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La Bitácora del Dr. Ucha

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Oncena parte

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Oncena parte

 

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia.

José R. López, I. E.

La figura 11 muestra una relación individual entre el estado general y el índice potencial corregido para temperatura efectiva constante.

21. VALORACIÓN DE LOS DOLORES FRECUENTES EN LOS CORREDORES DE FONDO

Los corredores de fondo se ven afectados frecuentemente por diversos dolores, algunos que ocurren casi exclusivamente durante la carrera, como los llamados del hígado o los riñones, otros, característicos del reposo, que tienden a disminuir con el calentamiento consustancial a la carrera. Entre estos últimos se encuentran los dolores musculares, óseos v tendinosos.

Según su intensidad, cualquier dolor puede pasar desde una molestia sin consecuencia para las actuaciones del atleta hasta impedir del todo su actividad temporal o definitivamente. De ahí la importancia de prestarles gran atención desde la primera vez que se presentan, aunque sean leves, e iniciar inmediatamente una búsqueda de sus causas. Asimismo, si su intensidad lo requiere, reducir las actividades de entrenamiento o incluso su­primirlas del todo.

En cualquier caso, poder trazar el curso temporal de la intensidad del dolor y relacionar éste con las posibles causas y remedios resulta de vital utilidad e importancia para lograr no sólo suprimir las causas y seleccionar los remedios, sino para regular las magnitudes de entrena miento durante el período de afectación. Tanto para los propósitos específicos del entrenador como para los del médico, fisiólogo o psicólogo deportivos, es preciso establecer con el atleta códigos de comunicación seguros, inequívocos y coherentes. El caso de los dolores no es una excepción. 5e han realizado esfuerzos en el sentido de establecer dichos códigos. Por ejemplo, para los dolores de la pierna, particularmente los de la «canilla» (shinsplint), tan frecuentes y molestos en los corredores de fondo, se han sugerido 4 categorías según su intensidad y efectos (7). Pero entiendo que si bien para el trabajo clínico tal código o clasificación resulta adecuada, para el control del entrenamiento es necesario precisar algo más. Por ello extendí el uso de la escala porcentual, ya referida, al caso de los dolores, adoptando como referencia cero la ausencia de dolor y como 100, un dolor imaginario absolutamente insoportable, dejando al sujeto interpolar el suyo donde lo estime conveniente. La experiencia nos dice que la intensidad de los dolores típicos de los corredores por lo general no excede del 50%, y que cuando tal intensidad llega al 30%, ya perjudica el rendimiento del corredor. También hemos observado que el dolor umbral casi siempre se hace corresponder al 5%.

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Decima parte

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Decima parte

 

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia.

José R. López, I. E.

20. LA VALORACIÓN DEL ESTADO GENERAL Y LA REGULACIÓN DEL ENTRENAMIENTO

Fig. 10: Evolución del estado total, el índice potencial isotérmico y la longitud de las carreras del autor durante 6 semanas

Es bien sabido que el estado físico-psíquico de una persona puede variar mucho de un día a otro. Tal variación puede reflejarse mediante adjetivos más o menos claros. También se sabe que cuando el estado del sujeto está sensiblemente, por debajo del normal, sea por enfermedad, sea por agotamiento u otra causa, es conveniente o inclusive imprescindible reducir o suprimir la cantidad de entrenamiento durante cierto tiempo. Ahora bien, el mero hecho de utilizar un código de comunicación entre el atleta y el entrenador, de tipo cualitativo y ni siquiera sistemático, deja abierta la brecha a los errores tanto de apreciación y expresión por parte del atleta como de interpretación y regulación por parte del entrenador. Además, en un proceso de perfeccionamiento de tendencia claramente cuantitativa no caben los adjetivos, pues éstos no pueden formar parte de un modelo matemático ni ser procesados por computadoras. Por ello, resulta necesario cuantificar el estado general del sujeto. Tal cuantificación la hemos venido realizando con respecto al valor normal o habitual, el que, como ya se expresó, se toma como 100, con una referencia adicional para el sueño o estado de inconsciencia, al cual se le asigna el valor 0.

En el gráfico superior de la figura 10 se muestra la evolución del estado general del autor durante un período de 6 semanas, mientras que en la parte inferior de la propia figura aparece el correspondiente gráfico de las longitudes de las carreras.

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Novena parte

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Novena parte

 

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia.

José R. López, I. E.

El gráfico de la figura 9 corresponde a la evolución del índice potencial de un corredor de alto nivel durante las primeras 6 semanas de entrenamiento, que concluyeron con su primera competencia de importancia.

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Octava parte

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Octava parte

 

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia.

José R. López, I. E.

17. ÍNDICE DE MÉRITO DE LA CARRERA

Para poder comparar directamente dos o más carreras de longitudes diferentes ejecutadas por uno o varios individuos, he propuesto previamente el índice de Mérito de la Carrera (10), el cual se calcula con la siguiente ecuación:

        n

I = v√d ....(Ec.  3)

donde I es el índice de mérito de la carrera; v, la velocidad en m/seg.; d la distancia en Km. y n, un parámetro que vale 13,24 para los hombres y 10,45 para las mujeres. Tal ecuación no es fruto de la imaginación, sino que fue deducida teniendo como datos las marcas mundiales de las carreras masculinas y femeninas vigentes el primero de enero de 1979.

18. CANSANCIO E INDICE POTENCIAL

En la ecuación anterior se obtiene el mérito de la carrera sin tener en cuenta cuánto le costó al corredor realizarla. Sin embargo, resulta posible incluir este costo en la valoración y obtener una cifra que representa lo que el corredor podía haber hecho para un determinado costo que se tome como norma, o, simplemente, comparar directamente dos o más carreras en las cuales el costo de la acción haya sido diferente. Como costo de la carrera podemos emplear el cansancio percibido, sea el final o, mejor aún, el promedio para la fase casi estacionaria de la carrera. Para obtener este Índice Potencial del Corredor es necesario integrar en una sola la ecuación del índice de mérito y la correspondiente a la ley psicofísica, de modo que:

          n    n

Ip = vdCn/Cr .......(Ec. 4)

donde Ip es el índice potencial del corredor; v, n y d tienen igual significación que en la ecuación 3; Cr., el cansancio real experimentado por el sujeto en la carrera; Cn., el cansancio que se adapta como norma y m, el exponente de la ley psicofísica cuyo valor es cercano a 1,6, y como ya se ha revelado, puede variar entre poco más de 1 hasta cerca de 2, según el entrenamiento del individuo sea mayor. Esta ecuación tiene el valor singular de estar formada por variables medidas instrumentalmente como la distancia y el tiempo, y una variable psicofísica, el cansancio, el cual ha sido valorado subjetivamente, y, además, dos parámetros relativos al sexo y a la preparación física del corredor.

19. APLICACIÓN DEL INDICE POTENCIAL A LA REGULACIÓN DEL ENTRENAMIENTO

El índice potencial puede aceptarse como una medida del estado físico del individuo y, por tanto, de su rendimiento como corredor en ese instante de su desarrollo. Por ello, la evolución de este índice en el transcurso de los días puede; ser de gran ayuda pira regular adecuadamente la cuantía del entrenamiento con miras a obtener un resultado cercano al óptimo en determinada fecha.

En la figura 8 se muestra la evolución de los índices real y potencial del autor durante una fase de su entrenamiento. Obsérvese que el cálculo del índice potencial permite eliminar gran parte de las variaciones diarias del índice real, o sea, las correspondientes a diferencias en el esfuerzo realizado y el cansancio percibido. No obstante, el índice potencial muestra tanto las variaciones de la aptitud física del sujeto causadas por el entrenamiento, el estado de salud, el peso y otros factores biológicos como las variaciones causadas por las condiciones ambientales, principalmente las termo-climáticas, e incluso puede reflejar otros factores como la geometría de la trayectoria y la naturaleza de la superficie del terreno.

La utilidad principal del índice de mérito potencial radica en que permite convertir cada carrera de entrenamiento en una prueba de control, sin que el corredor tenga que realizar un esfuerzo mayor que el adecuado para cada día.

En la práctica actual, la cuantía del entrenamiento se planifica con un alto grado de arbitrariedad y se regula casi a ciegas, ya que las pruebas de control, como demandan un esfuerzo casi competitivo, no pueden ejecutarse con la frecuencia necesaria so pena de fatigar y/o lesionar al propio atleta, y tampoco alcanzar la meta aspirada.

El índice potencial posibilita ir regulando día a día la cuantía del entrenamiento, es decir, la distancia y el tiempo el cansancio para cada una de las ca­rreras y el número correspondiente a cada día o sesión, y hasta observar no sólo los efectos de tal cuantía sobre el estado físico del corredor, sino los efec­tos de otros factores ambientales, nutri­cionales, de salud, etc., y tomar las me­didas pertinentes á tiempo, antes de que sea demasiado tarde.

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Figura 7

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Figura 7

 

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia.

José R. López, I. E.

Fig. 7: Velocidades medias a que corrieron 3 distancias 6 sujetos de diversas edades y preparaciones.

En la figura 7 apareen las velocidades correspondientes a 3 carreras de longitudes diferentes, pero terminadas con igual cansancio, para 6 sujetes de diversas edades y preparaciones físicas.

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Sexta parte

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Sexta parte

 

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia.

José R. López, I. E.

La figura 6 muestra la relación entre la velocidad y el cansancio final para una serie de carreras de velocidad creciente de una a otra, pero casi constante durante cada una. Obsérvese que a los puntos experimentales pueda ajustarse bien la ecuación psicofísica de exponente 2,0 cuando se le da a la constante b un valor adecuado para el sujeto en cuestión en ese momento de su desarrollo.

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Quinta parte

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Quinta parte

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia.

José R. López, I. E.

La figura 5 incluye las curvas de la temperatura sublingual y de las sensaciones de calor y «debilidad» o agotamiento correspondientes a la misma carrera. Puede observarse con claridad que en la medida que la temperatura sublingual se incrementó sobre los 37° C resultó necesario ir reduciendo progresivamente la velocidad, con una pendiente mayor cuando la temperatura excedió los 37,4° C y apareció la referida sensación de debilidad, cuya cuantía creció incesantemente hasta el final de la carrera.

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Cuarta parte

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia. Cuarta parte

 

Valoración de Percepciones en Carreras de Resistencia.

José R. López, I. E.

En la figura 4 aparecen las curvas de velocidad y cansancio correspondientes a esta misma carrera. Obsérvese que el cansancio es una función demorada de la velocidad y, en consecuencia, del esfuerzo, función a la que se le puede asignar a grosso modo, una constante de tiempo, en este caso del orden de los 2,5 minutos. Cabe valorar que, en realidad, la función del cansancio es mucho más compleja que una exponencial simple, pues no sólo depende de la velocidad y el tiempo, sino de otros factores biológicos y ambientales e incluso biomecánicos.