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Un desdoblamiento bio-globalizado: ruptura hacia dos horizontes que se envuelven hacia sí. Deporte – Música.

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(A splitting globalized bio: rupture toward two horizons that are wrapped up toward him self. Sports – Music).  

Autor Luis Noel de la Torre León.

Dedicado a:

La Academia de Canotaje de La Habana, ubicada en la presa “La Palma” y a la pianista aquella. (Canotaje’s Academy of located Havana in the prey The Palm in this year 2013 and to the pianist that one)

Resumen:

Siguiendo el paso en el que transitan estos aquellos (Palista & Pianista); la capacidad y la habilidad de estos han de deshabilitar la humedad del instrumento (Piragua-Piano), cuyo imperativo tenía en la modernidad la posibilidad de desdoblarse respectivamente, por la cualidad posesiva de un mismo movimiento redoblado, resumido ya, en la actualidad. En nuestra “Post-modernidad” este instrumento ensimismado, propone de alguna manera su objetualidad, este; ya no cuestiona sólo a su productor, sino; que es una utilidad hiper-traducida en cuanto que es, un tanto más; a diferenciados niveles de constatación. Conservar su desenfrenada popularidad causal, extrémese el apéndice, la maniobrabilidad de la estructura y el fundamento equilibrado. Esta ambientalidad puede hacer que surjan afanes de convertir la realidad (Deporte-Música) hoy, en un entorno acaecido en el ayer, y esta coseidad, enlaza la sustentabilidad del poder tecnológico -activador eficiente que une la naturalidad del movimiento eléctrico, con la conexión a lo abstracto en cada uno de estos diseños entrenables in extremis.

Abstract:

Following the step they transit in these those (Rower and Pianist ); The capability and the ability of these have to disable the instrument’s humidity  (Pirogue- Piano ), whose mandate had in modernity the possibility to be in two places at a time respectively, for the possessive attribute of a same movement redoubled, summarized right now, as of the present moment. In our Post-Modernity this absent-minded instrument, you propose somehow his objetualidad, this; You no longer question only his producer, but; That a translated utility in so far as he is, is a little bit more; to differentiated levels constatarios. To preserve his unbridled causal popularity, overdo it the appendix, the maneuverability of the structure and the balanced foundation. This ambientalidad can do that enthusiasms to convert the reality (Sports- Musical ) today, at a happened surroundings in the yesterday, happen and the sustainablely of the technological power laces this coseidad - efficient activator that the spontaneity of the electric movement, with the connection joins to abstractness in each one of these designs entrenables in extremis.

Introducción:

-El progreso de lo común en el sujeto enfrentado a lo bio-global.

El proceso cultural que reabre el modo común (sujeto) en que se instaura la observación y la vivencia como forma de vida, lo que aprehendimos como cosa de la conciencia universal: como aquella propiedad de la auto-conciencia global-abstracta. Podemos decir, que fueron decisiones tomadas a pequeña edad, un tanto después; la sobria juventud intensifica la justa información hasta llegar a la adultez contenida. El movimiento de los parentescos acontecimientos aquellos, fueron recibidos dando la vuelta hacia atrás como esencia, aunque devenga hacia delante como exactitud del movimiento que extraña a la auto-conciencia, junto a todos aquellos poderes absorbidos por la musculatura desde la niñez. Son estimulantes hoy, de nuestra bio-adaptación (cultural-técnica).

El progreso de reducción de la formas estructurales en el sujeto, construyen un fundimiento antes en la anatomía del alma programada, y después; aclaran el presente inmediato del sujeto. En el pasar de estas esencialidades, el tiempo Moderno ha reposado, en la responsabilidad de tener en cuenta el valor del sujeto (ser-suprasensible) coaccionado por lo que le extraña, un efecto ideal (que se desvanece con el sonido de un piano). Ante esta demostración puntual, de aquello que se desvanece, lo más importante hasta el momento ha sido la confianza que le tenemos a nuestro esfuerzo y sacrificio diarios, a estos enfrentamientos constituyentes de lo que le es común a nuestra personalidad, costumbrista o neo-costumbrista, así; como las sub-categorías independientes construidas por el yo, por sí,( por simplicidad a la par de aquellas Kantianas manifestadas positivas y simples, ensimismadas a sí mismas), bio-globales; apreciadas actualmente por su enfoque fonológico, ya que implican al decir de Trubetzkoy el definir la Fonología como “ un estructuralismo y un universalismo sistemático” con el aquello de “buscar descubrir “leyes generales” ya sea que las encuentre por inducción o bien “deduciéndolas lógicamente”, lo cual les otorga un carácter absoluto”” (C. Levi-Strauss, 1974).

Bien, lo que tratamos de afirmar mediante la fonología en los fotogramas que entrenamos en la razón, como lo son: la técnica básica del ejercicio (Fase de vuelo en la remada). Tienen la tendencia a experimentar los arquetipos corporales del movimiento básico; ahora lo sustancial de la imagen, reposa y no se desdobla ya, si antes no se había dado la misma demostración, este arquetipo es superación de todo principio metabólico. La educación de la imagen a condicionar como técnica del movimiento, debe ir en base de lo crucial y repetirse con la ayuda de lo senso-perceptual (entrenador); debemos atenernos a caracterizar y ejecutar lo senso-perceptual para que aquel niño inadaptado aún, pueda recibir la educación, pueda reconocer su estilo y la conjugación con el medio que le rodea. Hacer conjeturas radicales de la propia imagen en movimiento, sería como dar un paso gradual en la negatividad compleja del asunto a tratar, como volver atrás en el tiempo que no-existe, en el ahora; demostración fotograbada-fonológica de la auto-conciencia de este sujeto, inmediatamente se podría extrañar de las conjeturas, estas; deben ser olvidadas hasta la ulterior superación, para llegar trasladarnos a lo funcional de aquel movimiento progresivo que se debe a sí mismo bio-funcional, y que tiene el placer de entrenar el entrenador.

Desarrollo:

La victoria y la ausencia.

El logro de algún acontecimiento-hecho, se sustrae a la presencia de la ausencia de un aquello independiente, traslucido y parcialmente encomendado al entendimiento. ¡Quisiéramos entender esta ausencia! -lo que nos faltaba ha llegado- el punto de partida sujeto-objeto (el propio amor a lo que mejor hacemos). Esto nos trae a la tarea de comparar junto a otras disciplinas, el concebir y tratar de superar la expectativa del deseo. “El deseo no pone en relación una causa y un efecto, sean cuales fueren, sino que es el movimiento de algo que va hacia lo otro como hacia lo que le falta a sí mismo, esto quiere decir que lo otro, (el objeto si se prefiere, pero precisamente, ¿es el objeto deseado en apariencia el que de verdad lo es?) está presente en quien desea, y lo está en forma de ausencia. Quien desea ya tiene lo que le faltaba, de otro modo no lo desearía, y no lo tiene, no lo conoce, puesto que de otro modo tampoco lo desearía” (Jean Francois Lyotard, 1964). La pasión propia que se viene subliminalmente, no tiene nombre, se erradica en los bordes del conocimiento propio que se supera a sí mismo. Esta independencia de nuestro carácter empieza a inducir, a efectuar para constatar lo positivo y lo negativo de aquellos arquetipos; quizás promediar lo ajustable, enfocar la coordinación que nos podríamos apropiar, lo que nos seduce.

La naturaleza del sujeto que enarbola la inquietud que florece en su otredad, dispone de sueños a realizar, es decir; el palista en cada una de las sucesivas series de ritmo que alcanza en su remada, defiende y cataliza el sueño demandado a pre-diseñar la realidad de su victoria. De hecho, el palista sabe que en la arrancada del evento a 1000 metros, se le sustraen ocho restantes palista de su propio en-sueño; el provinciano palista tiene un deber como sujeto, definir su escudo, su estatus, su color, su Yo y su-no Yo; así la distinción entre lo pasional y lo deseado se daría en la imagen paralela de la actualidad de la competición: “La distinción entre el Yo psicológico y el no-Yo psicológico implica que el hombre, en su función del Yo, camine con pie firme, es decir, cumpla enteramente sus deberes frente a la vida, de suerte que sea por todos conceptos un miembro útil de la sociedad humana. Todo lo que descuide en este sentido pasa a lo inconsciente y refuerza la posición de lo inconsciente; de modo que existe el peligro de ser absorbido por lo inconsciente, cuando la función del Yo no está afianzada. Esto acarrea graves penas. Como indica el antiguo Sinesio, el "alma" (pneumatiké psyché) se trueca en Dios y en demonio, y padece en este estado los castigos divinos, a saber, el desgarramiento interior del Zagreus, que también Nietzsche experimentó al principio de su enajenación, cuando en el Ecce Homo le asaltó por la espalda Dios, ese Dios contra quien se defendiera desesperadamente antes”. (C. G. Jung)

Un proceso como este, donde se enmienda la naturaleza toda y la oportunidad de inclusión a las pertenencias, del ocaso o victoria. Tanto en el principio de la regata como en su final, ocurrirá un sistema que consta de un fin último, lo no-sensible, la otredad de la regata toda, su globalizada y cautiva eventualidad. La eventualidad de la que hablamos es la real asociación que la sociedad aclama, puesto que: la mesura de este modo de vida, se resume en lo que pueda captar el palista en el momento competitivo, (los contagiosos gritos de todas las almas confirman la lucha, que se establece entre su esfuerzo contra el tiempo y los en-sueños universales) el cual viene a la misma vez desarrollando lo que él no descuida técnicamente.

La coordinación.

Así; el paso de contraste que define la mano izquierda en alza, de la pianista aquella sobre su correspondiente derecha, en su fase de vuelo hacia la parte ante posterior y torso de la madera, cubre las teclas blancas y negras del lado derecho (adyacente mano derecha ahora); instintivamente forman cruces las manos y opuestos, un plano arriba tercero; puesto que la pianista aquella, es piadosa en base a su sonido, más; su cultura es a-verbal, un deslizar de sus dedos duales por el instrumento. El palista en su fase de vuelo cíclica actual, es propulsado por igualdad de movimiento de caderas en un vaivén unisonó, este movimiento; es la ausencia que existe en la pasión del entretenido virtuado que reposa aparentemente desde las gradas, más; su entrenador lo virtualiza y configura una póstuma competición dentro del plan de entrenamiento ulterior.

Una vez más disponemos de la coordinación de las esencias en un a-sistemático, donde no se da pie al engaño maquinarío, foto-intensificado de la Post-modernidad; en la adversidad es depurada la naturaleza técnica del palista con un esfuerzo revolucionario, ya que las ideas de estas ideas fonológicas, en serie, serán su victoria. De aquí, se sirve la epistemología como el conocimiento de los fundamentos abstractos, que vivía como un juego cultural dentro de las artes aquellas, cuando no poseía una definición; hoy junto a su definición con la ética en la dominación del ser, que le es simple la realidad, en tanto que es; un pronunciamiento importante, es lo que se pierde de alguna forma y lo inmediatamente superado como un sueño que nos maltrata. De manera que disponemos de la naturaleza toda, la presa, las palas y botes (Kayak-canoa), para analizar estos espectros de un modo común. Este estado puntual del cero, es canalizado por el virtuado entrenador; a decir de este entrenador, quizás; en algún momento pueda ser posesivo con respecto a lo que le rodea, su idea nunca deberá ser confundida con lo egoísta; ante todo el entrenador es un maestro, al decir: este puesto que es: “La concepción del deporte del entrenador no es un resultado lineal de su interrelación con el deporte, está dada por sus peculiaridades personales, experiencias y vivencias lejanas o cercanas de su actuar en el deporte que contribuyen a su construcción. También, esta concepción del deporte va a estar mediatizada por su formación orientación pedagógica y psicológica, sus competencias como experto deportivo, sentimientos y valores personales y deportivos (García Ucha, F.; 2011).

Entonces; el paso de la proa por el vacio (agua) que produce esta yuxtapuesta  fuerza de rozamiento a la piragua, enviste una vez más a nuestra observación, la tecnológica y el discurso, el piragüista debe saber ante todo, de parte de su entrenador, que: “Cuando una embarcación se desplaza sobre el agua, existe una diferencia de presión a lo largo del casco. Como hay más presión sobre la popa y la proa que sobre la sección media, las olas se forman sobre la proa y la popa. La energía necesaria para producir estas olas varía según la velocidad del barco; esta relación es desproporcionada, ya que las olas de la proa y popa interfieren de forma diferente y en momentos diferentes. La resistencia es máxima cuando la popa esta aproximadamente situada en el punto de depresión de la ola formada y coincide con la proa y la popa, y una depresión se sitúa en medio del barco” (Piragüismo (l) (ll), 1992); el vació acuático forma un juego, decae ante la simple naturaleza de los hechos, del esfuerzo psicológico, de restar tiempo a la distancia en que compite o entrena el piragüista. Este pasó, al conocimiento del entrenamiento-hidrodinámico del Piragüismo, mantiene la coordinación que existe entre el tiempo de trabajo (W) y el tiempo de descanso, la resistencia de la piragua contra el agua. Se desdeña así, el juego y cae sobre la mesa de trabajo de la razón del científico, las propiedades íntimas del diseño que naturalmente más tarde construirá, su alma entera a la disposición de la biomecánica del movimiento del palista. Aquí, sin riesgos a desentender la significación de la palabra juego; este juego no-existe en la actualidad del pre-diseñó de la autoconciencia, sería lo banal del asunto que se visualiza a sí mismo por su otredad, un asunto a-sólido que si se esparciese, sólo podría proyectar algún trauma de un pasado o de aquel momento que nos fue indiferente en la competición aquella, lo lúdico es como un silencio conveniente para colectivos. Ahora bien: en la particularidad de una construcción cíclica, como lo ha sido la constitución de algo actual; lo lúdico le entretiene más a las artes colectivas, no al diseño como proyección de lo naturalmente eléctrico (feed-back), no debe confundirse juego con estimulo ocasional de lo que es naturalmente aprehendido, el final último del juego es: convertirse en la propia angustia de aquel arquetipo, lo que no-pudimos captar; ya que era lo que se ausentaba en el momento de la construcción competitiva, una apariencia que nos desdobla, que nos armoniza el vació imperecedero, nos convierte a-singular, aquí; a-calculado en las paredes del vértice.

-La resistencia a la fuerza del colibrí, (a mis alumnos palistas).

El Colibrí se desdobla, ¡la ve!

Aparece en su ausencia directa.

Recae así, un paraíso ante sus ojos.

La resistencia le deviene,

Quizás se fatigue.

Este caballero no-sensible (abstracto),

es simplicidad, globaliza lo poético.

Ahora; sólo puede reducirse, sustraerse,

acariciar la seducción, lo corpóreo,

y la armonía de aquella Colibra.

Conclusiones:

-Desdoblamiento (música-deporte) de lo corporal. El entrenador.

El desdoblamiento de lo sistémico en el deporte y lo a-sistémico que proviene de la música con respecto a este, reúnen y amoldan toda diferenciación existente entre el deporte-música; estas disciplinas han de combinarse respecto a su respiración, en la realización de sus actuaciones. Esta inclusión hacia lo diferenciado y lo que se emite; de igual manera, a posteriori, es dado; en la actualidad del palista y de la pianista aquella. No es menos cierto, que el espectáculo de la pianista aquella, se parezca a la del palista en su final Olímpica, no es menos cierto que el espectáculo de la pianista aquella sea de algún modo, el deporte; y que nos advierta su presencia en el escenario, con un toque desenfrenado en la disposición del palista que eventualiza su regata final. La preparación que repara, en el ocaso o victoria, aquí; se pierde, se ausenta. Estos ejemplares son la diferenciación de lo que se sustraen en sí, estas esencias en reposo distraen al movimiento, condicionándole la desventaja al espectador. De hecho; estas actualidades al unisonó no comedían, más; son la absorción de cada uno de sus enfrentamientos y realidades expectantes.  

La presencia de ambos sustentos (Palista & Pianista) como abstracción de lo corpóreo, en una síntesis que renueva los sueños que se advierten hacia sí presencia. Recae como anti-tesis para el entrenador; lo que aparece suplido en armonía neo-metabólica, es constituido y reverberado dentro del Psicoanálisis, al que se reduce el esfuerzo antropológico estructural del palista. Sin dudas el entrenador de Piragüismo debe ser, en tanto que es; conocimiento, como una epistemología del entrenamiento deportivo junto a toda la realidad con sus leyes a-límitrofes, debe condicionar la victoria en cada una de las series de secciones de entrenamientos de la preparación, debe resucitar el movimiento de las articulaciones después de la recuperación y dentro de la masa maquinaria muscular o la empresa corporal del palista. El entrenador se difiere a sí mismo dando espacio al fundamento bio-global; al decir que este: “Para tal obra, el sentimiento altruista es sin promesas para nosotros, que sacamos a luz la agresividad que subtiende la acción del filántropo, del idealista, del pedagogo, incluso del reformador.”(Jaques Lacan). De aquí, se sigue la actividad propia de que el entrenador deba preservar y acceder a: “el recurso, que nosotros preservamos, del sujeto al sujeto, el psicoanálisis puede acompañar al paciente hasta el límite extático del "tú eres eso", donde se le revela la cifra de su destino mortal, pero no está en nuestro solo poder de practicante, el conducirlo hasta ese momento en que empieza el verdadero viaje” (Jaques Lacan). El tránsito de lo a-corporal a lo corporal, en estructura, como contenido de lo que es poseído por la idea aquella que preservamos al máximo, el reconocimiento de la casual cosa del Yo desdoblado y ausente (naturalizado).

Bibliografía:

- Francois Lyotard, J. “Porqué filosofar”. Cuatro conferencias. (1964).

- García Ucha, F. La Concepción del Deporte en Entrenadores de Voleibol Femenino. APDA en su numero 18 del año 19 Marzo 2011, ISSN 1851-8656

- Jung, C. G; “El inconsciente, en la vida psicológica normal y patológica”. 

- Levi-Strauss, C. “Antropología estructural” Reimpresión 1995.

- Piragüismo (l) (ll), Comité Olímpico Español (1992).

- Lacan, J. ¨El estadio del espejo como formador de la función del yo (je) tal como se nos revela en la experiencia psicoanalítica¨. Revista Criterios. Centro Cultural Criterios (2007).

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10/01/2014 22:45 ucha #. sin tema

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