se aplicará el test de Lugar de Control

Motivos para comenzar la práctica y mantenerse en actividades físicas/deportivas

La actividad tendrá algún atractivo o satisfacer alguna necesidad.

Enfoque psicológico y sociológico

El deporte dirigido hacia la competición está inmerso en un círculo de reforzadores vinculados con la motivación extrínseca. Coexistencia con motivos internos.

Variables Motivacionales y Emocionales en la Permanencia Deportiva

  • Aprobación Social
  • Competición
  • Autodominio
  • Estilo de Vida
  • Miedo al Fracaso
  • Forma Física y Salud
  • Amistad y asociaciones personales
  • Éxito y logro
  • Resultados Tangibles
  • Reconocimiento
  • Intimidad/control
  • Condiciones de la competición-espectadores
  • Independencia
  • Entorno familiar
  • Descarga emocional

Motivos por los que no se práctica o se abandona la práctica deportiva

  • Falta de Tiempo
  • No le gusta
  • Por la edad
  • Pereza
  • Sale cansado del trabajo o estudio
  • Por salud

Cevello (2002) define el abandono deportivo como "aquella situación en la cual los sujetos han finalizado su compromiso explícito con una especialidad deportiva específica"

Diferenciarlo de abandono general del campo el cual es el retiro definitivo de cualquier actividad deportiva

Motivos de Abandono del Deporte

Guardan una relación directa con los motivos de participación en el deporte.

Falta de interés o diversión

Conflicto de intereses/otros compromisos

Presión en el entrenamiento/falta de habilidad

Falta de tiempo

Lesiones

Intervención en el Déficit de Motivación

En los entrenamientos.

Planificar sesiones de entrenamiento variadas y entretenidas.

Recompensar el esfuerzo y desarrollo en la ejecución deportiva más que el resultado.

Recompensar cada logro que se vaya alcanzando sin sobrevalorarlo o subvalorarlo.

Retroalimentación de los progresos

Potenciar el refuerzo no sólo entrenador deportista sino entre deportistas.

Favorecer la motivación interna en los deportistas.

En las competencias

En los momentos que preceden la competencia el entrenador resaltará lo que se espera del deportista minimizando el resultado y reforzando el esfuerzo.

Durante la competencia influye la comunicación verbal y no verbal por lo que el entrenador usará instrucciones adecuadas en momentos puntuales.

Al finalizar la competencia el entrenador estará al lado del deportista y si lo considera apropiado dirigirle unas palabras.