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Investigación sobre la anticipación de los voleibolistas

Cap. V Investigación sobre la anticipación de los voleibolistas en una situación concreta de juego.

A.P.Timan

Issledovanie anticipacii u volebolistov v konkretnoi igrovoi situacii.

Pág. 41-48, ilus.

En: Cuestiones de la psicología del deporte, editor A. Z. Puni

Leningrado. 1975.

En los juegos deportivos una particularidad característica de su actividad es la necesidad de reaccionar contantemente a los objetivos en movimiento, principalmente, al balón que vuela. Para esto es importante vaticinar la dirección, la velocidad y el carácter del vuelo de la pelota, el lugar de su desplazamiento. Tal género de anticipación permite superar el déficit del tiempo en la ejecución de las acciones de respuesta y los pases del balón a costa de una preparación preliminar para dichas acciones. De en cuanto se pueda determinar con exactitud la posición del objetivo para el momento de la interacción dependerá la precisión de las acciones anticipativas del hombre.

Sobre la necesidad y la importancia de vaticinar los cambios de las situaciones del juego y de las particularidades del vuelo del balón se han escrito muchas orientaciones y manuales metodológicos en el voleibol [A. Potanin, A. A. Kuchinskii, V. A. 0skolkova y M. S. Sungurov]. Sin embargo, hasta la actualidad, las reacciones de anticipación de los voleibolistas no han un objetivo de estudio especial.

En la investigación, cuyos resultados están presentados en el presente articulo, se realizo una tentativa de estudiar experimentalmente la anticipación espacio-tiempo de los voleibolistas en la situación inicial de juego, es decir, durante el saque del balón. Previamente, mediante una encuesta a 120 voleibolistas quedo claro, que lo más divulgado es el "saque recto por arriba". Este saque fue seleccionado para estudiarlo en el experimento.

Según los datos de la encuesta y de forma especial partiendo de la experiencia, en la cual los voleibolistas ejecutan más de 600 saques, quedo claro también, que los volibolistas dirigen frecuentemente el balón durante el saque detrás de la línea de ataque a las zonas 5 y 6 del terreno. Con una reflexión de la probabilidad estadística indicada con respecto a la caída del balón en una de estas zonas se plantea una distribución típica de los jugadores que integran el equipo detrás de la línea de ataque y que ocupan las zonas 1, 5 y 6 del terreno.

La elección del lugar por cada jugador se produce sobre la base de un pronóstico probable de la caída del balón, considerando la distribución de los compañeros. Los jugadores que se encuentran en la zona 6, es decir, en el medio del terreno de juego, como regla, tienen una disposición más externamente expresada hacia el recibo del balón, la cual se caracteriza por una posición más baja en comparación con la posición de los jugadores laterales y por la distribución más amplia de las piernas. La mímica expresa un grado elevado de la tensión de la atención, la cual está dirigida a la percepción de las acciones preparatorias del jugador que realiza el saque y al vuelo del balón. La distribución de los jugadores del equipo, que reciben el balón después del saque, puede servir de indicador para un pronóstico probable de las zonas de la caída del balón, el cual sea estable como una resultante de la experiencia de juego de los volibolistas.

Mediante la encuesta se obtuvieron otras informaciones, que son esenciales para comprender las reacciones anticipadas de los volibolistas que se preparan para recibir el saque del balón.

A la pregunta, ¿Valora Ud. correctamente el vuelo del balón después de su saque? Respondieron 120 volibolistas encuestados. Sus respuestas están en la tabla 1.

Tabla 1.

Exactitud al determinar la dirección del vuelo del balón después del saque.

Variantes de las respuestas.

Rango de los casos %

Cantidad de encuestados %

Siempre correcto.

100-80

1

Casi siempre correcto.

80-60

36

En lo fundamental correcto.

60-40

60

Raramente correcto.

40-20

2

Muy raramente correcto

20-0

1

 

 

 

Partiendo de la tabla vemos, que el 96% de los encuestados se anticipan a la zona de la caída del balón "casi siempre" o "en lo fundamenta es correcto".

Por los datos de la encuesta durante la anticipación al lugar de la caída del balón, los volibolistas se orientan en los signos siguentes

Vuelo del balón hasta la net en 31% casos.

Vuelo del balón hasta y después de la net. En 20 %casos.

Posición del antebrazo y de la mano del saquero en el momento del saque del balón.

En 14% de los casos.

Posición del tronco del jugador saquero. En 10% de los casos.

Dirección de la mirada y de la cabeza del saquero. En 8% de los casos.

Lejanía del saquero desde la línea trasera y por carrera de impulso. En 7% de los casos.

Posición de las piernas del saquero. En el 4% de los casos.

Posición de los hombros del saquero. En el 2% de los casos.

De esta forma, al anticiparse al lugar de la caída del balón en el 51% de los casos, los volibolistas se orientan sobre el vuelo del balón y el 49% de los casos sobre la acción del saquero.

Durante el vuelo del balón los índices más informativos son la dirección y la velocidad del vuelo. Para el primero se detecto un 70% y para el segundo un 30% de los encuestados. La mayoría [58%] de los volibolistas encuestados consideran, que para un recibo a tiempo y efectivo del balón después del saque una significación importante tienen:

El inicio a tiempo de los movimientos orientados.

La determinación correcta del lugar del recibo del balón.

La concentración del jugador y la adopción de la posición imprescindible.

La ejecución a tiempo de las acciones orientadas en el 14% de los casos se comprende como una necesidad de comenzar los movimientos aun antes del golpe al balón por parte del saquero, en el 15% de los casos fue después de pasar el balón la net.

Sin embargo, en el 59% de los casos, es decir, en la mayoría que se considera a tiempo, el comienzo del movimiento fue inmediatamente después del golpe del saquero antes de pasar el balón la net

En el recibo del balón los errores de los voleibolistas se relacionan con la falta de preparación técnica, con la inhabilidad de determinar el lugar del recibo del balón y salir hacia él, así como también por los impedimentos por parte de los compañeros.

La información obtenida mediante la encuesta tiene un interés no solamente por sí misma sino por el hecho que presenta una importancia determinada para comprender las acciones anticipadas de los voleibolistas en las condiciones del experimento.

En la situación del saque y del recibo del balón por parte de los voleibolistas de calificación diferente el experimento se realizó en cuatro series de experiencias.

En la primera serie se estudio la exactitud de la anticipación en la zona de la caída del balón después del saque sobre la base de la percepción de las acciones del saquero.

En la segunda serie se determinaron la rapidez y la exactitud de anticipación de la zona de caída del balón después del saque ante la percepción solamente del vuelo del balón.

En la tercera serie se estudiaron la rapidez y la exactitud de la anticipación en la zona de la caída del balón después de su saque ante la percepción de las acciones del saquero y del vuelo del balón.

En la cuarta serie se esclareció el tiempo del inicio de los movimientos de los jugadores para el recibo del saque, así como también se valoraron la calidad del recibo y los pases del balón al compañero.

Metodología de la investigación.

La investigación se realizo en un terreno de voleibol con las líneas especialmente dividas en seis zonas en correspondencia con las reglas del voleibol.

En la primera serie de experiencias el sujeto se ubica a 50-80 cm de la línea del saque de espalda al terreno de voleibol. Al sujeto se le dio la instrucción siguiente: "No virarse, y solamente por las acciones del saquero e inmediatamente después del golpe al balón se determina la zona de la caída del balón y se denominará la misma". Al saquero se le da la indicación de dirigir los balones a las diferentes zonas de la cancha [primera, quinta y sexta].

La elección de la zona del saque será "casual". Cada sujeto determina de esta forma la zona de la caída del balón después de 10 saques. En el protocolo se inscribirán cada respuesta del sujeto y el lugar efectivo de la caída del balón.

En la segunda serie de los experimentos el sujeto se encuentra en la zona sexta del lado opuesto al saquero en la mita de la cancha de frente al saquero. El saquero está cerrado al sujeto por una cortina negra, ya que él debe ver solamente el vuelo del balón. El saquero ejecutará el saque a las zonas 1, 5 y 6 de la cancha. Al sujeto se le dará la instrucción siguiente. "Al observar el vuelo del balón, trate lo más rápido y exacto determinar la zona de la caída del balón y nombrarla". Cada experiencia consta de 10 pruebas. En el protocolo se escriben: la respuesta del sujeto, el tiempo de respuesta desde el momento del golpe al balón por el saquero hasta el inicio de la reacción verbal del que recibe y la zona efectiva de la caída del balón. El tiempo de respuesta se determina con un telecronoflectometro del tipo TXP-56 M y un electro cronometró del tipo PB-53 SH.

El electro cronometro se une con aditamentos a la palma del saquero por un electro de contacto, incluyéndose el momento del golpe al balón. La detención del cronometro se produce en el momento de comunicar al sujeto un sonido con la laringe, ya que este tiene fijado un laringófono, por las zonas de la caída del balón. La exactitud de esta medición es de 0,01 segundo.

En la tercera serie de las experiencias las condiciones son las mismas que en la segunda pero el saquero no queda tapado por la cortina. De esta forma, se crea la posibilidad de percibir las acciones del saquero con el balón y el vuelo del mismo.

En la cuarta serie de las experiencias, el sujeto se encuentra en la zona seis, parado con los electrodos de contacto de frente al saquero en una posición cómoda para recibir el balón y pasarlo al compañero a la segunda zona. Los electrodos de contacto se unen al electro cronometro MC-1, el cual como en la primera serie de los experimentos se inserta en el momento del golpe al balón por parte del saquero. El cronometro se detiene en el momento del despegue de la pierna del sujeto desde el generador al comienzo del recibo del balón.

Antes de comenzar la experiencia al sujeto se le dio la instrucción de": Ejecutar un recibo corriente con pase a su compañero de la segunda zona". Se registraron el tiempo desde el momento del golpe al balón por parte del saquero hasta el primer momento de movimiento por el que recibe el balón, la calidad de la ejecución del recibo y los pases al compañero. El entrenador del equipo valoro con cinco puntos la salida exacta y a tiempo hacia el lugar del recibo del balón, el pase exacto al compañero a la segunda zona. Por inexactitudes cometidas en el recibo y el pase del balón se redujo la calificación a cuatro puntos. Con tres puntos se valoraron las alteraciones significativas de la técnica del recibo del balón y las inexactitudes cometidas en el pase del balón al compañero. Con dos puntos se valoro el recibo del balón, después del cual no fue orientado el pase y el compañero no pudo estar en situación para recibir el balón.

Además de las series principales descriptas se hicieron estudios complementarios con la finalidad de analizar la rapidez y la exactitud de la anticipación de la zona de la caída del balón después del pase [de forma análoga tres serie de experiencias] con deportistas no especializados en juegos deportivos. Aquí se utilizaron 15 estudiantes del Instituto de cultura física que se especializan en atletismo y esquís.

Resultados de la investigación.

Sobre la base de la percepción de las acciones del saquero en la primera serie de la experiencia, los novatos en un 59%, los de categorías en un 66% y los maestros del deporte en un 74% de los casos determinan exactamente el lugar futuro de la caída del balón. Se crea la impresión, que con el crecimiento de la calificación de los jugadores se observa el desarrollo de la exactitud para la anticipación a la zona de caída del balón después del saque. Sin embargo, el mejoramiento de los resultados de la exactitud en la anticipación no implica una confiabilidad estadística: inclusive entre los novatos y los maestros del deporte fue de t=1,9. No se detecto la influencia de la calificación de los jugadores sobre el desarrollo de la exactitud de la anticipación con respecto a las acciones del saquero y con la ayuda del análisis monofactorial de dispersión [n=0,07]. De esta forma, en el caso dado se puede hablar solamente sobre una tendencia, no sobre la regularidad de la influencia de la calificación de los jugadores sobre la exactitud de la anticipación de la zona de caída del balón.

En la segunda serie de las experiencias sobre la base de la percepción del vuelo del balón, la exactitud de la anticipación en la zona de caída del balón se elevo en los novatos en un 24% y se conformó en el 83%, en los jugadores por categorías fue de un 20% y la conformación del 86%, en los maestros del deporte en un 17% y la conformación en un 91%.

Por los resultados del análisis de dispersión la influencia de la percepción del vuelo del balón sobre la exactitud con respecto a la anticipación de su zona de caída y en comparación con la influencia de la percepción de las acciones del jugador saquero resulto ser igual a ή=0,27+0,00. Por consiguiente, entre los factores que condicionan la exactitud de la anticipación de la zona de caída del balón, el 27 se produce sobre la percepción del vuelo del balón. Sin embargo, el análisis mono factorial de dispersión aquí demostró la irregularidad de la influencia de la calificación de los jugadores sobre la exactitud de anticipación en la zona de la caída del balón después de su saque ή=0,03.

De esta forma, ni la percepción de las acciones del saquero, ni la percepción del vuelo del balón tienen una significación esencial para la anticipación en la zona de la caída del balón. Sin embargo, la percepción del vuelo del balón tiene un parámetro temporal. Con ello se relaciona la duración de la percepción del balón que vuela. La duración mayor de la percepción se registro en los novatos – 810 m/s, en los jugadores de categoría fue igual a 570 m/s y en los maestros del deporte de 460 m/s. Los novatos determinaron la zona de la caída del balón, cuando éste ya sobrepasa la net y comienza a caer en el terreno. Esto facilita significativamente la determinación de la zona de caída del balón, ya que la lejanía del punto extrapolar es significativamente corta. Los maestros del deporte y los jugadores por categorías determinan la zona de la caída del balón antes que éste pase la net, cuando el balón aun está en movimiento por la trayectoria descripta del vuelo.

El análisis mono factorial de dispersión establece la influencia de la calificación de los volibolistas en la duración de la percepción del vuelo del balón. Los índices de la fuerza de influencia ή= 0,26+-0,02, es decir, entre los factores que están condicionados, el tiempo de la percepción del 26% se produce sobre la acción del factor estudiado.

En la tercera serie de las experiencias durante la percepción y la acción del saquero y del vuelo del balón la exactitud de la anticipación en la zona de la caída del balón será más elevada, como en la segunda serie de los experimentos. En los maestros del deporte fue del 86%, en los deportistas por categorías del 84 y en los novatos del 82%. No se detectaron diferencias estadísticamente significativas en dependencia de la calificación de los jugadores con respecto a la exactitud de anticipación de la zona de caída del balón.

En la experiencia dada el estudio de la duración de la percepción demostró, que la mayor fue en los novatos de 730 m/s, en los jugadores por categorías de 570 m/s y en los maestros del deporte de 600 m/s.

Las diferencias en la duración de la percepción de las acciones del saquero y del vuelo del balón para los novatos y los jugadores por categorías fueron t=4,2, para los novatos y maestros del deporte t=2,9; estas diferencias son estadísticamente confiables. Las diferencias entre los jugadores por categorías y los maestros del deporte no fueron estadísticamente confiables ante t=0,8. Los índices de la fuerza de influencia de la calificación sobre la duración de la percepción por los resultados del análisis monofactorial de dispersión fue igual a ή=0,17+0,02. Esto significa, que la influencia del factor estudiado entre los otros factores fue condicionada al cambio del tiempo de la percepción de 17%. El estudio de la rapidez y la exactitud de la anticipación de la zona de caída del balón para los deportistas que se especializan en atletismo y esquís en la tercera serie demostró, que en comparación con los voleibolistas, la exactitud para determinar la zona de la caída del balón fue de 71%. Esto caracteriza confiablemente la exactitud menor de la anticipación no solamente en comparación con los voleibolistas que son maestros del deporte [t=10] y jugadores por categorías [t=9], sino inclusive con los novatos [t=3]. El tiempo de percepción del vuelo del balón, es decir, la rapidez de la anticipación de los deportistas de atletismo y esquís fue de 690 m/s, también fue más confiable en comparación con los volibolistas-maestros del deporte [t=2,1] y los voleibolistas por categorías [t=3,5] y solamente en comparación con los novatos la diferencia no fue estadísticamente confiable [t=0,8].

De esta manera, si con el desarrollo de la calificación de los volibolistas se reduce el tiempo de la percepción del objetivo móvil, es decir, eleva la rapidez de la anticipación con un nivel superior de su exactitud, entonces la exactitud y la rapidez de la anticipación resultan significativamente inferiores para los deportistas de atletismo y esquís.

Un estudio del componente motor de las reacciones de anticipación por el tiempo de inicio para el recibo del balón en la cuarta serie permitió establecer, que los novatos comienzan el movimiento para el recibo del balón al cabo de 350 m/s después del golpe del saquero, los jugadores por categorías al cabo de 160 m/s y los maestros del deporte al cabo de 190 m/s.

Las diferencias entre los índices de los novatos y de los jugadores por categorías [t=5,7] y de los novatos y de los maestros del deporte [t=4,7] son confiables estadísticamente pero entre los índices de los jugadores por categorías y los maestros del deporte no son confiables [t=1,1].

El análisis mono factorial de dispersión reveló y demostró la fuerza significativa de la influencia del factor de calificación en el momento de comenzar la acción motora anticipada [ή=0,53+0,03]. En otras palabras, entre todos los factores que determina el momento del comienzo de ejecución del recibo del balón, el 53% se produce sobre la acción del factor estudiado.

En la cuarta serie de las experiencias hubo casos de determinados voleibolistas muy particulares, cuando los movimientos para el recibo del balón comenzaron inclusive antes del golpe al balón por el saquero. La calidad del recibo del balón después del saque y su pase al compañero dependió también, como se esperaba de la calificación de los voleibolistas: en el caso de los novatos estos aspectos fueron valorados en 3, para los jugadores por categorías en 3,5 y para los maestros del deporte en 4,3 puntos.

Las diferencias de las calificaciones de la calidad del recibo del balón después saque fueron confiables estadísticamente entre los novatos y los jugadores por categorías con un t=2,3, y entre los jugadores por categorías y los maestros del deporte con t=3,2.

El índice de la fuerza de influencia del factor de calificación que se establece por el método del análisis de dispersión, en el caso dado es igual a ή=0,57+0,05. Dicho índice caracteriza una influencia muy fuerte de la calificación sobre la calidad de ejecución del recibo desde el pase. Entre todos los factores, que se obtuvieron en la cuarta serie de las experiencias resulta evidente, que los voleibolistas con calificación [maestros del deporte y jugadores por categorías] inician más temprano la ejecución de una acción anticipada para el recibo del balón. La calidad de su ejecución se incrementa por el desarrollo de la calificación de los jugadores.

Conclusiones.

Todos los voleibolistas, independientemente de la calificación aspiran con una posibilidad de exactitud anticiparse a la zona de la caída del balón después de su saque. Los novatos alcanzan una exactitud elevada a costa de una duración mayor sobre la percepción del vuelo del balón y de una lejanía menor del objetivo extra polarizado.

El inicio y la calidad de la ejecución del recibo del balón después del saque dependen del nivel de la calificación de los voleibolistas: los jugadores más calificados inician con antelación la acción de repuesta, es decir el recibo del balón y lo ejecutan con una mejor calidad.

Los voleibolistas se anticipan de una forma más rápida y exacta a la zona de la caída del balón, que los deportistas que se especializan en atletismo y esquís.

La exactitud de la anticipación sobre la base de la percepción del vuelo del balón es superior, que sobre la base de la percepción de las acciones del saquero, sin embargo, esto no menoscaba el valor de esto último para una determinación previa de la zona de caída del balón después del saque.

01/11/2013 16:08 ucha #. sin tema

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