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MEDITACION Y PSICOLOGÍA DEL DEPORTE (1)

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Meditacion en el Deporte. 

Dr. Francisco García Ucha.

En nuestros tiempos el interés por el pensamiento y las tradiciones orientales se convirtió prácticamente en fenómeno que abarco sectores muy amplios. En este interés debe verse, sin dudas, los problemas negativos que con frecuencia presenta el modo de vida de la sociedad occidental, problemas que, en ocasiones no aparecían de igual forma en el Oriente Antiguo o tienen unas soluciones definidas dentro de esta cultura.

Señalemos, así que el desarrollo vertiginoso de nuestro mundo trae como consecuencia un estrés elevado para el hombre; por ejemplo, en el campo de la información. El volumen, la intensidad y diversidad de la información gracias a los avances tecnológicos coloca al hombre prácticamente en los límites de su  capacidad para  asimilar y elaborar las señales. Esto es una fuente de estrés.

En el área del deporte competitivo los resultados al acercarse a los límites humanos, las exigencias en cuanto a intensidad y volumen de los entrenamientos y los esfuerzos extraordinarios en competencia constituyen una fuente de tensiones, angustia, nerviosismo.

Una de las tradiciones orientales que nos atrae es el sistema de meditación. Claro está, hay otros procedimientos dentro de la cultura oriental que abarcan desde los diferentes caminos del yoga hindú, los ejercicios respiratorios que son notablemente desarrollados en  China, o los diversos métodos  de relajación tanto desde un punto de vista pasivo como activo. Por ejemplo, podemos encontrarlos en el Tai Chi Chuan, así como en técnicas milenarias de masaje y procedimientos para activar o sedar al hombre.  

Ahora, como señalamos, nos vamos a referir sólo a la meditación, sistema que consideramos puede resultar muy útil y propicio para nuestra asimilación y aplicación en la preparación mental de los deportistas. No se trata en este caso de extrapolar lo que se hace en Oriente referido a la meditación  sino tomar lo positivo que se desarrolla en este sistema y acomodarlo a nuestras propias características e idiosincrasia; al encontrarse dos culturas es lógico establecer una reacción de selección.

La meditación como sistema posee un conjunto de métodos todos ellos pugnan por la autoafirmación de las capacidades del hombre, aún en las condiciones más desfavorables de la vida ya que trasciende la inmediatez. Una persona entrenada en este sistema puede estimular las virtudes de su personalidad, crear y recrearse con todo su potencial, amar y ser solidario, lograr la autorrealización como motivo superior de la personalidad ya que va a ampliar y desarrollar sus habilidades mentales para actuar en la vida.

La palabra "oriental" se usa aquí para indicar que la meditación es importante en el Oriente, pero no para indicar que sea el sistema general de todas las corrientes de pensamiento en esta efectúa en el hinduismo,  jainismo y budismo. Mientras que en el taoísmo y en ciertas fases del neo confucianismo se recalca la unidad y sosiego de la mente.

Sin embargo, sería un error confundir esto con la meditación, porque aquello se considera más la formación de una disposición para una "visión" clara, y un "conocimiento extenso" del mundo existencial, mientras que el sistema de meditación es un intento de trascender la existencia.

La meditación del Yoga y del budismo representa un esfuerzo consciente, activo y espiritual de trascender el mundo por medio del logro de la sabiduría, y la perfección moral.

Tampoco, podemos pensar que la meditación es empleada exclusivamente para facilitar la experiencia espiritual; ella no se agota en este hecho, sino que lo trasciende al tener un carácter humano auto creativo expresando  la verdad de "lo vivido" en la experiencia personal. Es en este sentido, en que lo tratamos aquí, o sea, nos quedamos con lo que le brinda al dominio  y control de la mente, establecido de forma fluida y suave sin ser traumático, ni requerir esfuerzos volitivos extraordina­rios. Se trata así de desmitificar el sistema.

Resulta difícil encontrar una definición precisa acerca de la meditación. Para algunos es el arte de transformar conscientemente el estado de la mente, pero esta definición de por sí simple, es también muy limitada si analizamos las razones por las que  meditamos y sus efectos abarca mucho más que el establecimiento de un estado psíquico.

Se medita por ejemplo con el propósito de:

Aprender a tener paz, calma y tranquilidad. Al despejar la mente de todo pensamiento por medio de la meditación se produce una agradable tranquilidad. Diferentes investigaciones realizadas con personas que meditan han arrojado que durante la misma aparece de forma predominante ondas cerebrales de tipo alfa. Estas ondas se identifican con el estado de relajación y atención concentrada.

Debemos explicar que de los patrones que siguen las ondas cerebrales, que es una especie de energía eléctrica producida por el cerebro y que se capta por medio de un electroencefalograma permite clasificar los ritmos de estas corrientes midiéndola en  ciclos por segundo.

Por lo general, a partir de 14 ciclos por segundos aproximadamente y hacia arriba se habla de ondas Betas; alrededor de 7 hasta 14 pertenecen a alfa, de 4 a 7 son Theta y de 4 hacia abajo son Delta.

Cuando nos encontramos completamente  despiertos, activos y capaces de actuar en el mundo cotidiano, se encuentra la persona en Beta, o "conciencia externa" como la denominan algunos autores. Cuando estamos soñando en un estado semi despierto nos encontramos en alfa. Significo que no se trata del fantaseo diurno que puede realizar cualquier persona sino del estado intermedio entre el sueño y la vigilia. A esto llamamos conciencia interna, sobre todo porque nuestra atención está dirigida a nuestro mundo interior. Cuando estamos dormidos, nos encontramos en Alfa, Theta o Delta, no solamente en alfa.

Por medio de la meditación, la persona puede entrar en Alfa a voluntad y  permanecer completamente alerta.

Pero en Alfa se presentan características propias en relación con las facultades sensoriales,  memoria,  pensamiento y afectos.

Vamos a referir que en Alfa los sentimientos desagradables no aparecen. En caso de que se hagan presentes interrumpen el ritmo del cerebro pasando a otros ciclos.

Sin embargo, en la medida que se ejercita el encontrarse en Alfa se hace más difícil que las sensaciones desagradables puedan ocupar un lugar predominante. Los pensamientos y emociones negativas dejan de estar presentes y de interrumpir el libre flujo de las sensaciones agradables. Mediante la meditación se sustituyen, así estos sentimientos y desde luego, esto fortalece nuestra salud mental y física. En los deportistas y entrenadores pueden desarrollar el sentimiento de control psicológico sobre su comportamiento y sentimientos.

Para conseguirlo se requiere la repetición y el entrenamiento realizado de forma excelente en cada una de sus etapas.

Cuando recordamos en Alfa es muy diferente a cuando lo hacemos en Beta. Si recordamos en el momento en que nuestro ritmo cerebral esta en betha, por ejemplo, la última ocasión en que nadamos tendríamos un modelo representativo en nuestra conciencia de esta actividad, cuando lo hacemos en Alfa la memoria se vuelve visualización, se siente, se vive el recuerdo por medio de todas las modalidades sensoriales.

De manera, que al recordar el día que nadamos vamos a sentir la temperatura, la densidad y el olor del agua con mucha nitidez.

Es muy importante afirmar que en occidente se desarrollan procedimientos para que las personas puedan pasar a Alfa, pero todos ellos dependen de técnicas que aparecen en la meditación y ella misma es reconocida como el sistema  idóneo para llegar a Alfa.

De tal manera, que estas conclusiones nos incitan al empleo de la meditación.

Las razones por las que se medita encontramos:

Que meditamos para desarrollar nuestra intuición. El pensamiento intuitivo se caracteriza por su enorme potencial creativo, su inmediatez, la no presencia de una elaboración lógica y la imposibilidad de someter a análisis los resultados alcanzados.

Muchas creaciones científicas de importancia para la humanidad se logran mediante esta propiedad de la mente.

Investigaciones realizadas por diferentes científicos probaron las actividades del pensamiento en cada hemisferio cerebral y encontraron que cada uno de ellos tiene sus propias formas de pensamiento y sus propios recuerdos.

El hemisferio izquierdo se preocupa básicamente de la información analítica mientras que el hemisferio derecho atiende la información visual‑intuitiva.

El punto principal aquí es que ambos hemisferios trabajen de común acuerdo y no actúen de forma antagónica o choquen impidiendo el desarrollo máximo de sus habilidades.

El pensamiento creativo requiere del uso coordinado de los dos hemisferios. La forma en que nos "iluminamos" por medio de la intuición e introspección son el resultado del hemisferio derecho pero el análisis posterior de estas introspecciones deberá hacerse en el cerebro izquierdo.

Las investigaciones acerca de las personas que practican la meditación revelaron que ellas se apoyan mucho en el lado derecho (intuitivo) del cerebro, haciendo uso de la imaginación para ideas no generadas por deducción (cerebro izquierdo).

Sobre todo, esto ocurre porque se medita deteniendo el proceso de razonamiento lógico tal y como hacen de forma predominante los practicantes del Zen. Todo lo  señalado, favorece al pensamiento creativo.

La meditación ayuda a  la toma de conciencia de diferentes aspectos de nuestra realidad diaria y a  mejorar nuestra capacidad para entregarnos  a la acción.

De manera que, la meditación abre las puertas al potencial creativo de nuestro pensamiento permitiendo alcanzar una visión profunda de sí mismo y de cuanto nos rodea y esto, de manera inmediata.

Pero, también se nos da en la meditación que al aumentar el efectivo poder de la conciencia esto nos permite lanzar más luz en todo aquello que sea digno de saberse y en esa extensión nos permite conocerlo y disfrutarlo.

El valor de la meditación se hace más claro al entender que todo para disfrutarse debe conocerse. La belleza no puede apreciarse a menos que se pueda ver. La paz no puede aprovecharse a menos que se pueda conocer. Y lo mismo para el amor, la verdad, para competir, actuar y de hecho todo lo que sea valioso para el hombre.

Un antiguo maestro del sistema de meditación señalaba que al ir a meditar se acercaba a un árbol. En ese momento podía verlo. Cuando comenzaba a meditar si miraba el árbol no lo veía pero cuando llegaba a la meditación sí miraba el árbol; no sólo lo veía sino que además, percibía todos los árboles del bosque.

Resumiendo. Meditamos para:

‑ Encontrar la calma, paz y tranquilidad.

‑ Desarrollar nuestra creatividad.

‑ Asimilar nuestras experiencias.

‑ Prepararnos para la acción.

‑ Renovar nuestras energías.

‑ Aumentar nuestra percepción sobre las cosas y las personas de manera exquisita.

Hay numerosas y variadas técnicas de meditación y podemos verlo en dependencia de las escuelas: Yoga, Budista, Zen, Cristiana, Islámica, Hebrea, etc.

Sin embargo, casi todas se distinguen por pasos comunes que deben llevarse a cabo en la práctica y que ahora pasamos a describir de la forma siguiente:

a) Postura. La inmensa mayoría requiere de ciertas posturas, una de las que no requiere (al menos después de las etapas iniciales) de la postura, es el Zen, que se puede practicar en cualquier actividad, incluso marchando, como lo es el caso de la meditación Kim Im, o combatiendo.

Volviendo a la postura, está incluye la posición en que se encuentran las manos, en muchos casos cruzadas en el regazo, mantener recta la espalda, la cabeza y la espina dorsal erguida, de manera que exista una línea recta desde la parte occipital de la cabeza al cóccix y el cuello en un ángulo de 90 grados, el cuerpo debe formar un círculo cerrado, lo que se logra en posición de loto o de rodilla sentado sobre los talones.  Algunas permiten entreabrir los ojos y otra mantenerlos cerrados o inclinarlos en algunos grados, de acuerdo con la línea del horizonte, por ejemplo, no se sabe por qué un ángulo de 20 grados mirando hacia arriba facilita la aparición del ritmo alfa.

No obstante, para las personas para las que sentarse resulta intolerable, pueden meditar acostadas, siempre y cuando se mantengan atentas y despiertas.

b) La relajación. El individuo, después de lograr adoptar la posición cuestión que lleva tiempo pasara a relajar su cuerpo. Ningún músculo debe estar tenso, las cejas, el cuello, la mandíbula, los hombros, etc. Este paso requiere adquirir el sentido de la relajación, lo que conlleva un entrenamiento especial. Ayuda en este sentido el paso próximo.

c) Control sobre la respiración. Esto es muy importante, la respiración es necesaria que sea sosegada. Los maestros en meditación hablan de la respiración justa para resaltar la importancia de la misma. Pero lograr una respiración isocrónica, que es una condición indispensable, se puede realizar una suma contando mentalmente del 1 al 5 durante las exhalaciones y volver cada vez que se interrumpa esta suma hasta lograrlo.

A continuación, al hablar sobre la concentración, comentaremos en detalles aspectos de la respiración.

d) Concentración. La meditación requiere de un estado especial de concentración. Podemos definir la concentración como el proceso que permite el estrechamiento del campo de la atención de una manera y tiempo determinado, dirigido por la voluntad del individuo. La mente se torna uniforme, digamos unidireccional  y se logra que desaparezcan las distracciones y preocupaciones tanto del mundo externo como interno de la persona, excepto el objetivo elegido para la meditación. Puesto que la concentración es un elemento absolutamente indispensable para la práctica de la meditación, planteare que cualquier objeto observable puede ser utilizado para fortalecer la capacidad de atención y, por tanto, la concentración.

Sin embargo, es recomendable iniciar la práctica ya sea con un objeto denso tal como una piedra, una planta, una flor o un proceso biológico claro como la respiración. Acerca del objeto se examinan las partes y propiedades: lados, dimensiones, forma, color, material, superficie, textura.

En nuestro caso, con los deportistas puede ser un implemento, el calzado, el balón, etc. La intensidad de la atención varía en proporción directa a la amplitud del campo visual. Cuando más sencillo y restringido mejor será la concentración.

El sistema hindú clásico de meditación recomienda una secuencia de mantenimiento de la atención iniciándolo con un objeto denso (una roca) y continuándolo con cuerpos cada vez más sutiles hasta que el objeto de concentración sea el propio ser.

En las técnicas budistas se recomienda la concentración en la respiración observando atentamente la entrada y salida del aire por la nariz, el llenado y vaciado de los pulmones y los movimientos abdominales de ensanchamiento y constricción.

De hecho, en la meditación Zen y Vispasana, la práctica meditativa se inicia atestiguando y  sintiendo los movimientos respiratorios hasta lograr una alta precisión en su observación.

 

29/01/2007 11:55 ucha #. sin tema

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