Blogia

La Bitácora del Dr. Ucha

Desarrollo de valores en el Jugador de Fútbol Amateur

Desarrollo de valores en el Jugador de Fútbol Amateur

Lic. Alejandra Florean

(Tesorera y Docente de APDA)

Psicóloga del Club Atlético Banfield - Bs As - Argentina.

¿Trabajamos en el club sobre los valores? Sabemos: ¿qué hablamos, cuando hablamos de valores? Cuesta definirlos e identificar la trasmisión de los mismos.

Observando, escuchando y prestando atención a deportistas y formadores, en el que hacer cotidiano del equipo, dio muchísima información. Desde identificar que ante determinados dilemas estábamos de acuerdo en la decisión a tomar y cual seria la mejor manera de proceder considerando lo mejor para el jugador.

Día a día me ponía otra vez en el mismo lugar, y me asombro la importancia que todos ponían en desarrollar al jugador principalmente como persona, "para la vida" y que se desarrolle integrando valores del fútbol que se usen y se practiquen mas allá de la línea de cal.

Si bien hay que considerar otros factores como sociales, familiares, poner el foco en observar la trasmisión y la consistencia interna de la misma fue el desafío.

Realice el año 2007 una encuesta que me suministró información importante sobre el tema. Una de las preguntas de la encuesta tomada a 70 jugadores de fútbol entre 13 y 15 años de edad fue: ¿Qué consideras que el entrenador valora más de vos?

 

7ma División

8va División

9na División

Actitud

Perseverancia

Comportamiento

Buen Compañero

Buena persona

Constancia

Respeto

Compañerismo

Actitud

Responsabilidad

Conducta

Compañerismo

Buena Persona

Respeto

Entrega

Ganas

Ganas

Hacer las cosas bien

 

Era una pregunta abierta donde ellos podían responder libremente. Los valores encontrados en las respuestas de los deportistas claramente resaltaban la orientación del entrenador.

¿Cómo los trabajamos?

De forma individual cuando aparecen en determinadas conductas que no responden a lo esperado. Inasistencias, falta de higiene, falta de respeto a algún mayor (entrenador, preparador físico, utileros, y otros) de la misma manera que aparece en la cancha ante un rival, compañero, arbitro, entrenador.

Desde el punto de vista interdisciplinario, desde nuestro lugar de formadores, (Coordinadores, preparadores físicos, médicos, kinesiólogos, dirigentes,) bajando un mismo mensaje ante la misma situación, sea esta deportiva o de vida.

Pidiendo a los padres colaboración con el establecimiento de estos hábitos y conductas, ayudando a los mismos a que se den cuenta que es lo mejor para el desarrollo del chico-deportista

El como... desde el rol del Psicólogo del Deporte.

Llevando a cabo talleres de formación para el equipo interdisciplinario de liderazgo, comunicación, trabajo en equipo, motivación, y otros temas que nos permitan realizar una unificación de criterios institucionales.

Realizando charlas de formación para los chicos, haciendo hincapié en la formación y la importancia del estudio, los cuidados personales, sexualidad responsable, prevención de adicciones, nutrición, flexibilidad, el respeto, la solidaridad, el compañerismo dentro y fuera del campo de juego.

Charla a padres en relación a la importancia de la formación del deportista integral y su participación en la misma.

La intención de este trabajo es compartir una parte del quehacer cotidiano del psicólogo dentro de una institución donde se hace hincapié no sólo en la formación de buenos jugadores con calidad técnica, sino también con calidad humana, valores y formación para la vida.

PONENCIA PRESENTADA EN EL 1er ENCUENTRO ON LINE DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE (SIPD 2009).

 

La personalidad negativista en el deportista.

La personalidad negativista en el deportista.

Lic. Mario Sánchez

Licenciado en Psicología de la UBA

psimarito@gmail.com

(ASAPAD)

Esta exposición intentará explicar una personalidad presente en ciertos deportistas y cómo ésta podría afectar negativamente la relación con el entrenador.

La personalidad es "un patrón complejo de características psicológicas profundamente enraizadas, que se expresan de forma automática en todas las áreas de la actividad psicológica" (T. Millon, 2001).

El ámbito deportivo es un ambiente en el cual se hacen evidentes las particularidades psicológicas de cada deportista, sobre todo teniendo en cuenta los factores estresantes que se viven  y que de alguna manera afectan el comportamiento de todos los implicados; la actividad deportiva constituye un laboratorio ideal para el estudio de los perfiles de personalidad.

Quizá conozcan algún deportista que más de una vez se resiste a hacer lo que se le pide o a cumplir con las expectativas de los demás, pudiendo a veces ser conflictivo, oponiéndose y enfrentándose con mal humor e irritabilidad: diríamos que tiene una personalidad pasivo-agresiva o negativista.

Esta hostilidad puede no expresarla directamente sino a través de medios encubiertos que incluyen parecer inepto, posponer objetivos, ser impuntual, ausentándose, aparentando ser olvidadizo o indolente, pero que le resulta muy difícil plantear los problemas de forma más abierta y directa.

Puede pedir a los demás que le ayuden, pero al mismo tiempo sabotea y hace caso omiso a las sugerencias, porque le disgusta aceptar indicaciones de las figuras jerárquicas y porque no quiere perder autonomía o libertad.

Si se lo confronta directamente con sus conductas pasivas quizá respondan con resentimiento y justificando sus acciones.

Muchas veces, puede ser él quien tiene la responsabilidad, pero se empeña en construir contraargumentos que anulan cualquier idea positiva, asumiendo en ciertas ocasiones papeles conflictivos, cambiantes y mostrando intolerancia, hasta el punto de que quien trata con él podría terminar sintiéndose culpable y provocando una tremenda frustración en los demás.

Tal vez sea importante que quien trate con estos deportistas no personalice su negativismo ofendiéndose y pueda entender que sus actitudes son mas bien producto de sus rasgos de personalidad, además de pensar que el jugador también pueda sentir una gran incomodidad, angustia y tristeza por lo que le pasa...

Quizá una forma de tratarlo es que el jugador no perciba que se lo manda o se lo presiona, sino incentivándolo a que pueda expresar lo que siente y lo que piensa de forma directa, mostrándole un interés genuino en que su opinión interesa mucho y que sería importante conocerla.

Si realmente nos importa conservar a esa persona es importante que entendamos cómo interactúa con el mundo para que la relación sea constructiva y no intentar cambiarlo, quizá esta podría ser una buena manera de mantener una situación de equilibrio para ambos, en ser flexibles a la hora de dialogar y de entender que mas bien tiene temor al conflicto y que probablemente lo evadirá.

Cada deportista tendrá su personalidad, siendo quizá mucho más importante esforzarnos por entenderla y encontrar formas adaptativas y asertivas de relacionarnos con cada uno que juzgando sus conductas sin resolver los problemas.

PONENCIA PRESENTADA EN EL 1er ENCUENTRO ON LINE DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE (SIPD 2009).

“MANIFESTACIONES PSICOLOGICAS DE LA REDUCCIÓN BRUSCA DEL PESO CORPORAL EN DEPORTES DE COMBATE”

“MANIFESTACIONES PSICOLOGICAS DE LA REDUCCIÓN BRUSCA DEL PESO CORPORAL EN DEPORTES DE COMBATE”

 

Ms. C. Jorge L. López Abascal

Psicólogo de las Selecciones Olímpicas de Boxeo (1996-2000) y Lucha Grecorromana (2005-2008) de Cuba.

Investigador Agregado del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de la República de Cuba.

Profesor adjunto de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana.

jllopezabascal@yahoo.com

jorgelopez@infomed.sld.cu

Instituto de Medicina del Deporte de Cuba.

La pérdida brusca de peso corporal en los individuos, y específicamente en los deportistas en gran medida va a provocar modificaciones a nivel orgánico que comprometen varios de los sistemas de vida del organismo, lo que a su vez tendrá una repercusión, en esencia nociva, en la conducta del practicante tanto en la fase de entrenamiento como ya en el propio período relativo al rendimiento en competencias.

Por todo lo anterior a continuación haremos referencia a un conjunto de manifestaciones de corte psicológico que bien podrían aparecer de manera aislada o incluso formando parte de un cuadro psíquico abundante en el cual se conjugan dos o más de estos síntomas.

En primer lugar debemos considerar que unido a la fatiga psíquica provocada esencialmente por la pérdida de electrolitos y sales minerales del organismo, dada en su generalidad por métodos inadecuados en la reducción del peso corporal sobre la base de un proceso de deshidratación y no la eliminación del contenido graso acumulado en dicho organismo, aparece una fatiga psíquica que en un inicio puede mostrarse de manera eventual pero con el tiempo llegar a convertirse en crónica cada vez que el deportista se someta a procesos de este tipo. Por otra parte dicho estado bien puede traer aparejado manifestaciones de monotonía, que con frecuencia llegan al grado de aversión, provocando un rechazo parcial o total de la actividad deportiva en cuestión.

En la esfera de los estados emocionales, durante este proceso se hacen marcados el malestar, la irritabilidad, la elevación de los niveles de ansiedad, que generan en trastornos en las relaciones sociales, en la familia, en los grupos de pertenencia (entiéndase con el grupo laboral al que puede pertenecer el atleta, con entrenadores, compañeros de equipo y otro personal que forma parte del equipo técnico de trabajo) e inclusive en el área de las relaciones íntimas, dando lugar en un elevado por ciento a trastornos en las relaciones sexuales, a corto, mediano y largo plazos.

Las repercusiones anteriores también de manera invariable pueden derivar en trastornos de la alimentación como lo constituyen las conocidas anorexia y bulimia que generan síntomas depresivos relacionados con alteraciones del estado anímico, afectaciones de la autoestima, pensamiento rígido y pérdida de iniciativa y la creatividad para enfrentar la actividad competitiva. Además paralelamente se originan modificaciones en el dormir ya sea en forma de insomnio o de pesadillas.

Para concluir debemos hacer referencia a otras afectaciones que de manera general pueden influir en la conducta competitiva del atleta, y son aquellas relativas al aumento ligero o marcado en la agresividad del sujeto, el cual si bien en los deportes de combate podría ser positivo hasta un nivel moderado, en la mayoría de los casos como tendencia se convierte en negativa pues provoca una desorganización total o parcial de la conducta competitiva.

PONENCIA PRESENTADA EN EL 1er ENCUENTRO ON LINE DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE (SIPD 2009).

 

Psicología del Deporte aplicada al fútbol base. Principales actuaciones

Psicología del Deporte aplicada al fútbol base. Principales actuaciones

Mª del Carmen Pulgarin Medina

Departamento de Psicología Evolutiva

 y de la Educación. Universidad de Huelva

carmen.pulgarin@dpsi.uhu.es

 

Introducción

            Desde la idea de que el psicólogo deportivo está para estudiar y contribuir la práctica deportiva en general: de jugadores y entrenadores principalmente, pero también de dirigentes y gestores deportivos, de jueces y árbitros y de las personas que disfrutan del espectáculo deportivo, vamos a comentar y analizar  cuáles pueden ser las formas de trabajo del psicólogo deportivo, en colaboración con el entrenador de fútbol para aprovechar los conocimientos de uno y las necesidades prácticas del otro, teniendo como objetivo conjunto la mejora de la calidad de los entrenamientos y competiciones futbolísticas en categorías de futbol base.

 Vamos a hacer un repaso de algunas de las situaciones consideradas por los practicantes del fútbol base como problemáticas o atípicas y ofreceremos unas ideas de cómo puede contribuir la Psicología a aminorar los efectos, caso de que se haya detectado a tiempo y se pueda trabajar con las técnicas usuales, o a aceptar las consecuencias de estas situaciones para sacar provecho en un futuro de la experiencia vivida. Si tenemos en cuenta que todo entrenador en su vida deportiva pasará en varias ocasiones por estas situaciones, es necesario que en su formación aprenda a conocer cuáles son los recursos con los que puede contar para abordarlas.

Los miedos de los futbolistas jóvenes

      El miedo es una emoción que el sujeto nota cuando se encuentra ante estímulos, reales o posibles, que percibe como inquietantes. Tal y como nos indica De Diego y Sagredo (1992), cuando un deportista o entrenador teme "algo", vive esa situación con inseguridad y piensa y siente de tal manera que se ve incapaz de hacerle frente.

Hay psicólogos deportivos (Roffé, 1996) que han determinado hasta treinta posibles situaciones que pueden generar miedo en los futbolistas. Conviene puntualizar que cada deportista tiene sus propios patrones de conducta y que un futbolista puede tener uno o varios de los miedos detallados anteriormente, o tal vez sentir miedo ante otras situaciones no descritas ahí, producto de las experiencias personales.

            El patrón de actuación habitual del entrenador en estos casos es el de no reforzar esos miedos delante del futbolista. Pero debemos tener en cuenta que el origen de este proceso no es el hecho o estímulo que provoca el miedo sino la sensación que se siente y el no saber cómo manejarla (Echeburúa, 1996). Por tanto, aunque desde nuestro punto de vista de adulto y de técnico pueda estar muy claro que el supuesto objeto de temor del futbolista no es merecedor de esa reacción, nuestra intervención se suele centrar en incidir en los siguientes objetivos:

  • a) Establecer una vía de comunicación para que el futbolista exprese con toda confianza y acepte la existencia de ese miedo, ya sea delante del equipo o, preferentemente, en privado
  • b) Demostrar, mediante datos reales, que el miedo viene desde dentro del futbolista, y que probablemente, ni siquiera haya estado o esté presente en estos momentos
  • c) Insistir en aquellos puntos fuertes del futbolista que pueden ayudarle a superar ese obstáculo. Poner ejemplos en los que haya superado otras dificultades más o menos similares a las que actualmente le producen esta emoción
  • d) No fijar un plazo para superar ese miedo. Las fechas- topes para conseguir superar un problema suelen ser percibidas como otro miedo añadido. Utilizar delante del futbolista mensajes que le tranquilicen respecto a cuándo podrá superar ese miedo del tipo "Lo lograrás sin darte cuenta, cuando menos te lo esperes" o bien "Lo conseguirás en el momento más idóneo para ti y tu futuro". Los objetivos de trabajo a corto plazo nunca deben, en estos casos, hacer una referencia directa al objeto de temor, sino centrarse más en logros "distractores" que favorezcan el centramiento del sujeto en estímulos que no le supongan ser fuente de ansiedad y que focalicen sus energías inmediatas en la consecución de los mismos. Así p. ej. ante los miedos al fracaso o al ridículo, es conveniente formular objetivos basados en logros técnicos y tácticos que fomenten una relegación de los pensamientos y sensaciones negativas que estos miedos generan.
  • e) Enseñar al futbolista a controlar la ansiedad y los pensamientos negativos que los miedos le generan: aprender a detectar esos pensamientos, el lenguaje interno rígido, "no racional", que suele acompañar a esas ideas, promover actividades alternativas que sean incompatibles con la emisión de esos pensamientos, ofrecer un lenguaje alternativo que genere más autoconfianza en su estado de ánimo, contribuir a parar las cadenas de pensamientos negativos relacionados con los miedos, etc.

Tratar con los padres/tutores de los futbolistas

Respecto al trato con los padres y madres de los jóvenes, A. Gordillo (1992) ofrece unas orientaciones dentro de sus trabajos sobre iniciación deportiva encaminadas a prevenir y lograr un buen clima de relación con las familias de los deportistas. Sin embargo, cuando la esperada colaboración de los padres de los futbolistas no se produce y el objetivo común no existe, la práctica deportiva se resiente. Para prevenir esta posibilidad, desde la Psicología del Deporte nuestra experiencia de trabajo con futbolistas jóvenes (Pulgarin et. al. 2009) y las de otras experiencias similares (Morilla et. al., 2002) nos muestran un alto grado de efectividad de las siguientes estrategias:

  • a) Establecer los roles que cada parte desempeña
  • b) Establecer los objetivos particulares y los comunes
  • c) Proponer una guía de trabajo conjunta

Y ante los posibles tipos de padres que puedan resultar un obstáculo en nuestro trabajo como entrenadores, proponemos:

  • a) Con padres desinteresados, frecuentemente ausentes de las actividades deportivas de sus hijos.
  • 1) Procurar incrementar la intervención paterna asignándoles tareas observables que puedan realizar: acompañar a los futbolistas a partidos dentro y fuera de la localidad, colaborar en eventos concretos que celebre la entidad deportiva, asistir a encuentros grupales, al inicio y/o final de temporada, apoyar de alguna manera evidente al club, etc.
  • 2) Establecer los límites del rol parental y el suyo propio ante el futbolista, para evitar confusiones emocionales en el jugador/a
  • 3) Hacerles saber que el entrenador ve de manera positiva mantener algún tipo de contacto con ellos, aunque las circunstancias sean a veces adversas. Mostrarse abierto a la interacción, pero sin presionar para que acudan al club o escuela deportiva
  • b) Con padres críticos. Son padres que muestran una actitud poco reforzante ante los logros a corto plazo de sus hijos, ya que los niveles de exigencias que les imponen siempre van muy por delante de las metas conseguidas. Una variante de este tipo de padres son aquellos que además, muestran un escaso control emocional y se vuelven vociferantes en entrenamiento y, mas frecuentemente, en partidos
  • 1) Mantenerlos como parte del equipo, con deberes y derechos, y que vean desde dentro las dificultades que conlleva hacer nuestro trabajo y por qué a veces desde fuera se ve incompleto
  • 2) Mostrar la conveniencia de dar mensajes coordinados delante de los jugadores, para que puedan rendir todo lo que puedan
  • 3) Mantener un espacio propio y una atmósfera de respeto. Dar ejemplo con nuestro comportamiento y pedir reciprocidad en el mismo. No entrar nunca en disputas directas, ya que reforzaríamos la postura negativa de estos padres. Aprender y practicar en todo momento estrategias para no perder la necesaria serenidad que requiere trabajar con niños.
  • c) Entrenadores en la sombra. Con frecuencia, se dan estos padres dentro del grupo anterior, ya que sus niveles de exigencia les convierten en entrenadores personales de sus hijos, de forma que ellos toman decisiones e instruyen al margen de las directrices de los técnicos. Las pautas de trabajo son muy similares a las del punto anterior, a las que añadiremos que hay que favorecer la "desactivación" de estos padres como entrenadores, al menos dentro de la entidad deportiva, para lo cual recabaremos el apoyo de personas diferentes a nosotros en esta labor.
  • d) Con padres sobre protectores. Este rol suele darse en padres especialmente cuando las edades de los niños son pequeñas. En otras ocasiones, se observa que uno de los progenitores, aún en desacuerdo con la sobreprotección que admite que el otro ejerce sobre su hijo, adopta una actitud pasiva de "no poder hacer nada" ante la situación, y de aceptación de la dinámica aún a sabiendas del perjuicio que esto le acarrea al niño. El trabajo con este grupo de padres debe ir encaminado a:
  • 1) Ofrecerles en un principio toda la información que necesiten para que puedan valorar de forma positiva el trabajo que se va a realizar con sus hijos. Insistir en la profesionalidad de quienes trabajan con ellos y aclarar cuantas dudas iníciales puedan tener al respecto
  • 2) Mostrarse dispuesto mantener contactos dentro de lo establecido como norma de funcionamiento de la escuela. Hacer ver que una sobreimplicación puede ser perjudicial para el funcionamiento del niño y que con los canales reglamentarios, el derecho a recibir información está totalmente cubierto
  • 3) Favorecer en los niños tomar decisiones por sí mismos y expresar sus sentimientos e ideas, para lograr que tanto dentro de la entidad deportiva como fuera de ella, los padres se vean obligados a reajustar su papel en relación son su hijo/a para acomodarlo a la situación deseable.

Los problemas académicos

            El entrenador de fútbol base trabaja con chicos en edad escolar. A lo largo de este período de más de diez años, el futbolista deberá compaginar sus obligaciones académicas: asistencia a un centro educativo, superación de las materias del currículo y aprendizaje de valores y normas de convivencia en grupo, con la práctica de su deporte favorito. En la mayoría de casos, esta coexistencia no tiene por qué ser problemática, ya que la escuela dotará al futbolista de la necesaria formación básica para la vida mientras que el deporte servirá de complemento a esta formación y reforzará los valores de respeto, superación y hábitos saludables de vida que tanto la educación como el deporte promueven.

            Sin embargo, con el paso de los años y la sucesión de cursos académicos de dificultad creciente, unido a los cambios prepuberales y adolescentes, junto con la asimilación que los valores familiares transmiten a los niños en cuanto a la importancia de los estudios y la influencia creciente de las amistades de iguales, en detrimento del papel predominante de los padres, pueden hacer que bien la práctica deportiva, bien el rendimiento académico, bien ambos, sufran un freno en su desarrollo.

            Frecuentemente, la importancia primordial de finalizar la escolaridad obligatoria y la falta de organización en hábitos de estudio traen como consecuencia que las familias decidan suprimir, apartar al niño de la práctica deportiva, en busca del esperado éxito en los estudios que permita al alumno continuar sin problemas su desarrollo académico. En un significativo menor número de ocasiones, la balanza se inclina por la práctica deportiva, y se propicia por parte de los padres el abandono de los estudios en busca de una carrera deportiva que asegure un puesto de trabajo en el futuro.

            Ante esta situación, nuestra postura como profesionales debe  basarse en los siguientes principios:

  • a) Evitar en todo momento caer en la falsa creencia de que el fútbol es un obstáculo para que el niño logre un adecuado desarrollo académico. Como ya hemos dicho antes, tanto uno como otro tienen fines comunes, de tal manera que en ningún momento pueden darse desde las escuelas deportivas mensajes contradictorios ni minusvalorar la faceta del joven futbolista como estudiante.
  • b) Mostrar interés por el rendimiento académico de nuestros futbolistas. Dado que se encuentran en un largo camino cuyos resultados se verán en años posteriores, necesitan de incentivos que les recuerden que lo que están haciendo en la escuela también importa en el club deportivo o escuela de fútbol en la que se encuentran. Conocer los resultados académicos por trimestre y/o curso escolar, indagar en las causas de las posibles dificultades escolares, ser comprensivos con los momentos del curso escolar en que deben atender prioritariamente los estudios: exámenes, pruebas académicas, etc. ayudará a reforzar la idea de que ambos aspectos de su vida van unidos
  • c) Ante las dificultades escolares, y muy especialmente, ante dificultades serias de adaptación al centro, procurar en todo momento servir de apoyo a la labor docente y contribuir a reforzar en el futbolista la idea de la importancia del valor de la educación. En ocasiones, especialmente a partir del inicio de la adolescencia, es frecuente que el joven futbolista tienda a creer que "con el fútbol es suficiente para triunfar y ganar dinero". Será precisamente nuestra intervención y aclarar esas ideas erróneas las que pueden evitar que tomen decisiones inadecuadas en este momento de su vida
  • d) Promover la organización del trabajo académico para poder compaginar las actividades deportivas y académicas. Enseñar sencillos hábitos de estudio: orden, horario, constancia, uso de libros y otros materiales, etc. para que tanto el futbolista como su familia entiendan la posibilidad de llevar ambas actividades de forma paralela, con constancia y perseverancia.
  • e) Derivar aquellos casos especialmente graves: absentismo escolar, problemas de comportamiento y/o familiares, dificultades de aprendizaje importantes, desmotivación hacia los estudios, a profesionales de la Psicopedagogía existente en los centros, para promover un abordaje especializado de la problemática concreta. Es fundamental contar con el apoyo de la familia en estos casos, ya que la falta de apoyo familiar a la escuela puede generar deseos de abandonar los estudios y "huir" hacia el fútbol como solucionador del problema, situación que hay que evitar a toda costa

En nuestro ámbito de trabajo, nos ha dado unos resultados inmejorables  el modelado como técnica principal a la hora de abordar este tipo de problemas, ya que los futbolistas jóvenes suelen ser altamente influenciables tanto por aquellos ejemplos nocivos como también por los deseables. Un buen uso de estos referentes contribuirá a afrontar los problemas derivados de su actividad académica y a ayudarlos en sus decisiones vocacionales.

Problemas de salud. Lesiones deportivas

            Para un deportista, la posibilidad de enfrentarse a un problema de salud, y especialmente a una lesión provocada por la práctica de su deporte, supone una reacción emocional de pérdida de algo que valora: participar en una actividad estimulante. En el caso de los futbolistas en formación, las enfermedades y las lesiones  deportivas son un problema al que pueden tener que enfrentarse antes de lo que esperan. Dada la importancia que a estos temas se les da, damos unas ideas de por donde podemos abordar esta categoría de situaciones problemáticas.

            En primer lugar, tanto si hablamos de una enfermedad externa al fútbol como de una lesión que provoque inmovilización y tratamiento traumatológico, es importante la colaboración entre médico y entrenador a la hora de informar al jugador sobre su padecimiento, plan de tratamiento, requerimientos necesarios por su parte, pronóstico, etc. No se trata de apabullar al chico con datos para los que tal vez no esté preparado pero sí de contestar en la medida de lo posible cuantas dudas y temores pueda sentir el futbolista. Hay que tener en cuenta que sobre todo si la enfermedad o lesión es inesperada, es normal una fuerte reacción negativa, incluso una negación de lo ocurrido. La comprensión del entrenador, la transmisión clara de los mensajes y enseñar a expresar de manera constructiva estas emociones, son tareas en las que el psicólogo deportivo puede y debe colaborar activamente mediante el asesoramiento oportuno a los técnicos sobre técnicas de comunicación eficaz y abordaje de problemas médicos.

            Por otra parte, en ocasiones, haber pasado por un problema físico y estar curado físicamente no tiene por qué significar una recuperación total del futbolista. En la mente del jugador pueden persistir miedos, inseguridades, sentimientos de culpa, tristeza... que dificultan que el individuo vuelva a ser "el de antes". Tanto en las diversas fases de la recuperación física como en la recuperación psicológica de la persona, el entrenador debe conocer cuál es el estado mental de su jugador, cómo razona, qué ha cambiado con su enfermedad, cuáles son los recursos con los que cuenta para ayudar en su recuperación física y anímica. En numerosas ocasiones, los entrenadores solicitan la colaboración de profesionales especialistas en trabajar cómo afrontar los pensamientos negativos y la expresión de las emociones. Tengamos en cuenta que con los niños cualquier situación,   por difícil que sea, puede servir para ayudarle en su educación como futuros adultos y, aunque siempre deseemos que su estado de salud sea en todo momento óptimo, aprender a afrontar los problemas que el cuerpo puede sufrir en la vida puede favorecer su madurez personal, siempre y cuando se les sepa dar toda la atención y cariño que en estos casos precisan.

El abandono de la práctica del fútbol o la disminución de la intensidad de trabajo

            Tal y como expusimos en el punto dedicado a los problemas académicos, los niños y jóvenes tomarán a lo largo de su niñez y especialmente al llegar al final de la adolescencia, decisiones que irán más allá de sus estudios y afectarán de alguna manera a su práctica deportiva. Por otra parte, en el proceso de formación y determinación de futbolistas con aptitudes para continuar su práctica deportiva en niveles y categorías superiores nos enfrentaremos como entrenadores al reto de saber descartar de manera efectiva pero sin dañar a nadie, a aquellos chicos que no reúnan las condiciones para ir a un nivel superior.

            Tanto si el motivo del abandono es interno: debido al proceso selectivo de jugadores con aptitudes para el fútbol o a un descenso significativo de la motivación para practicar este deporte de manera continua, como si hay motivos externos: familia, amigos, estudios, incorporación al mundo del trabajo, etc. el papel del entrenador en estos momentos irá dirigido por una parte a conocer cuáles son las razones que el jugador tiene o cree tener para tomar la decisión de abandonar.  En estos momentos, la escucha activa, sin hacer juicios de valor, es fundamental. En un segundo momento, es conveniente mostrarse abierto y dar los datos y opiniones personales que la decisión nos produce, de manera que la confianza y la comunicación sean en todo momento dos pilares de nuestra relación con los futbolistas como personas. Finalmente, conviene no dramatizar el hecho del abandono de la práctica deportiva, ni tan siquiera si el futbolista intenta culpabilizarnos de su decisión, ya que en todo momento esa es una determinación de la persona y de los tutores a su cargo. No olvidemos que grandes deportistas de distintas especialidades lo fueron porque decidieron en un momento de sus vidas abandonar la práctica de un deporte para irse a otro en el que han encontrado mejor acomodo según sus aptitudes físicas y mentales. Abandonar un club o escuela de fútbol supone un cambio en la vida de la persona, y la gran mayoría de los cambios suelen abrir más puertas de las que cierran.

            Finalmente, a veces los chicos no desean abandonar su deporte favorito sino que movidos por presiones personales o externas, deciden disminuir el nivel de implicación y dedicación a la práctica deportiva. Como en el caso anterior, el entrenador debe conocer un adecuado manejo de la comunicación en estos casos que le permita estar informado de los motivos que llevan al sujeto a tomar esta decisión. Por otra parte, aprender y enseñar a asimilar esta nueva situación a todos los posibles implicados es una tarea en la que la Psicología del Deporte puede aportar determinadas técnicas y modos de trabajo que saquen mejor provecho del nuevo escenario.

Conclusiones

Tal y como dijimos al principio, las situaciones especiales o problemáticas a las que un entrenador de fútbol base se enfrentará en el camino de entrenar a los futuros futbolistas son tan diversas e inesperadas que sería interminable hacer una relación pormenorizada de todos y cada uno de los problemas a los que el técnico deportivo hará frente durante su carrera profesional. Nos gustaría finalizar esta intervención recalcando una idea fundamental: hacerse cargo de las generaciones futuras, aquellas a las que dejaremos nuestro trabajo, es en sí mismo una de las labores más encomiables en la sociedad. Formar futbolistas  no es un trabajo imposible, y los obstáculos que el entrenador va a encontrar no son ni mucho menos insalvables. Nuestro mejor consejo es creer en lo que se está haciendo y procurar disfrutar del placer de entrenar igual que los futbolistas disfrutan del placer de jugar al fútbol (Cruyff, 2002). Si esta sencilla frase encuentra la forma de hacerse realidad en nuestro trabajo, veremos que el componente psicológico en la práctica del fútbol tiene un peso específico alto y que está ahí para ser utilizado al servicio de una labor eficiente.

VERSION AMPLIADA DE LA PONENCIA PRESENTADA EN EL 1er ENCUENTRO ON LINE DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE (SIPD 2009).

La necesidad del coaching

La necesidad del coaching

 

Impartí varias conferencias sobre coaching en la Universidad Central de Ecuador el año pasado y para buscar aquellas categorías que están "imantadas", "germinativas", hable del "coaching ontológico", desarrollado por Werner Erhard.

Escribí un artículo en Cuba visión Internacional.

El coaching regresa al Deporte 12 de Marzo de 2009.

http://www.cubavision.cubaweb.cu/comentarios_detalles.asp?ID=328

Todo lo del coaching parece que comenzó cuando los entrenadores y los gerentes cambiaron miradas y unos quisieron aprender del otro. Hará como 20 o 25 años. Para otros el coaching viene desde Sócrates. Hay al menos dos teorías.

Realmente, los griegos comenzaron el primer acto del conocimiento en todo. (Burguete).

Antes de que el término fuera bien conocido estuve en la Universidad ESAM ubicada en Monterrico, Lima, en 1995 proveyéndoles, a los egresados en gerencia, una conferencia sobre como controlar el estrés en los momentos de toma de decisión.

En esa misma oportunidad, fui invitado, por iguales razones, al Colegio de Abogados de Lima. Los abogados, también requieren de un orientador, un consejero psicológico y un coaching.

Todas las profesiones donde se toman decisiones de carácter trascendente requieren de orientación psicológica.

Decir quiero con esto, que tras un error o fallo no hay vuelta atrás y que, ya no hay remedio. Aquellas profesiones que están marcadas por el déficit de tiempo.

No importa el patrón de personalidad, ni las variables psicológicas que se quieran seleccionar para predecir un posible infarto o llegar a las puertas del éxito. No es posible adivinar los finales trágicos o exitosos de un profesional sometido a presiones elevadas.

Todas esas profesiones y actividades que están expuestas a fallos y errores, éxito, a que se deteriore la exactitud y la precisión o la culminación de la perfección, ocasionar daños o mejorar al organismo, exigen la formación de competencias especiales.

Cuestión que puede ser asegurada con la presencia de un orientador, consejero psicológico o un experto en coaching. Hacen tareas diferentes aunque muy próximas.

Al respecto, mi amigo: Manuel Ángel Calviño Valdés Fauly, dice en su libro: "Orientación Psicológica" (ISBN 959-05-0250-4): "Ayudar no es suplantar. Orientar no es dirigir. Ayudar y orientar profesionalmente necesitan un saber hacer.

Tareas que como se aprecian son realmente complejas.

Mi madre, decía: "Hijo una cosa es tocar guitarra y otra tocar violín, a pesar de ambos ser instrumentos de cuerdas no son iguales".

El sentido responsabilidad del especialista frente a quien solicita la tarea de coaching tiene especial significado.

Siempre que toma fuerza una corriente de conocimiento y acciones aparecen los turiferarios y grandes mercaderes de la cuestión Hay quienes de pronto dicen que han estado surcando el Atlántico llevando el timón de un navío militar y que formó a los líderes de la Norton Street gang, donde Georges Homans, hizo durante 30 años su libro: "El Grupo Humano".

Y quiero señalar que las tareas de asesor, de cualquier tipo, incluyendo el coaching, tienen el riesgo del zapador. Sólo te equivocas en una sola ocasión.

Cuando el usuario no recibe lo que le ofertaron, inmediatamente decide dos cosas: 1. No volver a contar con un especialista y 2. Ser su propio especialista.

Y la falta de credibilidad y el conflicto demoran unos 12 años en reconstruirse, según mi experiencia.

Hay que ser autentico. El usuario tiene una especial capacidad para saber si el coach es coherente

García Ucha

Noticias de Cuadernos de Psicología del Deporte

Noticias de Cuadernos de Psicología del Deporte

"Lo más importante en la vida es
ser capaz de entablar contacto con otro ser humano"

Ingmar Bergman

 

Estimados colegas:

Cuadernos de Psicología del Deporte afronta una nueva etapa en la que, entre otros objetivos, hemos cumplido con una creciente indexación y la creación de nuestra página web.

En este momento ya están disponibles los números del 2007 y 2008. En breve dispondremos de todos los números editados desde su creación en el 2001.

Para la Dirección de la Revista es una enorme satisfacción poder compartir contigo la puesta en escena de la web.

Te pedimos además que, aquellos compañeros que sois cabezas visibles de entidades, difundáis la página de CPD entre las personas que creáis interesadas en nuestra disciplina.

Te pedimos disculpas por los datos que aun no están disponibles y esperamos que esta creación sirva para que todos estemos mas cerca.

www.revistas.um.es/cpd

 Un cordial saludo

 Francisco J. Ortín Montero

 Cuadernos de Psicología del Deporte

La foto es el Prof. Ortin.

Saludos

García Ucha

Las predicciones

Las predicciones

 "Sólo sabemos contar afirmaciones
o negaciones, cabellera de noche,
Sólo sabemos invocar como niños el frío
Por miedo de irnos solos a la sombra del tiempo".

Drama o puerta cerrada, Luís Cernuda

 

Las aves, ¿llegaron a tener plumas y alas porque querían volar? (lo acabo de leer en un blog).

Seremos tan taxativos para en cada momento producir levitaciones y letargo.

Pensar por una dilatación del yo, y ya somos capaces de fabricar ideas creadas a semejanza de la compleja realidad.

Tuve la suerte de, haber tenido buenos maestros a los cuales siempre  escuche y cite.  

Me enseñaron que entre la filosofía y una ciencia específica existían un conjunto de teorías que, más bien, eran metodologías "cristalizadas" para poder ordenar de manera lógica las ideas que se relacionan para formar cuando se interconectan una teoría aplicada a un campo específico.

En aquella época de los 80, en que se estudiaban los problemas filosóficos de las ciencias, (Burguete, Kedrov y otros) y que posteriormente llegó a abrir un abanico de mayores problemas, como: los problemas sociales de las ciencias. (Núñez)

Habían conocimientos generales que se aglutinan en: la teoría de la información y de la teoría de la cibernética desarrollada por los 40 por Norbert Wiener, la teoría general de los sistemas, formulada por Ludwig von Bertalanffy que venia avanzando desde los años 50, seguida de la teoría sistémico paramétrica.

Las teorías de las estructuras disipativas, Prigogine en los  60.

Posteriormente, Edward Lorenz llego con teoría del caos. Indeterminación y azar, más bien determinación y azar.

René Thom.

Que nos ayude Wikidepia.

El comportamiento complejo representa una situación intermedia entre un estado ordenado y otro totalmente desordenado. Jorge E. Miceli, Sergio G. Guerrero, Ramón A. Quinteros, Diego Díaz, Mariano, Jordan Kristoff  y Mora Castro

Y podemos seguir con Barabasi Laszlo y Eric Bonabeau. También, y porque no, Gregory Bateson.

Sistemas complejos que se hallan en una situación de complejidad.

La crisis de los paradigmas de K. y las ideas de Morín.

Para aliviar el camino de lo que traigo recordemos a Charles Bukowski en su zaragatero realismo sucio, cuando escribiendo sobre los filósofos pensó en los dolores de cabezas que debieron de sufrir, Kant, Hegel, Sartre y otros.

En fin con sus antecedentes actuales expuestos en Perspectivas del estudio del comportamiento complejo de los fenómenos en el Universo de la Cultura Física de, Santiago León Martínez y que concluye como tantos otros autores en esta línea. La necesidad de la interdisciplinariedad, de la pluridisciplinariedad, de la transdisciplinariedad para el estudio de la complejidad, (Sotolongo Codina, en Cuba) abordar cualquier sistema complejo, como lo es el hombre. El deportista. Y decir que se puede predecir el rendimiento, el resultado, es mas predecir la eficacia, con un conjunto de variables psicológicas es derrumbar y no considerar esta pirámide de pensadores.

Wiener, lo dijo, el ser humano es un sistema híper estable.

Para preguntas escríbanle a José Ramón López Rodríguez.

Uno de mis maestros.

Es muy difícil predecir sobre la actuación tanto en la arena deportiva, podemos estar entrenados y preparados, con el mejor entrenamiento físico, técnico, táctico, mental, y entonces, nos puede fallar y atentar contra la victoria o el éxito cientos de factores. Pregúntenle: al entrenador, al árbitro, a la audiencia, a los músculos, a la mente y hasta aquella paloma que, con sus alas tropezó con la pelota y hasta al viento que batió más fuerte en dirección inesperada.

Esto no niega el conocimiento, ni la ciencia. Le damos y el deportista reconstruye activamente una gama de recursos para utilizarlos con el objetivo de asegurar su actuación. Los resultados son otra cuestión.

No es una rancia crítica sesgada. Es realidad.

García Ucha

 

Inauguración 1er Encuentro On Line de Psicología del Deporte SIPD 2009

Inauguración 1er Encuentro On Line de Psicología del Deporte SIPD 2009

 

 

Iniciado el 1er Encuentro On Line de Psicología del Deporte de SIPD 2009.

Las ponencias se encuentran colocadas ya con antelación en:

http://sipd.files.wordpress.com/2009/06/ponencias_encuentro_online_sipd.pdf

http://www.psicodeporte.net/program.pdf

La actividad se desarrollará durante los días 8, 9 y 10 de junio del presente año, en que convidamos a los ponentes y lectores a comunicarse e interactuar sobre los temas que se presentan.

En la Web de SIPD podrán observar los e mails de los participantes para cualquier comentario sobre sus trabajos.

Ante cualquier dificultad  pueden escribir a mí e mail: garciauchag@gmail.com

Felicito a todos los que contribuyeron de una manera u otra con esta iniciativa, que en el ámbito de la Psicología del Deporte Iberoamericano constituye un inicio y un hito histórico.

El éxito es de todos.

Un honor serles útil.

Dr. Francisco García Ucha