Blogia

La Bitácora del Dr. Ucha

Nuevos enlaces en la Bitácora

Nuevos enlaces en la Bitácora

He colocado nuevos enlaces en la Bitácora, casi todos relacioandos con mi amigo Miguel Morrilla.

Un psicólogo riguroso en su labor, perseverante y amigo.

Miguel Morilla Cabezas es Licenciado en Psicología y Experto en Psicología del Deporte. Profesor de Psicología de la Actividad Física y del Deporte en la Facultad del Deporte de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla. Director del Equipo Técnico de Psicólogos del Sevilla F. C. S. A. D. Autor de libros y numerosas publicaciones e investigaciones sobre temas de Psicología, Educación Física y Deportes.

Te felicito por tu excelente trabajo.

Saludos

Ucha

Acerca del temperamento y sus relaciones con la eficiencia en la actividad deportiva. Segunda parte.

Acerca del temperamento y sus relaciones con la eficiencia en la actividad deportiva. Segunda parte.

 

Acerca del temperamento y sus relaciones con la eficiencia en la actividad deportiva. Segunda parte.

Dr. Francisco García Ucha

Pienso que el desarrollo del pensamiento en Psicología en los años que se proclamaba el temperamento como determinante psicológico del rendimiento deportivo se encontraba considerando una estructura de la personalidad formada por el carácter, temperamento y sí mismo.

En 1981 Petrovski abordaba el tema en "La personalidad en la psicología desde las posiciones del enfoque sistemático" editado en Cuestiones de Psicología, también Platonov en 1982.

Se interpretaba de las concepciones de ellos y otros autores que: "de forma directa o indirecta el temperamento influye sobre el carácter, sin embargo, este, una vez formado, regula y dirige las manifestaciones temperamentales del hombre, las cuales se subordinan e integran en unidades comportamentales bien definidas, con los distintos rasgos que forman el carácter." Tomado de Psicología de la personalidad de, F. González Rey en 1985.

La Obra de Rubeinstein, Leontiev, Bozhovich, y Lomov y los avances sostenidos, por otra parte por Cattell, Kelly, Beck, Ericsson. Bandura, Weiner, junto a la aplicación de la Teoría de Sistema desarrollada por Bertalanffy (1973).

De aquí, en base a los nuevos aportes se comenzó a pensar en la personalidad en términos de sistema. Los sistemas están compuestos por elementos cuya interacción aporta las características del propio sistema y no constituye la influencia de una de sus partes sino de sus partes en conjunto aun cuando los mismos no tienen u carácter igualmente potencial. Hay momentos en que algunas de las formaciones del sistema adquieren el papel regulador principal.

Visto esto, que el corresponde al temperamento.

Comencemos por describir la Psicología de González Rey, en 1985.

"De forma directa o indirecta el temperamento influye sobre el carácter, sin embargo, este, una vez formado, regula y dirige las manifestaciones temperamentales del hombre, las cuales se subordinan e integran en unidades comportamentales bien definidas con los distintos rasgos que conforman el carácter".  

Unos párrafos más adelante en su obra marca:

"El temperamento no determina los contenidos de la personalidad, si las direcciones principales en que esta se desarrolla aunque, por supuesto, es uno de los elementos que toman parte activa en la compleja determinación de estos fenómenos..."

Finalmente el autor sintetiza su exposición sobre este tema:

"...la personalidad como categoría representa subsistemas y formaciones psicológicas que expresan un conjunto de regularidades explicativas de diferentes dominios del comportamiento y la expresión humana. Estos subsistemas, que nos aproximan a una teoría psicológica integral de la personalidad, se significan por su carácter integral, derivado por los distintos noveles de unión entre sus componentes de lo afectivo y lo cognitivo, así como de la propia configuración que estos componentes adoptan ante al expresión del propio subsistema en la regulación de la conducta".

De aquí. González Rey pasó a su teoría de la Personalidad como sistema regulador del comportamiento y de los dos niveles de regulación de la misma: el nivel consciente volitivo y el nivel de estereotipo, normas y valores.

En mi caso le dedique una obra completa que aparece en "Motivación del deportista peruano" donde aparecen en descritas las características y atributos de los deportista que poseen una regulación comportamental en el nivel consciente volitivo como las de aquellos que se diagnosticaron en el nivel de normas, estereotipos y valores.

El impetuoso desarrollo de la Psicología, ha superado en gran parte ya hasta estas concepciones y sin volver a la focalización trascendente del temperamento, incluso de la propia categoría personalidad como reguladora del comportamiento se adentra a explorar ahora en toda su plenitud la categoría Subjetividad.

El intento de identificar el temperamento como una variable significativa en la actuación del deportista queda, a mi modo de ver, como uno de los esfuerzos más consagrados durante años anteriores, aún siendo un camino no acertado.

Hay formaciones que restringen, amortiguan y sustituyen lo efectos contraproducentes o favorables del temperamento.

Incluso planteo "actuación del deportista", y no la categoría rendimiento, porque está supeditada a tantas variables, factores internos y externos que pertenecen a las ciencias del Deporte, que no colocaría lo psicológico como determinante sino como un factor mediador más dentro de tantos otros factores, por ejemplo, los genéticos.

A manera de ilustración histórica leamos esta descripción que hace José María Vargas Vilas, del temperamento de la personalidad histórica de nuestro José Martí, y la regulación de su comportamiento ante la acción patriótica.

El turbulento colombiano conservó lúcida memoria de Martí. Era -ha escrito- encorvado, pálido, taciturno... No era amigo de la violencia pero en la tribuna su apariencia triste y melancólica se transformaba y aquel hombre flébil y encorvado se erguía recto como una flecha; la sonrisa desaparecía de su boca adquiriendo un rictus de severidad que hacía de sus labios indignados el canal natural al torrente de sus palabras. Recordándolo en la tribuna escribió: Agigantado no enseñaba el brazo derecho que lo ocultaba colocado sobre los riñones; la izquierda levantada, como si fuera a clavar en tierra una bandera; la extendía luego hacia adelante como si marcase el camino de la victoria... Cuando llegaba el momento del apóstrofe y hablaba de la República de ayer, la de Céspedes y de Narciso López, y de la República de mañana, la que debía surgir de su esfuerzo generoso, el brazo oculto aparecía enhiesto, como un asta, en el cual flotara la bandera de Cuba Libre amparando la tumba de los muertos y llevando al combate las legiones de los vivos...

La voz de Martí se hacía tronitante y flotaba en el aire la metáfora final. El auditorio -termina Vargas Vila- se alzaba como un solo hombre. Los rostros bronceados se hacían luminosos. Martí callaba. La nube de la transfiguración desaparecía y emocionado, fatigado, hecho otra vez enormemente triste, recibía la ovación inclinándose reverente y estrechaba las manos amigas, que se tendían olorosas de nicotina del tabaco; el olor de la planta tropical parecía llenar la atmósfera como una caricia suave...

Casi, agotado al menos para mí, el tema del temperamento. Caigamos ahora sobre el tema de la Teoría de los Rasgos y sus aplicaciones a la Psicología del Deporte.

Acerca del temperamento y sus relaciones con la eficiencia en la actividad deportiva.

Acerca del temperamento y sus relaciones con la eficiencia en la actividad deportiva.

Acerca del temperamento y sus relaciones con la eficiencia en la actividad deportiva.Dr. Francisco García UchaDurante un largo periodo es una pretensión de algunos psicólogos y especialistas de otras ramas afines a la psicología, buscar las bases biológicas del comportamiento. En esta dirección se dedican a estudiar el temperamento.Tres aspectos del comportamiento parecen estar comprometidos, principalmente, en el temperamento. Como señala Meili (1963).Aquello que está en el origen del vocablo temperamento, “el tempo”, el ritmo psíquico e incluso el ritmo físico general. En este sentido se plantea que caracteriza tanto la rapidez o lentitud como el ritmo particular que tipifica a un sujeto, y está vinculado con su sistema neurovegetativo y sus funciones endocrinas.Por otra parte, el humor es otro aspecto señalado por todos los autores que se dedican desde Hipócrates, a estudiar el temperamento; puede tener una tendencia ser alegre o triste, regular o inestable.Un tercer aspecto se encuentra en las características de la excitabilidad psíquica, con lo cual quiere expresarse la tendencia a la sensibilidad de la excitación; es decir, el grado en que una persona es más impresionable que otra; en otras palabras, la tendencia de ser propenso a irritarse o excitarse, o a mantenerse imperturbable.Esta línea de investigación desarrollada desde la época de Pavlov (1932), Teplov y Merlin (1966) y seguida por Eysenck, (1967) y que dejo un sesgo importante en los estudios y aplicaciones  en el área de la psicología del deporte, donde adquirió por un periodo, la categoría temperamento una valoración, por parte de Viatkin y otros investigadores, a mi modo de ver desmedida.Se pensaba que el examen de los efectos de las particularidades del temperamento del deportista en el desarrollo de lo que podemos conocer como estilo de actividad, su preferencia por las situaciones que brinden una cantidad peculiar de estímulos y el apoyo que puede mostrar para tolerar el estrés, y, en general, estos aspectos deben reflejarse en el grado de eficiencia del deportista.De este modo se hicieron una gran cantidad de investigaciones relativas a la aparición de la fatiga, la posibilidad de obtener alto grado de capacidad de trabajo físico, por ejemplo, Volkok y colaboradores en el año 1980 estudiaron las relaciones entre el temperamento y el empleo de métodos psicopedagógicos compatibles con estas características, y llegó a señalar que los deportistas con un sistema nervioso fuerte aprenden mejor con una estimulación constante de su pensamiento, mientras que aquellos que presentan un sistema nervioso débil lo hacen mejor con métodos de reproducción.  García Ucha y un colaborador en 1983 relacionaron las peculiaridades de la actividad nerviosa superior y diversos indicadores de la esfera de motivación de un equipo de alto rendimiento de voleibol y encontraron estrecha correspondencia entre el deseo de  competir y la movilidad de los procesos nerviosos por medio del Tets de Viatkin.No obstante, las investigaciones que se desarrollaban, éstas en ocasiones, adolecían de problemas relacionados con los métodos empleados y, por otra parte, algunos hallazgos presentaron un carácter polémico.En 1986 realicé una investigación de las particularidades del temperamento y los rendimientos de jugadoras de voleibol, que publiqué en el Boletín Científico Técnico No. 2/2 del INDER. Los resultados fueron poco alentadores ya que no se corroboró la hipótesis planteada acerca de las diferencias en las particularidades del temperamento de las deportistas que obtienen altos rendimientos, en relación con las que no lo obtienen y asimismo, nos e corroboró que existieran diferencias significativas, desde el punto de vista estadístico, entre los resultados de las particularidades del temperamento de las jugadoras que se encontraban en el equipo nacional y el juvenil, con relación a las que causaron bajas del deporte por una deficiente actuación en competencias; Ya en su momento A. V. Rodionov manifiesta en su libro Influencia de los factores psicológicos en el resultado deportivo, traducido de la edición de 1983, al español.Si es difícil decir cuáles son los aspectos del carácter y del temperamento que corresponden al juego del "Espartaco" o "Dínamo" en todo caso es posible decir con seguridad qué características de la personalidad contribuyen a lograr altos resultados en el deporte, en general, y en los juegos y luchas cuerpo a cuerpo, en particular. Es cierto que de momento no hay en esta esfera bastantes datos concre­tos y bien fundamentados. Las particularidades de la personalidad del deportista son una de las lagunas de la psicología deportiva”.Aún agrega, Rodionov más adelante en su libro:“La capacidad psíquica para el trabajo está directamente ligada con la seguridad del deportista. Últimamente se empezó a aplicar con mayor frecuencia el concepto "seguridad psíquica" para definir la característica del deportista de la que depende considerablemente su capacidad de actuar eficaz y establemente en los momentos de mayor tensión emocional durante la competición. No basta poseer las propieda­des adecuadas del temperamento, el alto nivel de capacidades locomotrices, de pensamiento táctico y buenas posibilidades funcionales. Es importante saber materializar sus posibilidades potenciales, justamente cuando las condiciones de lucha crean para ello el máximo de estorbos. También tiene importancia otra cosa. Para lograr gran éxito en el deporte actual, es necesario pasar a través de una serie de combates, juegos, peleas sin pérdidas, conservando durante mucho tiempo no solo la llamada forma deportiva, sino la disposición a dar todas sus fuerzas, en un momento necesario, para vencer. Esto es muy valioso en las modalidades de deporte en equipo”.Y enfatiza que: “El cuarto componente de la estructura de la personalidad, que como si constituyera una superestructura sobre los demás, es el sistema de dirección, el propio “yo” del deportista. Este componente se refiere a la autoconciencia de la personalidad y realiza la autorregulación y el autocontrol del comportamiento y la actividad”.“Hay tantas variantes individuales de la manifestación de la personalidad y su influencia en el resultado de la actividad deportiva, como existen deportistas con su inconfundible “yo”. En realidad, para cada deportista, sobre todo, para un deportista relevante, se debe crear su propio sistema de preparación psicológica. Justamente por esta razón los psicólogos evitan, si es posible, dar recetas generales”.A pesar de estos planteamientos hay momentos en la obra de Rodionov donde se demanda la necesidad de valorar el temperamento del deportista.

IV Congreso Iberoamericano de Psicología FIAP

IV Congreso Iberoamericano de Psicología FIAP

http://www.congresofiapperu.com/trabajos/

Con ISTA en Argentina

Con ISTA en Argentina

 

En la foto el Prof. Jorge Brisco "Mr. MUndo" Presidente de ISTA, Garcia Ucha, Vice Presidente de Centroamerica y el Caribe de ISTA y el Prof. Hernan Brisco Jefe de Proyecto, también de ISTA

La foto es de febrero del 2006.

Saludos

Ucha

"Semblanza psicológica de la preparación de los deportistas de alta calificación" 2

"Semblanza psicológica de la preparación de los deportistas de alta calificación" 2

 

"Semblanza psicológica de la preparación de los deportistas de alta calificación" 2

Autor: A. B. Rodionov. Cultura Física y Deporte. 1984

Traducción de Galina Shorojova para psicodeporte.net

El problema sobre la recuperación psicológica después de las cargas de entrenamiento, aun se estudia poco. Al analizarlo, es necesario tener en cuenta los factores tanto de carácter fisiológico (el agotamiento después de los ejercicios), como también los de carácter psicológico (excitación intensa después del éxito, estado depresivo depuse de los fracasos, etc.).

Debido a que los problemas psicológicos del entrenamiento deportivo eran tan significativos, la preparación del deportista o del equipo para las competencias se convirtió en la tarea fundamental de la psicología del deporte.

El proceso de preparación psicológica de los deportistas de alto rendimiento como sistema de influencia pedagógico psicológico y medico psicológico que tiene el objetivo de crear un elevado grado de entrenamiento, de aumentar la seguridad psicológica y la disposición para la actuación en las competencias de envergadura, constituye la parte componente más fundamental del sistema general de dirección de la preparación de los deportistas de este grado de rendimiento.

Durante la preparación psicológica, la cual directamente se incluye en la actividad del deportista o se realiza en forma de influencias especialmente organizadas fuera de la actividad de entrenamiento y de competencia, se perfeccionan y corrigen las cualidades y rasgos de la personalidad) su tendencia a la motivación, la estabilidad psicológica, la responsabilidad y compromiso social del deportista y otras cualidades); y además, se produce la optimización de los estados psicológicos ( la situación adecuada de la tensión psicológica).

Todos estos aspectos de la preparación psicológica constituyen objeto de un estudio integral, cuyo eslabón resultante fundamental es la elevación de la efectividad en la educación de los deportistas, el desarrollar en estos las cualidades y propiedades de la personalidad, el dirigir su conducta y actividad en el proceso de entrenamiento y las competencias.

Es aceptado dividir la preparación psicológica en general y especial. Las particularidades distintivas de la preparación psicológica general radican en que la misma esta directamente incluida en otros tipos de preparación (física, técnica-táctica y otras) y prácticamente no tiene medios propios a pesar de tener sus objetivos y tareas.

El objetivo de la preparación psicológica general consiste en la actualización de las posibilidades potenciales de un deportista dado o del grupo en conjunto, en la esfera de lo psicológico, lo que garantiza una actividad deportiva efectiva y eficaz. Prácticamente, cualquier otro medio pedagógico contribuye, en una u otra medida, al logro del objetivo de la preparación psicológica general.

El carácter especifico de la preparación general consiste en que todos los medios y métodos pedagógicos pueden tener en determinada forma un "psicologismo", teniendo en cuenta aquellas características que son prerrogativas de la psicología. Sobre los métodos especiales de la preparación psicológica general podemos referirnos solo en aquellos casos en que surge la necesidad de prevenir o (si esto no ha sido posible) reducir la sobre tensión de las funciones psicofisiológicas, lo cual se origina como consecuencia de las cargas físicas y psicológicas intensas que provocan el entrenamiento y competencia.

Sin embargo, durante toda la "duplicidad" de la preparación física general, incluida en los distintos tipos de actividad de entrenamiento, se pueden distinguir algunas de sus tareas particulares, las cuales se resuelven mediante la utilización de los medios psicológicos y pedagógicos relativamente independientes. Entre estas tareas podemos nombrar las siguientes:

1. La creación de un clima psicológico de completo valor en el equipo (el psicólogo debe asumir posiciones claves al resolver las cuestiones referentes a la separación de los deportistas del entrenamiento, a la selección de las actividades recreativas y de descanso, a prestarle ayuda en la elevación de su grado de conocimiento y cultura);

2. El perfeccionamiento de la preparación especial, mediante el trabajo en los aparatos especiales de entrenamiento (la construcción de la mayoría de dichos aparatos, se apoya en muchos requisitos psicológicos: la información planteada, los medios de su codificación, etc.), por eso, en el proyecto de elaboración de estos aparatos, se cuenta con la colaboración directa de los psicólogos).

3. La optimización de los estados psicológicos de los deportistas en el entrenamiento (aquí nos referimos no sólo a las distintas variantes de regulación autógena, sino también, a las influencias psicorreguladoras suplementarias, tales como la variación de la gama de colores de la iluminación de los lugares de entrenamiento, la utilización de música, de video tape, de afiches, de consignas, etc.).

La preparación psicológica especial, a diferencias de la general se distribuye por tiempos: en principio es posible determinar el inicio y el final de las influencias especiales sobre la psiquis del deportista tanto antes, como durante y después de las competencias. Esto naturalmente no excluye las influencias que son prácticamente constantes sobre la psicológica del deportista, las cuales están relacionadas con los irritantes de situaciones, así como también, con los irritantes espontáneos que surgen de los personas que los rodean (médicos, administrativos, familiares del mismo y otros).

Es posible clasificar los medios y métodos de preparación psicológicos especiales por los indicios siguientes:

En relación con el momento de la competencia: los medios que se utilizan antes, durante y después de la misma son medios de recuperación.

En relación con la duración de las influencias de corto tiempo. Por ejemplo, la sesión de entrenamiento psicorregulador y los que actúan constantemente por medio de los espectadores y otros asistentes a la competencia y que ejercen una influencia especial sobre el deportista.

En relación con al independencia: son aquellos medios utilizados por el propio deportista como la auto influencia y la influencia heterogénea;

Por su tendencia: los psicofisiológicos, por ejemplo, el masaje, los relacionados aquí, debido a que además de al influencia directa, la comunicación con el masajista y la valoración, por parte del deportista, de los consejos que este le da, juegan un papel primordial en ello los psicólogos y los psicopedagogos.

Con el fin de tratar mas profundamente lo relacionado con el aseguramiento psicológico de la preparación de los deportistas de alto rendimiento debemos incluir tales aspectos como el diagnóstico y la dirección.

El psicodiagnóstico se emplea para la valoración de los componentes psicológicos determinados, los cuales caracterizan al individuo, o al grupo. Los métodos del diagnostico pueden ser utilizados en las condiciones de laboratorio para valorar, por ejemplo, las propiedades del carácter y del temperamento con ayuda de los test impresos; en el proceso de entrenamiento para valorar el desarrollo de las cualidades psicológicas especiales y el control sobre la capacidad de soportar las cargas; en las competencias para determinar el grado de disposición psicológica.

Los métodos de psicodiagnóstico se emplean mas ampliamente en el proceso de entrenamiento, debido a que sin los mismos en estos momentos seria imposible dosificar las cargas y lograr que el deportista adquiera un nivel superior de entrenamiento.

Lo fundamental en el trabajo del psicólogo es la utilización de los medios de regulación, dirigidos a la creación en los deportistas del tono moral volitivo correspondiente necesario para la disposición psicológica. Los medios de regulación se diferencian en dependencia de los tipos de preparación psicológica, esta preparación puede ser distanciada y directa,

La preparación distanciada se realiza en el entrenamiento diario, y en el deporte de alto rendimiento, cualquier entrenamiento esta supeditado a las tareas de preparación para las competencias, frecuentemente muy alejadas, sobre este entrenamiento, es posible hablar durante el trabajo con los deportistas en las primeras etapas de las selecciones precompetitivas.

La preparación directa prácticamente comienza desde el momento en que se realizan los micros ciclos de "choque" y se inicia la etapa llamada "final de la forma deportiva". Con frecuencia, esto coincide con la llegada al lugar de las competencias.

Si a las tareas de la preparación distanciada se dirigen preferentemente a garantizar el logro oportuno de la forma deportiva, las de la preparación directa se basan en la formación de la disposición del deportista para ser capaz de movilizar todas sus posibilidades en las competencias.

En calidad de elementos de la preparación psicológicas directas de los deportistas durante los ultimas sesiones de entrenamiento, podemos señalar: La amplia utilización de los ejercicios respiratorios especiales y de los ejercicios de relajación.

La elevación del tono de los deportistas, con ayuda de distintos rituales durante los entrenamientos como, por muestra, hace los boxeadores y los saltadores.

El empleo de la música en el proceso de calentamiento y en la parte final de las sesiones de entrenamiento.

Conversaciones que se formen en un ambiente de situación precompetitiva.

Para el restablecimiento psicológico después de los entrenamientos se emplean sesiones independientes y por grupo de entrenamiento de relajación autógenos, de psico regulación o psico muscular, también, la ionización del aire, la música y el video.

Para eliminar la tensión psicológica intensa en el momento de salir a competir se utiliza:

1. Los pensamientos sobre la actividad técnico-táctica y no sobre el resultado probable de las competencias.

2. El auto convencimiento y la auto orientación.

3. El convencimiento del entrenador.

4. El retraso voluntario de los movimientos que expresen el estado de excitación.

5. El control de la mímica y su reducción hasta que corresponda con el estado de reposo.

6. La regulación libre de la respiración, con ayuda de los cambios en los ritmos de inspiración y expiración.

7. La alternación de la tensión y del relajamiento de los grupos musculares.

8. El entrenamiento psicorregulador.

Si no se observan de alteración excesiva en las competencias, entonces se emplean los métodos de regulación psicológica siguiente:

1. La concentración de los pensamientos para el logro de la victoria.

2. La creación de un sentimiento de superioridad sobre el contrario.

3. El recuerdo de algunas situaciones de fracaso, lo que provoque la necesidad de la rivalidad.

4. La representación de los resultados de la victoria.

5. La utilización de las acciones tonificantes en coordinación con la hiperventilación breve.

6. El empleo de irritantes fríos como lo es el cloruro de etilo en regiones locales.

7. El entrenamiento psicorregulador en su variante de movilización. Es necesario señalar que el entrenamiento psicorregulador es más usual en los tipos de deporte de carácter cíclico, y en aquellos donde se ejecutan los intentos y als aproximaciones. Para los juegos y deportes de combate, el empleo de este entrenamiento no siempre es conveniente. Una de las variantes de combinación de los medios señalados, ha sido elaborada por A. V. Alekseev.

La mayoría de los medios señalados se utiliza para dirigir el estado y la conducta de los deportistas directamente en la competencia, por ejemplo, entre los intentos de una carrera y otra, etc., y posteriormente en caso que demoren mas de un día.

Naturalmente, la utilización de todos estos medios se determina por las condiciones concretas de las competencias que no siempre se pueden pronosticar, así como también, por las características individuales de los deportistas. El efecto práctico del empleo de los medios psicológicos depende de cómo estos se introducen de manera consecuente y dirigida en los equipos.

"Semblanza psicológica de la preparación de los deportistas de alta calificación"

"Semblanza psicológica de la preparación de los deportistas de alta calificación"

 

"Semblanza psicológica de la preparación de los deportistas de alta calificación"

Autor: A. B. Rodionov. Cultura Física y Deporte. 1984

Traducción de Galina Shorojova para psicodeporte.net

Antes de tratar semblanzas psicológicas de la preparación de los deportistas de alto rendimiento, es necesario señalar que el especialista que trabaja con ellos, tiene ante sí a un contingente verdaderamente específico.

Esta especialidad (en condiciones del deporte soviético de alto rendimiento) se determina por:

1. La valoración social que obtiene el resultado deportivo de alto grado, la cual esta relacionada con el prestigio del deporte.

2. Las particularidades socio - psicológicas de la comunicación (deportista - deportista, deportista - entrenador, deportista - espectador).

3. Las exigencias para el dominio a la perfección de los complejos medios técnicos.

4. Las exigencias para alcanzar un elevado nivel de cualidades morales y volitivas.

5. Las elevadas cargas psíquicas y físicas, producto de lo cual, el establecimiento psíquico juega un papel especial.

6. La necesidad de dirigir el proceso para alcanzar la forma deportiva, con el objetivo de demostrar al máximo las fuerzas físicas y espirituales para un plazo determinado de la competencia de mayor envergadura.

7. La necesidad de combinar entrenamientos intensivos y voluminosos, con el estudio y con la actividad socialmente útil.

El deporte de alto rendimiento tiene carácter individualizado, en comparación con la actividad deportiva no relacionada con la finalidad de alcanzar la cima de la maestría. Ante todo, el mismo esta dirigido a satisfacer el interés para determinado tipo de deporte, a lograr elevados resultados deportivos, los cuales son reconocidos por la sociedad, a incrementar no sólo el prestigio personal y el del equipo, sino en un grado mayor, el prestigio de la Patria.

Este deporte de alto rendimiento esta relacionado con grandes tensiones físicas y psíquicas, con la necesidad de superar no solo la resistencia de un adversario fuerte, sino también las deficiencias particulares, con la gran responsabilidad en las competencias, donde el alto "valor" de cada error cometido, de cada arrancada falsa representa el factor que determina las exigencias precisas que se plantean a la psiquis del deportista.

El carácter especifico de la actividad competitiva en este deporte, consiste en que al actuar en la arena internacional, el deportista cumple una misión de representatividad.

En el deporte de alto rendimiento (a diferencia de la cultura física y el deporte masivo), la tendencia hacia los movimientos físicos y la actividad motora pasan a un segundo plano, siendo la motivación fundamental el logro del éxito, el cual social y condicionalmente se reconoce como el cumplimiento de la tarea planteada por la sociedad. Es precisamente por ello, que lo psicólogos que trabajan con los deportistas de alta calificación, le dedican mucho tiempo al estudio y al diagnostico de la motivación de los éxitos. Indudablemente, que toda la atención que en nuestro país se le dedica a los deportistas de alta calificación, aumenta considerablemente la motivación de los éxitos, dándole a esta, un matiz social especial.

La motivación en el deporte de alto rendimiento esta relacionada con la tensión psíquica, originada por la ausencia de correspondencia de las tendencias principales de la actividad, por las posibilidades del deportista, y esta dirigida a erradicar dicha tensión.) V. Goshek, M. Svoboda, 1973). En comparación con la mayoría de otros tipos de actividad, en este deporte el hombre no trata de re huir la tensión, sino todo lo contrario, ve en ella, la parte positiva de la lucha competitiva.

Debemos señalar que la tendencia diversa del entrenamiento, los variados métodos para el logro de los resultados en determinados tipos de deporte, forman también, los diferentes componentes de la motivación. Si en los tipos de deportes de carácter cíclico, donde se requiere resistencia, una de las motivaciones principales (según el criterio de M. Vanek, 1978) es la capacidad para soportar el cansancio, en los tipos de deportes de coordinaciones complejas, esta tendencia esta dirigida a dominar a la perfección los movimientos del cuerpo, y en los deporte de combate a vencer con efectividad al contrario. Aquí, se observa un momento socio - psicológico determinado. Independientemente del respeto que pueda gozar un deportista que entrene y sepa dominar el cansancio, a la hora de la competencia saldrá vencedor el jugador más técnico y tácticamente inteligente. De aquí, que el psicólogo con la información practica obtenida, pueda seleccionar ejemplo a imitar.

Si la fuerza motriz de la actividad constituye su motivación, entonces las actividades componentes (las acciones y los métodos para su realización) son sus operaciones. En dependencia de las condiciones de la actividad y del nivel de preparación del deportista, la acción al perder el objetivo (finalidad) puede pasar a una operación, y a la inversa. Esto entorpece al análisis psicológico de los diferentes tipos de la actividad deportiva, y por ende crea dificultades para el análisis psicológico de los errores técnico y para la búsqueda de medios psicológicos fundamentados, para su corrección o compensación.

Las investigaciones psicograficas en el deporte y la determinación del componente estructural y operacional de sus tipos diferentes, se desarrollan en el sentido de la descripción de los perfiles psicológicos de los deportistas y de los "modelos" psicológicos.

Sin embargo, en la actualidad de ha presentado una situación en donde la "búsqueda de modelos" (ante todo con fines selectivos), conduce a la vulgarización de la misma idea, a los intentos por determinar ciertas selecciones de cualidades psíquicas en sus características cuantitativas, (al parecer, en los representantes de un determinado tipo de deporte), sin tener en cuenta las condiciones de la actividad, ni las particularidades de la personalidad, sino considerando como lo fundamental, las posibilidades de compensación de los errores, esto con frecuencia determina también al atleta mas destacado. Con respecto a los anterior, estamos en el mismo inicio de este tipo de investigaciones de "búsqueda".

Se están dando los primeros pasos en el estudio de las leyes psicológicas de la dirección del proceso de entrenamiento.

En las distintas etapas de la preparación pre- competitiva (en dependencia del empleo fundamental de unos u otros medios de entrenamiento) varia no tanto la estructura de la actividad, como los estados psíquicos del deportista. Estos estados de manera sustancial influyen en el entrenamiento y se manifiestan con frecuencia como un efecto distanciado en la actividad competitiva.

El proceso de múltiples etapas de preparación para una competencia de mayor envergadura en una serie de deportes (fundamentalmente en juegos y deportes de combate) prevé tal tendencia de clases de entrenamiento en la cual prevalecen inicialmente.

Los medios de la preparación física general (PFG) y depuse de la preparación especial (PE). Ocurre que en estos tipos de deportes, la necesidad de conservar los estados óptimos y el nivel de las cualidades psíquicas entra en contradicción con la necesidad de elevar oportunamente las posibilidades funcionales y el grado de preparación de los atletas.

En la primera etapa de preparación cuando en un mayor volumen son utilizados los medios de la preparación física general los atletas, por regla general, se distinguen por las particularidades que se unifican en el concepto "frescura psíquica" (deseo de entrenar, soportar ligeramente las cargas, elevada reacción de la psiquis, etc.)

El aumento de la intensidad de los medios de la preparación física general y el a volumen de la preparación especial segunda etapa conduce no solo al mejoramiento de la preparación física, sino también al empeoramiento de la coordinación de las principales funciones psíquicas, relacionadas con las percepciones especializadas. Evidentemente, el genero de heterogeneidad de la variación de la preparación psíquica y física provoca subjetivamente en los deportistas la insatisfacción por la cualidad de las acciones técnico - tácticas realizadas, los cuales provocan una extraordinaria tensión psíquica y el lento restablecimiento después del entrenamiento. En este caso, la reducción general de las cargas no ayuda a la optimización del nivel de preparación psíquica y al mismo tiempo, empeora la preparación física. Resulta más efectiva la utilización de los medios de psico-regulación, conjuntamente con la disminución del volumen de los medios de preparación física general y con la elevación por corto tiempo de la intensidad de los medios de preparación especial, mucho antes de las competencias. En esto, observamos el "entrelazamiento" de los medios pedagógicos y psicológicos.

El carácter de la adaptación psicológica del deportista a las cargas de entrenamiento, indudablemente se determina no solo por el volumen y la intensidad de estas, sino también, por el grado de entrenamiento del propio deportista, y por consiguiente, por el equilibrio preciso de las funciones psíquicas y por el estado de disposición en correspondencia con el carácter especifico de la actividad realizada. Este equilibrio se define fundamentalmente por la influencia de los medios de preparación especial sobre la psicología del deportista. Con estos se relacionan los medios de regulación psíquica, empleados antes del inicio de la actividad, y los de recuperación psíquica, los cuales se utilizan después que concluye dicha actividad.

Autovaloración del Comportamiento Competitivo par Atletas de Alto Rendimiento. Parte final

Autovaloración del Comportamiento Competitivo par Atletas de Alto Rendimiento. Parte final

 

Autovaloración del Comportamiento Competitivo par Atletas de Alto Rendimiento

Lic. Francisco García Ucha y Lic. Antonio Fernández Leonard.

Instituto de Medicina Deportiva. INDER.

Boletín Científico Técnico No. 1 1983. INDER. CUBA

VIII. Responsabilidad.

El 46,6% expuso que le gustaría ser capitán o jefe del equipo, un 20%, rara vez, y otro 20%, nunca; un 6,6%, frecuentemente. El 93,3% señaló que nunca se ha arrepentido de sus éxitos deportivos y un 6,6%, rara vez.

IX. Pre-Arranque.

El 86,6% de los atletas dijo que no se le presenta síntomas psíquicos negativos antes de la competencia. Para quienes se le presentan, aparece: 6,6% agitados y 6,6% apáticos.

Estos síntomas, que tienen un carácter muy específico e individual, desaparecen al someter al atleta a diversos procedimientos psicoterapéuticos, lo que constituye, así, una de las actividades del psicólogo durante los momentos precedentes a la competencia.

Podemos señalar que un por ciento elevado de atletas no se ve perjudicado por sus reacciones emocionales de forma negativa días antes de la competencia. El 60% se siente entusiasta y fuerte; 53%, sereno y el 66%, dispuesto a competir, aunque un 53% siente, a veces, inquietud, aunada a las restantes manifestaciones positivas.

Los atletas sugieren que ellos emplean varios procedimientos para controlar sus nervios en las competencias.

El 46,6% se distrae, un 33,3% se auto convence de sus posibilidades de vencer; y 6,6%, va al masajista. Un 33,3% emplea el calentamiento para relajar la tensión, 13,3% se aleja mentalmente de la competencia; 26.6% habla acerca de ella; 46,6% piensa en su responsabilidad y 53%, en los contrarios.

X. Nivel Volitivo.

Un 73,3% alegó que aprovecha sus fuerzas con un esfuerzo grande; 13,3% muy grande y otro 13%, regular.

Ante adversarios difíciles, un 73,3% expuso que logra controlarse adecuadamente, y 26,6%, siempre.

El 53% presentó que tiene, a veces, mayor dificultad para competir con ciertos contrarios; un 26,6% rara vez y un 20%, nunca.

En cuanto al grado de dificultad para competir en ciertos lugares, expresaron: a veces, un 26,6%; rara vez, el 20% y nunca, el 53%.

XI Forma Deportiva.

Un 60% conoce siempre cuando está en forma deportiva, 26,6%, frecuentemente y 13,3% a veces.

XII. El éxito.

Un 80% evidencia un estado psíquico favorable después del éxito y se manifiesta alegre y entusiasta, pero un 46,6% se siente inquieto y el 53%, seguro.

El 20% muestra que su actitud ante el entrenamiento, después de un éxito, es alta; 60% regular y 20%, igual.

Un 26,6% indicó que las éxitos y fracasos han tenido una influencia muy fuerte en sus actuales resultados deportivos; en el 46,6% está influencia es fuerte y el 13,3% la siente unas veces regular y otras débil. Como se puede comprobar en las respuestas dadas por los atletas, ellos poseen un conocimiento bastante claro de las deficiencias que presentan, no obstante, éstas se continúan manifestando.

Por ello, podemos analizar la capacidad de autovaloración como una capacidad con dos funciones dinámicamente entrelazadas: la del conocimiento de sí mismo y la del conocimiento que va a la transformación del sujeto y a una adecuación de su comportamiento en relación con sus motivos y con sus potencialidades, dadas ya por sus capacidades, ya por el aprovechamiento de sus experiencias.

Por ejemplo, ellos enjuician que sus rendimientos son mayores en entrenamientos y topes de control que en las competencias, que sus rendimientos resultan más altos en las competencias internacionales que en las nacionales, pero no han podido convertir este conocimiento en un motivo para erradicar sus limitaciones.

Ello se destaca aún más en las respuestas que tienen un carácter negativo; así, tenemos que evalúan sus rendimientos como inestables, 6,6%, el 26%, que registra, a veces, vivencias de desconfianza para obtener altos rendimientos; el 40%, que siente temor a fracasar; otro 40%, que presenta rendimientos iguales después de un fracaso; 13%, que a veces logra cumplir los pronósticos; el 26,6%, que conoce sólo frecuentemente cuándo está en forma deportiva, etc. Todo lo anterior demuestra que los atletas no logran erradicar sus de­ficiencias, aún conociéndolas.

CONCLUSIONES.

Se pudo comprobar que los atletas presentan una autovaloración bastante adecuada de cada uno de los tópicos tratados en el cuestionario.

Este conocimiento no juega, todavía, un papel activo en la regulación y control del comportamiento competitivo; los atletas tienen vivencias de los motivos que tienen incidencia en los resultados, pero la tendencia a transformar sus potencialidades de manera activa, aún no se encuentra desarrollada.

RECOMENDACIONES.

No basta con que el atleta tenga una imagen de sus deficiencias y capacidades, es necesario ayudarlo a que logre, por sí mismo, transformar algunos de los aspectos antes señalados, de manera tal que obtenga un mayor ajuste con las exigencias de la actividad, para lo cual es recomendable la creación de programas de actividades que estimulen el desarrollo de nuevas actitudes y acciones, el análisis, dentro del colectivo, de las deficiencias del equipo y cada uno de sus miembros, y el reforzamiento positivo de aquellas pautas de conducta que van dirigidas a darles un ordenamiento más adecuado de las capacidades del atleta.

BIBLIOGRAFIA

Arosiev, D. Métodos de Autovaloración. Lijkaia Atletika, 16, 2, 1971, 02, p.20-21.

Borg, G. Psychological Aspects of Physical Activities. In Fitness Heath and Work Capacity by Leonard A. Lavsin. Mac. Millan Publishing Co. USA 1974, p. 141-166.

Fernández, A y F. García Ucha. La autovaloración de los atletas de alto rendimiento. Trabajo de Diploma. Facultad de Psicología, Universidad de La Habana, 1979.

González Rey, F. La educación de la autovaloración y su significado psicológico. Impresora Universitaria. Ciudad de La Habana, 1977.

Harry, D. Por qué practicamos deporte. Editorial JIMS. Barcelona 1976, p. 124-126.

Iarmitski, lu. Escala Psicofísica como base de la optimación de la programación de las cargas de entrenamiento. Tec. Pract. Cult. Fís. Moscú No. 6, 1974, p. 23-25.

Judadov, N. Comunicaciones Personales. Moscú 1978.

López, J. R. y F. García Ucha. Aspectos psicológicos de la ergometría cardiaca. Boletín Científico Técnico. No. 4, 1977. INDER. Cuba p. 15-24.

Ozolin, N. C. Autocontrol del atleta en dirección al proceso de entrenamiento. Teo. Pract. Fís. Moscú 32, 1970, 9, p. 5-8.

Rubinstein, R. Principios de Psicología General. Ediciones R. La Habana, 1977. p. 622-665.

Savonko, E. Correlación entre la orientación de los niños a la autovaloración y la orientación de la valoración hecha por otras personas. En Estudio de la motivación de la conducta de los niños y los adolescentes. L. Bozhovich. Editorial Progreso 1978, p. 79-100.

Vladescu, F. V. Sintomatología Motivacional Pre y Post Competitiva. Mouvement, Quebec. 1975, 4, p. 231-235.