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Ejercicio y Salud

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Ejercicio y Salud

Autora Lic. Yarlen Rodriguez Delgado.

En la actualidad se desarrollan muchos programas relacionados con la mejora de la salud dirigido a la población.

A pesar de la importancia de los avances en los estudios genéticos, los investigadores siguen señalando que el estilo de vida y las costumbres de las personas son las que tienen un impacto más general sobre el estado de salud, por ejemplo el consumo de tabaco, el alcohol, el sedentarismo, la polución y la obesidad. Se hace necesario que estos se minimicen o desaparezcan.

Todos los programas de salud solicitan comportamientos saludables, relacionados con estilos de vida que garanticen y certifiquen una mejor adaptación del organismo a las demandas de la vida cotidiana.

El estilo de vida puede ser definido como el conjunto de hábitos y/o Actividades que regulan la conducta de las personas en la sociedad, incluyendo el aspecto laboral y el tiempo libre.

Un estilo de vida saludable debe comprender las actividades que permiten desarrollar una creación en el mundo laboral y a la vez la posibilidad de la recreación.

En la sociedad moderna caracterizada por la industrialización y el consumismo,  el estilo de vida induce paulatinamente a la merma del estado óptimo de salud.

Durante años las estrategias de salud están encaminadas a que los personas lleguen a vivir más años deteniendo el envejecimiento o tienden a mejorar la calidad de la vida y no su longevidad.

Ambos estrategias para una vida mejor son importantes. En uno y otro se incluye la calidad de vida.

Se brinda una atención especial al control, disminución y exclusión de las causas de muerte que se reflejan a nivel mundial, las cuales son: arterosclerosis, enfermedades del corazón, cáncer, diabetes, enfermedades crónicas del sistema respiratorio y otras.

En algunos países la lista relativa a las causas de muerte presentan diferencias y a la vez va cambiando de acuerdo con el impacto que tienen los factores de riesgo, por ejemplo el incremento en la obesidad pasará a ser la primera causa de muerte en algunos países industrializados incluyendo los más avanzados en recursos de salud. Contradictoriamente la población no sigue los programas establecidos para ello.

Muchas de las causas de enfermedad y muerte pueden encontrar en el ejercicio físico un medio para ser minimizadas,  desaparecidas y lograr recuperar la salud. De manera, que todo esto es prevenible y por ello evitable, si se sigue un programa de salud que tenga como base la realización de la actividad física, unas correcta alimentación y el desarrollo de habilidades para enfrentar las situaciones estresantes.

Las enfermedades del corazón, cáncer y ateroesclerosis están entre las que más se pueden minimizar y hasta desaparecer por medio del ejercicio físico y una alimentación balanceada y adecuada.

El estilo de vida que más afecta la salud es aquel que se caracteriza por el sedentarismo.

Hay personas que habitualmente no se mueven durante el día y esto se agrava en la medida en que la edad avanza, siendo uno de los puntos más álgidos de esta pendiente de inmovilidad alrededor de los 75 años de edad.

Se ha demostrado en numerosas indagaciones científicas que correr que reduce el riesgo de morir de enfermedades como el cáncer y enfermedades neurológicas como Alzheimer, según científicos de la Universidad de Stanford en California.

Incluso un estudio con 140000 personas realizada durante 10 años mostro que las personas que permanecen más de seis horas sentadas no llegan a alcanzar el promedio de vida.

Cualquier tipo de actividad física sea la carrera, la natación, jugar tenis o cualquier otra tiene los mismos efectos. Es la actividad física practicada de manera sistemática la que beneficia a las personas.

El costo que tiene para economía de cualquier país relacionada con la compra de medicamentos para aliviar o aminorar las enfermedades crónicas no trasmisibles como consecuencia del sedentarismo llega a preocupar a los que se inquietan por la salud y la economía. Por ello se vienen desarrollando programas con los población tendientes a su incorporación a la actividad física de manera estable.  

Los comportamientos más importantes para lograr esta meta se relacionan con llevar a cabo actividad física al menos durante 30 minutos diarios, al menos tres veces a la semana. Este periodo de tiempo permite una sobre carga que hace reaccionar al cuerpo desarrollando modificaciones en la eficiencia del funcionamiento del organismo y del sistema nervioso.

Muchas personas se resisten participar debido a sus propias costumbre y entre otros factores se señala que quienes no ha  tenidos sensaciones satisfactorias con su propio cuerpo tienden a ser más renuentes a la realización  de la actividad física.

En la actualidad se aquilata el conocimiento acerca de los beneficios reales de la práctica de los diferentes ejercicios acompañando a los programas de rehabilitación y promoción de salud de carácter específico, sean relacionados con las patologías cardiacas, respiratorias o la obesidad, por ejemplo el efecto favorable de los programas de ejercicio de moderada intensidad sobre la hipertensión arterial se debe a la reducción del volumen plasmático y la concentración de norepinefrina en plasma. En pacientes hipertensos, especialmente con niveles bajos de renina, el ejercicio constituye un importante agente no farmacológico en el tratamiento de la hipertensión arterial al disminuir la actividad simpático-adrenérgica y aumentar los niveles de prostaglandinas.

En los programas de actividad física y el deporte se incluyen desde la marcha, la carrera, la natación y deportes tanto en equipo como individuales.

Se ha comprobado que el apoyo de la familia puede constituir un factor de importancia para que las personas con tendencias sedentarias logren incorporarse de forma sistemática al ejercicio físico.

Resulta de mucho interés que las personas que comiencen a realizar ejercicios físico sean sometidas al control médico y psicológico de las personas que realizan actividad física y deporte recreativo con vista a garantizar una respuesta adecuada del organismo.

Hay personas que padecen de enfermedades subclínicas, denominadas así debido a que se no se manifiestan los síntomas de la enfermedad pero ella está presente y en caso de encontrarse estresado el organismo puede dar lugar a la aparición súbita de la enfermedad con altos riesgos a la salud e incluso a la vida.

De manera que a pesar de los grandes beneficios del  ejercicio para la salud se puede convertir en una situación de riesgo si el organismo no está en condiciones de responder a las demandas de la actividad.

El enfoque de riesgo es término epidemiológico que se emplea para medir la necesidad de atención de grupos específicos; ayudando a definir prioridades en lo que a Programas de Salud se refiere.

Es un término moderno que combina conceptos clásicos de causa directa de enfermedad con conceptos recientes de probabilidad, predicción y pronóstico. 

Hay factores de riesgos que son controlables: sedentarismo, alcohol, drogas, estrés, obesidad, hipercolesterolemia, insolación, H.T.A., ingesta aguda.

Otros factores de riesgos son inevitables: Factores hereditarios

La práctica del ejercicio físico debe ser orientada por personal especializado y con una correcta certificación de sus competencias entre ellos los  debe ser dirigida por entrenadores, médicos y otros especialistas. Ellos están preparados para poder regular las demandas del ejercicio con las potencialidades del organismo evitando así las respuestas negativas, la aparición de lesiones y otras manifestaciones negativas que sean fruto de la no correcta realización de las actividades.

En ocasiones las personas se entusiasman cuando participan de un plan de entrenamiento físico y comienzan su realización de un buen control médico y además con frecuencia se lanzan al consumo de medicamentos y ayuda nutricionales que pueden ser negativas a su organismo.  

La intensidad, volumen y frecuencia no adecuada del ejercicio puede dar lugar la falta, un estado de acidosis del organismo con fuerte malestar físico y psicológico.   De igual modo puede acabar con la disposición continuar ejercitándose.

Efectuar un cambio en el estilo de vida de una persona que requiere rehabilitarse de una enfermedad no resulta tampoco una tarea fácil. En ocasiones los riegos que conllevan las enfermedades crónicas no trasmisibles son subvalorados por la mayoría de la población que los padece y hacen una rígida resistencia a su modificación.  A ello se suma cuando la propia persona no cumple de forma disciplinada las instrucciones de como realzar los ejercicios y no observar los limites establecidos, por ejemplo no sobre pasar el valor de la frecuencia cardiaca durante una carrera. Esto puede convertirse al no efectuarse las instrucciones adecuadas en un alto riesgo.

Los entrenadores y el personal de apoyo a la salud velan porque los participantes se mantengan fuera de la franja de riesgos.

El ejercicio no solo está dirigido a rehabilitar las posibilidades físicas de las personas se ha comprobado su impacto beneficioso sobre los problemas de salud mental.

Los beneficios individuales del ejercicio incluyen:

a) reducción de la ansiedad-estado.

b) reducción a grados mínimos y moderados de la depresión

c) reducción de los grados de estrés

d) reducción de los grados de  neurosis

e) beneficia psicológicamente a ambos sexos y a todas las edades.

Si bien el ejercicio físico de hecho es un medio para tratar las manifestaciones negativas del estrés y reduce el malestar subjetivo, dado que durante el ejercicio el cerebro segrega opiáceos que alivian el dolor moral de la persona combinando la práctica con ayudas en psicoterapia los efectos resultan mucho más intensos.

El estudio de los efectos que la actividad física tiene sobre la ansiedad se concentra en la realización de la actividad aeróbica, como por ejemplo correr, se detectó una reducción moderada de la ansiedad, en estados de ansiedad aguda, una vez finalizada la sesión de entrenamiento. Resultados similares se han observado en estados de ansiedad crónicos, como la tendencia a la ansiedad interrelacionada con la personalidad. Sin embargo, también se han encontrado los mismos beneficios en ejercicios anaeróbicos moderados, tales como las pesas.

Se ha comprobado que personas de avanzada edad, que han sido y son físicamente activas presentan una calidad muy superior de todas sus capacidades, en comparación con las personas que carecen de una buena condición física.

Que una situación de estrés se convierta en amenazante depende de diversos mediadores psicológicos entre los que se encuentra la autoestima.

La autoestima es quererse a uno mismo y querer a los demás. Significa saber que eres valioso, digno, que vales la pena y que eres capaz, afirmando tu valor. La autoestima es un efecto de, la auto imagen. Si nuestra auto imagen es mala, nuestra autoestima obviamente será baja, y una auto estima baja se proyecta.

Cuando la persona tiene una incorrecta autoestima tiende a distorsionar la realidad dando lugar a pensamientos que pueden llegar a paralizar a la persona en la búsqueda de su felicidad y de un estado de salud adecuado.

Algunas posibles razones para que el ejercicio mejore la autoestima se encuentran en que ocasiona: 1. Que el incremento de la condición física es visible, 2. El logro alcanzado produce un sentimiento de bienestar y se desarrolla el sentido de la competencia, lo que a su vez produce sentimientos de maestría y control. Además, 3.  La práctica por largos períodos desarrolla hábitos sanos de alimentación y de sueño brindan la percepción de capacidad y, finalmente, 4. El contacto con otros que también están en estos programas facilita nuevas experiencias sociales.

Consideraciones y características que debe poseer el ejercicio físico para que procure bienestar psicológico.

  • El ejercicio debe ser practicado regular y sistemáticamente.
  • Deben ser aeróbico. Intensidad moderada a fuerte. Durante al menos 20 minutos.
  • Frecuencia diaria o tres veces a la semana.
  • Deberán afectar grandes masas musculares, con movimientos rítmicos y continuos.
  • El programa debe procurar el disfrute para establecer la adherencia.
  • Las actividades deben desarrollarse progresivamente.
  • El programa debe ser personalizado, adaptado al estado general y las habilidades.

Lo importante es el primer paso hacia el bienestar y no dejarse rendir en alcanzar la meta: Salud.

 

06/05/2017 11:26 ucha #. sin tema

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