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La Bitácora del Dr. Ucha

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Tercera parte

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Tercera parte

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia.

José R. López, I. E.

16. RESULTADOSLa figura 3 muestra la primera la cara de una tarjeta correspondiente a una carrera de 10 km., a la cual se añadieron las aclaraciones necesarias de los símbolos empleados. En el borde superior izquierdo aparecen les datos que sintetizan Ir carrera: distancia, tiempo, velocidad pro medio, cansancio final, cansancio promedio, y los índices de mérito real y potencial, cuya significación se explicará más adelante.

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Figura 2

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Figura 2

 

 

 

 

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Parte 2

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Parte 2

 

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia.

José R. López, I. E.

11 La relación entre el estímulo y la sensación correspondiente sigue una ley general descubierta por Stevens hace algunas décadas (14, 15') y cuya forma es:

               n

S=a+b E....(Ec. 1)donde a representa la respuesta espontánea o ruido, b es una constante dimensional y n es un exponente que tiene un valor característico para cada modalidad sensorial, y cuyo valor para la mayoría de las modalidades oscila entre 0,33 y 3,5.

El valor de a, por lo general, no es mayor que el 5 % de la sensación máxima, a la cual el sistema sensorial se satura. o sea, cuando las células sensoriales y/o las neuronas asociadas alcanzan una frecuencia máxima de disparo. Cabe aclarar que tal saturación no está incluida en la ley general expresada en la ecuación 1. Como casi nunca se llega a estos valores extremos es admisible operar con la ecuación anterior sin cometer gran error, más aún cuando el exponente n es menor que 1, en cuyo caso la curva resulta convexa, o sea, en el mismo sentido que la propia saturación.

Cuando el valor de a es pequeño puede suprimirse, con lo cual se reduce la ecuación y se simplifica consecuentemente su aplicación (5).

En este caso la ecuación queda así:

             n

S = b E° . . . . . . (Ec. 2)

Los valores de n para algunas de las modalidades sensoriales más importantes para la regulación de la carrera han sido determinados ya: 1,2 para el cansancio producido por un trabajo de gran potencia y corta duración. (4); 1,6 para él cansancio correspondiente a un trabajo de larga duración (4,l2); 0.7 para la radiación percibida en el cuerpo completo o grandes áreas de él: 1,7 para la fuerza muscular (13,15), Otros valores de n están por determinar e incluso, en algunos casos, falta establecer cuál es el estímulo que causa la sensación. Tal es el caso de algunos dolores muy frecuentes en las carreras. como los que ocurren en las zonas del hígado y los riñones.

Asimismo, la sensación de «debilidad» o agotamiento, claramente distinguible del cansancio o el esfuerzo.

11. ESFUERZO PERCIBIDO, FATIGA, CANSANCIO

Desde finales de la década del 50, varios .investigadores han venido estudiando las relaciones entre el trabajo muscular y la sensación de esfuerzo, fatiga, cansancio, etc., diversidad de nombres que refleja ciertas diferencias de concepción (4,6).

En general, predomina la tendencia o considerar tal percepción como la integración de muchas sensaciones en respuesta a la actividad física que se realiza, estimando algunos investigadores que tales percepciones de esfuerzo o cansancio son causadas, al menos en parte, por una interpretación subjetiva de las señales emanadas del sistema de receptores homeostáticos, entre los cuales se. encuentran los sensoras del seno carotídeo v de la vena cava, entre otros (1).

De las investigaciones realizadas se ha concluido que la ecuación psicofísica resulta adecuada para establecer la relación entre los datos experimentales. Los valores de n para el trabajo de larga duración (1 > 4 min.) han variado entre 1,2 v 1,6. Así, en los trabajos preliminares, Borg (2) propuso un exponente de 1.2 para una ecuación simple, o 1,6 si se añadía a la potencia real de. 200 kgm/ min. Sjoberg, en 1968, encontró un exponente 1,6 mientras que el propio Borg. en 1972. encontró en 27 de 28 sujetos un valor de n igual a 1,5 y un ruido o respuesta espontánea igual que el 49% del valor máximo de la percepción.

12. ESCALAS PARA EL ESFUERZO PERCIBIDO Y EL CANSANCIO.

En los trabajos de 1962. Borg (3) encontró que el coeficiente de correlación entre el esfuerzo percibido valorado en una escala del 6 al 20 y la frecuencia cardiaca absoluta fue igual a 0.85, mientras que el coeficiente entre la potencia mecánica entregada al ergómetro y el esfuerzo percibido valorado en relación con un máximo dé 100 resultó muy bajo. entre 0,2 y 0,5, lo que le indujo a proponer la escala del 6 al 20. la cual se muestra en la figura 1.

En una investigación anterior (11) utilizamos esta escala extensamente y comprobamos que resultó satisfactoria, pero

6-

7- Muy, muy ligera

8-

9- Muy ligera

10-

11- Medianamente ligera

12-

13- Algo fuerte

14-

15- Fuerte

16-

17- Muy fuerte

18-

19-Muy, muy fuerte

20-

Figura 1 Escala para valorar el esfuerzo percibido, ideada por G. Borg.

que no tiene ningún mérito especial por haber hecho coincidir sus extremos 6 y 20 con la décima parte de los límites normales de la frecuencia cardiaca promedio en las personas jóvenes. Por ello, con posterioridad volví a la escala porcentual que venía empleando desde 1974 para valorar el cansancio originado en nuestras carreras de entrenamiento. La escala porcentual de cero a 100 ha resultado de fácil aprendizaje y repetibilidad, al menos para el caso de las carreras de resistencia. Tai escala se muestra en la figura 2. Cabe- añadir que las valoraciones del esfuerzo percibida han resultado tan confiables que se ha propuesto utilizar el 17 en la escala de Borg como referencia en la determinación de la capacidad de trabajo físico (3).

Fig.2- Escala del autor para valorar cansancio y esfuerzo

13. DIFERENCIA ENTRE ESFUERZO Y CANSANCIO

Aunque el término esfuerzo percibido (perceived exertion) ha resultado de gran aceptación y con él se ha querido denominar a la realimentación que recibe el sistema nervioso central en respuesta al ejercicio (4), hemos observado que el significado habitual de la palabra esfuerzo en el idioma español tiende a producir una confusión conceptual en las personas a quienes se les pide evaluarlo. La razón para esta confusión radica en que, por lo general, la palabra esfuerzo se aplica inconscientemente a la acción del sujeto, mientras que a la reacción derivada de tal esfuerzo se la tiende a llamar cansancio o con menor frecuencia fatiga. En honor a la costumbre y en aras de la claridad he optado por reafirmar lo anterior, o sea, entendemos por esfuerzo la intensidad de la acción nerviosa que genera la acción motora, mientras que reservamos la palabra cansancio para, la integración de todas las respue9tas que origina esa acción en los diversos sistemas implicados en su realización. En tal sentido el esfuerzo queda ligado a la eferencia total del cerebro directa e indirectamente concatenada al ejercicio físico, mientras que el cansancio queda, ligado a la aferencia de la información al cerebro desde los órganos implicados en la acción.

Así las cosas, no resulta difícil comprender que el origen de la confusión radica en el hecho que el cansancio es una función demorada del esfuerzo, por lo cual es posible realizar un esfuerzo sin cansancio y sentir cansancio sin esfuerzo, situaciones respectivamente características del inicio de una carrera u otro ejercicio y de la fase de recuperación. Por ello, resulta algo raro preguntarle a una persona qué cansancio siente al cabo ,de los primeros 50 pasos de una carrera de fondo y absurdo preguntarle por el esfuerzo que, realiza cuando hace 5 minutos que terminó de correr.

En nuestro trabajo hemos tratado siempre de dejar bien claro en la mente de los corredores tal distinción, aunque cabe señalar que en la mayoría de los casos sólo hemos podido valorar el cansancio, que es la parte más desconocida, pues al esfuerzo está libado en tiempo real con la acción y en cierta medida, puede valorarse por ella en las etapas iniciales de la carrera, toda vez que al cabo de 10 minutos o más esfuerzo y cansancio se hacen equivalentes, ya que el esfuerzo psíquico ya dirigido a contrarrestar el cansancio manteniendo el movimiento.

14. NUESTRO OBJETIVO

Nuestro objetivo fue, y es, en primer término, utilizar el valor del cansancio como una medida del costo subjetivo e individual de la carrera, factor necesario para calcular las potencialidades máximas del sujeto e imprescindible para optimizar tanto una carrera en particular como la serie de entrenamiento. En segundo lugar, determinar las relaciones entre diversas variables biomecánicas, ambientales o incluso fisiológicas, con las percepciones correspondientes, para así utilizar, posteriormente, estas percepciones en la regulación óptima de las carreras y también en la prevención dé accidentes y errores.

15. EXPERIENCIAS REALIZADAS

Nuestras experiencias en la valoración de percepciones en las carreras se iniciaron en 1974 para distancias relativamente cortas: 400 m. a 800 m. y eventualmente 1200 m., en las cuales empleamos la escala porcentual ya mostrada en la figura 2. Durante el año 1977 realizamos experiencias con la valoración del esfuerzo percibido durante pruebas veloergométricas, algunas de las cuales fueron ya reportadas (11). A principio de 1978 se utilizó la valoración del cansancio como parte de una prueba integral de acción y recuperación para corredores de 400 m (9). En el propio año 1978 realizamos una serie de experiencias con corredores y marchistas, las cuales, por causas ajenas a nuestra voluntad, no pudimos concluir. Tanto en este trabajo como en el veloergométrico, empleamos la escala de Borg mostrada en la figura 1. Si algo puede concluirse de estas experiencias es:

1. Que la valoración del cansancio, o esfuerzo percibido, si se prefiere, es fácil de aprender a realizar con precisión del 5 al 10% en 2 o 3 sesiones, existiendo la tendencia a aumentar la coherencia y precisión de las valoraciones con la repetición de las mismas, máxime cuando el sujete es orientado por alguien experimentado y/o por las indicaciones de alguna variable fisiológica concatenada al gasto energético.

2. Que, efectivamente, la relación entre la potencia entregada y el cansancio es curvilínea y concordante con la ley psicofísica general y cuyo exponente varía entre un poco más de 1, para las personas no entrenadas, hasta cerca de 2, para los atletas de alto nivel.

A fines de noviembre de 1978 comencé un plan de mejoramiento de la aptitud física mediante carreras de resistencia. Desde el primer día corrí en una pista de 400 m provisto de 2 cronómetros, una tarjeta y un lápiz, y entre otros datos valoré el cansancio al cabo de cada media vuelta en las carreras menores de 2 Km. o de una vuelta en las mayores. Los demás datos iniciales fueron la frecuencia cardiaca al despertar, acostado aún, la previa y las posteriores a las carrera, siempre de pie, estas últimas con vistas a determinar las constantes de tiempo de la recuperación. Al principio me pesé cada semana, luego aumenté la frecuencia a 2 veces por semana tanto antes como después de la carrera. También, se valoró desde el principio el estado general del corredor,-para la cual se tomó el estado normal como 100 y el sueño o la inconsciencia como cero. Asimismo, durante la carrera se midió la frecuencia del paso y el tiempo parcial de cada vuelta.

Al cabo de unas semanas fue necesaria valorar los dolores y cansancios locales. principalmente en las piernas y el tronco, entre los cuales destacan: las pantorrillas y rodillas, en las piernas, y en las zonas cercanas al hígado y los riñones Para valorar estos dolores y cansancios se utilizó la escala porcentual, tomando como 100 un dolor imaginario realmente insoportable.

A partir de mayo, cuando el efecto conjunto de los días más largos y el aumento de la temperatura determinaron que las carreras se efectuaran en condiciones térmicas más agresivas, surtió la necesidad de valorar la percepción de calor tanto interno como externo ocasionado por la radiación solar. En correspondencia, también se comenzó a medir la temperatura ambiental, más tarde la temperatura de bulbo húmedo y actualmente la velocidad del viento, la radiación solar y lo que he dado en llamar «temperatura efectiva», en la cual se integran las cuatro variables anteriores para tener una medida del efecto conjunto que ejercen sobre el intercambio térmico entre el sujeto y el medio. Asimismo, comencé a medir la temperatura sublingual al despertar, antes de correr y en varios instantes posteriores a la carrera. En algunos días añadí la medición simultánea de la temperatura rectal para establecer la relación entre ambas.

La experiencia de correr en condiciones termo-climáticas muy desfavorables, por calurosas, determinó comenzar a distinguir primero y valorar después una sensación de «debilidad», o agotamiento claramente distinta del cansancio percibido cuando se corre en condiciones ambientales favorables. En consecuencia se inició la práctica de medir la temperatura sublingual en varias ocasiones durante la carrera. Para estudiar mejor los efectos deshidratantes de la carrera en condiciones ambientales de alta temperatura me pesé antes y después de la carrera y comencé a valorar la percepción de sed cuando se presentó.

Cabe subrayar que para poder retener esta cuantiosa información recorrimos a la práctica de anotarla inmediatamente de valoradas las percepciones o medidas las demás variables, pues resulta obvio que una vez concluida la carrera toda esta información es olvidada o confundida a tal punto que resulta inútil. Escribir mientras se corre a la velocidad de las carreras de resistencia no resulta difícil. máxime cuando se aprende a correr eficientemente, lo cual implica, entre otras cosas, reducir las vibraciones del tronco al mínimo posible.

A parte de las experiencias realizadas conmigo mismo, efectuamos otras con un grupo de corredores aficionados de diferentes edades y experiencias, quienes forman parte del Club de Corredores Andarín Carvajal y practican principalmente en el estadio de la Universidad de La Habana. En estas experiencias se midieron la distancia y los tiempos parciales, y se valoró el cansancio final, salvo en ocasiones en que se valoraron también los cansancios intermedios. Para este grupo ya se ha convertido en norma no sólo valorar el cansancio al final de sus competencias de hasta 30 Km., sino realizar sus pronósticos de tiempo para un determinado cansancio final.

Por último, se ha incorporado a la técnica de entrenamiento de un corredor de alto nivel la valoración del cansancio periódicamente durante sus carreras y al final de las mismas, dato que es utilizado en el cálculo de sus potencialidades y en el estudio de su evolución. Asimismo, este atleta ha comenzado a valorar su estado general con miras a conocer las influencias de las cargas de entrenamiento sobre su organismo, particularmente la fatiga inducida por una carrera, su grado de recuperación con el descanso y la fatiga acumulada durante una fase de entrenamiento. Al comenzar a ejecutar carreras más cortas y veloces, o trabajo de intervalos, y aparecer los característicos dolores musculares, se evidenció la conveniencia de valorar dichos dolores v seguir una escala cuantitativa. lo cual justamente acabamos de iniciar.

 

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia.

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia.

 

 

Boletín Científico Técnico, No. 4. 1979. INDER. CUBA.

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia.

José R. López, I. E.

Centro de Investigaciones e Informática del Deporte, INDER. CUBA.

Trabajo presentado en el 2do evento Científico de la Universidad de La Habana. Facultad de Biología Nov. 16 y 17 de 1979

RESUMEN:

Durante las carreras de larga duración el deportista experimenta múltiples percepciones que constituyen una valiosa información sobre su estado físico y psíquico y de algunos factores del medio que influyen en su acción. Al concluir la carrera, casi toda esa información ha sido olvidada, confundida o distorsionada, a tal punto, que resulta prácticamente inútil. Además, para ser de utilidad, dichas percepciones deben ser valoradas o referidas a una escala que opere como código de comunicación.

Con miras a explorar la utilidad de tales valoraciones y crear métodos para hacerlas y usarlas en el estudio y control del entrenamiento, se fueron incluyendo en los datos tomados durante las carre­ras de fondo que he realizado en los primeros 9 meses de un plan para mejorar la aptitud física. Desde el inicio se valoró el esfuerzo percibido o cansancio, poco después fue necesario incluir los dolores y molestias locales, casi siempre en las piernas y/o el tronco. Más tarde las sensaciones de calor, radiación solar, sed y debilidad. Siempre se empleó una escala de 0 a 100, y los datos se anotaron en tiempo real, corriendo con dos cronómetros, lápiz, cartulina y otros instrumentos.

Experiencias realizadas con otros corre­dores aficionados demostraron lo útil y fácil que es la valoración del esfuerzo percibido; sin la cual resulta deficiente cualquier intento de comparar. los rendimientos intra o ínter individuos. Se desarrolló un método cuantitativo para calcular el índice de Mérito Potencial de una carrera a partir de: la distancia; el tiempo y el esfuerzo realizado, Índice que permite comparar carreras dife­rentes en esos 3 aspectos, lo cual posibilita el pronóstico de actuaciones y los estudios evolutivos.

Las percepciones visual y somática de la radiación solar, del calor y la debilidad, están siendo útiles para estudiar los efectos de los factores térmicos en los rendimientos, mientras que la valoración de dolores y molestias locales están ayudan­do a detectar sus posibles causas y evaluar los remedios.

INTRODUCCION:

1. AUGE DE LAS CARRERAS DE RESISTENCIA

En la última década, la práctica de las carreras de resistencia ha experimentado en los países desarrollados un crecimiento vertiginoso, el cual aun continua. En nuestro país ,el proceso está en sus inicios. Tal auge se debe, en lo esencial, a la toma de conciencia sobre los beneficios que el ejercicio físico, y la carrera en particular, ejercen sobre la salud física y mental del ser humano.

2. PERFECCIONAMIENTO Y EVITACIÓN DE ACCIDENTES

La carrera, como cualquier otra actividad en fase de expansión, está siendo objeto de múltiples estudios, con miras a perfeccionar su práctica y hacerla más beneficiosa. Este perfeccionamiento va dirigido en dos sentidos complementarios: uno, a minimizar los tiempos, o sea, maximizar la velocidad para cada distancia, y otro, reducir al mínimo las consecuencias negativas que tal práctica implica, es decir, dolores, lesiones e incluso accidentes graves, tales como infartos, colapsos hipertérmicos, etcétera.

3. NECESIDAD DE REGULACIÓN ÓPTIMA A CORTO Y LARGO PLAZO

Para reducir al mínimo posible el tiempo de una carrera, resulta necesario que el sujeto corra en cada momento a cierta velocidad, la que, en general, varía de uno a otro instante y que, además, realice en la mejor forma cada uno de los movimientos y posturas idóneos para la carrera. Asimismo, si át tal carrera se llega luego de un proceso previo de entrenamiento, sólo se alcanzará el resultado óptimo para ese sujeto si cada día se realiza a la tarea adecuada. lo cual implica valores apropiados de distancia, velocidad repeticiones, etc., y, obviamente, hasta un adecuado modo de vida del sujeto. Todo ello significa que para obtener el resultado óptimo es necesario ejercer una regulación a corto y larga plazo sobre las actividades del individuo, sabiendo, precisamente, un curso óptimo, todo lo cual, dicho sea de paso, está muy lejos aún de ser posible.

4. REGULACIONES INCONSCIENTES

Tanto durante una carrera en particular como durante la serie de carreras que constituyen la esencia de un período de entrenamiento, el organismo humano puede autorregularse para acercarse a los objetivos perseguidos sin necesidad de una elaboración consciente y cognoscitivas de los complejos procesos implicados. Obviamente, el grado de perfección de tales acciones reguladoras aumentará con la repetición, o sea, con la experiencia del sujeto.

5. LIMITACIONES DE LAS REGULACIONES INCONSCIENTES

Las desventajas principales de apelar a tal método inconsciente o espontáneo de perfeccionamiento son: en primer término, su lentitud; en segundo, su inexactitud; y en tercer lugar, los riesgos siempre implícitos en los aprendizajes por prueba y error, que en este caso se convierten en una secuela de lesiones, accidentes, errores y frustraciones. Cabe decir que, en gran medida, los métodos actuales de entrenamiento no superan mucho a este método espontáneo.

6. NECESIDAD DE UNA REGULACIÓN CONSCIENTE COMPLEMENTARIA

No cabe la menor duda de que, para lograr la regulación óptima de cada carrera, así como de la serie de entrenamientos, es imprescindible ejercer una regulación complementaria de tipo consciente y empleando la mayor cantidad posible de los conocimientos científicos y empíricos disponibles de forma integrada y coherente. El carácter complementario irá pasando a fundamental en la medida que se amplíen los métodos cuantitativos aplicables a la práctica y derivadas de los conocimientos teóricos disponibles.

7- REQUISITOS PARA PODER EJERCER UNA REGULACIÓN CONSCIENTE.

Para ejercer una regulación óptima de un proceso cualquiera y obtener, por tanta, les mejores resultados, es conveniente, si no imprescindible: 1. Conocer las leyes según las cuales transcurre el proceso; 2. Disponer de información sobre el estado del sistema en las momentos adecuados, y 3. Poder ejercer influencia sobre dicho estado cada vez que se requiera.

Las posibilidades de satisfacer estos tres requisitos aumentan según el orden en que fueren expuestos, pues poco se sabe de las leyes cuantitativas según las cuales transcurre la carrera y, mucho menos. sobre las del proceso a largo plazo o entrenamiento. Sobre la obtención de información relativa al estado del sistema son mayores las posibilidades, pero limitadas en la práctica, ya que sólo una pequeña parte de las variables importantes pueden ser medidas con la frecuencia y exactitud necesarias. Mucho mayores son, sin duda, las posibilidades de ejercer control sobre el proceso, pues, conocido lo que debemos hacer, es casi cuestión volitiva, o, a lo sumo, de aprendizaje, poder realizarlo.

8. DATOS OBTENIBLES POR MEDICIONES INSTRUMENTALES

El sistema compuesto por el corredor y su medio, con el cual interactúa en cada momento, puede ser descrito por un conjunto de variables, las cuales pueden calificarse en tres grupos: las biomecánicas, que describen la acción deportiva, las biológicas, que describen a los sujetos, y las ambientales, que describen el medio (8). Entre las biomecánicas destacan la velocidad, la frecuencia del paso y su longitud. Entre las biológicas: el peso, la estatura, el consumo de oxígeno, la frecuencia cardiaca y el cansancio. Entre las ambientales: la distancia, el tiempo y las condiciones termo climáticas (temperatura, humedad, viento y radiación). Ahora bien, aunque todas estas variables, e incluso otras, son posibles de medir con las técnicas actuales en condiciones de laboratorio, muchas de las variables biológicas no son medibles durante la carrera misma- sin perturbar excesivamente al sujeto, y, por tanto, lo que se quiere medir. Además, una parte de los instrumentos idóneos resultan tan caros que no están al alcance de una buena parte de los entrenadores e instituciones deportivas, aun de los países desarrollados. Incluso contando con todos los recursos tecnológicos actuales, hay variables biológicas imposibles de medir ni durante la carrera ni, aun, en el laboratorio.

9, LAS PERCEPCIONES DEL CORREDOR COMO DATOS 0 SEÑALES DE ESTADO PARA EFECTUAR LA REGULACIÓN CONSCIENTE. DEL PROCESO

Entre las variables biológicas imposibles de medir en la actualidad, destacan las señales nerviosas correspondientes a las percepciones del corredor, tales como: esfuerzo, cansancio, dolor, calor, debilidad o agotamiento, estado general, etcétera. Dada la importancia que. para la regulación y optimación de la carrera tienen estas variables, resulta imprescindible apelar al recurso de valorarlas subjetivamente, esto es, hacer que el corredor les asigne un valor numérico guiándose por una escala establecida previamente, cuyos extremos, y quizás algún punto intermedio, tengan una significación precisa e inequívoca. Tal escala actúa, pues, como un código de comunicación entre el corredor y las demás personas relacionadas con su acción.

SIPD

 

Amigos SOCIOS SIPD,
Se cierra el año y es el momento apropiado para hacer un breve balance del
2007, así como de desear a todos los Socios un muy feliz 2008!. El año
entrante lo consideramos especial, pues esperamos que sea el del empujón
definitivo a una Psicología del Deporte Iberoamericana. Si en el 2006 se
hizo historia con el I* Congreso SIPD* en Guadalajara (México), organizado
en el ITESO por el Mstro. Tomás Trujillo,  este 2008 nos trae la 2ª edición
de nuestro Evento, en este caso en la ciudad de Torrelavega, Cantabria
(España), donde el Mstro. Joaquín Díaz con su equipo, está organizando desde
hace meses la coyuntura para albergar un gran Evento. En estos momentos la
estructura ya está configurada, con 5 Conferenciantes Plenarios, más de 20
Simposios confirmados y las primeras propuestas de pósters. Sin lugar a
dudas, será un Congreso sin precedentes en España y en Iberoamérica. En la
página web www.sipd.org se irá informando de todos los avances en el
Programa, y en el mes de enero comenzaremos la difusión oficialmente, se
enviará el primer borrador con las actividades científicas que se van a
realizar, así como con las fechas claves a tener en cuenta para la
presentación de trabajos. Del 6 al 8 de Noviembre de 2008 en España sólo se
hablará de la PD Iberoamericana. Os esperamos a TODOS!.
En otro orden de cosas, me gustaría informaros que en los últimos meses
hemos aprovechado la colaboración de Paulo Sena, Cristina Oliveira y
Catarina Negra de Portugal, para actualizar los certificados, pagos y
carnets de socios (cada socio debe revisar en el momento que se envíen cual
es su situación). Todo se recibirá en el mes de enero junto a la revista
Cuadernos de Psicología del Deporte. El editor de CPD, Dr. Enrique Garcés de
Los Fayos, está ultimando el lanzamiento conjunto de los números 1-2 del
2007, que recibirán todos los socios en sus domicilios. Igualmente, hemos
solicitado al Mstro. David Peris más ejemplares de su obra dirigida a
padres, para que los socios que no pudieron recibirla con anterioridad lo
hagan próximamente. Nos enviará 40 ejemplares más para cubrir los envios
faltantes.
Una información relevante tiene que ver con las elecciones a la Junta
Directiva de la SIPD. Se realizará durante el Congreso de Torrelavega y en
los próximos meses se explicitarán las bases para poder presentarse como
candidato y para poder ejercer el derecho a voto.
Otra de las acciones que se ha comenzado a llevar a cabo con éxito en el
2007 es la de crear "secciones" SIPD en cada país, con la finalidad de que
tengan mayor autonomía a la hora de realizar actividades. En el 2008 se
desarrollará esta iniciativa, que ha tenido éxito en países "piloto" como
Guatemala. Cada país tendrá su representante, que estará en comunicación
constante con los Vicepresidentes de cada zona y que elebará las propuestas
de actividades a la Junta Directiva, para que cuenten con el auspicio de
SIPD. Pensamos que esta idea, unida a otras que están desarrollándose,
otorgarán un mayor dinamismo y visibilidad a la SIPD.
Por último también os enviamos una información sobre una Maestría en la que
están colaborando como profesores algunos miembros de la SIPD:

"Os informamos de una novedad que puede resultar de gran interés para todos
los miembros del SIPD: el Máster en Psicología Aplicada al deporte que
organiza el COPC ( Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña)ha llegado a un

acuerdo con la prestigiosa Universidad Abat Oliva, según el cual todos los
alumnos que realicen esta primera edición del máster 2008, se les
convalidará
el título como Máster Universitario.Además, todos los miembros del SIPD
tendrán precio de estudiante, es decir,en lugar de los 3.850 euros para
psicólogos no colegiados, pagarán 3.250 euros que se podrán pagar en 2
cuotas
separadas sin intereses.
Los licenciados en INEFC podrán cursar el máster,y se harán grupos de
prácticas separadas entre psicólogos y estudiantes de psicología y los
preparadores físicos o licenciados en Ciencias de la Actividad Física y el
deporte. Cualquier duda, dirigirse a la secretaria del Máster; Coral Orpí:
coralop@copc.es"

Nada más de momento, siguen muchos frentes abiertos y poco a poco se van
consiguiendo los objetivos que nos planteamos.
En el 2008 la ILUSIÓN de conseguir las metas establecidas nos hará el
trabajo más llevadero. La PERSEVERANCIA nos brindará la seguridad de que la
PD iberoamericana es posible, pero será la verdadera fuerza de la SIPD, los
SOCIOS, los que realmente conviertan a nuestra Sociedad en un referente
mundial.
Un cordial y afectuoso saludo,

Prof. Dr. Joaquin Dosil
Presidente SIPD
www.sipd.org
 <http://indernet.inder.co.cu/horde/util/go.php?url=http%3A%2F%2Fcongresosipd.wordpress.com%2F&Horde=1633bb380987a2d544603c03a00712fa>

Psicología y Deporte de Rodrigo Cauas

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Rodrigo Cauas nos presenta un nuevo libro

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Nuevo cometario en Cubavision Internacional

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La Importancia del capitán del equipo.

http://www.cubavision.cubaweb.cu/comentarios_detalles.asp?ID=201