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Talasoterapia, terapia coadyuvante en el proceso de rehabilitaciónpreventivo, restaurativo, de soporte y paliativo.

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Autores:

Yordán Cañadilla Barrios. Lic. en Terapia Física y Rehabilitación, Profesor Instructor del Instituto Nacional de Neurología (INN).

Obdulio González Hernández. Máster en Ciencias. Médico especialista en Cuidados intensivos del Instituto Nacional de Endocrinología.

Annia Caridad Cañete Rojas. Lic. en Enfermería, Máster en Enfermedades Cerebro vasculares del Instituto Nacional de Neurología (INN).

José Francisco Monteagudo Soler. Dr.C. Profesor Titular. Profesor de la Maestría de Cultura Física Terapéutica y Profiláctica de la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte Manuel Fajardo. 

Resumen:

La medicina termal (balneoterapia, talasoterapia, hidroterapia) en los últimos años ha experimentado un cambio conceptual (multidisciplinar) y ha iniciado con paso firme el camino a la evidencia científica en todas las fases del proceso terapéutico: prevención-mejoría sintomática-rehabilitación. El desarrollo químico farmacéutico y el incremento de la esperanza de vida mundial han modificado las indicaciones tradicionales de la talasoterapia y balneoterapia por otras.

Pregunta científica.

¿Se puede realizar aún una talasoterapia realmente útil para la salud?

Objetivo:

Revisar el concepto de Talasoterapia y su relación con las enfermedades neurológicas.

METODOLOGÍA

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Palabras clave: talasoterapia, climatoterapia, medicina termal, agua de mar 

Key words: thalassotherapy, climatotherapy, healt resort medicine, sea water

 

Resultados de la búsqueda

Talasoterapia.

Se denomina Talasoterapia desde que el Dr Joseph de La Bonnardiere (1829-1887) en 1865 lo acuñara por primera vez en Archachon, Francia, para definir “los usos terapéuticos de los baños de mar”1 aunque sería treinta años más tarde, cuando otro médico, presidente del “I Congreso Internacional de Baños de Mar e Hidrología”, el profesor Verneuil, oficializó esta nueva nomenclatura en su discurso de apertura (1894, Boulogne-sur-Mer)2.

De hecho, ya antes, en el s. XVII41, un londinense llamado Dr John Floyer (1649

1734) publicó una tesis (1697) titulada “Disertación sobre los buenos usos de los baños de mar calientes y fríos en Inglaterra” y una cinco décadas más tarde, el Dr Richard Russell (1687-1759) en Brighton, Inglaterra, escribiría el primer tratado médico sobre la materia de la era moderna, titulado “The Use of Sea Water in Diseases of the Glands” (1750)3 una época en la que los “Sanatorios Marinos” como el que se inauguraba por primera vez en Dieppe, Francia, en 1778, en Margate, Inglaterra, en 1791 o en Heiligendamm, Alemania, en 1793, se dedicarían a la cura de enfermedades infecciosas o el raquitismo infantil y el agua de mar se suministraba por vía oral o en baños, lejos de las indicaciones actuales; y mucho antes, todavía más lejos desde el punto de vista médico, encontramos los referentes clásicos como Hipócrates, que preconizaba que “el agua marina ahuyenta el dolor lumbar y las piernas cansadas” y la aconsejaba “en las afecciones pruriginosas o erosivas”4 o la civilización Egipcia, Fenicia, Romana e incluso en el Medievo tal y como nos describe la Profª. San Martín Bacaicoa5.

En Italia, el primer documento oficial sobre talasoterapia es el “Reglamento para el buen servicio y el buen orden de los baños de mar” y data de 1822 (perteneciente al Gran Ducado de Toscana) y en Alemania, en 1823, existen relatos de cómo el DrChenitz utilizaba el agua de mar para el tratamiento del bocio6.

La talasoterapia como la conocemos hoy es hija del Dr Louis Bagot, que en 1899, en Roscoff, Francia, creaba el Instituto Marino de Rockroum y fue el primero en unir los términos “balneoterapia” (alternancia de baños fríos y calientes de agua de mar, a lo que añadió la técnica de ducha en chorro para masajear las zonas dolorosas) y “climatoterapia marina” (el mar como un gigante aerosol natural cargado de partículas) y por primera vez las afecciones reumáticas se tratarían en agua de mar caliente con una gran innovación: la actividad física dentro del agua, a lo que denominó “fisiobalneoterapia” sin duda un visionario del escenario actual6.

Ya en el s. XX, el biólogo René Quinton (1867-1925), en París y de allí al resto del mundo, con los llamados “Dispensario Marino” y sus investigaciones en bioquímica marina, emite la hipótesis que la primera célula orgánica salió del medio marino en base a la similitud física y fisiológica entre éste y el plasma sanguíneo a través de experimentos con animales y la administración endovenosa u oral de agua de mar; así Quinton contribuyó grandemente a reducir la mortalidad infantil, salvando centenares de lactantes de la gastroenteritis o del cólera infantil y poniendo las bases científicas del valor del contenido bioquímico del agua de mar y su potencial con el celebérrimo “L’Eau de mer, milieuorganique” (1904)7. En 1905 nació el plasma de Quinton: agua de mar reducida a la isotonía con agua oligomineral, preparado en frío por microfiltración (el uso del plasma de Quinton fue reconocido y usado por la sanidad francesa hasta 1982 momento en el que se cortó la prestación y cerró el último Dispensario Marino que quedaba en París8 pero que se sigue usando, más minoritariamente, hasta nuestros días sobre todo en el campo de la medicina preventiva y medicina del deporte9.

Las primeras décadas del s. XX fueron años de expansión para la talasoterapia: en Cannes, en 1914, el “I Congreso de Talasoterapia” reuniría 600 médicos, se creó una Asociación Internacional de Talasoterapia, que recogería el “estado del conocimiento” en climatoterapia, helioterapia y la cura marina10. Se publica el “Tratado Italiano de Talasoterapia”, editado en 1932, por el Prof. Giulio Ceresole (fundador en 1910 del Observatorio para el estudio de la Climato-Talasoterapia) que definía esta disciplina médica como “una climatoterapia marina integrada con todos los estímulos del ambiente marino a disposición con objetivo curativo”11. Eran los años de las “Colonias Marinas” para jóvenes y niños12 y los centros que ofrecían tratamientos de talasoterapia se fueron multiplicando por la costa del Océano Atlántico, Mar Báltico, Mar Mediterráneo y Mar Negro.

Curiosamente, tras unos años grises para la talasoterapia entre guerras mundiales y desarrollo quimioterápico, el “padre” de la talasoterapia contemporánea podría ser LouisonBobet, insigne ciclista francés cuyo fatal accidente automovilístico en 1961 y su posterior recuperación en Roscoff con el Dr. René Bagot, hizo que inaugurara en 1964 el famoso Instituto de Quiberon, otra vez en Francia, y fue el verdadero impulsor de la talasoterapia actual tal y como se recoge en la biografía escrita por su hermano, el Dr J. Bobet13.

Desde entonces la talasoterapia, empírica como muchas otras especialidades médicas, ha tenido un camino controvertido, no sólo por la revolución que supuso la invención de la penicilina y el desarrollo farmacológico que dejó en decadencia muchos de sus antiguos usos; además de la dificultad (necesaria) en actualizarse a una medicina basada en la evidencia se une la circunstancia especial por su papel en la hidrología médica, no siempre reconocido no solo por organismos públicos (servicios nacionales de salud de Italia o Francia, que en este país, por ejemplo, desde 1945, solo reconocen la balneoterapia o los centros de rehabilitación (con agua del grifo o agua de mar) como prestación sanitaria reembolsable),sino también por universidades en países como Alemania, de gran importancia y tradición termal, como podemos ver en la propuesta de Guttenbruner et al. en 201014para unificar conceptos y definir términos en medicina termal (en inglés, “health resort medicine”, HRM) donde la talasoterapia se restringe meramente a la “climatoterapia”. En Italia, sin embargo, el Prof. Agostini, Director de la Escuela de Hidrología Médica de la Universidad de Pisa, en su “Manuale di Medicina Termale” (2000) define talasoterapia como “utilización terapéutica de los estímulos químicos, físicos y climáticos producidos en el particular ambiente o medio marino”15 y el Prof. Solimene et al. (2010)16, de la Universidad de Milán, la define como “tratamientos que recogen las múltiples propiedades beneficiosas del mar en el que se reúnen elementos de la hidrología (cura con agua), climatoterapia (cura con el clima) y helioterapia (cura con la luz y el calor del sol)”.

Por otro lado, la Sociedad Internacional de Hidrología Medica (ISMH) que engloba todos los países con actividad científica termal, sí recoge publicaciones de talasoterapia en sus actividades y congresos. Turquía17 y Países del Este como Rusia, Rumanía18, Croacia19y Bulgaria, albergan los centros de talasoterapia moderna más antiguos, pero su impacto en publicaciones científicas o congresos internacionales como en la Federación Mundial de Termalismo y Climatología (FEMTEC) (sobre todo en ruso) es menor.

Los congresos científicos de Talasoterapia han tenido un curso irregular: el “XX Congreso Internacional de Talasoterapia” tuvo lugar en NordseeheilbadBorkum (Alemania) en 1991 y el XXI (y último) fue celebrado en Hammamet (Túnez) en 2000. El “1er y 2º Congreso Europeo de Talasoterapia” tuvieron lugar en 2002 (Warnemunde) y 2008 (Heringsdorzf) ambos en el Mar Báltico (Alemania) y patrocinados por ESPA (European Spas Association). Por otro lado, el II Congreso (y último) de la Federación Mundial de Talasoterapia (FMTh): nuevas fronteras de la talasoterapia un reto para el tercer milenio, tuvo lugar en Marina di CastagnetoCarducci, Livorno, Italia, en 2005.

También las dificultades técnicas de captación de agua de mar con las garantías de pureza necesarias, ha dificultado el desarrollo de centros que realizaran “verdadera talasoterapia” lo cual siempre ha sido un mito en el sector; en ausencia de una reglamentación oficial, para defender y promover la talasoterapia y evitar que se diluyera o fuera asimilado por la “cultura spa” de ocio y bienestar, en 1997 se creó en Francia la Certificación de Calidad Qualicert precisamente para distinguir aquellos centros que se correspondieran fielmente a la definición de la Sociedad Francesa de Talasoterapia fundada en 1986, “Mer et Santé” y publicada en el Diario Oficial de la República Francesa el 18/07/1997 y posteriormente refrendada en el último Congreso Mundial de Talasoterapia (FMTh, 2005) que dice: “en un sitio privilegiado, la talasoterapia es la utilización combinada, bajo supervisión médica, con objetivo curativo o de prevención, de los beneficios del medio marino, que comprende: clima marino, el agua de mar, los lodos marinos, las algas, arena y otras substancias extraídas del mar” con unos requisitos muy concretos y estrictos y así distinguirlos de aquellos que no cumplieran unos mínimos o se confundieran entre la amalgama de centros termo lúdicos y spas. Hoy en día existen muchas otras certificaciones de calidad en otros países, pero Qualicert siempre ha sido, por pionera, la referencia2. En España recién se estrenó la norma ISO que ha adaptado el Instituto de Calidad Turística Española (ICTE) para Instalaciones de Talasoterapia (ISO Internacional 17680:2015), basada en la Norma Tunecina 126.05 “Servicios Turísticos- Buenas Prácticas en Talasoterapia”; la cual no se ocupa “de las virtudes terapéuticas supuestas de la talasoterapia” ni “cubrir las decisiones que corresponden a la profesión médica”, sino únicamente de: calidad de los servicios que respondan a las necesidades implícitas y explícitas de los clientes, el uso respetuoso del concepto de talasoterapia, muy específicamente la aplicación de los principios de higiene y seguridad  y por último la comodidad a los clientes.

La revisión sistemática de Schuh A en 2009 (en alemán)20 de los artículos más relevantes publicados en bases de datos electrónicas de 1998 a 2008 concluye que para la mayoría de las indicaciones conocidas de climatoterapia y en parte de talasoterapia (enfermedades reumatológicas, dermatológicas y respiratorias crónicas) hay evidencia de efectos agudos y a largo plazo, siempre que se seleccione la zona de clima apropiado.

La evidencia científica de la talasoterapia, además de las especialidades clásicas             mencionadas, se extiende a la otorrinolaringología y aparato respiratorio, sobretodo en pediatría, y estudios singulares en digestivo, urología y ginecología tal y como se demuestra en la revisión de Cerrada en 2007, que presenta hasta 80 referencias21, también incluye gran cantidad de estudios científicos en otras ramas relacionadas con el mar pero más alejado del concepto de talasoterapia de Maraver et al.22.

Los prometedores hallazgos de aguas de mar profunda, sobretodo en Japón23, el uso nutricional, oral, del agua de mar24, la sal en sí misma (vía oral) y sobre todo, por el potencial nutricional, terapéutico (antiviral, anticoagulante, antioxidante, anti reflujo, antidiabético, cicatrizante..) y estético (adelgazante, miles de cosméticos), de algas y bacterias (fitoplancton) pero también crustáceos por su papel protector articular o antioxidante, incluso diferentes substancias que se extraen del tiburón por su efecto antiangeogénico y protector inmunitario y los actualmente muy reconocidos omega-3: los famosos EPA (Ácido eicosapentaenoico) y DHA (Ácido docosahexaenoico) por su efecto antiinflamatorio cardiovascular, potencial protector de la demencia y depresión o incluso en la mejora de la calidad de vida de los pacientes con cáncer, que proceden del mar también tal y como ha revisado recientemente (2014) la doctora en farmacia Bardoulat recopilando más de 60 referencias publicadas en revistas internacionales25.

Labioprospección marina está reportando multitud de pequeñas moléculas que pueden ser aplicadas en la salud humana. Entre los quince mil metabolitos marinos conocidos, una treintena de ellos están siendo probados en fases clínicas, principalmente en oncología, y algunos ya han sido comercializados26.

Agua de mar. Características

Así, al modo de las mineromedicinales, el agua de mar, posee las siguientes características:

Organolépticas.

Olor: orgánico «sui géneris».

Color: incolora.

Sabor: salino.

Físicas: Son numerosos los autores que han estudiado las características fisicoquímicas de las aguas marinas de nuestro entorno, así del Mar Atlántico27, Mediterráneo28, Mar Muerto29, Aguas Lacustres de Lo Pagán30 y Mar Menor31 (Tabla 1).

 

Tabla 1. Determinaciones fisicoquímicas del agua del Mar

Cualidad

Atlántico

Mediterráneo

Mar Muerto

Lo Pagán

MarMenor

Temperatura

22-27ºC

22-29 ºC

22-35,5ªC

Ph

8,05

8

8-9

Conductividad mS/cm a 25ºC

181,3

93,400

54,5

Salinidad º/ºº

36-39

280

42,5-46

42-47,4

Densidad gr/cm3

1,028

1,032

1,03

1,03

Oxígeno mg/l

6,72-5,21

6,29-9,86

Residuo seco 180ºC gr/l

72,366

Residuo seco 110ºC gr/l

34,48

345

78,066


El pH del agua de mar es alcalino. La Temperatura varía con la latitud y la profundidad. En el Ártico puede tener en la superficie en verano cerca de 3 ºC, mientras que el Mar Báltico y el Mar del Norte, entre 14-18 ºC y en el Mediterráneo entre 22-27 ºC. En Cuba, son comunes temperaturas medias del orden de 25 ºC28. debido a la elevada salinidad de las aguas (7,12 en primavera a 9 ºC en invierno).

La densidad o peso específico del agua de mar es en función de la salinidad, la temperatura y la presión, pero varía entre límites bastante restringidos de 1,02400 a 1,03000 gr/cm3 con los valores más bajos en superficies y cerca de las costas (más o menos diluidas según los ríos que desembocan) y los más altos en profundidad32.

Bioquímicas: A pesar de que la acción sobre el organismo de los componentes del agua de mar (y derivados), es objeto de discusión por algunos investigadores33, numerosos trabajos demuestran que el agua de mar presenta una doble riqueza: mineral y orgánica, responsable de sus peculiaridades, pudiendo ser así utilizada en el tratamiento de diversas enfermedades32. Es bien conocido su perfil mineral en cuanto a elementos mayoritarios (macro elementos) como cloruro, sodio, potasio, calcio, magnesio, etc. (Tabla 2); pero es menos conocido que también posee más de 60 minerales35una veintena de los cuales, presentes sólo en trazas (Tabla 3), son necesarios para el funcionamiento del cuerpo humano (oligoelementos): el Iodo en la síntesis de la hormona tiroidea, el zinc y el bromo en la activación de la Insulina y otras hormonas, el cobalto en la síntesis de vitamina B12, el selenio antioxidante, cardioprotector, etc., que podrían penetrar las paredes de la piel, en lo que llamamos la “transmineralización”tal y como, más recientemente, se podría concluir en 18 ECA a doble ciego de aguas minerales o peloides en los que los grupos control eran de agua corriente ordinaria o fangos desmineralizados y en los que se muestran diferencias estadísticamente significativas en algunas variables e indicaciones a favor del grupo tratamiento36,37.

 

Tabla 2. Constituyentes primarios del agua del Mar  

 

Atlántico

Mediterráneo

Mar Muerto

Lo Pagán

Mar Menor

 

gr/l

gr/l

gr/l

gr/l

gr/l

Cl

18,98l

20,98

239,287

41,4748

21,689

Na+

10,54

11,65

42,090

23,2978

14,081

SO4 =

2,47

2,72

0,536

6,4972

3,198

Mg++

1,27

1,41

47,142

2,8231

2,005

Ca++

0,400

0,442

 

0,3914

0,734

K+

0,380

0,420

18,400

1,0253

0,494

HCO3 -

0,140

0,155

8,211

0,122

 

CO3 =

 

 

0,332

0,048

 

NO3 -

 

 

0,016

0,1224

0,056

Br-

0,065

0,072

 

 

 

H3BO3 -

0,024

0,027

 

 

 

F-

0,0013

 

 

 

 

Sr++

0,0133

 

 

 

 

 

Tabla 3. Constituyentes secundarios del agua del Mar

 

Atlántico

Mediterráneo

Mar Muerto

Lo Pagán

Mar Menor

 

gr/m3

gr/m3

gr/m3

gr/m3

gr/m3

Si

3

3

-

-

-

F-

1,3

1,3

-

-

-

N

0,5

0,5

-

-

-

A

0,5

0,5

-

-

-

Li+

0,17

0,17

-

0,77

0,11

P

0,1

0,1

-

-

-

I-

-

0,07

-

-

-

 

Con el desarrollo de los métodos analíticos se han podido determinar cuantitativamente componentes minoritarios (se calcula que el agua marina contiene 92 elementos químicos de la Tabla de Mendeleiev) (Figura 1) cuya acción terapéutica aún se desconoce38.

De acuerdo con estos datos, en el Mar Menor las concentraciones iónicas son superiores a las del Mediterráneo y para algunos elementos, como el Mg o el Ca, incluso superan los valores medios esperables para aguas de la salinidad de las de la laguna. El Mar Muerto también es peculiar en este sentido, donde el catión predominante no es el sodio sino el magnesio: 27% de NaCl, 14% CaCl2, 4% KCl, 53% MgCl2, 2% MgBr239.

Figura 1. Componentes químicos del agua del Mar39

De acuerdo con estos datos, en el Mar Menor las concentraciones iónicas son superiores a las del Mediterráneo y para algunos elementos, como el Mg o el Ca, incluso superan los valores medios esperables para aguas de la salinidad de las de la laguna. El Mar Muerto también es peculiar en este sentido, donde el catión predominante no es el sodio sino el magnesio: 27% de NaCl, 14% CaCl2, 4% KCl, 53% MgCl2, 2% MgBr239.

Si bien las relaciones entre elementos guardan una constancia sensible, las demás características del agua (materiales en suspensión, salinidad total, temperatura, contenido en oxígeno, etc.) son muy variables y dependen de la meteorología del momento, vientos y oleaje, entrada de agua dulce por escorrentía o lluvia, vertidos, actividad biológica, etc.22

Indicación: En medicina termal siempre ha habido la duda sobre el tiempo mínimo necesario para que dicho tratamiento fuera eficaz. El programa de Termalismo Social en España tiene actualmente una duración de 10-12 días (9 días de tratamiento) independientemente de la indicación de la cura; igual que el Termalismo Sanitario de Italia y Portugal. En Alemania, Turquía, Hungría y Francia el programa de Termalismo Sanitario dura 21 días; en Francia dura 21 días desde 1947, curiosamente por una cuestión fisiológica, el ciclo menstrual y cuestiones de higiene40. En Alemania y Turquía algunas indicaciones (rehabilitación cardiovascular y enfermedades reumáticas inflamatorias) pueden durar hasta 4 semanas. En algunos países contemplan la posibilidad de realizar 2 curas termales al año. La mayoría de bibliografía sobre medicina termal publicada de calidad procede de estos países y por tanto la evidencia surge en enfermedades reumáticas condichas duraciones41

La talasoterapia como tal, según Bonsignori F debería durar igual que el ciclo de cura termal en Italia (12 días); aunque bajo su experiencia, refiere, se pueden obtener resultados a partir de una semana42. El programa de talasoterapia de Zijstra et al. en fibromialgia tenía una duración de 15 días (8 días de tratamiento, 3h al día)43; el de Zamparo P et al. en el ictus, tenía una duración de 2 semanas (12 días de tratamiento)44. El de Andrade et al. en fibromialgia, 12 semanas (36 días, 1h al día de tratamiento)45, más propio de la hidroterapia en los que la posología suele ser a razón de 2 o 3 días a la semana (1h) durante un número elevado de semanas.

Conclusiones.

La talasoterapia (como concepto multidisciplinar de Medicina Termal) en un clima marítimo tropical es una intervención eficaz en la rehabilitación de enfermedades neurológicas en sus fases subaguda (6 meses a 1 año) y crónica (más de 1 año) en pacientes con una discapacidad leve y moderada.

Se deduce que en pacientes con los dos tipos de fases (subaguda y crónica) es recomendable incorporarle a su tratamiento las indicaciones habituales de la Hidrología Médica.

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29/11/2017 22:30 webmasterDeUcha #. sin tema

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